El herpes nasal es una infección frecuente causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), el mismo responsable del clásico “herpes labial”. Aunque suele localizarse en los labios, también puede aparecer en zonas cercanas como la nariz, especialmente en su entrada o alrededor de las fosas nasales.
Aunque el herpes labial es más común, el herpes en la nariz también puede ser una molestia significativa y requiere un entendimiento claro para un tratamiento efectivo. Puede provocar heridas dentro de tu nariz o a su alrededor, provocando enrojecimiento y pequeñas ampollas similares a las herpes labiales.
Qué es el herpes nasal
El herpes nasal es una manifestación del virus herpes simple tipo 1 en la piel y mucosa de la nariz. Se presenta como pequeñas ampollas dolorosas, a menudo precedidas por una sensación de picor, quemazón u hormigueo en la zona.
Es causado por el virus VHS-1 y VHS-2. El VHS-1 causa normalmente brotes en el rostro, mientras que el VHS-2 afecta la parte inferior del cuerpo.
El herpes en la nariz aparece como resultado de la reactivación del virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), el mismo que suele causar el herpes labial. Se trata de un virus muy común, que la mayoría de las personas contrae durante la infancia o juventud, y que permanece latente en el organismo de forma indefinida.
Sí, una vez que contraes el virus del herpes, permanece en tu cuerpo de por vida. Aunque no existe cura, es posible controlar los síntomas.
En el caso del herpes nasal, las ampollas o úlceras pueden surgir tanto en el interior como en el exterior de la nariz. Estas lesiones suelen ser dolorosas, molestas y, en ocasiones, se confunden con irritaciones por resfriado o alergias.

Por qué aparece el herpes en la nariz
El herpes nasal es una condición incómoda y molesta que se desencadena en personas con bajas defensas. Se manifiesta mediante inflamación, dolor y la aparición de úlceras en la nariz.
Una vez que el virus ingresa al cuerpo, puede permanecer latente en el sistema nervioso y manifestarse cuando el sistema inmunológico está debilitado.
Factores desencadenantes
- Un sistema inmunitario debilitado.
- Enfermedades como gripe o resfriados.
- El estrés físico o emocional.
- La falta de vitaminas en la alimentación.
- Gripes y resfriados recurrentes.
- Periodos menstruales.
- Sobreexposición al sol.
- Las condiciones climáticas extremas, como el frío seco o la exposición prolongada al sol sin protección.
- Tener fiebre por cualquier causa.
- Los cambios hormonales, como los que se producen durante el ciclo menstrual, el embarazo o la pubertad.
- Una intervención quirúrgica, especialmente en la zona facial o nasal.
Si ya tienes antecedentes de herpes en los labios, es posible que el virus se extienda hacia la nariz a través de tus propias manos. Esto ocurre cuando tocas una lesión activa en la boca y, sin lavarte las manos, te frotas o manipulas la zona nasal.
El herpes se reactiva con más facilidad cuando el sistema inmunológico está debilitado. Esto puede suceder después de una gripe, un resfriado fuerte, o en momentos de estrés físico o emocional.
Los herpes labiales son un problema frecuente en verano, debido al aumento de la exposición al sol.
Herpes en la nariz y mascarilla
El uso obligatorio de las mascarillas como medida de prevención del contagio de la COVID-19, unido a las altas temperaturas, ha supuesto un aumento del número de consultas dermatológicas en las últimas semanas.
El roce que las mascarillas producen en las orejas, la barbilla o la nariz es a menudo causa de acné o de irritación en la piel, especialmente para las personas que tienen alguna enfermedad cutánea como dermatitis, psoriasis o rosácea.
Sin embargo, en algunos casos, las molestias llegan a ser también de tipo infeccioso, manifestándose en forma de foliculitis o herpes labiales.
La mascarilla no es necesariamente la causa directa de la reactivación del herpes. No obstante, el calor, la humedad, el roce y la irritación que produce sobre la piel pueden aumentar las molestias de la zona y favorecer la aparición de lesiones en personas predispuestas.
La piel de nuestra cara debe estar completamente limpia e hidratada. Y la mascarilla debe cambiarse cada cierto tiempo, según el tipo de mascarilla (higiénica, de tela, FFP2…) y las indicaciones del fabricante.
Medidas prácticas con la mascarilla
- Mantén limpia e hidratada la piel de la cara.
- Cambia la mascarilla según el tipo de mascarilla y las indicaciones del fabricante.
- Evita que la mascarilla roce continuamente una lesión activa.
- No manipules las ampollas ni las costras debajo de la mascarilla.
- Lávate las manos antes y después de tocar la zona nasal o aplicar un tratamiento.
Síntomas del herpes en la nariz
Los síntomas del herpes nasal pueden variar de una persona a otra, pero suelen incluir inflamación, enrojecimiento, dolor, hormigueo, ardor y la aparición de úlceras, heridas, granos o ampollas en la zona externa de la nariz o en las fosas nasales.
- Picor, ardor o presión en la nariz o dentro de las fosas nasales.
- Hormigueo, escozor o sensación de quemazón.
- Enrojecimiento.
- Inflamación y sensibilidad.
- Pequeñas ampollas llenas de líquido.
- Pequeñas heridas con líquido contagioso.
- Dolor al sonarse, tocarse la nariz o limpiarse el rostro.
El herpes nasal presenta una serie de síntomas característicos que varían en función del momento en que se encuentre la infección.
1. Picor, ardor y hormigueo
Estos son los primeros signos de que el virus se está activando. Aparecen de forma repentina en la zona afectada: la punta de la nariz, el borde de las fosas nasales o incluso en su interior.
Estas sensaciones suelen durar unas horas o uno o dos días antes de que aparezcan lesiones visibles.
2. Aparición de vesículas
A continuación, surgen unas vesículas pequeñas, llenas de líquido, que tienden a agruparse. Pueden ser transparentes o ligeramente amarillentas, y causan dolor o sensación de quemazón.
3. Rotura de las ampollas y formación de costras
Después de algunos días, las ampollas revientan y liberan el líquido. Tras unos días, las vesículas se rompen y dejan pequeñas heridas superficiales que se cubren con costras.
Esta fase es molesta, ya que la piel tirante y la curación pueden causar picores o escozor.
4. Curación
Las ampollas se secan, se forma una costra y terminan curándose.
La duración de un brote puede variar de una persona a otra y depender del tratamiento que se aplique. Sin embargo, los brotes suelen durar entre 7 y 10 días.
Cómo diferenciarlo de otras lesiones nasales
Es bastante habitual confundir el herpes nasal con otras alteraciones, como granos, espinillas o pequeñas heridas por sequedad o por uso frecuente de pañuelos.
La presencia de hormigueo o quemazón antes de la aparición de pequeñas ampollas agrupadas y llenas de líquido puede orientar hacia un brote de herpes, aunque el diagnóstico debe realizarlo un profesional sanitario cuando existan dudas.
¿El herpes en la nariz es contagioso?
Este tipo de herpes es contagioso, especialmente mientras hay lesiones activas.
El virus se puede transmitir a través de los besos, especialmente durante un brote. Sí, el herpes se puede transmitir incluso si no tienes síntomas visibles.
El herpes nasal es causado por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). Este virus se propaga a través del contacto directo con una persona infectada o mediante la inhalación de gotas respiratorias contaminadas.
Cerca del 70 % de los adultos en UK padece herpes labial en algún momento de su vida.
Cómo puede transmitirse
- Contacto directo con una lesión activa.
- Besos.
- Contacto de las manos con una lesión y posterior contacto con la nariz.
- Compartir vasos, tazas, cubiertos o toallas.
- Compartir cosméticos y utensilios para el maquillaje.
Evita dar besos a personas con heridas del herpes. Si tu compañero tiene heridas del herpes, espera hasta que se cure.
Debes evitar compartir determinados objetos con personas con un brote de herpes, como tenedores, vasos, tazas y toallas.
Evita compartir cosméticos, utensilios para el maquillaje (pinceles, esponjas, brochas, etc.), toallas y vasos, cubiertos y otros artículos de cocina y alimentación.
Tratamiento del herpes nasal
El tratamiento del herpes nasal tiene como objetivo principal aliviar los síntomas, acelerar la curación de las lesiones y reducir la duración del brote.
Sin embargo, es importante entender que no elimina el virus del organismo, ya que el herpes simple permanece latente en los nervios tras la primera infección.
El tratamiento incluye fármacos antivirales y antiinflamatorios, así como una dieta equilibrada y cuidar la higiene personal.
Medicamentos antivirales
Los medicamentos antivirales más comunes son el aciclovir y el valaciclovir.
Productos como el aciclovir o el penciclovir en crema se aplican directamente sobre las lesiones, varias veces al día. Son más eficaces si se utilizan al comienzo del brote, en la fase de picor, hormigueo o escozor.
En casos de brotes intensos, dolorosos o muy recurrentes, el médico puede recetar antivirales en pastillas, como el valaciclovir o el aciclovir oral.
Estos medicamentos ayudan a frenar la reproducción del virus en el cuerpo, acortando la duración y la gravedad de los brotes.
El inicio precoz del tratamiento es fundamental. Las cremas y antivirales funcionan mucho mejor si se aplican en la fase inicial del brote, antes de que aparezcan las ampollas visibles.
Cuidados locales
- Si aparecen costras o secreciones, se recomienda una limpieza muy suave con suero fisiológico o agua templada, sin frotar ni usar productos agresivos.
- Evitar tocar, rascarse o arrancar las costras es fundamental.
- No manipules la zona para evitar sobreinfecciones bacterianas.
- Lávate las manos después de aplicar el tratamiento.
Hacerlo puede extender el virus a otras zonas del rostro o provocar una sobreinfección bacteriana.
Si tienes herpes en la nariz, asegúrate de que te lavas bien las manos después de aplicar el tratamiento. Intenta evitar el contacto directo con la herida y evita tocar a otras personas si las heridas del herpes no han cicatrizado por completo.
¿Se pueden usar parches para el herpes labial en la nariz?
Los parches para el herpes labial Compeed® se han probado en pacientes con herpes labial; sin embargo, no hay pruebas de que sean perjudiciales para el tratamiento del herpes labial.
Lo mejor es que su médico decida si los parches son adecuados para usted.
Los parches transparentes pueden proteger el herpes y aislarlo, pero no deben colocarse dentro de la nariz salvo indicación profesional. La zona nasal puede ser sensible y las lesiones internas requieren una valoración específica.
Remedios caseros y medidas de apoyo
Además de los medicamentos, existen medidas que se pueden tomar en casa para aliviar los síntomas y promover la cicatrización de las lesiones.
Es fundamental seguir las indicaciones médicas y consultar con un especialista para obtener un tratamiento adecuado y personalizado.
- Mantener una buena higiene personal, lavando regularmente las manos con agua y jabón.
- Limpiar suavemente la zona con suero fisiológico o agua templada.
- Evitar rascarse o arrancar las costras.
- Mantener la piel hidratada sin aplicar productos agresivos sobre la lesión.
- Proteger la cara frente a la exposición solar.
- Descansar y mantener un estilo de vida saludable.
Utiliza un protector labial. Mejor si incluye protección solar para frenar las consecuencias de la incidencia de los rayos UVA sobre la piel.
No olvides aplicar el protector solar en toda la cara. Esta medida es de obligado cumplimiento también para prevenir quemaduras solares.
Alimentación y defensas
Llevar un estilo de vida saludable puede fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de contraer el herpes nasal.
- Disfruta de una dieta rica en vitaminas, especialmente con frutas y vegetales con alto contenido de vitaminas C, A y D.
- Incluye alimentos ricos en zinc, como las legumbres.
- Asegúrate de consumir mucha fibra.
- Descansa bien.
- Intenta identificar los factores desencadenantes para un brote de herpes para ayudar a prevenir brotes en el futuro.
Los remedios caseros no eliminan el virus ni sustituyen el tratamiento antiviral cuando está indicado. Evita aplicar sustancias irritantes o productos no recomendados dentro de la nariz.
Herpes nasal después de una rinoplastia
Una intervención quirúrgica, especialmente en la zona facial o nasal, puede generar un estado de mayor sensibilidad inmunológica.
En pacientes con antecedentes de herpes, una rinoplastia puede favorecer la aparición de brotes debido al estrés físico del postoperatorio.
La cirugía de rinoplastia puede desencadenar una reactivación del virus del herpes nasal. Cuando se va a realizar una cirugía de rinoplastia en un paciente propenso al herpes nasal o labial se deben tomar las medidas necesarias para prevenir su reactivación con la cirugía de rinoplastia.
En pacientes que se han sometido a cirugías faciales como la rinoplastia, un brote de herpes puede aparecer como reacción al estrés físico del procedimiento o por una bajada temporal de defensas.
Si ya has tenido herpes en el pasado, es importante informar al cirujano antes de la operación.
En pacientes con antecedentes de herpes, el cirujano puede pautar un tratamiento preventivo con antivirales orales (como aciclovir o valaciclovir) que se inicia unos días antes de la cirugía y se mantiene durante el postoperatorio.
Antes de la cirugía es recomendable descansar bien, mantener una dieta equilibrada y evitar el estrés innecesario, ya que todo esto contribuye a tener un sistema inmunológico fuerte.
No tocar ni rascar la nariz durante la recuperación es fundamental.
Debes saber que la reactivación del herpes nasal o labial en el proceso de recuperación de la rinoplastia produce un cuadro muy aparatoso y requiere un tratamiento médico precoz y adecuado.
Si esto ocurre, es importante informar al cirujano de inmediato.
Cuándo consultar al médico
Consulta con un profesional sanitario en las siguientes situaciones:
- Las heridas del herpes no se han curado dos semanas después.
- Tienes brotes de herpes labial de forma frecuente.
- Las heridas del herpes se han extendido por la boca o la nariz.
- Si no te sientes bien en general.
- Si tienes una enfermedad, como SIDA o eczema.
- Si estás recibiendo tratamientos como quimioterapia.
- Si el brote aparece después de una cirugía facial o nasal.
- Si tienes dudas sobre si la lesión es herpes, una irritación, un grano o una infección bacteriana.
Cómo prevenir nuevos brotes y contagios
Lavarse las manos
Mantener una buena higiene personal, lavando regularmente las manos con agua y jabón.
Si tienes herpes en la nariz, asegúrate de que te lavas bien las manos después de aplicar el tratamiento.
Evitar el contacto con las lesiones
Intenta evitar el contacto directo con la herida y evita tocar a otras personas si las heridas del herpes no han cicatrizado por completo.
Evitar tocar, rascarse o arrancar las costras es fundamental.
No compartir objetos personales
Debes evitar compartir determinados objetos con personas con un brote de herpes, como tenedores, vasos, tazas y toallas.
Evita compartir cosméticos, utensilios para el maquillaje, toallas y vasos, cubiertos y otros artículos de cocina y alimentación.
Evitar los besos durante el brote
El virus del herpes se puede transmitir a través de los besos, especialmente durante un brote.
Si tu compañero tiene heridas del herpes, espera hasta que se cure. La paciencia ayuda a prevenir brotes futuros.
Proteger la piel
La exposición prolongada al sol sin protección puede irritar la piel de la nariz y desencadenar la reactivación del virus.
Utiliza un protector labial con protección solar y aplica protector solar en toda la cara.
Fortalecer el sistema inmunitario
Disfruta de una dieta rica en vitaminas, especialmente con frutas y vegetales con alto contenido de vitaminas C, A y D.
Incluye alimentos ricos en zinc, como las legumbres, y asegúrate de consumir mucha fibra.
Además, intenta identificar los factores desencadenantes para un brote de herpes para ayudar a prevenir los brotes en el futuro.
¿Puede propagarse el herpes nasal a otras partes del cuerpo?
El herpes puede propagarse a otras zonas mediante el contacto directo con una lesión activa y posteriormente con otra parte del cuerpo sin lavarse las manos.
Si ya tienes antecedentes de herpes en los labios, es posible que el virus se extienda hacia la nariz a través de tus propias manos.
Hacerlo puede extender el virus a otras zonas del rostro o provocar una sobreinfección bacteriana.
Por este motivo, evita tocar la lesión, lávate las manos después de aplicar cualquier tratamiento y no compartas objetos personales.
Herpes Recurrente, Cómo Evitarlo
El herpes nasal es una condición frecuente y, en la mayoría de los casos, fácil de controlar. Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, las molestias se reducen notablemente.
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