Hipoclorito de sodio: sabor, origen y formas de eliminarlo del agua y la comida

El sabor a cloro en el agua y en los alimentos suele deberse al hipoclorito de sodio utilizado durante la potabilización. Cuando el agua con cloro se utiliza para cocinar o lavar alimentos, puede traspasarse a las comidas, dejando un sabor desagradable.

Para quitar el sabor a cloro de la comida, la medida más eficaz es utilizar agua purificada para cocinar y lavar los alimentos. También es importante enjuagar cuidadosamente las frutas y verduras con agua purificada antes de consumirlas o prepararlas.

¿Qué es el hipoclorito de sodio?

El hipoclorito sódico es un compuesto inorgánico, la sal sódica del ácido hipocloroso. El hipoclorito de sodio es una sustancia química con fórmula NaClO, que se presenta como un líquido claro o ligeramente amarillento con un olor característico a cloro.

Es conocido por su eficacia como desinfectante y blanqueador. Debido a esta característica destruye muchos colorantes por lo que se utiliza como blanqueante. Además se aprovechan sus propiedades desinfectantes.

El hipoclorito de sodio o hipoclorito sódico, conocido popularmente como lejía, cloro, agua lavandina o agua de Javel, es un compuesto químico, además de un fuerte oxidante químico cuya fórmula es NaClO.

Contiene el cloro en estado de oxidación +1 y por lo tanto es un oxidante fuerte y económico. En concentraciones adecuadas, es fundamental para el tratamiento de agua potable y piscinas.

¿El hipoclorito de sodio es lejía?

La lejía es un producto líquido desinfectante compuesto principalmente por hipoclorito de sodio diluido en agua. Se utiliza de forma habitual en el hogar y en entornos profesionales para limpiar, desinfectar y blanquear superficies, ya que es eficaz para eliminar bacterias, virus, hongos y malos olores.

La fórmula química de la lejía se basa en el hipoclorito de sodio, cuyo compuesto es NaClO. Sin embargo, la lejía como producto no es una sustancia pura, sino una disolución acuosa que contiene hipoclorito de sodio diluido en agua.

Sí, la lejía es una disolución acuosa de hipoclorito de sodio, pero lo importante es su concentración. La lejía doméstica que usamos comúnmente para limpieza suele tener una concentración de entre 3% a 6% de hipoclorito de sodio.

En cambio, el hipoclorito de sodio comercial o industrial, puede encontrarse en concentraciones mucho más altas, como al 10% o al 15%, lo que lo hace ideal para aplicaciones profesionales como el tratamiento de aguas y desinfección a gran escala.

ProductoConcentración habitualUso general
Lejía doméstica3%-6% de hipoclorito de sodioLimpieza, desinfección y blanqueado
Hipoclorito de sodio industrial10%-15% o másTratamiento de aguas y desinfección a gran escala

Cómo se produce el hipoclorito de sodio

Se produjo por primera vez en el siglo XVIII añadiendo cloro a la lejía de sosa. Hoy en día, a escala industrial, el hipoclorito de sodio se obtiene por electrólisis de la salmuera.

El proceso produce hidróxido de sodio y cloro gaseoso. A continuación, el cloro se pasa a la solución de hidróxido de sodio y se obtienen hipoclorito de sodio y cloruro de sodio.

El hipoclorito de sodio es una solución química que se obtiene a través de la reacción del cloro gaseoso con hidróxido de sodio. Se produce mediante la reacción del gas cloro (Cl2) con hidróxido de sodio (NaOH) o carbonato de sodio (Na2CO3).

Esta reacción produce hipoclorito de sodio junto con cloruro de sodio y agua:

Cl2 + 2 NaOH → NaClO + NaCl + H2O

El hipoclorito de sodio se presenta en forma líquida, con una concentración de cloro activo que puede variar, generalmente expresada en porcentaje de cloro disponible.

Propiedades relacionadas con el olor y el sabor

El hipoclorito sódico tiene un olor característico a cloro y un color amarillo pajizo. Su pH es alto, por lo que es fuertemente alcalino.

El hipoclorito de sodio se disuelve en agua y reacciona con algunos ácidos. Es corrosivo, por lo que es corrosivo para los metales.

El hipoclorito sódico tiene propiedades oxidantes, corrosivas, antisépticas y bactericidas. Su amplio espectro de acción lo convierte en un producto químico versátil para muchos fines.

En disolución acuosa sólo es estable a pH básico. Al acidular en presencia de cloruro libera cloro elemental. Por esto debe almacenarse alejado de cualquier ácido.

El hipoclorito de sodio puede generar un sabor y olor a cloro residual en el agua, lo cual puede ser desagradable para algunas personas. Este problema puede minimizarse con una adecuada dosificación y tiempo de contacto.

Por qué el agua con hipoclorito puede cambiar el sabor de la comida

El agua que se utiliza para cocinar y lavar los alimentos puede influir significativamente en el sabor de la comida. El sabor de la comida se ve influenciado por el agua con la que se cocina o se lavan los alimentos.

Al ser el agua un elemento esencial en la preparación de alimentos, su influencia en el sabor es de gran importancia. Desde la cocción de pasta hasta el lavado de frutas y verduras, el agua desempeña un papel crucial.

El impacto directo en la comida se puede notar desde el primer bocado. Los sabores naturales de los alimentos pueden quedar enmascarados o distorsionados por estos sabores.

El cloro, un desinfectante comúnmente utilizado en el suministro de agua potable, es uno de los principales culpables detrás del sabor no deseado en los alimentos. La principal razón es que esta sustancia se utiliza en el proceso de potabilización gracias a su poder de eliminación de algunos microorganismos.

Sin embargo, cuando el agua con cloro se utiliza para cocinar o lavar alimentos, puede traspasarse a las comidas, dejando un sabor desagradable. El cloro no es el único desazón transmitido por el agua.

En algunos casos, también se puede percibir un sabor metálico o como a huevo podrido, causado por el azufre. Los sabores naturales de los alimentos pueden quedar enmascarados o distorsionados por estos sabores.

Agua potable y sabor a cloro

Cómo quitar el sabor a cloro de la comida

Utilizar agua purificada

El agua purificada está libre de cloro y otros contaminantes, lo que garantiza que tus platos conserven su sabor original. Usarla para lavar y cocinar es la mejor forma de eliminar este desagradable sabor y olor.

La elección de tomar agua purificada es un paso clave para garantizar la calidad del agua y el sabor de cada comida.

Enjuagar frutas y verduras

Antes de cocinar o consumir frutas y verduras crudas, es importante enjuagarlos o lavarlos cuidadosamente con agua purificada. Este paso ayudará a eliminar cualquier residuo de cloro presente en la superficie de los alimentos.

No se recomienda utilizar hipoclorito de sodio 15% directamente en frutas y verduras. Se debe utilizar una solución diluida específica para este propósito y enjuagar bien los alimentos después del tratamiento.

Utilizar sistemas de purificación

El agua es esencial para la vida y la salud de los seres vivos, pero desafortunadamente, no todas las fuentes de agua son seguras para el consumo directo. La presencia de microorganismos patógenos y contaminantes puede poner en riesgo la salud de las personas que beben o utilizan agua no tratada.

Por suerte, existen diversas técnicas de potabilización del agua, y una de las más utilizadas y efectivas es el tratamiento con hipoclorito de sodio.

Los sistemas de purificación pueden eliminar el sabor a cloro y otros contaminantes presentes en el agua destinada a beber, cocinar o lavar alimentos.

Hipoclorito de sodio en el tratamiento del agua

Una de sus aplicaciones más utilizadas es para desinfectar y purificar el agua, ya sea haciendo que sea segura para el consumo humano, así como en el saneamiento de piscinas, para tratar aguas residuales y en la desinfección de superficies y equipos.

El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio es una de las formas más eficaces y económicas de purificar el agua a gran escala.

Etapas del tratamiento

  1. Antes de agregar el hipoclorito de sodio, se realiza un pretratamiento del agua para eliminar partículas grandes y sedimentos mediante procesos de filtración o sedimentación.
  2. Se dosifica el hipoclorito de sodio en el agua en una cantidad adecuada para garantizar la desinfección efectiva, pero sin sobrepasar los límites permitidos de cloro residual.
  3. Es importante que el hipoclorito de sodio tenga suficiente tiempo de contacto con el agua para eliminar los microorganismos dañinos.
  4. Después de la desinfección, se realiza una neutralización para eliminar el exceso de cloro residual antes de distribuir el agua potable a la población.

Ventajas del tratamiento

  • El hipoclorito de sodio es un potente desinfectante que tiene la capacidad de eliminar una amplia gama de microorganismos patógenos presentes en el agua, incluyendo bacterias, virus, parásitos y algas.
  • El hipoclorito de sodio es fácilmente accesible en el mercado y está disponible en forma líquida en diferentes concentraciones.
  • En comparación con otras tecnologías de desinfección, el hipoclorito de sodio es una opción más económica y rentable para el tratamiento del agua a gran escala.
  • Su presentación líquida permite una dosificación sencilla y precisa en los procesos de tratamiento de agua.
  • El hipoclorito de sodio actúa rápidamente en la eliminación de microorganismos, lo que permite una desinfección efectiva en un tiempo relativamente corto.
  • Además de desinfectar el agua, el hipoclorito de sodio puede ayudar a reducir olores y sabores desagradables asociados con algunos contaminantes presentes en el agua.
  • Cuando se utiliza correctamente y se dosifica de manera controlada, el hipoclorito de sodio es seguro y eficaz.
  • El hipoclorito de sodio puede combinarse con otras tecnologías de tratamiento, como la filtración, para obtener resultados óptimos en la purificación del agua.
  • El hipoclorito de sodio es una herramienta valiosa para controlar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua en situaciones de emergencia y crisis sanitarias.

Riesgos del hipoclorito de sodio

Durante el proceso de desinfección con hipoclorito de sodio, pueden formarse subproductos químicos indeseables, como trihalometanos (THM) y cloraminas.

Es una sustancia relativamente inestable y puede degradarse con el tiempo, especialmente en condiciones de altas temperaturas o exposición a la luz solar intensa.

Además, al ser una sustancia química corrosiva puede causar irritación en la piel y ojos si se manipula de manera inadecuada. El hipoclorito de sodio también puede dañar los tejidos blandos, los nervios y las vías respiratorias.

El sabor a cloro en la comida no solo es desagradable, sino que también puede tener un impacto negativo en la salud. Consumir grandes cantidades de cloro no es recomendable, ya que puede causar molestias estomacales y otros problemas digestivos.

Por otro lado, también puede disuadir a las personas de beber suficiente agua, lo que es esencial para mantenerse hidratado y saludable.

Precauciones de uso y almacenamiento

Se debe manejar con precaución y utilizar equipo de protección adecuado, como guantes y gafas de seguridad, ya que puede irritar la piel y los ojos.

Se recomienda almacenarlo en un lugar fresco y bien ventilado, lejos de fuentes de calor y llamas. No se debe mezclar con otros productos químicos, especialmente con ácidos, ya que puede liberar gases tóxicos.

Mantener fuera del alcance de los niños y no ingerir. No es inflamable, pero con el fuego reacciona.

El hipoclorito de sodio debe añadirse al agua con un pH superior a once. Un blanqueador doméstico típico contiene aproximadamente un cinco por ciento de hipoclorito de sodio.

Principales aplicaciones del hipoclorito de sodio

Desinfección y tratamiento del agua

El hipoclorito sódico se utiliza para desinfectar piscinas, agua potable y superficies. Elimina hongos y bacterias patógenos.

También se utiliza mucho como oxidante en el proceso de potabilización del agua, a dosis ligeramente superiores al punto crítico, punto en que empieza a aparecer cloro residual libre.

Se lo utiliza también como desinfectante en piscinas, ya sea por aplicación directa en forma de líquido, pastillas concentradas o en polvo, o a través de un aparato de electrólisis salina por el que se hace circular el agua de la piscina.

Desinfección de superficies y equipos

En instalaciones médicas, por ejemplo, se utiliza para limpiar las superficies de manchas de sangre. También puede utilizarse para limpiar salas, superficies y equipos que entran en contacto con alimentos.

Se utiliza para desinfectar superficies, pisos, baños y utensilios de cocina, eliminando gérmenes y bacterias. También ayuda a eliminar moho y hongos en superficies no porosas.

Industria papelera y textil

Se utiliza como agente blanqueador para papel y textiles. El método de blanqueo del papel implica la oxidación de varios grupos cromóforos de la lignina.

El hipoclorito sódico también disuelve los tintes naturales y las impurezas, lo que también tiene un fuerte efecto sobre el color del papel. Este químico se puede también utilizar como blanqueador para las fibras textiles.

Horticultura y fruticultura

Este producto químico se utiliza para prevenir las enfermedades de los árboles frutales y las vides. El hipoclorito sódico también se utiliza para lavar la fruta y la verdura después de la cosecha.

El hipoclorito de sodio se añade a los productos utilizados en fruticultura para controlar las plagas y enfermedades de las plantas. Se utiliza principalmente en frutales.

Debe pulverizarse sobre los árboles en primavera u otoño, es decir, cuando están sin hojas. Las frutas y verduras se lavan con agua clorada con hipoclorito de sodio después de la cosecha.

Odontología

El hipoclorito sódico se utiliza en el tratamiento del conducto radicular de los dientes. Se utiliza para enjuagar el conducto radicular, lo que disuelve el tejido muerto y la capa de barrillo dentinario.

Las soluciones de baja concentración, del 2,5% al 5%, son las más utilizadas. El hipoclorito de sodio en odontología se utiliza en los irrigantes del conducto radicular por sus fuertes propiedades desinfectantes.

Este desinfectante es eficaz contra una gran variedad de patógenos, incluidos los responsables de la caries. El hipoclorito de sodio mata las bacterias modificando su pared celular.

Medicina

Es importante en el tratamiento de heridas y reduce el riesgo de infección. Los preparados que contienen hipoclorito sódico se aplican sobre la superficie de la piel.

Producción de almidón modificado

La oxidación del almidón de patata con hipoclorito sódico produce almidón oxidado (E1404), un producto de uso común en la industria alimentaria.

Por qué elimina microorganismos y blanquea

El hipoclorito de sodio actúa atacando los enlaces químicos de los compuestos coloreados. Rompe los enlaces dobles y los convierte en simples, bloqueando su capacidad de absorber la luz.

También ataca las proteínas de los microbios, haciendo que se agrupen o rompan las membranas celulares. El hipoclorito de sodio es eficaz contra una gran variedad de bacterias y microorganismos.

El uso del hipoclorito de sodio en el tratamiento del agua garantiza la eficacia contra bacterias, virus y hongos, además de ser fácil de aplicar.

Presentaciones y estabilidad

El hipoclorito sódico existe en sólido en forma de la sal pentahidratada NaOCl · 5 H2O y con 2,5 moléculas de agua de hidratación por molécula: NaOCl · 2,5 H2O. La primera forma es la más conocida.

A 0 ºC se disuelven 29,3 g de la sal en 100 g de agua y a 23 ºC ya son 94,2 g/100 g. El hipoclorito de sodio se presenta habitualmente como una solución líquida de cloro activo.

El hipoclorito de sodio es inestable en su forma libre -se descompone, provocando una explosión-, por lo que se utiliza su solución acuosa.

El hipoclorito se dismuta a temperaturas elevadas para dar clorato y cloruro:

3 NaClO → 2 NaCl + NaClO3

Con aminas se forman las cloraminas. Estos compuestos suelen ser tóxicos y pueden ser explosivos.

Relación entre el sabor a cloro y la desinfección

El sabor y el olor a cloro no significan necesariamente que el agua no haya sido desinfectada correctamente. El hipoclorito de sodio deja un desinfectante residual, lo que contribuye a mantener la protección del agua después del tratamiento.

Sin embargo, una cantidad excesiva puede generar un sabor y olor desagradables. La dosificación controlada, el tiempo de contacto y los procesos complementarios de filtración permiten reducir estas características sin perder el efecto desinfectante.

A pesar de estas desventajas, es importante destacar que el tratamiento del agua con hipoclorito de sodio sigue siendo una opción efectiva y ampliamente utilizada para la desinfección del agua a gran escala porque las ventajas superan las desventajas mencionadas, siempre y cuando se sigan los protocolos de dosificación y seguridad adecuados.

¿Cómo purificar el agua con cloro comercial desde tu hogar?

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