Hipoclorito de sodio: usos en medicina y aplicaciones sanitarias

En medicina, el hipoclorito de sodio se utiliza principalmente como agente de irrigación en los tratamientos odontológicos y como desinfectante de superficies e instalaciones sanitarias. También se emplea en determinados contextos para tratar heridas, infecciones de la piel y otras afecciones, siempre con formulaciones, concentraciones y procedimientos adecuados.

El hipoclorito de sodio es una sustancia con acción desinfectante, indicada para la limpieza y desinfección profunda de superficies, para purificar el agua para consumo humano y para combatir microorganismos como bacterias, virus, hongos y algunos parásitos. Su uso médico o sanitario exige controlar la concentración, el tiempo de contacto y la vía de aplicación, porque las soluciones concentradas son corrosivas y pueden causar lesiones.

Qué es el hipoclorito de sodio

El hipoclorito de sodio es una solución química que se obtiene a través de la reacción del cloro gaseoso con hidróxido de sodio. Es comúnmente conocido como «cloro líquido» y se utiliza ampliamente como desinfectante y agente blanqueador debido a su capacidad para eliminar bacterias, virus, algas y otros microorganismos patógenos presentes en el agua.

Se produce mediante la reacción del gas cloro (Cl2) con hidróxido de sodio (NaOH) o carbonato de sodio (Na2CO3). Esta reacción produce hipoclorito de sodio junto con cloruro de sodio y agua:

Cl2 + 2 NaOH → NaClO + NaCl + H2O

El hipoclorito de sodio se presenta en forma líquida, con una concentración de cloro activo que puede variar, generalmente expresada en porcentaje de cloro disponible. Es precisamente la disolución en agua del hipoclorito de sodio la que convierte a este compuesto en lejía (NaCIO), un blanqueante y desinfectante universal muy utilizado, tanto en el ámbito doméstico como en el industrial.

Cómo actúa como desinfectante

El hipoclorito sódico, compuesto químico de gran poder oxidante, desempeña un papel crucial en una gran variedad de procesos de desinfección. Gracias a su excelente capacidad para combatir eficazmente microorganismos patógenos, el hipoclorito sódico se ha convertido en un ingrediente activo indispensable para una amplia gama de aplicaciones.

El hipoclorito sódico posee propiedades desinfectantes altamente eficaces debido a su gran capacidad para destruir la estructura celular de microorganismos. Al ser un poderoso agente oxidante, el hipoclorito sódico actúa rápidamente sobre bacterias, virus y hongos, eliminándolos de manera efectiva en una gran variedad de superficies y medios acuosos.

Su acción desinfectante se basa en la liberación de cloro, compuesto altamente oxidante, que reacciona con los componentes celulares esenciales de los microorganismos, interrumpiendo sus funciones vitales y causando su muerte. Esta capacidad lo convierte en una herramienta indispensable para la prevención y el control del crecimiento microbiológico de microorganismos patógenos.

En solución acuosa, el hipoclorito sódico, da lugar a un equilibrio de las siguientes especies químicas: cloro (Cl2), ácido hipocloroso (HClO) e ion hipoclorito (ClO-).

Cl2 + H2O -> HClO + HCl

HClO -> OCl−+ H+

Según el valor de pH de la solución, varían las proporciones de cada especie. En aguas entre 6,5 y 8,5 ambas especies estarán en equilibrio. Con un pH inferior a 5 todo el cloro está en forma de ácido hipocloroso (HClO), de gran poder oxidante y desinfectante, pero de baja estabilidad.

Sin embargo, a medida que el pH aumenta, este ácido se disocia en hipoclorito (ClO-), disminuyendo significativamente su poder oxidante y efectividad desinfectante a partir de pH superiores a 7,0, aunque su estabilidad aumenta.

Principales usos del hipoclorito de sodio en medicina

Uso odontológico como solución de irrigación

Como agente de irrigación en los tratamientos odontológicos, el hipoclorito también es ampliamente utilizado. En este contexto, forma parte de los procedimientos destinados a la limpieza y desinfección del sistema de conductos radiculares.

Su capacidad para combatir eficazmente microorganismos patógenos y su acción oxidante favorecen la eliminación de bacterias, hongos y restos orgánicos presentes en los medios tratados. El uso odontológico debe realizarse con una solución destinada a este fin y siguiendo el procedimiento establecido por el profesional sanitario.

Desinfección de superficies e instalaciones sanitarias

En el sector médico, el hipoclorito sódico juega un papel fundamental para la desinfección de superficies e instalaciones sanitarias (biocida PT2), ayudando a prevenir la propagación de infecciones nosocomiales.

El hipoclorito de sodio es una sustancia con acción desinfectante, indicado para la limpieza y desinfección profunda de superficies. En el ámbito sanitario puede emplearse en superficies y áreas que requieren una desinfección controlada, siempre conforme a las instrucciones del producto y a los protocolos correspondientes.

Para desinfectar superficies y eliminar virus y bacterias, se recomienda mezclar 4 cucharaditas por cada litro de agua que se utilizará, lo que representa aproximadamente 1 cucharada de sopa de hipoclorito de sodio por 1 litro de agua. Esta agua debe usarse para desinfectar superficies como mostradores, mesas o el piso, por ejemplo.

En el caso de COVID-19, se recomienda preparare la solución de hipoclorito de 0,05 a 0,1% para limpiar superficies, debiendo agregar 50 ml de hipoclorito de sodio 2 a 2,5% en 1 litro de agua. Colocar la solución preparada en un atomizador oscuro, por ejemplo, y limpiar las superficies, como manijas, llaves, cascos de motocicleta, empaques de alimentos o suela de zapatos, por ejemplo, dejando actuar por al menos 1 minuto.

Esta solución de hipoclorito de sodio para COVID-19 de usarse solo por 24 horas, debiendo preparar otra solución al día siguiente, ya que el hipoclorito va perdiendo la potencia y puede dejar de tener el efecto esperado.

Desinfección de superficies hospitalarias

Tratamiento de heridas y afecciones cutáneas

El hipoclorito de sodio medicinal es una forma segura y eficaz de tratar afecciones de la piel y otras enfermedades. Esta solución se usa a menudo para tratar heridas, infecciones por hongos, infecciones bacterianas y muchas otras afecciones.

Esta solución también se ha usado con éxito para tratar afecciones de la piel a largo plazo. Esta solución se compone de cloro, que es un elemento químico conocido por su capacidad para matar bacterias.

El hipoclorito de sodio medicinal se puede usar para tratar infecciones, dolores, enfermedades de la piel, heridas y mucho más. Además, algunos estudios muestran que el hipoclorito de sodio medicinal también puede ayudar a prevenir infecciones bacterianas.

Esta solución se puede aplicar directamente a la piel para tratar heridas, infecciones y alergias, y también se puede usar para lavar la piel para limpiar la piel de bacterias y hongos. Esta solución también se puede usar como baño para tratar problemas de la piel, como eczema, psoriasis y otras afecciones de la piel.

El uso sobre la piel debe diferenciarse de la aplicación de lejía doméstica o de soluciones concentradas. La concentración, el tiempo de contacto y el modo de aplicación deben corresponder a una formulación medicinal o sanitaria indicada para ese propósito.

Aplicaciones en higiene bucal y nasal

Esta solución también se puede usar para enjuagar la boca para tratar problemas bucales, como el mal aliento. Además, se puede usar en una limpieza de la nariz para limpiar la nariz de bacterias o hongos.

Estas aplicaciones no deben realizarse con cualquier producto comercial ni con concentraciones destinadas a piscinas, cisternas, pozos o limpieza general. El hipoclorito vendido como sal, soluciones o en pastillas puede tener concentraciones mucho mayores y causar problemas para la salud.

Usos sanitarios relacionados con la medicina

Purificación del agua

Una de sus aplicaciones más utilizadas es para desinfectar y purificar el agua, ya sea haciendo que sea segura para el consumo humano, así como en el saneamiento de piscinas, para tratar aguas residuales y en la desinfección de superficies y equipos.

El hipoclorito de sodio sirve para desinfectar el agua para consumo humano, reduciendo las posibilidades de contaminación por virus, parásitos y bacterias que causan diarrea, COVID-19, hepatitis A, cólera o rotavirus.

Para purificar el agua para consumo humano se recomienda colocar 2 a 4 gotas de hipoclorito de sodio con concentración de 2 a 2,5%, para cada litro de agua. Esta solución debe guardarse dentro de un recipiente que no sea transparente, para que no sea confundido con un líquido claro, evitando así accidentes.

Es importante mantener el recipiente tapado y esperar 30 minutos después de echar una gotas para el agua que se va a consumir. Este tiempo es necesario para que la desinfección haga efecto, matando así todos los microorganismos.

El agua desinfectada con hipoclorito de sodio sirve para beber, cocinar, lavar verduras, frutas y hortalizas, lavar los platos y bañarse.

Desinfección de agua en centros sanitarios

Para procesos de tratamiento de aguas, el hipoclorito sódico se utiliza ampliamente para desinfección de aguas de piscinas (biocida PT2), potabilización de aguas de consumo humano o animal (biocida PT5) y tratamientos de desinfección de instalaciones con riesgo de legionella (biocida PT11) representar un riesgo para la salud pública.

El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio es una de las formas más eficaces y económicas de purificar el agua a gran escala. El cloro garantiza una excelente eficacia desinfectante a un coste de aplicación muy económico, permitiendo al mismo tiempo una sencilla dosificación y un fácil control del residual.

Tratamiento de aguas residuales e industriales

Con hipoclorito de sodio también se tratan las aguas residuales e industriales, eliminando y previniendo la propagación de bacterias y fangos.

La desinfección de aguas contribuye a reducir la presencia de microorganismos que pueden afectar a la salud pública y a controlar la contaminación microbiológica en instalaciones sanitarias, industriales e institucionales.

Lavado y desinfección de frutas y vegetales

El hipoclorito de sodio también se utiliza para lavar frutas, verduras o vegetales. Para lavar verduras, vegetales y frutas, se debe agregar 1 cucharada sopera de hipoclorito de sodio de 2 a 2,5% por cada litro de agua y dejar las verduras, vegetales y frutas con cáscara, remojándose por alrededor de 15 minutos.

A continuación, se debe enjuagar las verduras, en agua filtrada. El producto utilizado debe ser adecuado para esta finalidad y debe emplearse conforme a las indicaciones correspondientes.

Control de larvas de Aedes aegypti

El hipoclorito de sodio puede utilizarse para matar las larvas del mosquito Aedes aegypti que transmite el dengue, Zika, Chikungunya, por ejemplo.

Para eliminar las larvas del mosquito Aedes aegypti se puede utilizar el hipoclorito 2 a 2,5% puro o diluido en agua, utilizando 10 ml de hipoclorito por cada litro de agua.

El hipoclorito de sodio puro o diluido puede ser usado en las macetas o atomizar en las hojas de las plantas, rejillas de lavaplatos o en el sanitario, por ejemplo. Es importante resaltar que esta solución ayuda a eliminar las larvas del Aedes aegypti y no al mosquito, siendo importante adoptar otras medidas para combatir al mosquito.

Uso del hipoclorito de sodio en la industria sanitaria

Lo común en el tratamiento de las aguas es añadir cloro, en forma de hipoclorito de sodio, para su desinfección. Para potabilizar el agua, la concentración utilizada de hipoclorito de sodio no puede superar el 10%.

El hipoclorito sódico destaca como una sustancia activa biocida esencial para la desinfección de todo tipo de superficies e instalaciones de áreas médicas, alimentarias, veterinarias e industriales/institucionales, así como para tratamientos de desinfección de agua, permitiendo su autorización como producto biocida de los tipos PT 2-3-4-5.

En la industria alimentaria, el hipoclorito sódico se utiliza ampliamente para la desinfección de equipos, instalaciones y superficies (biocida PT4), y también para la potabilización del agua (biocida PT5). Su uso garantiza la seguridad microbiológica de los alimentos, cumpliendo con los estándares de higiene establecidos por las autoridades sanitarias.

Ámbito de aplicaciónUso principalTipo de biocida
Áreas médicasDesinfección de superficies e instalaciones sanitariasPT2
Industria alimentariaDesinfección de equipos, instalaciones y superficiesPT4
Agua de consumoPotabilización de agua para consumo humano o animalPT5
Instalaciones con riesgo de legionellaTratamientos de desinfecciónPT11

Etapas de desinfección del agua

Los procesos de desinfección con hipoclorito de sodio pueden llevarse a cabo en diferentes etapas:

  1. Pretratamiento: Antes de agregar el hipoclorito de sodio, se realiza un pretratamiento del agua para eliminar partículas grandes y sedimentos mediante procesos de filtración o sedimentación.
  2. Dosificación: Se dosifica el hipoclorito de sodio en el agua en una cantidad adecuada para garantizar la desinfección efectiva, pero sin sobrepasar los límites permitidos de cloro residual.
  3. Tiempo de contacto: Es importante que el hipoclorito de sodio tenga suficiente tiempo de contacto con el agua para eliminar los microorganismos dañinos. El tiempo de contacto puede variar dependiendo de la concentración de cloro y las características del agua.
  4. Neutralización: Después de la desinfección, se realiza una neutralización para eliminar el exceso de cloro residual antes de distribuir el agua potable a la población.

Ventajas del hipoclorito de sodio en medicina y saneamiento

  • Es altamente eficaz contra microorganismos patógenos: El hipoclorito de sodio es un potente desinfectante que tiene la capacidad de eliminar una amplia gama de microorganismos patógenos presentes en el agua, incluyendo bacterias, virus, parásitos y algas.
  • Amplia disponibilidad: El hipoclorito de sodio es fácilmente accesible en el mercado y está disponible en forma líquida en diferentes concentraciones.
  • Facilidad de aplicación: Su presentación líquida permite una dosificación sencilla y precisa en los procesos de tratamiento de agua.
  • Tiempo de acción rápido: El hipoclorito de sodio actúa rápidamente en la eliminación de microorganismos, lo que permite una desinfección efectiva en un tiempo relativamente corto.
  • Compatibilidad con otros sistemas de tratamiento: El hipoclorito de sodio puede combinarse con otras tecnologías de tratamiento, como la filtración, para obtener resultados óptimos en la purificación del agua.
  • Control de epidemias y emergencias sanitarias: El hipoclorito de sodio es una herramienta valiosa para controlar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua en situaciones de emergencia y crisis sanitarias.
  • Seguridad con dosificación adecuada: Cuando se utiliza correctamente y se dosifica de manera controlada, el hipoclorito de sodio es seguro y eficaz.

Concentración, estabilidad y control del producto

Generalmente, el hipoclorito de sodio se puede adquirir en supermercados o farmacias en soluciones hasta de 2,5%, siendo importante diluir correctamente el producto en agua antes de utilizarla para alcanzar una concentración de 0,05 a 1%, y de esta forma sea eficaz para combatir bacterias, virus o parásitos que pueden causar enfermedades como diarrea, hepatitis A, cólera, rotavirus o COVID-19, por ejemplo.

Además, el hipoclorito de sodio también puede encontrarse en forma de pastillas que pueden utilizarse para purificar el agua, pero debe prestarse atención a las instrucciones del tipo de hipoclorito de sodio que se adquirió, ya que también existe hipoclorito vendido como sal, soluciones o en pastillas que son utilizadas para purificar cisternas, pozos y para el tratamiento de piscinas.

En estas situaciones, la concentración de la sustancia es mucho mayor y puede causar problemas para la salud. La sustancia es relativamente inestable y puede degradarse con el tiempo, especialmente en condiciones de altas temperaturas o exposición a la luz solar intensa.

El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio puede generar un sabor y olor a cloro residual en el agua, lo cual puede ser desagradable para algunas personas. Este problema puede minimizarse con una adecuada dosificación y tiempo de contacto.

Riesgos y precauciones en el uso médico

Durante el proceso de desinfección con hipoclorito de sodio, pueden formarse subproductos químicos indeseables, como trihalometanos (THM) y cloraminas. Además, al ser una sustancia química corrosiva y puede causar irritación en la piel y ojos si se manipula de manera inadecuada.

Al utilizar hipoclorito de sodio es muy importante evitar el contacto directo con la sustancia, debido a que posee acción corrosiva que puede causar quemaduras en la piel y los ojos cuando se encuentra en grandes concentraciones. Por este motivo se recomienda el uso de guantes al utilizar este producto.

Cuando se usa hipoclorito de sodio dentro de las recomendaciones, es seguro para la salud y el agua tratada con él puede incluso ofrecerse a bebés y niños. La manipulación de soluciones concentradas debe realizarse con medidas de protección y en condiciones que eviten el contacto directo.

Qué hacer ante una exposición accidental

Si el hipoclorito de sodio se usa accidentalmente en dosis superiores a las recomendadas, lave el área expuesta inmediatamente con agua corriente y observe si aparecen síntomas como picazón y enrojecimiento.

Cuando se ingieren dosis excesivas de esta sustancia, pueden aparecer síntomas de intoxicación, como ganas de vomitar, tos y dificultad para respirar, lo que requiere atención médica urgente.

Manejo del hipoclorito

Regulación y autorización de los productos biocidas

Según la aplicación para la cual el hipoclorito sódico es utilizado, existen diferentes marcos normativos europeos que regulan su uso.

Los productos desinfectantes basados en hipoclorito sódico deben disponer de la correspondiente autorización como biocida, según PT a que van destinados. Durante el periodo transitorio de la BPR, los marcos normativos nacionales son los que permanecen vigentes.

En España, durante el periodo transitorio, siguen vigentes los marcos normativos establecidos por el Real Decreto 3349/1983 de plaguicidas y el Real Decreto 3360/1983 de Lejías.

Los productos biocidas deben estar fabricados por empresas debidamente inscritas en el Registro oficial de establecimientos y servicios plaguicidas o, en el caso de productos desinfectantes de ámbito sanitario (PT2), que dispongan de Autorización de actividades de instalación de desinfectantes otorgada por la AEMPS.

tags: #hipoclorito #de #sodio #usos #en #medicina

Publicaciones populares: