Los filtros purificadores de agua son dispositivos diseñados para mejorar la calidad del agua potable mediante la retención de sedimentos, la reducción de sustancias químicas, la eliminación de determinados microorganismos y la mejora del sabor y el olor. Sin embargo, ningún filtro elimina todos los contaminantes: su eficacia depende de la tecnología utilizada, el tamaño de los poros, las características del agua y el mantenimiento del equipo.
Para elegir un sistema adecuado es necesario analizar el agua y determinar qué problema se quiere resolver: sedimentos, cloro, malos sabores, dureza, metales pesados, bacterias, virus u otras sustancias. Si el agua de la llave ya cumple los requisitos de potabilidad y no contiene microorganismos ni sustancias químicas dañinas, es posible que no sea necesario instalar un filtro.
Qué es un filtro purificador de agua
Un purificador de agua es un dispositivo que combina distintas tecnologías y procesos de filtración para tratar el agua. Su principal función es eliminar impurezas, mejorar su calidad y asegurar que no tenga olores, sabores o aspectos desagradables.
Los filtros de agua son sistemas de purificación que eliminan impurezas, contaminantes, sólidos suspendidos y bacterias del agua. Están diseñados para mejorar el sabor, olor y calidad del agua, y pueden variar desde pequeños dispositivos que se colocan en el grifo hasta grandes sistemas de tratamiento industrial.
Se le denomina filtración al procedimiento de pasar el líquido por un medio poroso o materiales granulares. Para que llegue agua potable de calidad a nuestros grifos ésta pasa por un importante proceso conocido como filtrado del agua.
Este proceso elimina los sólidos y agentes contaminantes (virus, parásitos y bacterias) que tiene el agua en su origen para que podamos consumirla sin riesgo de enfermar. Por lo tanto, el agua purificada tiene propiedades buenas para la salud en la medida en que no contiene patógenos ni sustancias nocivas.
Cómo funcionan los filtros y purificadores
El funcionamiento de los filtros de agua se centra en la remoción de partículas sólidas, metales pesados y otras sustancias dañinas mediante diversos métodos de filtración. El proceso de filtración involucra el paso del agua a través de diferentes medios filtrantes que atrapan las impurezas.
Algunos utilizan el método de ósmosis inversa, otros emplean el tanque de salmuera, mientras que algunos se apoyan en la ultrafiltración o el intercambio iónico para obtener agua limpia.
La eficacia de un filtro depende de varios factores. Qué sustancias elimina un filtro de agua dependen de lo siguiente:
- El tamaño de los poros del filtro (agujeros).
- El tamaño de la sustancia.
- La carga eléctrica de la sustancia, que determina si se pegará a algunos tipos de filtros.
Etapas habituales de un purificador
El funcionamiento de un purificador de agua depende de la cantidad de etapas, tecnologías empleadas y filtros que utilice. Sin embargo, el proceso general suele seguir estos pasos:
- Primera filtración: El agua ingresa al purificador y pasa por un filtro inicial que retiene partículas grandes, como sedimentos, arena y óxido. Esto se logra mediante mallas o materiales porosos.
- Filtro de carbón activado: Este filtro tiene una alta capacidad de absorción, reteniendo contaminantes como cloro y pesticidas, y es el responsable de mejorar el sabor y el olor del agua.
- Suavización del agua: En esta etapa, se reducen los minerales que provocan la dureza del agua, como el calcio y el magnesio.
- Ósmosis inversa: Si el purificador incluye esta tecnología, elimina bacterias, microorganismos y productos químicos disueltos en el agua.
- Luz ultravioleta: En los purificadores que la incluyen, la luz UV neutraliza y elimina patógenos, bacterias y virus presentes en el agua.
- Ozono: Otra opción que puede incluir el purificador, usada para destruir bacterias, virus y algunos compuestos químicos.
Algunos purificadores también realizan un proceso de remineralización, añadiendo minerales beneficiosos que se encuentran en el agua de manantial. Este paso, al igual que los últimos tres mencionados, no está presente en todos los modelos.
Dentro de un purificador de agua, se llevan a cabo varias etapas para garantizar la purificación adecuada del agua:
- Pre-filtración: En esta etapa, el agua pasa a través de un filtro previo que retiene partículas grandes como sedimentos, óxido y otras impurezas visibles. Esto protege los componentes internos del purificador y ayuda a prolongar su vida útil.
- Filtración principal: Después de la pre-filtración, el agua atraviesa el sistema de filtración principal, que incluye tecnologías como el carbón activado, membranas semipermeables u otros medios filtrantes. Estas tecnologías eliminan contaminantes y sustancias no deseadas presentes en el agua, brindando un agua más limpia y segura para el consumo.
- Post-filtración y mejoramiento del sabor: Los purificadores de agua cuentan con una etapa de post-filtración, donde se utilizan medios adicionales para mejorar el sabor y el olor del agua.
Cómo se obtiene el agua purificada
Con el avance de la ciencia y la tecnología, en los centros urbanos es posible la distribución de agua apta para el consumo humano gracias a plantas potabilizadoras y productos que ayudan a purificar el agua. Sin embargo, en algunas zonas desprovistas de agua potable el filtrado es una inmensa necesidad.
En los países en los que el acceso al agua potable está garantizado, se llevan a cabo una serie de procesos de filtrado y desinfección para garantizar que la mayoría de estos elementos no acabe siendo ingerida. La diferencia, en la mayoría de los casos, la marca la presencia de sistemas de filtrado, depuración y potabilización industriales, así como controles que aseguran que beberla no implica riesgos para la salud.
Etapas de purificación en una planta potabilizadora
No existe un único proceso de purificación de agua porque cada país obtiene su agua purificada por vías diferentes. Sin embargo, estas son las etapas de purificación del agua más comunes:
- Fuente de origen del agua purificada: El agua para fines potables se capta de las lluvias, de las aguas subterráneas y de los lagos y ríos. El líquido se vierte en tanques especiales para su procesamiento.
- Pretratamiento: retiro de sólidos grandes: El agua cruda se pasa por unas rejillas para retener posibles sólidos de gran tamaño como ropa, basura, artefactos, ramaje o desperdicios.
- Coagulación: En esta etapa se agregan componentes coagulantes para ajustar o corregir el PH en el filtrado del agua.
- Decantación: Es el paso que reduce la velocidad del agua para separar partículas en suspensión. El sedimento perjudicial se retiene y elimina.
- Filtración del agua: Aquí la función principal es pasar el agua por un filtro poroso como las arenas silicas o el carbón activado.
- Cloración: Para crear agua filtrada hay que añadir cloro al agua porque éste permite eliminar agentes patógenos.
Una alternativa al uso de compuestos clorados es la implementación de ozono o la irradiación de rayos ultravioletas. Después del proceso de cloración, el agua finaliza en una etapa de almacenamiento y análisis.
El líquido debe ser incoloro, insípido e inodoro y ajustarse al marco legal del país donde se distribuye y consume.
Principales tipos de filtros purificadores
Filtros mecánicos y de sedimentos
Aquí se incluye una amplia gama de sistemas de filtrado que impiden el paso de partículas de diferentes grosores. Van desde los filtros que se montan en la boca del grifo hasta sistemas que se instalan en la red de agua doméstica.
Están pensados, sobre todo, para limpiar aguas que puedan contener sedimentos ocasionales, como las que proceden de pozos particulares. Los filtros de sedimentos se especializan en atrapar partículas sólidas como sedimentos y partículas de suciedad, ayudando a proteger y prolongar la vida útil de otros filtros en un sistema de purificación de 3 etapas.
Filtros de arena
La arena es uno de los principales medios granulares para purificar el agua. De hecho, los registros históricos indican que los primeros dispositivos fueron diseñados con filtros lentos de arena.
Además de la arena, otros filtrantes para tratar el agua a mediana y gran escala son las gravas, arenas sílicas, resinas de intercambio iónico, calcite o corosex.
La función de estos medios granulares es disgregar sólidos suspendidos en el agua, que luego se acumulan en el material arenoso y quedan aislados como residuos. El resultado es un agua mucho más limpia.
Filtros de carbón activado
En forma granular, el carbón activado contribuye a absorber compuestos orgánicos que pueden producir olor, sabor o color al agua. Los diminutos desechos sólidos se adhieren al carbón.
Este método puede ser implementado antes o después del filtrado del agua. Por lo general, este filtrado es utilizado para depurar agua proveniente del subsuelo. También sirve para refinar aguas tratadas, y además funciona bien para purificar el agua en la etapa final del tratamiento de agua potable.
Los filtros de carbón activo pueden incluirse en el sistema de agua doméstico o utilizarse a través de jarras. Absorben contaminantes orgánicos e inorgánicos que dan mal olor o sabor al agua.
Los filtros de carbón activo son productos naturales que eliminan eficazmente sustancias orgánicas que influyen en el sabor y el olor, restos de medicamentos y pesticidas. Además, el carbón activo retiene los microplásticos.
Sin embargo, los filtros de carbón activo no son efectivos en la eliminación de metales o bacterias. Los filtros de jarras y los que vienen incluidos en refrigeradores a menudo usan filtros de carbón activado. Su finalidad principal es mejorar el sabor y el olor, en lugar de la seguridad, del agua.
Filtros de cerámica
Funcionan filtrando el agua a través de una estructura porosa de cerámica, que bloquea bacterias y sedimentos. Son económicos y eficaces para eliminar partículas grandes y ciertos microorganismos, pero no filtran productos químicos ni metales pesados.
Filtros de ultrafiltración
Los filtros de microfiltración, ultrafiltración y nanofiltración eliminarán distintos tipos de microbios según el tamaño de los poros del producto específico.
Un sistema de ultrafiltración puede proporcionar agua cristalina y pura sin rechazo, sin electricidad. La ultrafiltración puede utilizarse como parte de un sistema de varias etapas, especialmente cuando se necesita retener partículas y determinados microorganismos sin recurrir a la ósmosis inversa.
Filtros de ósmosis inversa
Los filtros de ósmosis inversa ofrecen una filtración avanzada, que disminuye los valores de minerales en el agua. Son altamente eficientes para remover metales pesados.
Este sistema fuerza el agua a pasar a través de una membrana semipermeable que retiene contaminantes, eliminando hasta un 99% de impurezas, incluyendo sales, minerales, metales pesados y microorganismos.
Es ideal para zonas con agua muy contaminada, aunque también elimina algunos minerales beneficiosos. Los filtros de ósmosis inversa eliminan microbios y algunos tipos de sustancias químicas.
La ósmosis inversa puede desmineralizar el agua en exceso, en cuyo caso la OMS no recomienda su consumo sin volver a añadir elementos como el sodio, el potasio o el magnesio, esenciales para el funcionamiento del organismo.
Filtros de intercambio iónico y suavizadores
Habituales como sistema de tratamiento de aguas duras, estos métodos de filtrado sirven para eliminar determinados metales como el calcio y el magnesio.
Se recomienda su uso en zonas de aguas muy duras para purificar agua que esté destinada a lavar ropa o loza. Sin embargo, estos sistemas reemplazan los metales extraídos por sodio, por lo que beber esta agua no es saludable.
Los purificadores de agua con suavizadores incorporan un proceso de intercambio iónico para reducir la dureza del agua, eliminando minerales como calcio y magnesio que causan acumulación de sarro.
Destiladores de agua
Estos sistemas no entran estrictamente en la categoría de filtros, ya que el destilado es un proceso diferente. Mediante este método, el agua se evapora y se vuelve a condensar, dejando todas las impurezas sólidas y biológicas en el camino.
El consumo directo de agua destilada no está recomendado, ya que no aporta ninguno de los minerales necesarios para nuestro organismo.
Purificadores con luz ultravioleta
Utilizan radiación UV para desactivar bacterias, virus y otros patógenos presentes en el agua. No eliminan sedimentos ni productos químicos, por lo que a menudo se usan en combinación con otros sistemas de purificación para lograr un tratamiento más completo.
Purificadores con ozono
La ozonización es una alternativa a los compuestos clorados para desinfectar el agua. El ozono puede formar parte de un purificador combinado, usado para destruir bacterias, virus y algunos compuestos químicos.
Purificadores de múltiples etapas
Estos sistemas combinan diferentes tecnologías, como carbón activado, ósmosis inversa y luz UV, para proporcionar una purificación más completa. Son efectivos para eliminar una amplia gama de contaminantes, ofreciendo agua de alta calidad.
Purificadores portátiles
Diseñados para ser ligeros y fáciles de transportar, estos purificadores suelen usar filtros de carbón, cerámica o luz UV para proporcionar agua potable en situaciones de emergencia o actividades al aire libre.
Son útiles para viajeros y aventureros, pero tienen una capacidad limitada.
Qué contaminantes puede eliminar cada tecnología
Los filtros pueden mejorar el sabor del agua, la seguridad del agua, o ambos. Analice su agua y elija un filtro que elimine los microbios o las sustancias químicas dañinos que le preocupan.
Los filtros no pueden eliminar algunos tipos de sustancias dañinas, por lo que podría considerar otros sistemas de tratamiento del agua. Los filtros que eliminan microbios a menudo no eliminan sustancias químicas, y viceversa.
| Problema o contaminante | Tecnologías relacionadas |
|---|---|
| Sabor y olor | Carbón activado; filtros certificados para el estándar 42 de NSF |
| Sedimentos y partículas | Filtros mecánicos, filtros de arena, filtros de sedimentos y filtros cerámicos |
| Parásitos y amebas | Filtros certificados para los estándares 53 o 58 de NSF; tamaño absoluto de los poros de 1 micrón o menos; microfiltración, nanofiltración, ultrafiltración u ósmosis inversa |
| Bacterias | Tamaño absoluto de los poros de 0.3 micrón o menos; ultrafiltración, nanofiltración u ósmosis inversa |
| Virus | Nanofiltración u ósmosis inversa |
| Metales y algunas sustancias químicas | Ósmosis inversa; revisar siempre la etiqueta para conocer las sustancias específicas |
| Dureza del agua | Intercambio iónico, suavizadores u ósmosis inversa |
Parásitos y amebas
Los parásitos Giardia y Cryptosporidium pueden enfermarlo si los traga. La ameba Naegleria fowleri puede enfermarlo si ingresa en su nariz, por ejemplo, al enjuagarse los senos paranasales.
Estos tipos de filtros eliminarán los parásitos y las amebas del agua:
- Certificados para los estándares 53 o 58 de NSF para la reducción o eliminación de quistes.
- Tamaño absoluto de los poros de 1 micrón o menos.
- Microfiltración, nanofiltración o ultrafiltración.
- Ósmosis inversa.
Bacterias
Estos tipos de filtros eliminarán bacterias, como Salmonella o E. coli, del agua:
- Tamaño absoluto de los poros de 0.3 micrón o menos.
- Ultrafiltración o nanofiltración.
- Ósmosis inversa.
Virus
Estos tipos de filtros eliminarán virus, como el norovirus o la hepatitis A, del agua:
- Nanofiltración.
- Ósmosis inversa.
Sustancias químicas y metales
Los filtros de ósmosis inversa eliminarán algunos tipos de sustancias químicas del agua, como plomo, cobre, cromo, cloruro y sodio.
Estos filtros también podrían reducir el arsénico, fluoruro, radio, sulfato, calcio, magnesio, potasio, nitrato y fósforo. Revise la etiqueta del filtro para ver las sustancias químicas específicas que puede eliminar.
Cómo entender el tamaño de los poros
El tamaño de los poros es el tamaño de los agujeros muy pequeños en un filtro que dejan pasar el agua. Los filtros funcionan como coladores.
Cuanto más pequeño sea el tamaño del poro, menos tipos de microbios y sustancias químicas pasan por el filtro. Si un filtro tiene un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón, por ejemplo, cada uno de los poros del filtro es de 1 micrón o más pequeño.
Esto significa que todo lo que sea más grande que un micrón será atrapado en el filtro y eliminado del agua filtrada. Los filtros con un tamaño de los poros nominal o medio de 1 micrón tienen un tamaño de los poros promedio de 1 micrón.
Esto significa que algunos poros son más pequeños y otros más grandes que un 1 micrón. Estos filtros dejarán pasar algunas cosas que son más grandes que un micrón por los agujeros más grandes.
Un filtro con un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón atrapará un microbio del tamaño de 1 micrón, pero un filtro con un tamaño medio de 1 micrón podría no atraparlo.
Certificaciones y etiquetado
NSF International es una organización independiente que elabora estándares de salud pública para productos. Una manera de averiguar qué elimina un filtro de agua es buscar la certificación de NSF en la etiqueta del filtro.
Puede buscar productos específicos en la base de datos de NSF para ver qué sustancias pueden eliminar del agua según la certificación. Algunos de los estándares de NSF relacionados con el tratamiento del agua son:
- Estándar 42: sabor y olor.
- Estándar 53: reducción de quistes.
- Estándar 58: ósmosis inversa.
- Estándar 62: destilación.
Busque una certificación NSF en la etiqueta de su filtro para ver qué eliminará el filtro. Antes de obtener un filtro, revise la etiqueta del producto para ver las sustancias específicas que el filtro puede eliminar.
Filtros para un grifo o para toda la casa
Filtros de punto de uso
Los filtros de punto de uso generalmente filtran agua por lotes y la envían a una sola llave, como la de su fregadero. Estos incluyen filtros para poner debajo del fregadero y aquellos que se conectan a su grifo.
Considere filtros de punto de uso solo si necesita filtrar el agua que bebe y con la que cocina, por ejemplo.
Filtros para toda la casa
Los filtros para toda la casa, también llamados filtros de punto de entrada, filtran agua a medida que ingresa en su casa. Esto significa que toda el agua, de cada llave, es filtrada.
Considere estos filtros si necesita eliminar una sustancia química dañina, como ciertos compuestos orgánicos volátiles, de toda su agua. Esto incluye agua que usa para bañarse o limpiar, además del agua que bebe o con la que cocina.
Tenga en cuenta que si instala un filtro para toda la casa que elimina el cloro u otros desinfectantes, más microbios podrían crecer en sus tuberías.
Cómo elegir el filtro adecuado
Para elegir filtro, debemos tener en cuenta el tipo de agua de nuestra zona y el propósito que vamos a darle al agua filtrada. Cada filtro tiene un uso y unas características; y no tenerlo en cuenta puede dar lugar a una modificación negativa para el agua que se bebe.
Por ejemplo, no cambiar un filtro de carbono cuando corresponde, puede acabar contaminando el agua que se está bebiendo.
Analizar el agua antes de comprar
Analizar su agua para saber si tiene microbios o sustancias químicas dañinos lo ayudará a elegir un filtro. Si su agua no tiene microbios ni sustancias químicas dañinos, podría decidir que no necesita un filtro.
Si su agua tiene microbios o sustancias químicas dañinos, elija un filtro que los elimine. Los microbios y las sustancias químicas dañinos a menudo no cambian la apariencia, el sabor ni el olor del agua.
En cambio, sustancias que no son dañinas, como algunas que contienen sulfuro, pueden hacer que el agua tenga mal sabor u olor. No dependa del sabor o el olor para determinar la seguridad del agua.
Agua de pozo o de lluvia
Si obtiene su agua de un pozo privado o un sistema de recolección de agua de lluvia, analice su agua al menos una vez al año en busca de microbios y sustancias químicas dañinos.
Además, considere analizar el agua si ve que hay cambios en el color, el sabor o el olor. Comuníquese con su departamento de salud para obtener consejos sobre qué analizar y cómo encontrar un laboratorio certificado por el estado para que haga el análisis.
Agua de un sistema público
Si su agua de la llave proviene de un sistema de agua público, revise el informe de calidad del agua que su empresa de servicios públicos debe proporcionar cada año.
El informe le mostrará si hay microbios o sustancias químicas dañinos en el agua.
Filtros y mineralización del agua
Los filtros de agua pueden eliminar sustancias químicas beneficiosas. Los filtros eliminan las sustancias químicas buenas y malas del agua.
Por ejemplo, algunos filtros eliminan sustancias químicas beneficiosas, como el cloro, que elimina microbios en el agua, o el fluoruro, que previene las caries.
Las unidades de ósmosis inversa pueden desmineralizar el agua en exceso. Los destiladores también eliminan tanto los contaminantes como los minerales saludables.
Algunos purificadores realizan un proceso de remineralización, añadiendo minerales beneficiosos que se encuentran en el agua de manantial. La mineralización enriquece activamente el agua del grifo añadiéndole valiosos minerales.
La remineralización puede añadir magnesio, calcio, potasio o sodio después de determinadas etapas de tratamiento. La conveniencia de este proceso depende de la composición del agua y de la tecnología empleada.
Es más, algunos países aplican un tratamiento adicional denominado desferrificación durante la potabilización para remover el hierro y el manganeso de las aguas subterráneas tratadas para consumo humano.
Cuándo puede ser necesario un purificador doméstico
La variedad de partículas que pueden ser encontradas dentro del agua de grifo es muy grande. Dependiendo de cada región e incluso dentro de la misma provincia puede cambiar notablemente, ya que los acuíferos y los procesos de tratamiento y transporte son distintos.
En estado natural, el agua contiene microorganismos y multitud de partículas en suspensión y elementos químicos disueltos que recoge de su entorno. A ellos se han sumado los microplásticos, aunque su impacto en la salud todavía no se ha logrado determinar.
En los países en los que el acceso al agua potable está garantizado, un filtro doméstico puede instalarse para mejorar el sabor, el olor o determinadas características del agua, aunque no siempre es necesario desde un punto de vista químico.
Cuando hablamos de agua, muchas veces influye un criterio por encima de otros: la percepción del sabor. Un criterio totalmente subjetivo que cada persona siente o aplica de manera diferente.
Las tecnologías de filtrado ayudan a modificar esa percepción, y por tanto pueden ayudar a beber agua del grifo, pese a no ser necesario desde un punto de vista químico.
La situación cambia si el agua corriente no es potable o ni siquiera existe una red de agua corriente. Aquí, un filtro puede marcar un antes y un después, aunque garantizar la potabilidad, desde un punto de vista químico y biológico, es más complejo que instalar un sistema de filtrado.
Para muchas comunidades donde el acceso al agua potable es complicado, un filtro puede ser una auténtica revolución. Puede facilitar el acceso a una fuente de vida básica para el ser humano de una manera económica y universal.
Personas con necesidades especiales
Si tiene el sistema inmunitario debilitado, tiene más probabilidad de enfermarse a causa de microbios en el agua. En particular, el parásito Cryptosporidium podría enfermarlo.
Hable con su proveedor de atención médica y un especialista de desinfección del agua sobre si necesita obtener un sistema de tratamiento del agua. Si decide obtener un sistema, busque uno que elimine Cryptosporidium.
Si tiene el sistema inmunitario debilitado, evite cambiar los filtros de agua usted mismo. Cambiar filtros podría exponerlo a microbios o sustancias químicas dañinos que se encuentran en el filtro.
Mantenimiento y seguridad
Necesitará mantener cualquier filtro que use para que siga funcionando de manera adecuada y evitar que se multipliquen microbios. Esto incluye cambiar los filtros regularmente según las recomendaciones del fabricante.
Use guantes mientras cambia los filtros y lávese las manos después para evitar enfermarse. Algunos filtros también requieren tratar el agua antes de que la filtre para proteger al filtro y asegurarse de que funcione bien.
Ejemplos de este tratamiento incluyen ajustar el pH o agregar carbón activado en polvo.
El mantenimiento de los purificadores de agua incluye la limpieza regular del equipo y el reemplazo periódico de los filtros según las indicaciones del fabricante.
Esto asegura que el filtro funcione correctamente y mantenga su eficacia en la eliminación de contaminantes, garantizando un agua purificada y segura para el consumo.
Beneficios del agua filtrada
El agua filtrada ofrece una serie de beneficios, desde prevenir enfermedades hasta mejorar el sabor y la calidad general del agua para su consumo en la cocina o en la preparación de bebidas.
- Elimina contaminantes: remueve sedimentos, cloro, metales pesados, bacterias, virus y otras impurezas del agua, haciéndola más segura para el consumo.
- Mejora el sabor y el olor: filtra compuestos que pueden alterar el sabor y olor del agua, como el cloro y ciertos minerales.
- Reduce la compra de agua embotellada: reduce la necesidad de comprar agua embotellada, lo que supone un ahorro económico y menos desechos plásticos.
- Brinda mayor comodidad: tener agua purificada directamente del grifo es conveniente y evita depender de botellas o dispensers.
- Mejora la salud: al consumir agua libre de contaminantes, se reducen riesgos de enfermedades gastrointestinales y de la exposición a productos químicos nocivos.
- Protege los electrodomésticos: los sistemas de purificación, como los suavizadores de agua, pueden prolongar la vida útil de electrodomésticos al reducir la acumulación de sarro y minerales.
- Cuida al medioambiente: disminuye el uso de botellas plásticas desechables, contribuyendo a la reducción de residuos y el impacto ambiental.
- Mejora la calidad de las comidas: usar agua purificada en la cocina mejora el sabor y calidad de los alimentos y bebidas.
- Facilita el mantenimiento: la mayoría de los purificadores requieren poco mantenimiento, solo cambios periódicos de filtro, lo que resulta práctico.
- Permite adaptar el tratamiento: existen diferentes tipos de purificadores adaptados a diversas necesidades, como agua dura, microorganismos o contaminantes químicos, ofreciendo soluciones personalizadas acordes a tus necesidades específicas.
Filtros de agua y reducción de plásticos
Cada año generamos más de 300 millones de toneladas de residuos plásticos en todo el mundo. La mayoría no se recicla (más de un 80 %) y unos ocho millones de toneladas acaban en los océanos, según datos de la agencia medioambiental de la ONU.
Cada año, se producen cerca de 500.000 millones de botellas plásticas para agua y otras bebidas, la mayoría de las cuales acaban en nuestro entorno como basura.
Una de las mayores ventajas que tiene el agua del grifo es que reduce el impacto medioambiental que genera el agua embotellada. No solo por la incesante producción de plásticos que supone la fabricación de las botellas o garrafas, se estima que en el mundo se abren más de un millón de botellas de plástico cada minuto, sino también por los costes medioambientales de su transporte.
Los filtros de agua y, sobre todo, los aplicados para mejorar la red de agua potable de localidades que dependen en gran medida del agua embotellada, pueden ser una solución.
Disponer de una fuente de agua potable en todos los hogares es esencial para la salud humana y del medioambiente. En la medida en que reducen la dependencia del agua embotellada, los filtros de agua pueden suponer una de las soluciones a este desafío.
Sin embargo, garantizar la potabilidad del agua desde un punto de vista químico y biológico es mucho más complicado que instalar un filtro en casa.

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