La comarca de la Vega Baja del Segura continúa sin resolver uno de sus principales problemas estructurales: la ausencia de una planta propia de tratamiento de residuos.
Se trata de una anomalía dentro de la Comunitat Valenciana, ya que es el único consorcio comarcal de la provincia de Alicante que carece de una instalación de estas características, a pesar de ser el tercero que más residuos genera.
La futura infraestructura no será una planta dedicada exclusivamente al plástico, sino un complejo de tratamiento de residuos domésticos capaz de recuperar plásticos, metales y otros materiales reciclables procedentes principalmente del contenedor gris.

Por qué la Vega Baja necesita una planta propia
Esta situación se traduce en una de las tasas de basura más elevadas para los vecinos de la comarca, debido a la necesidad de traslado constante de los residuos a otras plantas y vertederos fuera del territorio, incluso de fuera de la Comunidad Valenciana.
Antes, los camiones de recogida de residuos de cada uno de los doce municipios viajaban largas distancias regularmente para depositar los residuos en las plantas de tratamiento de Elx, Villena o Xixona.
La falta de acuerdo histórico ha tenido consecuencias directas, como el encarecimiento del recibo de la basura y la dependencia de instalaciones externas.
La Generalitat subraya la necesidad de la Vega Baja de contar con una instalación propia para reducir los desplazamientos de residuos y minimizar el impacto ambiental.
De media, cada ciudadano genera media tonelada de residuos cada año.
El coste económico, derivado por el transporte de largas distancias y el coste que deben pagar los ciudadanos a otros consorcios, así como ecológico, por las emisiones generadas, es altísimo.
Contar con instalaciones propias también asegurará el tratamiento de los residuos.
Emergencias climáticas, como las vividas con la DANA o las inundaciones, han puesto en peligro la gestión y el traslado de los residuos a las plantas que normalmente los tratan.
Una comarca que genera alrededor de 200.000 toneladas
Los dos grandes municipios turísticos que generan el 50 % de las 200.000 toneladas de basura que debe gestionar la comarca al año son Orihuela y Torrevieja.
La decena de instalaciones de tratamiento y vertedero en las que distribuye la basura la comarca, que carece de instalaciones propias, está poniendo severas limitaciones a la llegada de basura de la comarca, que en plena temporada turística multiplica exponencialmente los residuos generados por los municipios de Torrevieja y Orihuela.
En este contexto la prioridad es atender la demanda de sus propias zonas, teniendo en cuenta, además, que los residuos de la comarca llegan con una gran cantidad de impropios que impiden su reciclaje.
Qué tipo de instalación se plantea
Una planta de tratamiento es una instalación industrial donde se clasifican, procesan y transforman los residuos domésticos.
Estas instalaciones acogerán únicamente una planta de tratamiento de residuos, unas instalaciones modernas y eficientes que recuperan materiales de los residuos del contenedor gris para conseguir materia prima reciclada.
La razón detrás de este impacto mínimo es la innovación tecnológica.
Estas plantas, gracias a las últimas tecnologías, son instalaciones industriales vanguardistas, con sofisticados sistemas de control y tratamiento, diseñadas precisamente para no producir impacto en su entorno.
Cuentan incluso con recorridos educativos que permiten las visitas de estudiantes, asociaciones vecinales y técnicos.
Recuperación de plásticos y otros materiales
En la nave de pretratamiento, los residuos se someten a un intenso proceso que, mediante maquinaria innovadora, y también con líneas de separación manual, recuperan los metales, plásticos y otros que se pueden reciclar.
La futura instalación tendrá como objetivo separar los materiales aprovechables de aquellos que no pueden ser reciclados y convertir las fracciones recuperadas en nuevas materias primas.
La empresa no aclara con qué superficie y vaso de vertidos dispone en la nota de prensa que difundió el día 14 de julio durante el acto de inauguración al que asistieron miembros del Gobierno de Murcia y la alcaldesa de Fuente Álamo.
Según la empresa, la maquinaria de última generación instalada permitirá transformar más del 60% de los residuos tratados en materias primas recicladas y en Combustible Sólido Recuperado (CSR), con lo que iría al vertedero en torno del 40 % de la basura total.
Tratamiento de la materia orgánica
En la nave de compostaje se tratan los residuos orgánicos de la recogida separada.
Así no solo conseguiremos un valioso recurso agrario, sino que podremos reducir la generación de residuos dando una segunda vida a una de las fracciones más numerosas.
Cómo funcionaría el complejo
| Zona de la instalación | Función principal |
|---|---|
| Báscula de entrada | Registro de los camiones, su visita y municipio. |
| Muelle de descarga | Descarga de las bolsas de residuos del contenedor gris en una nave completamente cerrada. |
| Nave de pretratamiento | Recuperación de metales, plásticos y otros materiales reciclables. |
| Nave de compostaje | Tratamiento de los residuos orgánicos de la recogida separada. |
Báscula de entrada
Es la primera parada para los camiones de recogida de residuos.
Al llegar al complejo, registran su visita y municipio.
Muelle de descarga
En esta nave completamente cerrada, los camiones descargan las bolsas de residuos del contenedor gris.
Nave de pretratamiento
Aquí es donde los residuos se someten a un intenso proceso que, mediante maquinaria innovadora, y también con líneas de separación manual, recuperan los metales, plásticos y otros que se pueden reciclar.
Nave de compostaje
En esta nave se tratan los residuos orgánicos de la recogida separada.
Así no solo conseguiremos un valioso recurso agrario, sino que podremos reducir la generación de residuos dando una segunda vida a una de las fracciones más numerosas.
La planta no será un vertedero
Uno de los bulos más recurrentes es que las TMB son vertederos.
Las plantas de tratamiento no incluyen los vertederos de eliminación: solo se tratan los residuos para separar lo reciclable de lo que no lo es.
Los vertederos son espacios controlados donde se depositan los residuos que no se pueden reciclar.
El Complejo de Valorización de la Vega Baja no tendrá su propio vertedero.
La futura instalación se plantea como una planta de tratamiento biomecánico y no como un espacio de eliminación de residuos.
Control de olores
No causará ningún olor.
El futuro Complejo de Valorización de la Vega Baja será una instalación industrial completamente cerrada con un sistema controlado y organizado.
Contará con avanzados sistemas de filtrado de aire y un biofiltro, que depurará el aire de la planta, para evitar la generación de olores.
Ubicación todavía pendiente de decisión
Respecto a la localización de la futura planta, la Generalitat Valenciana aclaró que todavía no existe una decisión definitiva.
“Es una realidad que la comarca debe contar con una instalación de estas características y en ese sentido desde la Generalitat buscamos el mayor consenso con todas las partes implicadas.
Desde hace años, los representantes de los 27 municipios integrados en el Consorcio de Residuos, Vega Baja Sostenible, intentan consensuar una ubicación para la planta, sin éxito.
En la actualidad se ha vuelto a poner sobre el tapete una de las opciones que ya se daba por descartada: la ubicación de la instalación en Torremendo, una pedanía de Orihuela.
Alternativa de Vistabella
Hace poco más de un año, el Ayuntamiento de Orihuela planteó situar la infraestructura en el entorno de Vistabella, un área cercana a la carretera CV-95 que limita con Jacarilla y próxima a las localidades de Benejúzar y Bigastro.
Esta propuesta surgió como opción frente al emplazamiento en Torremendo, que presentaba problemas de carácter medioambiental, según los informes municipales.
El Consorcio Vega Baja Sostenible dio a entender que se excluía la ubicación de en la pedanía de Orihuela.
Sin embargo, la supuesta presión por intereses urbanísticos y las protestas vecinales del posible emplazamiento en Vistabella han vuelto a poner el foco en Torremendo como destinatario de una infraestructura que todas las poblaciones necesitan, pero que nadie desea cerca.
Torremendo y La Ermita-La Pistola-Fuente Amarga
Este proyecto de gestión presentado por Prezero-Cívica plantea como primera opción ubicar la planta de tratamiento biomecánico en el paraje de La Ermita-La Pistola- Fuente Amarga de Torremendo (Orihuela).
Esta alternativa cuenta con un gran rechazo social por parte de los vecinos de esta pedanía y de Beniel (Murcia), que además han presentado un recurso contencioso contra la normativa de la Generalitat que, paradójicamente, ampara tal uso de gestión de basura dentro del Plan de Ordenación de Recurso Naturales del futuro Parque Natural, además del propio Ayuntamiento de Orihuela.
La Estafeta
Una segunda propuesta la ubicaría en el paraje de La Estafeta de Orihuela lindando con Jacarilla, esta última con la oposición de Jacarilla, Bigastro, Benejúzar y dos de las principales empresas constructoras de vivienda turística de la comarca que ven amenazados por la instalación de residuos algunos de sus proyectos inmobiliarios.
Rechazo social y preocupación agrícola
La propuesta de Torremendo viene generando un fuerte rechazo social desde hace años.
La presidenta de la Asociación de Vecinos de la pedanía, María Dolores Andreu, ha expresado a ESdiario la desconfianza de los residentes hacia las promesas de control ambiental.
Denuncia la falta de vigilancia en infraestructuras existentes, como el pantano, la depuradora o los canales de riego, donde asegura que se vierten restos que afectan a la agricultura local.
“Nos dicen que van a vigilar, pero no vigilan nada”, afirma.
Andreu insiste en que los vecinos ni cuestionan el trabajo de los técnicos ni proponen alternativas, pero rechazan que la planta se ubique en esta pedanía, que tiene unos 2.000 habitantes y una economía basada en la agricultura.
Aunque la planta se situaría a unos ocho kilómetros del núcleo urbano de Torremendo y llevaría asociadas compensaciones económicas para la zona, la asociación vecinal asegura no creerse esas promesas.
Las instituciones “nos ofrecen ir a visitar la planta de Villena, que la ponen como ejemplo, pero nuestros familiares de esa localidad nos dicen que no pueden vivir cerca de aquello”, explica la presidenta vecinal.
María Dolores Andreu añade que desde la Conselleria de Medio Ambiente han intentado incluso convencer a los vecinos por la vía persuasiva.
“Nos dijeron que incluso podíamos poner una residencia para ancianos.
Fuentes del organismo autonómico matizan que una planta de estas características produce un impacto en el área en la que se ubica, pero también recibe un beneficio, ya que las poblaciones generadoras de los residuos pagan una tasa por cada tonelada procesada que repercute en la zona y posibilita la implantación de nuevos servicios públicos.
La posición de la Cámara de Comercio
A las críticas de una posible ubicación de la planta de tratamiento en Torremendo se suma también la Cámara de Comercio de Orihuela.
Su presidente, Mario Martínez Murcia, considera que “existen otros emplazamientos en la Vega Baja con menor valor agrícola y turístico y más alejados de núcleos habitados”.
A su juicio, Torremendo se encuentra “en una zona estratégica entre la costa y el interior, rodeada de terrenos productivos, por lo que no sería la opción más adecuada”.
Martínez también apunta a la falta de consenso político como uno de los grandes obstáculos para resolver un problema que califica de “histórico”.
¿Cómo funciona la Planta de tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Posse?
Quién decide la ubicación
La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio informó a este medio que su función en estos procesos es la de mediación, ya que la gestión de residuos es una competencia municipal, en este caso los consorciados en Vega Baja Sostenible.
Desde la Generalitat se recuerda que los ayuntamientos se agrupan en consorcios precisamente por el elevado coste de este servicio y que, aunque la administración autonómica participa en las reuniones, la decisión final corresponde a los municipios.
La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio ha mantenido un encuentro con varios alcaldes de la Vega Baja para avanzar en el proyecto de la futura planta de tratamiento de residuos en la comarca.
Durante la sesión, se puso de manifiesto que la Vega Baja es el único consorcio comarcal de la provincia de Alicante que todavía no cuenta con una planta propia, pese a ser el tercero que más residuos genera en la Comunitat Valenciana.
Mientras tanto, la Conselleria de Medio Ambiente reitera su apoyo al proceso técnico y al consenso entre municipios como única vía para desbloquear una infraestructura que la comarca necesita desde hace años.
“Queremos posicionar a la Vega Baja como un referente de sostenibilidad, por ello estamos trabajando para construir la planta de tratamiento más innovadora y eficiente de la Comunitat Valenciana” ha destacado el presidente del Consorcio Vega Baja Sostenible, Francisco Cano.
La comisión técnica del proyecto
El Consorcio constituye la próxima semana una comisión técnica que analizará el plan de gestión de Prezero-Cívica, y en especial el emplazamiento de la planta comarcal.
Por otra parte, en el orden del día de la misma reunión figura la creación por parte del Consorcio de Residuos de la Vega Baja de una comisión técnica específica para estudiar el proyecto de gestión presentado por la concesionaria UTE Vega Baja (Prezero-Cívica).
El objetivo es revisar en profundidad la propuesta antes de que los órganos colegiados del Consorcio, formado por los 27 municipios de la comarca, Diputación y Generalitat, adopten una decisión definitiva.
La comisión analizará si el proyecto se ajusta a la planificación del Consorcio y al contrato vigente.
También valorará su viabilidad, su impacto económico, las posibles consecuencias sobre las tarifas, el cumplimiento de las obligaciones ambientales y la calidad del servicio de tratamiento de residuos.
El grupo de la comisión estará formado por cinco técnicos: uno de la Generalitat Valenciana, otro de la Diputación de Alicante y tres representantes de los ayuntamientos consorciados, que, según pudo confirmar INFORMACIÓN, serán los de Orihuela y Torrevieja, los dos grandes municipios turísticos que generan el 50 % de las 200.000 toneladas de basura que debe gestionar la comarca al año, y Dolores, municipio que cuenta con la planta de transferencia.
Su trabajo terminará con un informe que recogerá conclusiones, observaciones y recomendaciones.
Ese documento será consultivo.
La decisión final seguirá correspondiendo a los órganos de gobierno del Consorcio.
El plazo inicial para emitirlo será de seis meses, aunque podrá ampliarse por la complejidad del proyecto.
En este sentido, el presidente del Consorcio, Fran Cano, reiteró en la inauguración del Ecoparque de Dolores que serán los órganos colegiados del Consorcio, y no esta comisión, la que adopte finalmente la decisión.
La inclusión de un técnico del Ayuntamiento de Orihuela garantiza una oposición de entrada al proyecto de Torremendo, ya que los técnicos de este municipio ya rechazaron ese emplazamiento.
Al ser repreguntado por los plazos para que la comisión tenga listo su informe sobre el plan de gestión y sus cambios, Cano no quiso mojarse aunque durante su comparecencia ya se sugirió que la planta se levantará en el próximo mandato, no en el actual, al margen de cuándo se tome la decisión.
El director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, señaló que la actualización del Plan Integral de Residuos de la Comunidad podría ser una realidad en enero o febrero de 2027.
El coste de trasladar los residuos fuera de la comarca
El Consorcio tiene previsto desembolsar 31 millones de euros en el transporte, eliminación e impuesto por generación de residuos de la comarca este año.
Lo que supone una media de 155 euros por tonelada.
Ese precio solo incluye los desplazamientos desde la planta de Dolores, sin contar el gasto en las contratas de basura locales.
El Consorcio Vega Baja Sostenible tiene previsto la próxima semana aprobar un convenio con la empresa Hera Holding Hábitat, Ecología y Restauración Ambiental SL para el tratamiento de hasta 50.000 toneladas anuales de basuras de la Vega Baja en la nueva planta de tratamiento y vertedero de eliminación que esta empresa del Grupo Griñán abrió el pasado 14 de julio en el municipio murciano de Fuente Álamo.
La puesta en marcha de esta instalación privada, que no depende de consorcio público como las que funcionan en la Comunidad Valenciana, supone un balón de oxígeno para la gestión de los residuos de la Vega Baja este verano.
Fuente Álamo es también un emplazamiento más cercano al origen de la generación de residuos de la Vega Baja y menos caro que los que utiliza el Consorcio, cuando, por ejemplo, deriva la basura a Quart de Poblet, en la periferia de Valencia; Guadassuar, al sur de la capital valenciana; Marquesado de Almunia en Cuenca, gestionado por la misma empresa del Grupo Griñán; o Albox en Almería.
Pese a encontrarse más próxima, la eliminación de la basura en Fuente Álamo supondrá un coste para los municipios de 130 euros por tonelada, sin contar el transporte desde la planta de transferencia de Dolores.
Además de esos emplazamientos la comarca cuenta con acuerdos en instalaciones localizadas en Villena, Elche, Fontcalent (Alicante) y Piedra Negra en Xixona.
La planta de transferencia de Dolores
La Planta de Transferencia es la solución para abaratar estos costes económicos y ambientales.
Ahora, los camiones depositan aquí los residuos, reduciendo así las distancias recorridas y las emisiones contaminantes.
Gracias a la Planta de Transferencia de Dolores, se simplifica el sistema de transporte de residuos municipales a las plantas de tratamiento.
Para cumplir con el compromiso con la sostenibilidad del Consorcio Vega Baja, la Planta de Transferencia de Dolores cuenta con placas solares instaladas en la nave que proporcionan energía limpia y renovable a la planta.
Los técnicos gestores de residuos han tenido que hacer encaje de bolillos en los últimos meses porque el incendio en la planta de tratamiento de Castellón provocó la derivación de basuras a todas las instalaciones de la Comunidad, dejando las necesidades de la Vega Baja en un segundo plano.
Esta circunstancia generó colas de camiones en la planta de transferencia de Dolores y que se tuviera que recurrir, por ejemplo, al vertido de basura en Alcázar de San Juan (Castilla La Mancha).
Reciclaje y recogida selectiva
Según datos de la conselleria, la tasa de reciclaje de envases en la Vega Baja es de 9,26 kilos por habitante al año, mientras que la media autonómica asciende a 14,5 kilos.
La futura planta deberá contribuir a mejorar la recuperación de materiales y a reducir la cantidad de residuos que terminan en instalaciones de eliminación.
La separación de plásticos, metales y otros materiales en la nave de pretratamiento permitirá obtener materia prima reciclada a partir de los residuos depositados en el contenedor gris.
Red de ecoparques comarcales
El Consorcio abre el segundo ecoparque fijo de la comarca en Dolores, tras la puesta en marcha de otro en Almoradí, y pone la primera piedra en Los Montesinos.
Le seguirá el proyecto de Rojales y el rescate de la instalación de Torrevieja.
Con el trasfondo de la planta comarcal de gestión de residuos, Dolores inauguró este jueves su ecoparque, la segunda instalación fija de la red impulsada por el Consorcio Vega Baja Sostenible, tras la apertura de Almoradí.
Una infraestructura destinada a facilitar la correcta gestión de los residuos domésticos y "fomentar la economía circular entre la ciudadanía" de los municipios de Dolores y Catral.
Fue una mañana bien aprovechada en la que el Consorcio realizó el acto de colocación de la primera piedra del ecoparque de Los Montesinos, anunció la preparación del proyecto de esta misma instalación en Rojales y el "rescate" del ecoparque de Torrevieja que la empresa adjudicataria entregará probablemente cuando pueda dejar de emplearlo como planta de transferencia irregular de podas y algas, como hasta ahora, con la apertura de las instalaciones de La Marquesa.
Más de 50 tipos de residuos
La instalación, ejecutada por la UTE Vega Baja, permitirá a los usuarios depositar de forma selectiva más de 50 tipos de residuos domésticos que, por sus características, no deben depositarse en los contenedores convencionales.
Además, dispone de un sistema completamente informatizado que identifica a los usuarios a su llegada, registra cada acceso y posibilita la implantación de la denominada "cuenta ambiental ciudadana", una herramienta destinada a reconocer y premiar el compromiso de los ciudadanos con el reciclaje y la correcta separación de residuos.
Un educador ambiental atenderá además a los usuarios para orientarles sobre el depósito adecuado de cada material.
Aunque la nota de prensa municipal no lo indica, la inversión de esta actuación ha sido de 520.000 euros sobre una superficie de más de 3.500 metros cuadrados.
El ecoparque está enclavado en una parcela municipal de una nueva zona residencial de Dolores, lo que también ha provocado las quejas del promotor del residencial pese a que se trata de una instalación sin paso de vehículos ni acopio de residuos orgánicos.
Otras actuaciones ambientales en la Vega Baja
El responsable de la Generaliat ha remarcado que España es líder en Europa en reutilización de agua y que la Comunitat Valenciana es un referente para España, un liderazgo en el que destaca especialmente la provincia de Alicante, con un 72 % del agua depurada destinada a regadío, 60 puntos por encima de la media española.
Por otra parte, Ximo Puig también ha recordado que desde la puesta en marcha del Plan Vega Renhace ya se han completado 17 actuaciones de las 28 prioritarias y otras 10 están en marcha.
Respecto al plan de actuaciones de la Epsar, entre los proyectos cuya redacción ya está adjudicada se encuentra la construcción de tratamientos terciarios por importe de 12 millones de euros en 16 depuradoras de la Vega Baja que prestan servicio a 14 municipios.
Los municipios son Albatera, San Isidro, Algorfa, Benejúzar, Dolores, Catral, Benferri, Benijófar, Guardamar del Segura, Rojales, San Fulgencio, Daya Nueva, Daya Viega y Orihuela.
La instalación de tratamientos terciarios, proyecto contemplado en el Plan Vega Renhace, mejorará el tratamiento terciario de 16,18 hectómetros cúbicos/año en la Vega Baja, y permitirán reutilizarlos completamente en riego agrícola.
Por su parte las obras en Orihuela-Costa permitirán aumentar la fiabilidad y flexibilidad de los sistemas de depuración y tratar con mejor calidad un caudal de agua 4,38 hectómetros cúbicos/año.
A estas, se suman otras obras en la Vega Baja que comenzarán en los próximos meses, la construcción de una planta de compostaje de fangos en Pilar de la Horadada (7,7 millones), además de una nueva depuradora en Almoradí (20 millones).
Además, se licitarán las obras de la nueva estación de bombeo Mil Palmeras - Pilar de la Horadada (1,5 millones de euros) y la reforma de la EDAR Orihuela Casco (11,6 millones).
Asimismo, próximamente serán adjudicadas las obras para el restablecimiento del emisario submarino de Xàbia - El Arenal (0,5 millones) y la nueva EDAR de Ares (0,3 millones).
Además, se están redactando los proyectos de reforma integral de la depuradora de Algorós en Elx, con un importe estimado de 50 millones de euros, y de la nueva depuradora de Banyeres de Mariola, presupuestada en más de 6 millones de euros.
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