Las plantas de interior pueden ayudar a reducir determinados contaminantes presentes en los espacios cerrados, como el benceno, el formaldehído, el xileno, el tolueno, el tricloroetileno y el monóxido de carbono. Según un estudio publicado por la NASA en 1989, existen plantas capaces de controlar la polución de los ambientes interiores.
Las sustancias tóxicas se encuentran en fibras sintéticas, plásticos y materiales frecuentes en el hogar -como el gas de las cocinas, disolventes, ambientadores, productos de limpieza, pinturas, celulosa, etc.- y convivimos a diario con todas ellas. Los riesgos para la salud que pueden provocar son variados y de diferente intensidad.
Las plantas mantienen el aire limpio. La ventilación renueva el aire y elimina la acumulación de compuestos volátiles. Ventilar la casa 15 o 20 minutos cada mañana reduce la concentración de compuestos volátiles más que cualquier planta sola.
Qué sustancias peligrosas pueden reducir las plantas
Las plantas purificadoras han sido objeto de diversos estudios, como el famoso informe de la NASA sobre el aire limpio, que demostró su capacidad para eliminar compuestos volátiles tóxicos como el benceno, el formaldehído o el xileno.
El formaldehído aparece en pinturas, colas, muebles de madera prensada, textiles y productos de celulosa. El benceno puede encontrarse en plásticos, alfombras sintéticas, fibras, humo del tabaco y gases de escape. El xileno y el tolueno se emplean en pinturas, barnices, pegamentos y productos de limpieza.
Las sustancias tóxicas se encuentran en fibras sintéticas, plásticos y materiales frecuentes en el hogar -como el gas de las cocinas, disolventes, ambientadores, productos de limpieza, pinturas, celulosa, etc.- y convivimos a diario con todas ellas.
Hablamos de malestar general, insomnio, alergias o irritaciones oculares y de las vías respiratorias. Y también de enfermedades más graves como el cáncer.
Las plantas de interior que purifican el aire
1. Sansevieria o lengua de suegra
La Sansevieria o lengua de tigre es una de las plantas de interior más resistentes que existe. Es muy común, sin embargo, poca gente sabe lo beneficiosas que son.
Elimina el benceno, xileno, tolueno, tricloroetileno y formaldehído. Elimina del aire que respiramos tóxicos como el benceno, el tolueno, el xileno, el tricloroetileno y el formaldehído, presente en pinturas, textiles o servilletas de celulosa.
Es posiblemente la planta más estudiada para la purificación de benceno. Un estudio publicado en Scientific Reports en 2024 confirma que tiene la mayor capacidad de purificación de benceno y formaldehído por hoja de todas las plantas testadas.
Es prácticamente indestructible: tolera poca luz, riego irregular y temperaturas variables. Además es una de las pocas plantas que realiza fotosíntesis nocturna, lo que significa que trabaja las 24 horas.
Requiere muy poca luz y muy poca agua, además de que estas plantas aguantan mucho los climas secos. Os recomendamos regarla una vez por semana en invierno y dos días a la semana en verano.
Ojito con darme demasiada agua, soy una planta crasa, bebo muy poco y tengo grandes reservas en mis hojas. Entre riego y riego asegúrate que el sustrato esté bien seco.
Tan solo dos plantas de esta especie en estado maduro son más que suficientes para purificar el aire de una habitación de 10 metros cuadrados.
2. Espatifilo o lirio de la paz
El Espatifilo, también conocido como “flor de la paz”, es una de las plantas más valoradas por su capacidad para eliminar toxinas como el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno del aire.
Es la planta con el espectro purificador más amplio de todas las de interior. Elimina formaldehído, benceno, acetonas, tricloroetileno y alcoholes.
Su principal virtud es que tiene una gran capacidad para absorber el exceso de humedad de tu casa, logrando evitar así la formación de moho en las paredes.
Es una de las pocas plantas de interior que libera oxígeno durante la noche y sigue absorbiendo toxinas mientras duermes. Y no necesita mucha luz, por lo que es perfecta para esta estancia.
Necesita luz, aunque vive bien con poca claridad. Le gusta la humedad en el aire, pero no el riego excesivo.
Te doy señales cuando necesito agua, mis hojas quedan caídas y lacias. Aunque depende del calor que tengas en casa, en verano 1-2 veces por semana, en invierno 1 vez o incluso unos días más.
Si te pasas con el agua, me condenas a muerte, ya que el agua encharcada genera bacterias que me hacen mucho daño.
3. Poto o potus
El poto o potus es una planta trepadora del bosque tropical. Solemos verla mucho en oficinas y centros comerciales.
Es capaz de absorber sustancias nocivas como el formaldehído, el xileno y el benceno. También elimina el monóxido de carbono y ayuda a eliminar los malos olores.
El Potos requiere pocos cuidados, es la planta purificadora perfecta para principiantes. Puede crecer como trepadora, si se coloca un tutor, o como colgante, aunque entonces sus hojas son más pequeñas.
Esta especie necesita colocarse en una estantería o balda alta, ya que las hojas van quedando caídas a medida que van creciendo.
Se adapta a temperaturas de entre 17 y 30 °C. El poto sobrevive muy bien a las temperaturas más cálidas.
Necesita un espacio luminoso, le gusta la luz, pero no demasiado cerca de la ventana, porque sus hojas pueden quemarse. La luz directa es nociva para sus hojas, que las marchita y las pone amarillas muy rápido.
La tierra del Potos es imprescindible mantenerla húmeda siempre. Prueba a tocar el sustrato y espera a que esté seco antes de regarlo.
4. Palma areca
La palma areca, conocida también con el nombre palmera amarilla o palmera bambú, es una de las plantas ornamentales más populares.
Su principal característica es su capacidad de purificar el lugar en el que se halla. Elimina incluso productos químicos peligrosos como el formaldehído, el xileno o el tolueno.
Durante el día produce una gran cantidad de oxígeno y es muy eficaz eliminando xileno y tolueno, compuestos volátiles presentes en pinturas, barnices y algunos plásticos.
Su capacidad purificadora es proporcional a su tamaño: cuanto más grande, más limpia. Debido al alto índice de transpiración y unido a la capacidad de eliminar toxinas, esta amiga es una auténtica bomba de fabricar oxígeno.
Necesita mucha luz, pero hay que evitar el sol directo. Si no tiene la luz que le gusta, puede ponerse enferma.
Necesita agua porque transpira mucho, pero sin excesos ni encharcamientos; su cepellón debe estar húmedo. Le encanta que le rocíes las hojas a menudo.
Si cuentas con bastante espacio, elige una areca grande, porque la capacidad de limpiar el aire de esta palmera es proporcional a su tamaño. ¿Qué limpian? De 12 a 18 mcg de xileno la hora, y entre 10 y 20 de tolueno.
5. Drácena
La drácena marginata o dracaena marginata es una planta preciosa y purificadora. Sirve para absorber el xileno que liberan los cigarrillos, las pinturas, los tubos de escape, etc.
Es especialmente eficaz contra el formaldehído, el xileno y otros compuestos tóxicos que liberan los materiales plásticos calentados. También capta hasta un 20% del polvo suspendido en el aire.
Purifica y elimina los compuestos tóxicos que libera el humo de los cigarrillos. Su característico tronco y sus hojas alargadas son muy indicados en habitaciones recién amuebladas o pintadas porque filtran el formaldehído y el xileno, entre otros.
Es una planta escultural originaria del África tropical. Para principiantes plantiles es recomendable.
Es una súper máquina de aguante: está bien en una zona con mucha luz, pero también en las zonas menos luminosas de casa. Tolera bien la luz artificial y el riego irregular.
No te pases con el agua; riégala solamente cuando el sustrato esté seco. Resiste bien la sequía y no le gusta el frío.
6. Cinta o Chlorophytum comosum
La cinta limpia muy bien el aire, eliminando muchas toxinas e impurezas del oxígeno. Filtra el formaldehído y el xileno.
Posee excepcionales propiedades para eliminar el dióxido de carbono del aire que respiramos. Tubérculos, hojas y raíces se alían para eliminar el 96% del monóxido de carbono en 24 horas.
También reduce los niveles de benceno, tolueno y formaldehído. Es muy útil en cocinas, donde se utiliza gas, y en estancias en las que se reúne mucha gente.
Es una planta sencilla de cuidar y muy resistente. Tolera muy bien la falta de luz, el frío y los ambientes con poca luminosidad.
Hay que evitar la luz directa del sol, porque amarillea y seca sus hojas. Le gusta mantener cierta humedad en el sustrato, pero nunca debe quedar encharcada.
La cinta es ideal para cocinas o estancias en las que hay muchas personas. Alegra el baño y la cocina, ya que adora la humedad.
7. Hiedra inglesa
La hiedra es uno de los purificadores de aire más efectivos. Esta planta trepadora puede filtrar hasta el 90% de los bencenos del aire en un solo día.
La hiedra de hoja pequeña elimina del aire en 24 horas entre el 80 y el 90% del benceno, presente en plásticos, resinas o fibras sintéticas.
Además, proporciona un suministro constante de oxígeno. Se trata de una planta muy resistente que agradece la humedad y crece como trepadora o en cascada tanto al sol como en semisombra.
Requiere mucha humedad, por lo cual el baño sería un lugar ideal para ella. También soporta muy bien las bajas temperaturas.
Con luz muy abundante está a gusto, incluso en la terraza o el porche. El riego debe ser moderado; si te pasas con el agua, crecen muy rápido las bacterias y la planta puede enfermar.
8. Filodendro
Esta planta es muy eficiente al absorber el formaldehído. Elimina el formaldehído, un tóxico muy abundante en interiores, cuya exposición prolongada a baja concentración puede causar el síndrome de los “edificios enfermos”.
El filodendro es una planta vigorosa y agradecida que necesita riego regular y vive bien tanto con luz como en semisombra.
Es muy resistente a las plagas y se adapta muy bien a las zonas poco iluminadas de casa. Prefiere agua de forma moderada y acceso a la luz del sol de forma indirecta.
El contacto con el sol directo puede ser muy nocivo y tóxico para sus hojas, además de producirles un adelgazamiento a sus tallos, hojas amarillas, crecimiento excesivamente lento y, en el peor de los casos, marchitamiento y muerte.
9. Aloe vera
La planta de Aloe Vera es muy fácil de cultivar y de mantener; basta con tener un pequeño macetero en la ventana.
Entre sus propiedades, el aloe vera posee la capacidad de eliminar toxinas como el benceno y el formaldehído, que solemos encontrar en barnices, detergentes y limpiadores de suelos.
El aloe vera requiere estar colocado en un lugar soleado del hogar. Además, necesita poco nivel de humedad en su sustrato.
Tiene propiedades muy parecidas a las plantas anteriormente mencionadas y emite oxígeno por la noche. Aguanta muy bien tanto en zonas húmedas como en zonas secas.
10. Ficus
El ficus benjamina es una de las plantas más purificadoras del aire. Filtra las sustancias volátiles de los productos adhesivos que podemos llegar a respirar.
Renueva el aire, manteniéndonos a salvo de las partículas de xileno y formaldehído. También ayuda a amortiguar los ruidos y absorbe sustancias nocivas derivadas del humo del tabaco.
Existen casi 800 especies de ficus. Estas plantas crecen rápido y conservan la humedad del ambiente.
Crece con luz y semisombra. Necesita un sustrato ligero y aireado para potenciar su capacidad de purificación, ya que las raíces realizan parte importante del proceso.
El riego debe ser moderado. Entre riego y riego tiene que estar bien seco; puede llegar a esperar 3 semanas entre riego y riego.
11. Helecho de Boston
El helecho da humedad al ambiente de nuestra vivienda, lo que ayuda a mantener las mucosas, la garganta y la piel bien hidratadas.
También elimina el formaldehído, compuesto tóxico frecuente en el aire muy perjudicial para los asmáticos. Además, filtra eficazmente xileno y otros contaminantes del aire.
Si vives en un lugar muy seco o tu dormitorio tiene calefacción seca o aire acondicionado, el helecho de Boston es el humidificador natural más eficaz de todas las plantas de interior.
Necesita ambientes ligeramente húmedos y no tolera bien la sequedad extrema. Se recomienda mantener el sustrato ligeramente húmedo y pulverizar sus hojas regularmente.
La tierra necesita abundante riego, pero de poco a poco para no ahogar sus raíces. Debe colocarse en una zona muy luminosa, pero sin sol directo.
12. Orquídeas
Esta preciosa planta ayuda a limpiar el aire contaminado en casa. Incluso si has pintado recientemente las paredes y huele muy fuerte a pintura, esta planta ayudará a que ese olor desaparezca antes.
Absorbe los químicos de las bolsas de plástico y tapizados. Si pones orquídeas en tu escritorio, te protegerá de sufrir dolores de cabeza.
Riégala como mucho dos veces por semana y, sobre todo, déjala en una zona oscura. Tiene que recibir luz, pero no de forma directa.
Las raíces pueden obtener algo de luz si se coloca en una maceta de cristal, aunque si no es posible tampoco es necesario.
13. Crisantemo
El crisantemo elimina amoníaco, benceno, formaldehído y xileno de la casa. Es perfecta para un clima mediterráneo.
El crisantemo es uno de los purificadores de aire más bonitos. Absorbe casi todas las toxinas transportadas por el aire, desde el amoníaco hasta el xileno.
Es una planta bastante resistente y fácil de mantener. Necesita mucha luz, pero no con una exposición directa, y el riego debe ser frecuente.
La flor del crisantemo tiene una gran diversidad de formas y colores. Sin embargo, debe mantenerse fuera del alcance de las mascotas, ya que puede ser venenosa para perros y gatos.
14. Tillandsia
Perteneciente a la familia de las bromeliáceas, en 2016 un estudio de la American Chemical Society demostró la eficacia de este tipo de plantas para eliminar seis de los ocho COV analizados.
Estas plantas fueron capaces de absorber más del 80% de estos compuestos durante doce horas. También llamadas “claveles de aire”, crecen muy fácilmente.
No necesitan tierra ni maceta, ya que en la naturaleza viven colgadas de los árboles absorbiendo nutrientes y humedad directamente del aire.
Para despachos pequeños sin espacio para macetas grandes son perfectas. Solo necesitan que las pulverices con agua sin cloro un par de veces por semana.
15. Aglaonema
La aglaonema es capaz de vivir en espacios que tengan mucha luz artificial. Si la pones para decorar en casa, tendrás el beneficio añadido de que purificará el aire de contaminantes como el xileno y el tolueno.
Estas sustancias se utilizan habitualmente en los productos de limpieza y las respiramos. El xileno también se utiliza en pinturas, pegamentos y barnices.
Para mantenerla saludable, colócala lo más lejos posible de los aparatos de aire acondicionado y de la calefacción.
Qué planta elegir según la habitación
Salón
El salón es la estancia con mayor carga tóxica potencial del hogar. Alfombras, tapicerías, cortinas y muebles de madera prensada conviven en un mismo espacio, liberando compuestos volátiles de forma continua.
La sanseviera cubre el espectro más amplio de tóxicos, trabaja de día y de noche y es prácticamente indestructible. Si además hay fumadores en casa, súmale una cinta, porque ninguna otra planta iguala su capacidad para eliminar el monóxido de carbono.
La palma areca es adecuada para espacios amplios, mientras que el potos puede colocarse sobre un mueble o una estantería. También se pueden combinar estas especies con hiedras, filodendros o helechos.
Dormitorio
El dormitorio es el espacio donde nuestro sistema nervioso y nuestro eje hormonal se regeneran. Por eso necesitamos plantas que trabajen de noche, limpiando el aire mientras dormimos.
El espatifilo es una de las opciones más completas para esta habitación porque elimina varias sustancias contaminantes, absorbe el exceso de humedad y no necesita mucha luz.
La sansevieria genera oxígeno de día y de noche, manteniendo el ambiente limpio las 24 horas. El helecho de Boston es especialmente útil cuando la calefacción o el aire acondicionado resecan el ambiente.
Despacho
Los cables con recubrimientos de resina, los ordenadores que liberan compuestos volátiles al calentarse, los barnices de los muebles y, en muchos casos, la imposibilidad de abrir las ventanas hacen del despacho uno de los ambientes más cargados del día.
La drácena es especialmente eficaz contra los compuestos volátiles que liberan los plásticos calentados, los cables y los barnices de los muebles. Capta el polvo suspendido en el aire y tolera bien la luz artificial y el riego irregular.
El ficus filtra las sustancias volátiles de los productos adhesivos, amortigua los ruidos y absorbe sustancias nocivas derivadas del humo del tabaco.
La tillandsia es adecuada para despachos pequeños sin espacio para macetas grandes. No necesita tierra ni maceta y puede colocarse en una zona de trabajo con poco espacio.
Cocina y baño
La cinta es muy útil en cocinas, donde se utiliza gas, y en estancias en las que se reúne mucha gente. También tolera bien la falta de luz y el frío.
El potos puede colocarse en el baño porque necesita humedad, aunque no será necesario regarlo todos los días si la estancia es suficientemente húmeda.
El helecho de Boston es excelente para aumentar la humedad ambiental y resulta ideal para baños o cocinas. La palma de bambú también vive bien en el baño, porque le gusta la humedad.
Cuidados básicos para mantener las plantas sanas
Para asegurar la buena salud de las plantas de interior es fundamental mantenerlas alejadas de las fuentes de calor.
La mayoría prefieren luz indirecta. Evita el sol directo, especialmente en horas punta.
Riega solo cuando el sustrato esté seco al tacto, evitando encharcamientos. La frecuencia depende del tipo de planta, la estación, la temperatura y la humedad de la habitación.
Algunas plantas, como el helecho, agradecerán una pulverización ocasional. En especies tropicales también puede ser útil pulverizar las hojas, siempre que el ambiente tenga ventilación suficiente.
También hay que mantenerlas siempre limpias, ya que es común que las hojas acumulen una capa de polvo o que se manchen con las gotas de agua a medida que las vamos regando.
Para evitarlo y mantener unas hojas limpias, podemos hacer uso de un paño limpio, humedecerlo con agua y limpiar hoja por hoja. Limpiar las hojas permite que reciban mejor la luz.
Cuántas plantas se necesitan
En una casa media, con buena ventilación y espacios más pequeños, el punto de partida razonable es una planta adulta y sana por cada 10 o 15 metros cuadrados, combinando especies según la estancia.
Tan solo dos plantas de sansevieria en estado maduro son más que suficientes para purificar el aire de una habitación de 10 metros cuadrados.
La capacidad purificadora de algunas especies depende de su tamaño: cuanto más grande es la planta, mayor es la cantidad de aire que puede procesar.
Limitaciones y precauciones
Las plantas purificadoras de aire reducen la carga tóxica del ambiente, pero no sustituyen la ventilación, la eliminación de las fuentes contaminantes ni los sistemas de filtración cuando son necesarios.
Evita también los ambientadores sintéticos y las velas de parafina, y prioriza productos de limpieza sin ftalatos ni alquilfenoles.
Algunas como la sansevieria y el espatifilo pueden ser tóxicas si se ingieren. Es mejor colocarlas fuera del alcance de las mascotas y de los niños pequeños.

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