Proceso de ósmosis y proceso de diálisis: diferencias y funcionamiento

La ósmosis es el movimiento del agua a través de una membrana semipermeable desde una disolución hipotónica hacia otra hipertónica, hasta que ambas alcanzan una concentración equilibrada. La diálisis es un proceso de separación en el que una membrana dializadora permite el paso de agua y partículas pequeñas, como sales minerales e iones, pero retiene partículas coloidales y macromoléculas.

La diferencia principal es que la ósmosis se centra en el desplazamiento del disolvente, normalmente agua, mientras que la diálisis separa solutos según su tamaño y su capacidad de atravesar una membrana. En la diálisis, el transporte de sustancias se basa sobre todo en la difusión, la ósmosis y la ultrafiltración.

Qué es la difusión

La difusión es el proceso de movimiento de las sustancias en estado líquido o gaseoso desde concentraciones más altas a concentraciones más bajas, mientras que la presión de ósmosis implica el movimiento del disolvente contra el gradiente de concentración. El proceso de difusión no implica el uso de membrana semipermeable, mientras que el proceso de ósmosis y diálisis lo utiliza.

El proceso de difusión es una manera muy habitual que trata de transportar diversas sustancias por medio de la membrana celular. En este proceso, las moléculas que pertenecen al soluto se inclinan a una separación de estas de forma similar en el disolvente, que en todos los casos se trata del agua.

Si ponemos un par de disoluciones de densidades desiguales, que se encuentran apartadas por medio de una estructura que las restringe, la membrana permeable, el disolvente y el soluto habrán pasado por el proceso de difusión, en función del grado de concentración en el que se encuentren, siguiendo el orden desde el que contiene un mayor grado de concentración hacia el que menos concentración abarca; así hasta que dichas disoluciones estén niveladas, es decir, hasta que consigan obtener ambas disoluciones la misma concentración.

Qué es la ósmosis

La ósmosis se trata de un proceso por el cual el movimiento que describe el agua (que es el disolvente) desde una disolución con una densidad inferior (esta recibe el nombre de hipotónica) hacia otra disolución con una concentración superior (que se conoce como hipertónica) en el momento en que las dos disoluciones se encuentran apartadas una de otra por una membrana semipermeable (que es la que permite el paso del agua aunque no deja acceder a los solutos que se encuentran diluidos dentro de ésta), hasta que alcanzan la misma densidad ambas disoluciones (a estas disoluciones se le conocen como isotónicas).

La ósmosis es la difusión de moléculas de agua a través de una membrana semipermeable, desde el lugar de menor al de mayor concentración de un soluto que, por su tamaño, no puede atravesar la membrana. Es decir, en dos soluciones de distinta concentración, separadas por una membrana semipermeable, se lleva a cabo un gradiente diferencial de concentraciones, con la subsiguiente difusión de partículas (diálisis) hacia la menos concentrada y una absorción de solvente (agua) por parte de la más concentrada (ósmosis).

El desplazamiento del agua se rige por la desigualdad de presión osmótica que existe entre una disolución con una densidad considerable (que tiene una mayor presión osmótica) que es capaz de acercar al disolvente desde una disolución con una concentración inferior (que su presión osmótica es menor). La densidad de la disolución está distribuida de forma directa a la presión osmótica.

Se le llama presión osmótica a la presión que le administra el agua a la membrana cuando es traspasada de un medio hipotónico a otro que es todo lo contrario (hipertónico). La presión osmótica es la diferencia de presión que se establece entre dos soluciones de distinta concentración que se ponen en contacto a través de una membrana semipermeable.

Medios isotónicos, hipertónicos e hipotónicos

Las membranas celulares podrían juzgarse como estructuras de carácter semipermeable. Si examinamos un par de disoluciones, estas pueden ser dependiendo de su concentración:

  • Isotónicas: si tienen ambas una concentración idéntica.
  • Anisotónicas: si las concentraciones son desiguales.

De los dos casos anteriores, una disolución será hipertónica y la otra será hipotónica. En el momento en el que en un ambiente hipotónico consigue penetrar una célula, de inmediato se introducirá agua, lo que causara que la célula estalle.

En cambio, si la célula penetra en un medio hipertónico, ésta pierde agua, se replegara y además quedara totalmente deshidratada. De cualquier modo, salta a la vista que estas etapas no pueden ser del todo compaginables con la vida, por lo que la osmorregulacion (que es la homeostasis de la presión osmótica) es uno de los agentes más importantes que se debe tener en cuenta de cara a la conservación de la vida.

Efectos de la ósmosis en las células

Algunas células (como las vegetales), el reino de los moneras, los hongos y una gran cantidad de protoctistas se han ido adaptando y finalmente han conseguido desarrollar una endurecida pared celular, que es capaz de aguantar la presión osmótica e impedir que la célula estalle cuando ésta se encuentre en algún medio hipotónico.

Por ello, la célula únicamente se infla cuando alcanza el estado que es llamado turgencia. Éste estado de turgencia que ha sido nombrado anteriormente, es el responsable de la rigidez mecánica que presentan las plantas.

En el momento que una célula vegetal es introducido en un ambiente hipertónico, un ejemplo claro podría ser el del agua de mar, instantáneamente se escapa agua y la membrana celular que se encontraba adherida a la pared de la célula se encoge, aunque varios fragmentos se quedan pegados a ésta, lo que provoca la rotura de la célula.

En caso de que la densidad salina que muestre la célula es más baja en su interior que en el medio extracelular, esta célula sufre una pérdida de agua y finalmente se debilita hasta la muerte, a esto se le llama plasmólisis. Por este motivo, las células que forman la raíz de las plantas pierden agua, y por ello ésta muere si es plantada en un ambiente con una elevada concentración de sal.

En el caso contrario, en las células de los animales, cuando se encuentran en un medio hipotónico revientan al instante, ya que su estructura carece de una pared tan rígida como la de las células vegetales (a este fenómeno se le llama citolisis).

En caso de que sea un medio hipertónico, las células acaban muriendo, ya que éstas pierden agua, lo que conlleva una considerable deshidratación, que estas no son capaces de soportar (a este fenómeno se le llama crenación).

Ósmosis en medios hipotónico hipertónico isotónico

Qué es la diálisis

Se entiende como diálisis al proceso por el cual las moléculas coloidales sufren un procedimiento de separación, dependiendo del tamaño de estas partículas, por medio de una estructura conocida comúnmente como membrana dializadora.

La membrana dializadora es la responsable de posibilitar la entrada de agua y también de partículas de tamaño sumamente minúsculo (como lo son las sales minerales y los iones), a su vez evita el acceso de las partículas coloidales o de las macromoléculas.

El fenómeno que se conoce con el nombre de diálisis, es producido en el momento en el que la membrana que clasifica las dos disoluciones, aparte del agua, los solutos de una dimensión inferior. Las partículas de un peso molecular escaso son transferidas desde la disolución que contiene una densidad mayor hacia la disolución en la que su concentración se encuentra en inferioridad.

La diálisis elimina de su sangre los productos de desecho y el exceso de líquido filtrándolos a través de una membrana o filtro, de manera similar a la forma en que lo hacen los riñones saludables. Cuando se eliminan los desechos, usted puede sentirse mejor.

Principales diferencias entre ósmosis, difusión y diálisis

ProcesoQué se desplazaDirección del movimientoUso de membranaFunción principal
DifusiónSolutos y otras sustanciasDesde mayor concentración hacia menor concentraciónNo requiere una membrana semipermeableIgualar concentraciones
ÓsmosisDisolvente, normalmente aguaDesde el medio hipotónico hacia el hipertónicoRequiere una membrana semipermeableEquilibrar la concentración de solutos mediante el movimiento del agua
DiálisisAgua y solutos pequeñosLos solutos pasan desde mayor concentración hacia menor concentraciónRequiere una membrana dializadoraSeparar moléculas según su tamaño y eliminar sustancias de desecho

Si deseas saber cuáles son los procesos de difusión, ósmosis y diálisis según su concentración salina, tienes que saber que el proceso de diálisis se utiliza para la separación de las moléculas según la velocidad de difusión y el tamaño de las moléculas.

Estas técnicas son similares pero diferentes entre sí. Para comprender la diferencia entre estas tres técnicas, es necesario un conocimiento adecuado de las mismas y podemos hacerlo a través de su nivel de salinidad tal y como os explicamos en este artículo a continuación.

Funcionamiento de la diálisis

La diálisis es el término médico utilizado para definir el proceso artificial de filtración de los productos de desecho y la eliminación del exceso de líquidos del organismo, en el momento en que los riñones no pueden realizarlo normalmente.

En este proceso, se pretende conseguir que a través de una membrana semipermeable, tanto las toxinas de la sangre como el exceso de líquido que no se puede desechar por la orina, pasen a incorporarse a un “líquido de diálisis” que permita la eliminación de los mismos.

Así pues, a parte de limpiar la sangre de productos tóxicos (urea, creatinina, ácido úrico, fósforo, exceso de potasio, sodio, etc.) se puede también eliminar el sobrepeso producido por la retención de líquidos.

Durante la diálisis, en un lado de la membrana o filtro se encuentra la sangre y en el otro lado se coloca un líquido especial, llamado dializado, que contiene agua, electrolitos y minerales. Los pequeños productos de desecho de su sangre fluyen a través de la membrana o filtro hacia el dializado.

Objetivos fundamentales

Los objetivos fundamentales de la diálisis son tres:

  1. Alcanzar una reducción de sustancias tóxicas (urea).
  2. Lograr la adquisición de sustancias necesarias (calcio, por ejemplo) para nuestro organismo.
  3. Eliminar el líquido acumulado en exceso por falta de orina.

La diálisis está basada en este principio. El proceso de diálisis se basa en tres principios: difusión, ósmosis y ultrafiltración.

Membrana semipermeable y gradientes de concentración

La diálisis es una técnica basada en un principio físico-químico denominado ósmosis. Éste consiste en un intercambio de sustancias, a través de una membrana. Dicho trasvase dependerá del grado de concentración de las sustancias y de las características de la membrana, fundamentalmente de su superficie y de su permeabilidad.

La membrana semipermeable permite que circulen agua y solutos de pequeño y mediano peso molecular (PM), pero no proteínas o células sanguíneas, muy grandes como para atravesar los poros de la membrana.

Un ejemplo clarificador es el siguiente: Introducimos en un vaso una membrana semipermeable (que deja pasar sustancias pequeñas, negando el paso a otras de mayor tamaño. En un lado añadimos agua con azúcar. En el otro añadimos agua sola.

Si lo dejamos reposar cierto tiempo veremos como ambos lados tendrán agua azucarada en la misma proporción. El azúcar ha pasado, por ósmosis, al otro lado porque había distinta densidad (concentración) en cada líquido y se han igualado.

Principios físicos de la diálisis

Difusión

Trasporte por difusión consiste en el trasporte pasivo de solutos a través de la membrana del dializador y se produce por la diferencia de concentración entre ambos compartimientos.

En la hemodiálisis, la sangre del paciente circula por uno de los lados de la membrana, mientras que por el otro fluye una solución ideal. De este modo, cualquier soluto que tenga una concentración mayor en sangre que en la solución ideal traspasará la membrana y será eliminado a través del líquido de diálisis.

El gradiente de concentración es la diferencia de concentración de un soluto entre el compartimiento sanguíneo y el del dializado. Este gradiente es óptimo cuando el líquido de diálisis circula sólo una vez (paso único), a contracorriente y paralelo al flujo de la sangre.

La cantidad de un soluto que difunde a través de la membrana depende de dos factores:

  • Coeficiente de transferencia de masas del dializador (KoA).
  • Gradiente de concentración.

El KoA es un indicador de la eficacia del dializador, es decir su máxima capacidad de extraer solutos. Es una propiedad intrínseca del dializador y es suministrado por el fabricante.

A mayor superficie, mayor difusión. Un factor limitante es el volumen sanguíneo extracorpóreo. Se deben reducir los espacios muertos mediante un óptimo diseño de la geometría del dializador.

Ósmosis

Además del intercambio de solutos, por la membrana semipermeable se produce un paso de solventes, en función de las diferencias de osmolaridad.

La ósmosis es la difusión de moléculas de agua a través de una membrana semipermeable, desde el lugar de menor al de mayor concentración de un soluto que, por su tamaño, no puede atravesar la membrana.

La ultrafiltración conseguida mediante presiones mecánicas (presión hidrostática) ofrece mayor efectividad que la conseguida mediante presiones osmóticas y resulta mucho más favorable para la eliminación del exceso de agua.

Ultrafiltración

Ultrafiltración se define como el paso del agua a través de la membrana, obligada por una diferencia de presiones (que pueden ser positivas o negativas) entre ambos lados.

La pérdida de agua necesaria en el paciente renal se realiza también gracias al gradiente de presión hidrostática que se establece entre la sangre y el líquido de diálisis, y que permite la ultrafiltración.

Trasporte por convección o ultrafiltracion (UF) consiste en el paso simultáneo a través de la membrana de diálisis del solvente (agua plasmática) acompañado de los solutos que pueden atravesar los poros de la membrana, bajo el efecto de un gradiente de presión hidrostática.

El ultrafiltrado es el líquido extraído de la sangre a través de la membrana de diálisis por este mecanismo. Su función es eliminar durante la sesión de diálisis el líquido retenido durante el período entrediálisis.

La ultrafiltración hidrostática solo es posible en la hemodiálisis y en las técnicas que de ella se derivan. En el caso de la diálisis peritoneal, la ultrafiltración se consigue estableciendo diferentes presiones osmóticas.

Convección

Convección es el paso de solutos, arrastrados por un flujo de agua (transporte convectivo), a través de una membrana permeable a los mismos.

El trasporte de solutos por UF depende de tres factores:

  • SC: coeficiente de cribado de la membrana para un soluto determinado, es la relación entre la concentración de un soluto en el ultrafiltrado y en el plasma.
  • Cb: concentración sanguínea del soluto.
  • KUF: coeficiente de UF y depende de la permeabilidad de la membrana y de su superficie.
  • PTM: presión transmembrana, que corresponde al gradiente de presión que existe dentro del dializador entre el compartimento sanguíneo y el líquido de diálisis.

Para solutos de bajo PM (sodio, potasio y urea) es próximo a 1 (o sea, igual en el ultrafiltrado y en el plasma). A mayor PM, el SC disminuye dependiendo de la naturaleza de la membrana.

La gama moderna de dializadores alcanza SC superiores a 0,80 para moléculas como la β2microglobulina.

Diálisis médica y sustitución de la función renal

A medida que evoluciona la Insuficiencia Renal Crónica, se va minando la capacidade de funcionamiento de nuestros riñones, así como los aclaramientos de creatinina y Kt/V (porcentajes de eliminación de creatinina y urea respectivamente en sangre), entrando en una situación de “Control Prediálisis”, donde se intensificarán las analíticas y los controles por parte del nefrólogo.

Finalmente, en un plazo más o menos largo, que depende de cada paciente, llega un momento en que los riñones son casi incapaces de realizar ninguna de sus funciones; es en este momento en el que se le añade el calificativo de Terminal.

La terapéutica sustitutiva, permite no sólo la supervivencia del paciente, sino también una calidad de vida aceptable que le permite una buena integración social. Los dos tratamientos fundamentales en la terapéutica sustitutiva de la Insuficiencia Renal Crónica (IRC) son:

  • La diálisis.
  • El trasplante.

Tanto la hemodiálisis como la diálisis peritoneal son tratamientos dirigidos a sustituir la función renal. Sin embargo, no curan la insuficiencia; aunque aumentan la calidad de vida del paciente y le permiten vivir más tiempo.

La diálisis no sustituye todas las funciones de los riñones. La hemodiálisis es una técnica de depuración extracorpórea de la sangre que suple parcialmente las funciones renales de excretar agua y solutos, y de regular el equilibrio ácido-básico y electrolítico. No suple las funciones endocrinas ni metabólicas renales.

Tipos de diálisis

La Hemodiálisis, que se caracteriza por la utilización de una membrana artificial. La Diálisis Peritoneal, basada en la utilización de una membrana natural (el propio peritoneo del paciente.

Hemodiálisis

El prefijo "hemo" significa sangre. La hemodiálisis (HD) filtra la sangre fuera del cuerpo utilizando una máquina y un filtro fabricado llamado dializador. El dializador actúa como riñón artificial.

La máquina produce la solución de diálisis necesaria para eliminar el exceso de agua y los desechos de la sangre. Durante la HD, una máquina extrae la sangre de su cuerpo utilizando una aguja o un catéter venoso central.

Luego la sangre se bombea a través del dializador y se limpia. Posteriormente, la sangre limpia se vuelve a introducir en su cuerpo a través de una segunda aguja o una segunda rama del catéter.

Normalmente la hemodiálisis se realiza durante un tiempo programado, en el hospital o en la clínica de diálisis, y se le conoce como hemodiálisis en el centro (HDEC).

La mayoría de las personas requieren hemodiálisis 3 veces por semana, con sesiones de tratamiento que duran unas 4 horas en dependencia de la prescripción de diálisis que el médico haya recomendado.

Diálisis peritoneal

La diálisis peritoneal utiliza una membrana natural: el propio peritoneo del paciente. En esta modalidad, la ultrafiltración se consigue estableciendo diferentes presiones osmóticas.

Hemodiafiltración

La hemodiafiltración (HDF) en línea u online es una técnica de HDF que combina la difusión con una elevada convección en la que se utiliza el mismo líquido de diálisis, libre de toxinas y pirógenos, como solución de reposición.

La HDF online añade a los procesos fisicoquímicos de la hemodiálisis convencional una presión adicional que casi pasa desapercibida en la hemodiálisis, la convección, que consigue que se puedan intercambiar un volumen de ultrafiltrado de sangre entre 15 y 30 litros por sesión.

Con esta técnica se depuran mejor las partículas de un peso molecular más grande, como la beta2-microglobulina.

Elementos y eficacia del dializador

Un dializador debe ser biocompatible, de alta permeabilidad a solutos y capaz de depurar pequeñas, medianas y grandes moléculas.

El tipo de membrana que se utiliza actualmente es la membrana sintética. Existen dializadores de baja, mediana y alta eficacia, atendiendo a su capacidad depurativa.

Así se habla también de diálisis de bajo flujo, alto flujo y hemodiafiltración. La relación superficie eficaz/volumen sanguíneo es mejor en los dializadores capilares, actualmente de empleo universal.

Los actuales monitores de hemodiálisis controlan directamente la cantidad de UF mediante un control volumétrico que permite mejorar la precisión de la UF, y utilizar con seguridad filtros de alta permeabilidad.

Los métodos actuales de control de ultrafiltración y el desarrollo de biosensores ha supuesto un considerable avance en el control de los parámetros hemodinámicos de pacientes cada vez más precarios.

Transferencia de masas y aclaramiento

La transferencia de masas se define como la cantidad de un soluto que es transferido desde un compartimiento al otro del dializador en determinado tiempo.

En HD, se transfieren solutos urémicos desde la sangre al líquido de diálisis y tampones y calcio en sentido inverso. El sentido de la transferencia se determina por las concentraciones respectivas de los solutos (difusión) y por las diferencias de presión entre ambos compartimientos (UF).

La transferencia de masa depende del coeficiente de cribado, ya que la depuración de solutos es en función de su peso molecular.

El aclaramiento (k) se emplea para estimar la eficacia del dializador. Es la TM dividida (es decir corregida) por la concentración sanguínea del soluto y se calcula de forma similar al K renal.

El K total de un dializador será la suma de los K por difusión y UF y se expresa en ml/min.

Dialisancia iónica

La dialisancia iónica se define como la transferencia de iones a través de la membrana del dializador en ambos sentidos.

Está basada en la medida de la conductividad en el líquido de diálisis a la entrada y a la salida. La conductividad a la entrada depende de la cantidad de iones disueltos en el líquido de diálisis, mientras que la conductividad a la salida depende del efecto que el intercambio de iones con el plasma ejerce sobre la conductividad a la entrada del líquido de diálisis.

Asumiendo que la transferencia de iones es similar a la transferencia de urea, se puede concluir que la dialisancia iónica y el aclaramiento de urea son similares.

Factores que influyen en la eficacia de la diálisis

La cantidad de sustancias eliminadas depende de las características de la membrana, de la superficie disponible, de la permeabilidad, del gradiente de concentración, de los flujos de sangre y de líquido de diálisis y de la presión transmembrana.

La cantidad de un soluto que difunde a través de la membrana depende del coeficiente de transferencia de masas del dializador (KoA) y del gradiente de concentración.

A mayor superficie, mayor difusión. Un factor limitante es el volumen sanguíneo extracorpóreo.

El gradiente de concentración es óptimo cuando el líquido de diálisis circula sólo una vez (paso único), a contracorriente y paralelo al flujo de la sangre.

Elección de la modalidad de diálisis

Es importante tener presente que cada persona es diferente, por lo que no todos los tipos de diálisis son adecuados para usted. Existen diferentes formas de realizar la diálisis peritoneal y la hemodiálisis.

Diferentes tipos de diálisis pueden suponer diferentes riesgos; hable con su equipo de atención médica sobre la terapia que podría ser adecuada para usted.

A la hora de elegir el método de diálisis que se va a emplear, hay que tener en cuenta, entre otros aspectos, la situación clínica del paciente y la urgencia del tratamiento.

En la actualidad, el paciente puede elegir entre diversos métodos de diálisis, ya sea en un hospital, en un centro asistencial o en su domicilio.

Hemodiálisis domiciliaria

Hemodiálisis domiciliaria es el proceso de diálisis que se efecta en el propio domicilio del paciente, previo aprendizaje técnico en el hospital y bajo su responsabilidad o la del familiar que lo ayuda.

Los pacientes son visitados periódicamente por un nefrólogo y una enfermera, que comprueban que la técnica se efectúa correctamente, y, además, mantienen contacto telefónico directo con la Unidad de Diálisis Hospitalaria responsable.

El principal objetivo de la diálisis domiciliaria es lograr la autodependencia del paciente y fomentar las técnicas de autocuidado.

Hemodiálisis hospitalaria

Se efectúa en las unidades de los servicios de nefrología de un hospital, que disponen de todo tipo de técnicas de depuración extrarrenal.

Debe utilizarse con preferencia en pacientes de alto riesgo, con complicaciones cardiovasculares, de avanzada edad, no disciplinados o con falta de motivación, etc.

Los pacientes menos complicados pueden dializarse en unidades satélites (centros periféricos).

Dosis y control de la diálisis

En los inicios de la diálisis, la monitorización de la dosis se guio también por este objetivo, a saber: la desaparición o la atenuación de los síntomas.

La dosis de diálisis se definió como aquella que conseguía la rehabilitación completa del paciente, proporcionaba un estado nutricional satisfactorio, permitía una producción adecuada de células rojas hemáticas, mantenía normal la presión arterial y prevenía la neuropatía.

La necesidad de conocer una dosis mínima objetiva y cuantificable de diálisis, que permitiera una evolución clínica favorable de los pacientes, dio lugar a los posteriores estudios a tal efecto.

La urea, sustancia de 60 Da, fácilmente medible, eliminable por diálisis, acumulable durante la insuficiencia renal y distribuida por toda el agua corporal total por su facilidad para la difusión, se convirtió en el primer marcador de función renal y de dosis de diálisis.

Debido a su bajo peso molecular, que le otorga gran capacidad de difusión, la urea es fácilmente eliminable con las membranas hoy existentes.

Hoy en día, se dispone de fórmulas matemáticas y parámetros de medición de diálisis administrada y de la requerida por el paciente. Los principales son el Kt/V y el PRU, ambos basados en la cinética de la urea.

El nefrólogo es quien indica la dosis de diálisis para cada paciente. Se puede hablar de diálisis adecuada cuando se consigue disminuir la morbimortalidad del paciente, mejorar su calidad de vida, así como prolongar su supervivencia.

Indicaciones médicas de la diálisis

La indicación de diálisis se basará en la estimación del filtrado glomerular del paciente, en su estado nutricional y en la presencia de alguna complicación severa como:

  • Sobrecarga de volumen o edema agudo de pulmón resistente a diuréticos.
  • Pericarditis urémica.
  • Encefalopatía y neuropatía urémica.
  • Síntomas urémicos severos (náuseas y vómitos).
  • Diátesis hemorrágica debida a la uremia.
  • Hiperpotasemia que no se controla con medidas conservadoras.
  • Acidosis metabólica grave.
  • Hipertensión arterial acelerada refractaria a tratamiento farmacológico.
  • Síntomas o signos de uremia.
  • Incapacidad para controlar el estado de hidratación o la tensión arterial.
  • Deterioro progresivo del estado nutricional.

Deberá tenerse en cuenta que la mayoría de los pacientes estarán sintomáticos y pueden requerir iniciar diálisis con filtrado glomerular en el rango entre 6-9 ml/min/1,73 m².

Los pacientes de alto riesgo, como diabéticos o aquellos cuyo filtrado glomerular se deteriora más de 5 ml/ min/año requieren especial vigilancia.

Los pacientes asintomáticos pueden beneficiarse del retraso en el inicio de la diálisis, lo que facilita la preparación planificada y la realización de un acceso permanente para diálisis, y permite evitar el uso de accesos transitorios.

Se valorará junto con el paciente y se indicará la técnica de tratamiento sustitutivo más adecuada.

¿Qué es la HEMODIÁLISIS?

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