Productos obtenidos de la depuración de aguas residuales

La depuración del agua, también conocida como tratamiento del agua, es el proceso mediante el cual se eliminan contaminantes, impurezas y microorganismos presentes en el agua para hacerla apta para su consumo o para otros usos.

La depuración de aguas residuales se realiza en las conocidas EDARs. Las depuradoras de aguas residuales son instalaciones industriales destinadas a la eliminación de la contaminación de las aguas. El agua residual llega a través de colectores, procedentes de núcleos urbanos o polígonos industriales.

A través de diferentes tratamientos, pueden volver al medio natural tras eliminar sus residuos dejando de ser un peligro para el medio ambiente y para los seres vivos. A través de estos procesos se pretende producir agua limpia o reutilizable con el fin de proteger y salvaguardar el medio ambiente.

Qué es la depuración del agua

Un sistema de depuración de aguas residuales es un conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos cuyo objetivo es eliminar contaminantes del agua residual generada por actividades humanas e industriales.

El término «aguas residuales» engloba cualquier agua que ha sido utilizada y que contiene sustancias contaminantes, desde el agua doméstica que proviene de baños y cocinas, hasta las aguas industriales cargadas de productos químicos y metales pesados.

La depuración del agua no solo implica la eliminación de sólidos y contaminantes, sino también el control y reducción de sustancias tóxicas que podrían persistir en el medioambiente durante años.

El proceso de depuración del agua puede variar dependiendo de la fuente de agua y de los contaminantes presentes. La depuración de aguas residuales depende de la composición, del uso y del destino final del agua que se ha sometido a tratamiento, produciéndose variaciones en algunos casos.

Depuración y potabilización: diferencias

La potabilización del agua se refiere al conjunto de procesos destinados a convertir el agua cruda o no apta para el consumo humano en agua potable, es decir, agua que cumple con los estándares de calidad y es segura para el consumo humano.

El objetivo principal de la potabilización es eliminar los contaminantes, los microorganismos patógenos y mejorar la calidad general del agua para hacerla apta para el consumo humano.

Esto implica la eliminación de partículas suspendidas, sedimentos, microorganismos, compuestos químicos, metales pesados y cualquier otro contaminante que pueda representar un riesgo para la salud humana.

Por otro lado, la depuración del agua, también conocida como tratamiento del agua residual o tratamiento de aguas residuales, se refiere al proceso de eliminar o reducir los contaminantes presentes en el agua utilizada en actividades humanas antes de ser devuelta al medio ambiente.

Esto incluye las aguas residuales generadas por hogares, industrias, agrícolas, entre otras fuentes. El objetivo de la depuración del agua es reducir la carga de contaminantes, eliminar los contaminantes peligrosos y tratar el agua de manera que no cause daño al medio ambiente ni a la salud pública.

Por último, la filtración del agua es un proceso específico dentro de la potabilización o la depuración del agua que se utiliza para eliminar partículas y sustancias suspendidas en el agua.

Consiste en el paso del agua a través de un medio filtrante, como un filtro de malla, un filtro de anillas o un filtro de arena o filtro de lecho, que atrapa y retiene las partículas y los contaminantes presentes en el agua.

Tipos de aguas residuales tratadas

  • Aguas residuales domésticas: Son generadas por actividades cotidianas en hogares, como el lavado de ropa, el uso del baño, la cocina y el lavado de utensilios.
  • Aguas residuales industriales: Pueden contener sustancias químicas tóxicas, metales pesados, aceites, disolventes y productos químicos utilizados en los procesos industriales.
  • Aguas residuales agrícolas: Son generadas por actividades agrícolas, como el riego, el lavado de equipos y la limpieza de instalaciones.
  • Aguas residuales de origen comercial: Son generadas por establecimientos comerciales, como restaurantes, hoteles, oficinas y centros comerciales.
  • Aguas residuales de origen pluvial: Son generadas por la escorrentía de las lluvias que arrastran contaminantes presentes en las superficies urbanas, como calles, aceras y techos.

Las aguas residuales son aquellas que resultan de diversas actividades humanas y contienen una variedad de contaminantes. Estas aguas son generadas en hogares, industrias, comercios y sistemas de saneamiento.

Es importante destacar que pueden ser perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana si no se tratan adecuadamente.

Etapas de depuración en una EDAR

En primer lugar, son recogidas por una serie de tubos colectores que la trasladan a la EDAR para someterse a tratamiento.

Dentro de una EDAR se reproducen, de forma concentrada y automática, los procesos de depuración de aguas residuales, que suceden de forma natural en un río. Los procesos se suceden de forma independiente o combinada.

Los especialistas en tratamientos de aguas diseñan la secuencias de los procesos para reducir los diversos parámetros de contaminación.

1. Pretratamiento

El pretratamiento es común a todos los tratamientos de agua (depuración, potabilización y desalación). El pretratamiento es independiente del nivel de contaminación que presente el agua bruta.

El pretratamiento se sitúa en la cabecera de la instalación, y su objetivo es proteger a la estación de aguas de fragmentos gruesos causantes de avería.

Dentro de los procesos de una EDAR, el primero en aparecer, es un proceso físico: es el predesbaste.

En esta etapa se produce un primer cribado.

Durante el desarenado se retiran por acción de la gravedad minerales y partículas existentes que dañarían la instalación.

Un tamizado previo es necesario para alargar la vida útil de la membrana. Para evitar dañar las membranas, es necesario eliminar los sólidos de mayor tamaño.

2. Tratamiento primario

El tratamiento primario en EDAR se sitúa en primer lugar. Se elimina elementos presentes en las aguas, que dañan las maquinas e impiden un tratamiento más fino posterior.

El tratamiento primario de una EDAR tiene como objetivo fundamental la eliminación de los sólidos flotantes, los sólidos en suspensión, las arenas, las grasas, y los aceites.

En el tratamiento primario de una EDAR encontraremos: desbaste de sólidos, desarenador, desengrasador, decantación primaria y lagunaje anaerobio.

El agua fluye lentamente permitiendo la sedimentación de los sólidos en suspensión, además pueden añadirse agentes floculantes para favorecer el proceso.

La sedimentación se desarrolla en unos tanques llamados decantadores donde las partículas caen al fondo gracias a la acción de la gravedad.

La flotación consiste en la retirada de espumas, grasas y aceites que debido a su baja densidad se sitúan en la capa superficial del agua. Con la flotación se pueden eliminar hasta un 75% de las partículas suspendidas.

3. Tratamiento secundario biológico

Habitualmente, se trata de tratamientos biológicos, que suceden en la línea de agua al tratamiento primario de una EDAR. Su objetivo fundamental es la eliminación de la materia orgánica.

Es un tratamiento muy complejo, pero que logra unos rendimientos de eliminación de la materia orgánica de hasta un 90 %.

Se dan una serie de fenómenos biológicos que producen la degradación de la materia orgánica existente en la corriente de agua, disminuyendo así su contaminación.

Es necesaria una correcta aireación para proporcionar oxígeno a las bacterias que permiten la digestión y eliminación de la materia orgánica.

El proceso más complejo y también el más influyente en la eliminación de contaminantes en el tratamiento de aguas residuales es el proceso biológico.

Este proceso se caracteriza por favorecer la actividad biológica de ciertas bacterias y microorganismos que se alimentan de sustancias orgánicas biodegradables.

Las sustancias se transforman en gases, que pueden dispersarse en la atmósfera o transformarse en tejido celular biológico que en una fase posterior sedimentará al fondo.

Este proceso es el más técnico y requiere el control de los principales parámetros biológicos, y de las medidas de caudal en los distintos tramos de la EDAR.

Los procesos biológicos mantienen similitudes con el proceso de fangos activos. Puede producirse combinación de procesos, por ejemplo un proceso anóxico/aerobio permite obtener una reducción de nitratos y la degradación de la materia orgánica.

Una nueva etapa de sedimentación permite eliminar los fangos o lodos secundarios generados tras el tratamiento biológico.

4. Tratamiento terciario y desinfección

Los tratamientos terciarios, además de lograr una disminución de sólidos en suspensión y materia orgánica residual, tienen gran aporte en la eliminación de agentes patógenos.

Este tratamiento disminuye notablemente los coliformes fecales y los coliformes totales.

Está recomendado para reutilizar el agua para el riego de jardines públicos sin causar ningún riesgo a la salud humana.

Los tratamientos terciarios también se conocen como tratamientos avanzados. El tratamiento terciario requiere un influente de cierta calidad, por eso, se ubica posteriormente al tratamiento secundario.

La desinfección es el proceso destinado a la eliminación de bacterias y virus presentes en el agua.

La concentración de bacterias como parte del tratamiento biológico exige la necesidad de analizar el efluente. Las muestras analizadas nos indican la presencia o ausencia de bacterias antes de verter el agua tratada al cauce.

La cloración del agua es el tipo de desinfección más común y económico. La desinfección con ozono y UV también está ganando popularidad.

La radiación ultravioleta requiere que las aguas estén muy claras y sin material particulado disuelto para que la luz llegue a todas partes.

Productos principales obtenidos de la depuración

Agua tratada

El producto principal de la depuración es el agua tratada. El tratamiento de las aguas residuales es una alternativa sostenible que pretende promover la gestión sostenible del agua.

El resultado del tratamiento MBR es un agua que, por ejemplo, en el ámbito industrial puede ser reutilizada directamente.

La depuración de aguas residuales permite que el agua tratada se reutilice en diversas aplicaciones, como riego agrícola, usos industriales y recarga de acuíferos.

Además, el sistema de depuración de aguas residuales no solo contribuye a la protección del medioambiente, sino que también favorece la reutilización de agua tratada, promoviendo una gestión hídrica más sostenible.

La instalación de sistemas de depuración contribuye directamente a la conservación de ecosistemas acuáticos, evitando fenómenos como la eutrofización, que provoca el crecimiento descontrolado de algas debido al exceso de nutrientes en el agua.

Lodos o fangos de depuración

La materia sólida que sedimenta después de las etapas de tratamiento primario y secundario se conduce a la línea de fangos.

Esta línea de tratamiento trata los fangos y los dirige hacia los digestores.

Los lodos se generan como resultado de las distintas etapas de depuración de las aguas residuales.

Los lodos se caracterizan por ser un residuo extremadamente líquido, con más de un 95% de agua.

Su composición es variable y depende de la carga de contaminación del agua residual inicial y de las características técnicas de los tratamientos llevados a cabo en las aguas residuales.

Los tratamientos del agua concentran la contaminación presente en el agua, y por tanto, los lodos contienen amplia diversidad de materias suspendidas o disueltas.

Actualmente, la producción de lodos en los sistemas biológicos de tratamiento es uno de los problemas más serios encontrados en la depuración de las aguas residuales, debido al gran volumen de producción y su alto coste de gestión.

La producción de lodos está condicionada por diferentes factores. Tanto la calidad como la cantidad de lodos producidos varía de una planta a otra. También dentro de una misma planta, varían las condiciones con el paso del tiempo.

El buen funcionamiento del proceso condiciona la cantidad de lodos generados. Es necesario tener presente el tipo de tratamiento y su eficacia.

Tipo de lodoOrigen y características
PrimariosSon el resultado del proceso de decantación primaria y tienen lugar a través de la extracción por gravedad de aquellos sólidos en suspensión que se encuentren en el agua residual. Una característica de los lodos primarios es que carecen de estructura fija.
MixtosSu principal característica es que se forman de la unión de lodos primarios y secundarios. Los lodos que dan lugar a los lodos mixtos pueden recibir tratamiento de forma separada o mezclados.
Lodos biológicos o secundariosEste tipo de lodos se desarrolla durante el proceso biológico de la EDAR y se extraen a lo largo de la decantación secundaria. Posee una estabilidad parcial.
Químicos o fisicoquímicosSe producen de forma condicionada a que, en la línea de agua, se produzca un tratamiento bien químico o fisicoquímico. Suelen ser el resultado de añadir sales de hierro o de aluminio al agua a tratar.

Biogás

Los digestores se calientan a la temperatura adecuada, donde las bacterias logran una gran cantidad reducción de su volumen.

El biogás en la depuración de aguas residuales se produce con la descomposición de sustancias orgánicas. Es el resultado de la actividad de microorganismos.

Estas sustancias orgánicas complejas son una fuente de alimento para un segundo grupo de bacterias. Estas son las responsables de la producción de metano.

El biogás generado en los procesos de la EDAR es captado.

La normativa europea impulsa que las EDAR avancen hacia la neutralidad energética, con auditorías periódicas y uso de energías renovables (biogás, solar).

Su aprovechamiento permite la generación de biogás para autoconsumo, uso de biosólidos como fertilizantes o la producción de energía eléctrica desde lodos.

Bioestimulantes obtenidos de los lodos

Este proceso se basa en la aplicación de tecnología fermentativa utilizando Bacillus sp.

Una de las principales ventajas de este proceso de valorización de lodos es que se puede dirigir hacia la producción de un determinado producto de interés para su posterior aplicación ambiental.

Los bioestimulantes obtenidos, de alto valor añadido, serán evaluados en procesos de Biorremedación, Depuración de aguas residuales y Nutrición vegetal funcional.

En el ámbito de la depuración de aguas residuales, estos bioestimulantes, con alta actividad enzimática, serán empleados para catalizar los procesos que tienen lugar en las estaciones de tratamiento (degradación de materia orgánica y eliminación de nutrientes) consiguiendo, de esta forma, aumentar su eficacia y eficiencia y reduciendo la cantidad de subproductos generados.

Por último, la capacidad funcional de estos bioestimulantes será evaluada en cultivos agronómicos, más concretamente, su actividad antioxidante frente a agentes atmosféricos contaminantes como el ozono.

Estruvita

Es posible valorizar un residuo. Por ejemplo, el fósforo extraído en el proceso de depuración de aguas.

Del fósforo es posible obtener un producto comercial como es la estruvita a través de un proceso de conversión con magnesio y amonio.

La estruvita puede comercializarse como fertilizante o servir como materia prima para la producción de fertilizantes.

El alto valor de la estruvita se debe a su composición.

La estruvita es valorada como un fertilizante de liberación lenta que aporta nutrientes fundamentales como el magnesio, nitrógeno y fósforo.

Es por ello que la estruvita es recomendable para la agricultura y la horticultura.

Para la producción de estruvita es necesario alcanzar un valor de pH elevado (8.5). Este valor se alcanza con la supresión del dióxido de carbono.

La inyección de aire a presión produce la desorción del dióxido de carbono disuelto, lo cual produce un aumento del pH.

Una buena parte de los estudios sobre la producción de estruvita se basa en la utilización de un reactor de lecho fluidizado.

Fertilizantes y biosólidos

Conocer las características de los lodos es una gran ventaja. De esta forma, podemos crear una estrategia sostenible para su eliminación a través de un tratamiento de lodos de depuración de aguas residuales.

De esta forma, por ejemplo, podemos conocer la composición agronómica que permite asimilar las características del lodo a las de un fertilizante comercial.

La gestión de fangos ha evolucionado hacia conceptos de biorrefinería y valorización energética.

El aprovechamiento de los biosólidos como fertilizantes forma parte de las alternativas de valorización de los residuos generados durante la depuración.

Combustibles derivados de residuos

Los lodos pueden destinarse para incineración.

También pueden utilizarse como CDR (Combustibles Derivados de Residuos).

En este caso, EURITS (European Association of Waste) establece los requisitos mínimos necesarios para la utilización de los lodos como CDR para combustible.

Tratamiento y valorización de los lodos

Tratar lodos los convierte en aprovechables al eliminar su toxicidad.

Los lodos, a causa de los procesos fisicoquímicos que desarrollan, suelen tener una alta presencia de organismos patógenos, elementos orgánicos y, dependiendo de su proveniencia, pueden contener metales pesados.

Es necesario conocer la naturaleza del lodo para prever su impacto ambiental.

Existen distintos factores que definen las características de los lodos: la composición química del agua tratada, el producto obtenido al adicionar el reactivo empleado en el proceso de tratamiento, el tiempo de reacción y la capacidad de floculación.

Estabilización

Es posible estabilizar lodos mediante digestión aerobia y digestión anaerobia.

Durante la digestión aerobia, las bacterias aerobias consumen materia orgánica.

El aireamiento de los lodos supone un coste elevado pero ofrece una reducción de la materia orgánica, gracias a la degradación biológica.

En la digestión anaerobia, la materia orgánica es consumida por bacterias anaerobias.

Se pueden diferenciar distintas fases. Primero se produce el fenómeno de la hidrólisis. A continuación, tiene lugar la fase de acidogénesis-acetogénesis, con lo que aparecen compuestos intermedios de menor peso molecular.

Tratamiento químico

El tratamiento químico generalmente consiste en añadir un producto químico.

Con la adición de la sustancia química, en el tratamiento de lodos de depuración de aguas residuales, se eliminan los patógenos e inhibe el proceso de degradación biológica de la materia orgánica.

Limitaciones para el uso agrícola

Los lodos pueden llegar a contener una cantidad considerable de microorganismos y patógenos; esto depende de la microbiología del proceso.

Un riesgo derivado del empleo de lodos en la agricultura es la capacidad potencial de acumular sustancias tóxicas.

El peligro básico es la posibilidad de que estas sustancias tóxicas sean transmitidas a los cultivos durante los procesos de alimentación de la planta.

En el proceso de tratamiento de aguas residuales pueden incorporarse elementos tóxicos a los lodos.

La presencia de metales pesados dificulta el tratamiento y uso de los lodos.

Se clasifican como contaminantes inorgánicos que pueden presentarse de forma iónica o molecular debido a la actividad industrial y/o humana.

Son el factor limitante en el empleo de lodos en la agricultura, causan ecotoxicidad en el medio y pueden ser absorbidos por las plantas.

La presencia de determinadas sustancias en lodos limita su uso. Metales pesados, sustancias químicas y bioquímicas, detergentes, pesticidas, etc., restringen considerablemente la aplicación de lodos en el sector agrícola.

Economía circular y productos de la depuración

Una opción del tratamiento es dar una nueva vida a los residuos. Esto se debe a que es posible transformar los residuos existentes en la corriente de agua.

El desarrollo de tecnologías en tratamiento de agua pone rumbo a la economía circular.

Un inconveniente al que habitualmente se hace referencia es el alto consumo energético, sin embargo, puede ser compensado con el uso de energías renovables.

La reutilización de lodos en la economía circular permite considerar los residuos como recursos potenciales, siempre que sus características y su tratamiento garanticen un destino ambientalmente seguro.

Podemos sintetizar la jerarquía de gestión en los siguientes aspectos: prevención, reutilización, reciclado, valorización energética y depósito en vertedero.

La prevención se refiere a la minimización de las cantidades generadas, a la disminución de la contaminación presente en los mismos y a la reducción de los impactos adversos sobre el medio ambiente.

Se debe prestar atención preferente a la prevención de la contaminación en origen, es decir, a la disminución de la carga contaminante de las aguas residuales que llegan a las EDAR.

Tecnologías avanzadas y productos de mayor calidad

Biorreactores de membranas MBR

Los MBR (Membrane Bioreactor) son sistemas empleados en el tratamiento biológico. Combinan procesos biológicos con membranas de ultrafiltración.

En una MBR se producen distintas operaciones unitarias de forma combinada.

Los procesos biológicos mantienen similitudes con el proceso de fangos activos.

En los sistemas MBR es posible alcanzar edades de fango elevadas, lo cual favorece el desarrollo de microorganismos de crecimiento lento como nitrificantes o bacterias.

La edad que alcanza el fango en una MBR es clave para su eficacia.

En un MBR se consigue una reducción de lodos generados de entre 30 - 50% respecto a sistemas convencionales de lodos activados.

Esta reducción se debe a las altas edades de fango, lo cual permite un mayor aprovechamiento del sustrato.

El sistema MBR permite reunir todas las fases en un mismo módulo.

Los sistemas MBR funcionan a altas concentraciones de licor mezcla. MBR es un sistema capaz de funcionar en concentraciones de entre 10000 mg/L y 15000 mg/L, pudiendo ocasionalmente exceder los 20000 mg/L.

Esto permite obtener mayores tiempos de retención de lodos o, lo que es lo mismo, fangos de mayor edad. Esto supone una mayor eliminación de materia orgánica.

El sistema MBR ofrece una mayor capacidad de tratamiento.

Además, en comparación, las instalaciones y reactores MBR son más pequeños que los de los métodos convencionales.

Los MBR tienen una producción de fango menor.

Tecnología MBBR

Los sistemas MBBR (Moving Bed Biofilm Reactor) son tecnologías de depuración biológica que se destacan por su capacidad para tratar aguas residuales industriales con altas cargas contaminantes.

Estos sistemas utilizan biomasa adherida en medios transportadores que se mueven libremente.

Oxidación avanzada

La oxidación avanzada implica la utilización de tecnologías que permiten una mayor eliminación de contaminantes presentes en el agua residual mediante reacciones químicas avanzadas.

Recientemente, se están aplicando nuevos tratamientos avanzados en las EDARs.

Los avances tecnológicos más prometedores incluyen técnicas de monitoreo con nuevos sensores, dispositivos de telemetría computarizados y herramientas innovadoras de análisis de datos.

Otros productos y soluciones biológicas

  • Baja temperatura: Selección de cepas a partir de su actividad a bajas temperaturas, permite mejorar el tratamiento de las aguas residuales domésticas a lo largo de las temporadas de invierno evitando el vertido de aguas residuales mal tratadas.
  • Biofilms: Formulación que mejora la fijación y la depuración de las aguas por parte de los microorganismos en los sistemas de tratamiento para biofilms, como es el caso de los sistemas de Biodiscos o Filtros percoladores.
  • Lagunaje: Microorganismos seleccionados para la mejora del efluente de las aguas tratadas en sistemas de lagunaje con aireación.
  • Tanques de grasas: Producto desarrollado para mejorar el tratamiento en digestores anaeróbicos de aguas residuales cargadas de grasas y aceites, como las generadas en cocinas y restaurantes, mejorando el rendimiento de los tanques de grasas.
  • Nutrientes: Aporte adicional de micronutrientes esenciales para el metabolismo de las bacterias presentes en los sistemas de depuración desequilibrados, cubre las necesidades metabólicas de la biomasa existente.
  • Alta temperatura: Mejora la densidad de las aguas residuales en los pozos de bombeo, en especial en aquellos momentos o situaciones en los que el agua es caliente, aportando microorganismos termófilos adaptados.
  • Mantenimiento de conducciones y depósitos de agua residual sulfhídrico: Selección de microorganismos por su capacidad de prevenir la formación de ácido sulfhídrico por parte de las bacterias sulfato-reductoras presentes en las conducciones de aguas residuales.
  • Biosurfactantes para grasas: Biosurfactants obtenidos en los procesos de enriquecimiento de microorganismos degradadores de las grasas.
  • Mulch activado: Los cojines de mulch activados incorporan microorganismos seleccionados para reducir la acumulación de lodos en los embalses y lagos artificiales.

Importancia ambiental de los productos obtenidos

La depuración de aguas residuales es de vital importancia, puesto que pueden contener una amplia gama de contaminantes, incluyendo microorganismos patógenos, productos químicos tóxicos y compuestos orgánicos.

De esta forma, las aguas residuales no tratadas pueden tener un impacto negativo en los ecosistemas acuáticos y terrestres.

El vertido directo de aguas residuales sin tratar en ríos, lagos o mares puede provocar la eutrofización, es decir, el enriquecimiento excesivo de nutrientes en el agua, lo que conduce al crecimiento descontrolado de algas y la disminución de oxígeno, dañando la vida acuática y alterando los ecosistemas naturales.

La presencia de materia orgánica, fósforo y nitrógeno contamina las aguas. Esta contaminación está causada por la reducción de oxígeno disuelto y tiene como consecuencia eutrofización y malos olores.

La eutrofización es parte de un proceso natural de envejecimiento de los lagos y otras masas de agua.

El proceso de eutrofización se define como el deterioro de la calidad del agua. Su causa es el enriquecimiento de nutrientes presentes, principalmente nitrógeno y fósforo.

El sistema de depuración de aguas residuales es una pieza fundamental en la preservación del medioambiente y la protección de la salud pública.

A medida que las poblaciones crecen y las actividades industriales se intensifican, el volumen de aguas residuales aumenta considerablemente.

Estas aguas, si no se tratan adecuadamente, pueden convertirse en una fuente de contaminación, afectando ecosistemas naturales y propagando enfermedades.

Las aguas residuales contienen patógenos que pueden provocar enfermedades graves, como hepatitis, gastroenteritis o fiebre tifoidea.

Gestión normativa de los lodos

La calidad de las aguas está definida según legislación y las EDAR deben adaptar sus procesos y tratamientos hasta alcanzar una calidad del efluente que cumpla con los parámetros exigidos.

La Directiva (UE) 2024/3019, aprobada en noviembre de 2024, actualiza la Directiva 91/271/CEE y entró en vigor en enero de 2025.

Esta nueva directiva introduce obligaciones nuevas sobre tratamientos, requisitos de eliminación de contaminantes emergentes, objetivos de neutralidad energética y eficiencia, y plazos para transposición a la legislación nacional hasta julio de 2027.

La mayoría de los países tienen regulaciones y normativas que exigen el tratamiento de aguas residuales antes de su liberación al medio ambiente.

Las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) son productores de lodos y como tales productores de residuos deben asegurar su correcta gestión, y pueden realizarla directamente o encargarla a gestores autorizados, todo ello conforme a lo que establece la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados.

La orientación de su gestión debe realizarse respetando los principios de la política de residuos relativos a la protección del medio ambiente y la salud humana y aplicando la jerarquía en las opciones de gestión, priorizando la prevención sobre el reciclado, otros tipos de valorización incluida la energética y quedando en último lugar el depósito en vertedero.

Una vez tratados, los lodos pueden ser sometidos a otras operaciones de tratamiento finalistas que aseguran un destino final adecuado y ambientalmente seguro.

La regulación relativa a la utilización de lodos de depuración en el sector agrario crea el Registro Nacional de Lodos que incluye la información que deben suministrar las instalaciones depuradoras, las instalaciones de tratamiento de lodos y los gestores que realizan la aplicación agrícola.

Según datos del Registro Nacional de Lodos ha primado como destino final su utilización agrícola, aproximadamente el 80% de los generados.

Se ha logrado reducir en gran medida el depósito en vertedero, aproximadamente el 8% actualmente, y la incineración va creciendo, en torno a un 4%.

Factores que determinan el producto final

Los tratamientos de depuración de aguas residuales se diseñan para disminuir la contaminación del agua residual. Para ello se combinan de manera estudiada diversos procesos.

Cada tratamiento tiene un objetivo concreto en la depuración según en la fase que se encuentre.

Hay ocasiones que la composición del agua, las circunstancias locales o el destino final del efluente recomiendan hacer variaciones en los tratamientos convencionales.

Este cometido debe realizarlo un experto en procesos de depuración de aguas con formación específica en esta área.

A la hora de diseñar una EDAR, debemos tener en cuenta la cantidad de procesos que lleva a cabo, como la depuración de agua y el tratamiento de lodos de depuración de aguas residuales, entre otros.

Por ello, se deben tener presentes todas las variables implicadas en estos procesos, por ejemplo, la calidad del agua residual a tratar y la expectativa de calidad del agua después del tratamiento, el límite de vertido y otros parámetros.

El conocimiento de los procesos es fundamental para llevar a cabo una precisa operación de la EDAR.

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