Protección respiratoria: características, tipos, filtros y criterios de selección

Los equipos de protección respiratoria protegen al trabajador frente a la inhalación de atmósferas peligrosas, ya sea por la presencia de partículas, gases, vapores, agentes biológicos o por una deficiencia de oxígeno. La elección correcta depende del contaminante, su concentración, su toxicidad, la cantidad de oxígeno disponible y las condiciones concretas del trabajo.

Para seleccionar una protección respiratoria adecuada es necesario identificar el riesgo, evaluar su grado y escoger el equipo correspondiente. Un filtro equivocado, una máscara mal ajustada o el uso de un equipo filtrante en una atmósfera con poco oxígeno pueden resultar muy peligrosos porque no ofrecerán la protección necesaria.

Qué es la protección respiratoria

Un equipo de protección respiratoria es aquel destinado a bloquear el paso de contaminantes al aparato respiratorio. En ocasiones, además, puede suministrar oxígeno al trabajador.

Los equipos de protección respiratoria son uno de los elementos más importantes para proteger la salud de los trabajadores frente a polvo, vapores y gases. Una correcta protección contra polvo, vapores y gases es vital para poder desempeñar el trabajo sin riesgo de problemas respiratorios, mareos, intoxicaciones u otras afecciones.

Los equipos de protección respiratoria protegen el sistema respiratorio del usuario de la inhalación de atmósferas peligrosas, ya sea por la presencia de sustancias peligrosas -partículas, gases o vapores y agentes biológicos- o por la deficiencia de oxígeno.

Cuándo es necesario utilizar un equipo de protección respiratoria

Los equipos de protección respiratoria se deben usar cuando el trabajador esté expuesto a la inhalación de sustancias nocivas, partículas, gases, vapores o a una deficiencia de oxígeno.

Debe utilizar respiradores siempre que tenga que trabajar en atmósferas polvorientas. En función de las evaluaciones de riesgo para la salud y la seguridad, los superiores jerárquicos deben determinar si es necesario utilizar respiradores.

Entre las obligaciones laborales puede estar el tener que trabajar en zonas en las que podría verse expuesto a polvos, humos o gases nocivos, o en las que es probable que haya una deficiencia de oxígeno. Si no puede evitar estas zonas mediante diferentes métodos de trabajo, debe utilizar un equipo de protección respiratoria.

Cuando se manipulen mercancías peligrosas o productos químicos de composición desconocida, debe utilizarse protección respiratoria junto con protección corporal y protección de las manos.

Contaminantes que pueden afectar a la respiración

Los contaminantes pueden ser partículas, moléculas en forma de gases y vapores, o agentes biológicos. Su peligrosidad depende de su toxicidad y de su concentración en el aire.

Polvo

El polvo está formado por partículas sólidas suspendidas en el aire. Su tamaño es variado y su forma irregular.

El polvo se genera cuando un material sólido se fracciona en partes más pequeñas, por ejemplo, en operaciones de lijado, triturado o esmerilado. Cuanto más pequeña sea la partícula, más tiempo permanecerá suspendida en el aire y más posibilidades habrá de inhalación.

Aerosoles, nieblas y humos

Los aerosoles son una dispersión de partículas sólidas, líquidas o ambas, de tamaño inferior a 100 micras, en un lecho gaseoso.

Las nieblas están formadas por partículas líquidas y se originan por condensación del estado gaseoso o por pulverización, ebullición y salpicaduras del líquido en el gas.

Los humos son partículas sólidas resultantes de un proceso de combustión incompleta. También se generan cuando un metal o un plástico se calientan hasta fundirse y se vaporizan rápidamente; al enfriarse en contacto con el aire, forman partículas sólidas muy finas que quedan suspendidas.

Gases y vapores

Los gases son sustancias que se encuentran en estado gaseoso en condiciones normales de temperatura y presión, es decir, a 20 ºC y 1 atmósfera. Algunos ejemplos son el monóxido de carbono, el dióxido de carbono, el amoniaco, el oxígeno, el nitrógeno y el helio.

Los vapores son sustancias que, en condiciones normales de temperatura y presión, se encuentran en estado sólido o líquido, pero pasan al estado gaseoso por evaporación. Algunos ejemplos son el agua, el benceno, el petróleo, determinados componentes de las pinturas y los disolventes.

En el caso de gases y vapores es de gran utilidad leer la ficha de seguridad del producto químico con el que se trabaja, ya que debe ir adjunta al producto según el Reglamento REACH.

Agentes biológicos

Entre los agentes biológicos se encuentran las bacterias y los virus. Los microorganismos que pueden suponer un riesgo biológico tienen un tamaño de partícula de entre 0,01 y 13 µm, como los de la hepatitis o la tuberculosis, y son invisibles al ojo humano.

Los microorganismos están presentes en cualquier lugar de la biosfera, desde el agua hasta la atmósfera. La exposición puede producirse durante tareas con aerosoles contaminados con Legionella, la manipulación de determinados productos químicos o la realización de trabajos con riesgo de exposición a agentes biológicos.

Componentes de los equipos de protección respiratoria

Los EPR constan de dos componentes principales: la pieza o adaptador facial, que puede tener forma de máscara, media máscara, casco o capuz, y el sistema que lleva gas respirable al adaptador, que puede ser filtrante o aislante.

La pieza facial debe adaptarse al usuario y, cuando la protección depende de la hermeticidad, debe quedar perfectamente ajustada a la cara. El sistema de suministro o filtración debe ser compatible con el contaminante y con las condiciones de la atmósfera de trabajo.

Clasificación principal de los equipos de protección respiratoria

Los equipos de protección respiratoria se clasifican principalmente en equipos filtrantes, dependientes del medio ambiente, y equipos aislantes, independientes del medio ambiente.

Equipos filtrantes

Los equipos filtrantes suministran aire respirable mediante la purificación o filtración del aire contaminado. Constan de una pieza facial y uno o varios filtros capaces de eliminar los contaminantes del aire.

Son aquellos que retienen los contaminantes del aire antes de ser respirado mediante un material filtrante. Este material puede formar parte de la propia mascarilla, como ocurre en las mascarillas autofiltrantes, o estar contenido en un filtro independiente que se acopla a una máscara o media máscara.

Los equipos filtrantes solo se deben emplear en ambientes contaminados con concentraciones tales que el equipo pueda reducir la concentración de los contaminantes a valores por debajo de los niveles de exposición recomendados.

Si hay gases o vapores o una disponibilidad limitada de oxígeno, los equipos filtrantes no ofrecerán protección suficiente.

Equipos aislantes

Los equipos aislantes suministran gas respirable no contaminado procedente de una fuente externa e independiente del medio ambiente.

Se optará preferentemente por un equipo aislante cuando se desconozca el contaminante presente en la atmósfera, su concentración o su toxicidad; ante elevadas concentraciones del contaminante; o ante una deficiencia de oxígeno.

No deberían utilizarse equipos filtrantes cuando la concentración de oxígeno sea inferior al 19,5 % en volumen.

También se utilizarán equipos aislantes en atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud, cuando no sea posible detectar un agente químico por su olor o cuando exista una concentración desconocida o muy elevada del contaminante.

Tipos de equipos de protección respiratoria

Mascarillas autofiltrantes FFP

Las mascarillas autofiltrantes, también denominadas mascarillas desechables, son los equipos de protección respiratoria más simples y se caracterizan porque están libres de mantenimiento.

Estas mascarillas filtrantes se denominan FFP y acostumbran a utilizarse para la protección contra polvo y otras partículas peligrosas, como neblinas, humos y aerosoles.

Las mascarillas cubren la boca y la nariz y deben utilizarse en los entornos de trabajo que excedan la concentración máxima de polvo, humo o aerosoles.

Una mascarilla antipolvo básica proporciona una protección limitada en entornos polvorientos. Debe ajustarse perfectamente a la nariz y alrededor de la barbilla, puede no ofrecer protección contra el polvo fino o las nanopartículas y no ofrece protección contra vapores y gases.

Las mascarillas autofiltrantes son normalmente de un solo uso. Deben utilizarse únicamente cuando el tipo de contaminante, su concentración y las condiciones de exposición sean compatibles con el nivel de protección del equipo.

Máscaras y semimáscaras con filtros

Las máscaras completas y las medias máscaras son equipos de protección respiratoria más complejos que las mascarillas autofiltrantes y se caracterizan porque se les acoplan filtros de protección.

Los filtros pueden proteger contra partículas, gases y vapores. Las máscaras completas protegen toda la cara, incluidos los ojos, mientras que las medias máscaras protegen únicamente la nariz y la boca.

La máscara filtrante de media cara utiliza filtros amovibles y requiere elegir un filtro adecuado a las condiciones de trabajo. No ofrece protección contra vapores y gases cuando se emplea con filtros exclusivamente destinados a partículas.

Los filtros deben sustituirse periódicamente y debe comprobarse el estado de la máscara. En determinados trabajos puede ser necesaria una protección ocular adicional.

Las semimáscaras suelen ser más cómodas y menos intrusivas que otras soluciones de protección respiratoria y se pueden combinar con otros accesorios más fácilmente, como las gafas de seguridad.

La máscara filtrante completa también utiliza filtros amovibles. Debe elegirse un filtro adecuado a las condiciones, sustituirlo periódicamente y comprobar el estado de la máscara.

Equipos motorizados con purificador de aire

Los equipos motorizados y de suministro de aire ofrecen una protección respiratoria cómoda y efectiva. Están diseñados para situaciones que requieren una alta protección, suministrando aire fresco y reduciendo la resistencia a la respiración.

El respirador motorizado con purificador de aire crea un flujo de presión positiva de aire limpio alrededor de la cara mediante una bomba que filtra el aire.

Utiliza filtros amovibles y requiere elegir el filtro adecuado a las condiciones de trabajo. Los filtros deben sustituirse periódicamente y debe comprobarse el estado de la máscara.

Estos equipos son muy especializados y se debe elegir el adecuado para cada necesidad. Si hay gases o vapores o una disponibilidad limitada de oxígeno, estos equipos no ofrecerán protección suficiente.

Equipos de aire suministrado

Los equipos de suministro de aire aportan aire respirable desde una fuente independiente del ambiente contaminado. Pueden utilizar una manguera conectada a una fuente de aire respirable situada fuera de la atmósfera peligrosa.

Cuando se utilicen equipos que dispongan de manguera para el aporte de aire, deberán usarse siempre con el tipo y las longitudes de manguera con las que el equipo se haya puesto en el mercado.

Equipos de respiración autónoma

Los aparatos respiratorios autónomos crean un flujo de presión positiva de aire limpio alrededor de la cara mediante un tanque de aire presurizado.

Los equipos de respiración autónoma son imprescindibles cuando se está expuesto a sustancias peligrosas como gases, humos y aerosoles químicos, o cuando se trabaja en espacios confinados.

Los espacios confinados son recintos con ventilación desfavorable en los que pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables o puede existir una atmósfera deficiente en oxígeno.

Equipos de evacuación

Los equipos de evacuación están diseñados para escapar en situaciones de emergencia. Por su funcionamiento pueden ser filtrantes o aislantes.

Estos aparatos suministran oxígeno de manera fiable durante 15 minutos en caso de deficiencia del mismo. Cuentan con colores llamativos y bandas reflectantes para garantizar la visibilidad del usuario que los lleva.

Los equipos de evacuación no deben utilizarse nunca como sustitutos de los equipos destinados a la realización de un trabajo.

Mascarillas FFP: clases y características

Las mascarillas son equipos de protección que cubren nariz y boca y se diferencian en función del nivel de filtración.

ClaseFiltración indicadaAplicaciones habituales
FFP178 % de partículas no tóxicasOlores desagradables y polvo
FFP292 % de partículasPolvos no tóxicos, humo, aerosoles, virus y bacterias
FFP398 % de partículasPolvos tóxicos, humos y aerosoles con presencia de agentes patógenos

Las mascarillas FFP1 cuentan con un nivel de filtración del 78 % de partículas no tóxicas y son idóneas para entornos de olores desagradables o con polvo.

Las mascarillas FFP2 tienen un nivel de filtración del 92 % y están recomendadas también para polvos no tóxicos, humo, aerosoles, virus y bacterias.

Las mascarillas FFP3 tienen un nivel de filtración del 98 % y están especialmente indicadas para polvos tóxicos, humos y aerosoles en los que haya presencia de agentes patógenos, como virus y bacterias.

Tipos de filtros para protección respiratoria

Filtros contra partículas

Los filtros contra partículas son filtros de tipo P y se clasifican en tres clases según su eficacia:

  • P1: filtros de baja eficacia.
  • P2: filtros de media eficacia.
  • P3: filtros de alta eficacia.

El material filtrante está constituido por un entramado de fibras plásticas que retiene el contaminante.

Filtros contra gases y vapores

Los filtros contra gases y vapores emplean carbón activo sometido a distintos tratamientos en función del contaminante que debe retener.

TipoClaseColorUso o particularidad
A1, 2, 3MarrónGases y vapores orgánicos de punto de ebullición mayor que 65 °C
AX-MarrónGases y vapores orgánicos de punto de ebullición menor o igual que 65 °C. Uso máximo 1 jornada
B1, 2, 3GrisGases y vapores inorgánicos
E1, 2, 3AmarilloDióxido de azufre y otros gases ácidos
K1, 2, 3VerdeAmoniaco y sus derivados orgánicos
SX-VioletaGases específicos. Deben figurar los productos químicos y sus concentraciones máximas
NO-P3-AzulÓxidos de nitrógeno. Uso máximo 1 jornada
Hg-P3-RojoVapores de mercurio. Uso máximo 50 horas
P1, 2, 3BlancoPartículas

Los filtros tipo A protegen contra gases y vapores orgánicos con un punto de ebullición mayor que 65 °C. Los filtros tipo AX protegen contra gases y vapores orgánicos con un punto de ebullición menor o igual que 65 °C y tienen un uso máximo de una jornada.

Los filtros tipo B protegen contra gases y vapores inorgánicos. Los filtros tipo E protegen contra dióxido de azufre y otros gases ácidos. Los filtros tipo K protegen contra amoniaco y derivados orgánicos del amoniaco.

Los filtros tipo SX están destinados a gases específicos. Deben indicar el nombre de los productos químicos y sus concentraciones máximas.

Existen filtros múltiples contra gases y vapores, que son una combinación de dos o más filtros anteriores, excluyendo los filtros tipo SX, y que cumplen los requisitos de cada tipo por separado.

Clases de capacidad de los filtros

Todos los tipos de filtros contra gases y vapores, excluyendo los tipos AX y SX, se clasifican según su capacidad:

  • Clase 1: filtros de baja capacidad.
  • Clase 2: filtros de media capacidad.
  • Clase 3: filtros de alta capacidad.

Filtros combinados y filtros especiales

Los filtros combinados protegen contra partículas, gases y vapores. La parte filtrante resulta de la suma del material destinado a partículas y del material destinado a gases y vapores.

Los filtros especiales de tipo NO-P3 protegen contra óxidos de nitrógeno y los de tipo Hg-P3 contra mercurio. Estos dos tipos de filtro no se clasifican según su capacidad.

Cómo elegir el equipo de protección respiratoria

Para elegir correctamente una mascarilla, semimáscara o máscara de protección, junto con sus filtros, lo primero que debemos hacer es identificar el peligro o riesgo.

Una forma de seleccionar el equipo consiste en seguir tres etapas: identificar el riesgo, evaluar el grado de riesgo y seleccionar el equipo de protección adecuado.

1. Identificar el riesgo

Debe determinarse qué riesgos para la salud están presentes en el aire para saber si se necesita una mascarilla contra partículas, una protección contra gases y vapores o un equipo autónomo en caso de falta de oxígeno.

Para averiguar si el equipo es adecuado, debe preguntarse si es seguro respirar en esa atmósfera sin un equipo de protección respiratoria y si la sustancia que contamina el aire es polvo, gas o vapor.

Una vez identificado el riesgo -polvo, vapores, gases u otros contaminantes- es necesario conocer bien el contaminante y sus características, como la concentración, la toxicidad y el factor de protección requerido.

2. Evaluar el grado de riesgo

La concentración máxima que se estima que se encontrará en la atmósfera y, si es posible, el valor límite ambiental deben tenerse en cuenta durante la selección.

También debe valorarse la concentración de oxígeno durante todo el tiempo que dure el trabajo o la exposición. No deberían utilizarse equipos filtrantes cuando la concentración de oxígeno sea inferior al 19,5 % en volumen.

Es necesario considerar los agentes químicos peligrosos, incluidos los asfixiantes, y el estado físico del contaminante, como polvo, fibra, humo, gas o vapor.

También puede ser recomendable consultar a expertos. En caso de duda, la ficha de datos de seguridad del producto químico permite conocer sus peligros y las medidas de protección necesarias.

3. Seleccionar el equipo

Una vez evaluado el riesgo, debe seleccionarse el tipo de equipo, el nivel de protección y el filtro adecuado. Si se desconoce el contaminante, su concentración o su toxicidad, debe optarse preferentemente por un equipo aislante.

Los equipos filtrantes deberían limitarse a contaminantes que presentan alguna propiedad de aviso, de tal forma que el usuario pueda detectar su presencia a tiempo. Sin embargo, en ningún caso debe utilizarse la propiedad de aviso como indicación de la caducidad.

Finalmente, una vez seleccionado el equipo de protección adecuado para el aparato respiratorio, debe colocarse correctamente antes de comenzar el trabajo.

Ejemplos de exposición y equipo habitual

ExposiciónEquipo utilizado habitualmente
Polvo muy ligeroMascarillas FFP1
Polvo medioMascarillas FFP2
Polvo elevado o indeterminadoMascarillas FFP3
Malos oloresMascarillas con carbón activo
Herbicidas para sulfatarDependerá del tipo de herbicida; seguramente una protección A1P3 será suficiente
Pinturas plásticas o en base acuosaMáscara con filtro A1P2
Pinturas con disolventesMáscara con filtro A2P2

La elección del factor de protección siempre debe basarse en la situación concreta y en los agentes contaminantes a los que se estará expuesto.

Para las pinturas plásticas y en base a agua, seguramente una máscara con filtro A1P2 será suficiente. Para pinturas que contengan disolventes, se necesitará una máscara con filtro de protección A2P2.

Cuando existan dudas entre varios filtros y niveles de protección, se debe optar por el filtro de mayor protección entre los considerados para garantizar una protección adecuada y evitar efectos perjudiciales para la salud.

Limitaciones de los equipos de protección respiratoria

Los respiradores no ofrecen protección frente a todos los gases tóxicos y están diseñados principalmente para proteger de polvos nocivos o irritantes cuando el filtro es adecuado para el contaminante.

Si el equipo no cuenta con material filtrante o este está dañado o desgastado, el respirador no protegerá.

Los respiradores pueden resultar incómodos si se utilizan durante largos periodos de tiempo en entornos calurosos.

Antes de entrar en una atmósfera polvorienta debe comprobarse siempre que se dispone del respirador y del filtro adecuados. También puede existir una deficiencia de oxígeno en la zona, y el respirador filtrante no ofrece ninguna protección contra este peligro.

Los filtros acabarán por obstruirse con el polvo y se hará más difícil respirar. Deben cambiarse fuera de la atmósfera contaminada según las recomendaciones del fabricante.

Algunos respiradores con filtros de cartucho también tienen un periodo de uso máximo recomendado. Debe comprobarse cuál es y respetarse.

La protección ofrecida por una pieza facial con uno o varios filtros es adecuada siempre que se observen las precauciones correspondientes. No deben emplearse filtros diseñados para adaptadores faciales de más de un filtro en adaptadores de un solo filtro.

Al recambiar los filtros en adaptadores faciales para más de un filtro, deben recambiarse todos al mismo tiempo.

Ajuste y colocación de la máscara

El ajuste de la máscara es especialmente importante, ya que debe ser hermético. La presencia de barba, vello facial, cicatrices, pañuelos, collares u otros accesorios puede afectar a la hermeticidad y reducir la protección.

Los respiradores que cubren toda la cara no son adecuados para personas que tengan barba o lleven gafas cuando estos elementos impidan conseguir un ajuste hermético.

Antes de utilizar la máscara debe comprobarse su ajuste. Para ello, cierre la válvula de entrada, inhale lentamente hasta que la máscara se contraiga ligeramente y aguante la respiración durante 10 segundos.

Si la máscara conserva esa ligera contracción y no se detecta ninguna entrada de aire, el ajuste es adecuado. Si se detecta una entrada de aire, debe ajustarse la máscara y repetirse la prueba.

Si la entrada de aire continúa, es probable que la máscara tenga algún defecto y no debe utilizarse. Las correas no deben apretarse en exceso; solo deben ajustarse para lograr un cierre hermético en la cara.

Por razones de higiene, es mejor que cada respirador sea utilizado únicamente por una persona.

Formación necesaria antes de usar un respirador

Los equipos deben colocarse correctamente y debe impartirse formación antes de su utilización.

La formación debe explicar en qué consiste el peligro y qué podría ocurrir si no se utiliza el equipo; por qué el respirador elegido es adecuado para ese peligro; de qué protege; cuáles son sus limitaciones; cómo se utiliza; y cuáles son las prácticas correctas de manipulación, ajuste y prueba.

También debe incluir la instalación correcta del equipo, la comprobación de las válvulas, la colocación de los filtros, el cambio de los componentes y las operaciones de limpieza, almacenamiento y mantenimiento.

Inspección, limpieza y mantenimiento

Almacenamiento

El respirador debe guardarse en su estuche, en una caja metálica limpia o en una bolsa de polietileno limpia.

Los cartuchos de filtros de repuesto deben guardarse en un lugar seco y oscuro, a temperatura ambiente. Los filtros no utilizados tienen una vida útil y no deben utilizarse más allá de la fecha de caducidad indicada.

Inspección antes del uso

ElementoComprobación
MáscaraComprobar si existen fisuras, agujeros u otros daños.
CorreasComprobar que las costuras estén en buen estado.
VálvulasComprobar si existen daños, que se muevan sin obstrucciones y que el montaje esté bien fijado.
FiltrosComprobar que no estén dañados, que estén bien fijados y que sean del tipo adecuado para los materiales que deben filtrar.
Otros elementosComprobar que estén bien fijados y sin daños.

Cambio de filtros

Los filtros deben cambiarse cuando así lo indiquen las instrucciones del fabricante o antes si cuesta respirar al utilizar el respirador.

Los filtros deben cambiarse fuera de la atmósfera contaminada. No debe utilizarse un filtro más allá de su fecha de caducidad ni superar el periodo máximo de uso indicado para determinados cartuchos.

Limpieza y desinfección

Hay que mantener limpio y desinfectado el respirador y realizar una inspección visual después de cada uso.

No debe lavarse el filtro. Hay que desmontar el equipo y lavar el resto con agua jabonosa, sin detergentes ni disolventes.

Debe limpiarse y comprobarse la válvula de exhalación y desinfectarse toda la unidad con un producto de limpieza suave.

No debe cambiarse el filtro hasta que la unidad esté totalmente seca, y el equipo debe mantenerse alejado de la luz solar directa.

Reparaciones

Las reparaciones y el mantenimiento solo deben correr a cargo de personal experimentado, normalmente el fabricante.

No deben realizarse siquiera reparaciones menores, excepto el cambio de los cartuchos de filtros.

Adaptación al ambiente de trabajo

El equipo de protección respiratoria no debe convertirse en una fuente de riesgos. Esto debe tenerse en cuenta especialmente cuando se trabaje en atmósferas potencialmente explosivas.

En estas situaciones es necesario evaluar el propio equipo como posible fuente de ignición.

La elección también debe considerar la temperatura, la humedad, la duración del trabajo, la movilidad necesaria, la visibilidad, la compatibilidad con otros equipos y la posibilidad de acceder a espacios reducidos.

Marcado y certificación de los filtros

Los equipos de protección respiratoria deben cumplir los criterios técnicos recogidos en el Reglamento UE 2016/425 sobre Equipos de Protección Individual para poder comercializarse en la Unión Europea.

La evaluación de la conformidad debe realizarla un Organismo Notificado. Los equipos de protección respiratoria se clasifican como Equipos de Protección Individual de categoría III, ya que evitan riesgos que pueden tener consecuencias muy graves, como la muerte o daños irreversibles para la salud.

Los equipos de protección individual de categoría III deben someterse a un examen UE de tipo, módulo B, y a una de las opciones siguientes: conformidad con el tipo basada en el control interno de la producción más un control supervisado del producto a intervalos aleatorios, módulo C2, o conformidad con el tipo basada en el aseguramiento de la calidad del proceso de producción, módulo D.

Todos los filtros deben llevar, al menos, las siguientes especificaciones en su marcado:

  • Identificación del fabricante, suministrador o importador.
  • El número y la fecha de la norma.
  • La marca CE acompañada del número del Organismo Notificado que ha realizado el último control de calidad de la producción.
  • El tipo, la clase, el código de color y las particularidades.
  • La frase o pictograma «ver información del fabricante».
  • El año y el mes de caducidad mediante el pictograma correspondiente.
  • Las condiciones de almacenamiento mediante el pictograma correspondiente.

Características esenciales de una protección respiratoria adecuada

  • Correspondencia con el contaminante: el filtro debe estar diseñado para partículas, gases, vapores, agentes biológicos o combinaciones concretas.
  • Capacidad de filtración: el nivel P1, P2 o P3 debe corresponder a la eficacia necesaria frente a partículas.
  • Capacidad frente a gases y vapores: las clases 1, 2 y 3 indican la capacidad del filtro, excepto en determinados filtros como AX y SX.
  • Hermeticidad: la pieza facial debe ajustarse correctamente a la cara del usuario.
  • Compatibilidad: debe poder utilizarse junto con gafas, protección auditiva, casco, ropa de protección y otros equipos sin perder eficacia.
  • Autonomía: los equipos aislantes y los equipos de evacuación deben proporcionar aire respirable durante el tiempo necesario.
  • Mantenimiento: los filtros, válvulas, correas y piezas faciales deben revisarse, limpiarse y sustituirse cuando corresponda.
  • Adaptación al ambiente: el equipo debe ser adecuado para la temperatura, la humedad, la movilidad necesaria y el riesgo de explosión.
  • Formación: el usuario debe conocer el peligro, las limitaciones, la colocación, la prueba de ajuste y el mantenimiento.
Tipos de equipos de protección respiratoria

Prueba del ajuste requerida para el uso del respirador

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