Qué pasaría si no hubiera depuradoras de agua: consecuencias para la salud y el medio ambiente

Si no hubiera depuradoras de agua, las aguas residuales domésticas, industriales y agrícolas llegarían sin tratamiento a ríos, lagos, acuíferos, mares y suelos. Esto provocaría una contaminación generalizada, la pérdida de biodiversidad, la degradación de las fuentes de agua potable y una mayor propagación de enfermedades infecciosas.

Las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) son instalaciones esenciales para tratar las aguas residuales y devolverlas al medio ambiente de manera segura. Su función principal es eliminar sólidos, materia orgánica, nutrientes, sustancias químicas y microorganismos patógenos antes del vertido o la reutilización del agua.

EDAR y ciclo de tratamiento del agua

Qué función cumplen las depuradoras de agua

Un sistema de depuración de aguas residuales es un conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos cuyo objetivo es eliminar contaminantes del agua residual generada por actividades humanas e industriales. Estas aguas, si se vierten sin tratar, pueden contener residuos orgánicos, metales pesados, productos químicos tóxicos y microorganismos patógenos que ponen en peligro la salud de las personas y el equilibrio ecológico.

El término «aguas residuales» engloba cualquier agua que ha sido utilizada y que contiene sustancias contaminantes, desde el agua doméstica que proviene de baños y cocinas, hasta las aguas industriales cargadas de productos químicos y metales pesados. Si estas aguas se liberan al entorno sin tratamiento, pueden alterar los ecosistemas acuáticos, contaminar fuentes de agua potable y afectar la salud humana.

El proceso de depuración del agua implica la eliminación de contaminantes físicos, químicos y biológicos que podrían afectar tanto a la salud humana como al equilibrio ecológico. Desde el tratamiento de aguas residuales domésticas hasta las operaciones industriales a gran escala, la implementación de un sistema de depuración adecuado es esencial para mitigar el impacto ambiental y preservar los recursos hídricos para las futuras generaciones.

Principales funciones de una depuradora

  • Eliminación de sólidos y residuos flotantes: se retiran materiales como plásticos, papel, restos de alimentos y otros desechos visibles.
  • Reducción de la carga orgánica: se eliminan compuestos orgánicos a través de procesos biológicos que utilizan microorganismos para descomponer la materia.
  • Neutralización de sustancias tóxicas: ciertos procesos incluyen la adición de productos químicos o la utilización de tecnologías avanzadas para neutralizar contaminantes peligrosos.
  • Desinfección del agua tratada: para evitar la proliferación de microorganismos patógenos, se aplican tratamientos de cloración, ozonización o radiación ultravioleta.
  • Reutilización del agua depurada: una vez que el agua cumple con los estándares de calidad, puede ser reutilizada para riego agrícola, limpieza urbana o procesos industriales.

Las EDAR operan mediante una combinación de procesos químicos y biológicos diseñados para purificar el agua. Inicialmente, el agua residual pasa por una fase de pretratamiento que elimina sólidos grandes a través de rejas y tamices. Posteriormente, se realiza una sedimentación primaria que permite la separación de sólidos en suspensión.

El siguiente paso en la depuración del agua es el tratamiento biológico. Aquí, microorganismos juegan un papel crucial al descomponer material orgánico disuelto en el agua. Este proceso se lleva a cabo en tanques aireados donde bacterias y otros microorganismos convierten este material en lodo biológico. Finalmente, la separación secundaria elimina estos lodos.

Consecuencias para la salud humana

Las aguas residuales que no se gestionan de la manera adecuada representan un serio riesgo para la salud humana: contienen distintos contaminantes que causan enfermedades y afectan la calidad de vida.

Las aguas residuales sin tratar o inadecuadamente tratadas representan una seria amenaza para la salud humana porque los contaminantes son causantes de enfermedades. Estos contaminantes pueden ingresar al cuerpo humano a través del consumo de agua contaminada y, también, mediante la exposición dérmica o la inhalación de vapores tóxicos.

El agua contaminada y el saneamiento deficiente contribuyen a la transmisión de enfermedades como el cólera, otras enfermedades diarreicas, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. Si no hay servicios de agua y saneamiento, o si estos son insuficientes o están gestionados de forma inapropiada, la población se expone a riesgos para su salud que, en realidad, se pueden prevenir.

Enfermedades gastrointestinales

El consumo de aguas residuales contaminadas con bacterias, virus y parásitos puede causar enfermedades gastrointestinales agudas, que se manifiestan con síntomas como diarrea, vómitos, náuseas, dolor abdominal y fiebre.

  • Cólera: causada por la bacteria Vibrio cholerae, que provoca diarrea acuosa grave y suele llevar a la deshidratación rápida y a la muerte si no se trata adecuadamente.
  • Hepatitis A: un virus que afecta al hígado y provoca síntomas como fatiga, náuseas, fiebre y dolor abdominal.
  • Gastroenteritis: una inflamación del tracto gastrointestinal causada por diversos agentes infecciosos, como rotavirus, norovirus y E. coli, que se transmiten a través del agua contaminada.

Enfermedades infecciosas

Las aguas residuales también pueden transmitir enfermedades infecciosas más graves si contienen patógenos como bacterias, virus y parásitos.

  • Fiebre tifoidea: causada por la bacteria Salmonella typhi, que provoca fiebre alta, dolor de cabeza, dolor abdominal y erupción cutánea.
  • Leptospirosis: una enfermedad bacteriana transmitida por la orina de animales infectados que puede provocar fiebre, dolores musculares, ictericia y daño renal.
  • Amebiasis: causada por el parásito Entamoeba histolytica, que provoca disentería amebiana con diarrea sanguinolenta y dolor abdominal intenso.

Problemas respiratorios y exposición química

Además de las enfermedades transmitidas por el agua, las aguas residuales también pueden liberar contaminantes químicos volátiles que pueden afectar el sistema respiratorio humano. La exposición crónica a vapores tóxicos presentes en aguas residuales contaminadas puede provocar irritación respiratoria, con síntomas como tos, dificultad para respirar, congestión nasal y dolor de garganta.

La exposición a alérgenos en aguas residuales, como esporas de moho y partículas orgánicas, puede desencadenar o empeorar condiciones asmáticas y alérgicas.

Efectos crónicos

Además de las enfermedades agudas, la exposición prolongada a contaminantes en aguas residuales puede causar problemas de salud crónicos a largo plazo.

  • Cáncer: la presencia de carcinógenos en aguas residuales, como metales pesados y compuestos orgánicos persistentes, aumenta el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, como cáncer de riñón, hígado y vejiga.
  • Trastornos endocrinos: la exposición a disruptores endocrinos presentes en aguas residuales puede interferir con el sistema hormonal humano y contribuir al desarrollo de enfermedades como la diabetes y los trastornos reproductivos.
  • Problemas neurológicos: algunos contaminantes presentes en aguas residuales, como metales pesados y solventes orgánicos, pueden tener efectos neurotóxicos y contribuir al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.

Contaminantes que llegarían al agua sin depuradoras

Las aguas residuales o aguas fecales contienen contaminantes peligrosos para la salud humana, como patógenos, sustancias químicas, nutrientes y contaminantes emergentes.

ContaminanteConsecuencia principal
PatógenosEnfermedades causadas por bacterias, virus, protozoos y helmintos.
Metales pesadosToxicidad y posibles efectos crónicos en órganos y sistemas del cuerpo.
Nitrógeno y fósforoEutrofización, proliferación de algas y reducción del oxígeno disuelto.
Productos farmacéuticos y PFASContaminación persistente y posibles efectos adversos a largo plazo.
MicroplásticosDaños en los organismos acuáticos y entrada en las cadenas alimentarias.
Aceites y grasasAlteración de la superficie del agua y daño a la biodiversidad acuática.

La contaminación física hace referencia a la basura y a los residuos que son arrojados al agua directamente o que llegan por otras vías, como el retrete. Entre ellos destaca el plástico en gran tamaño, pero también los microplásticos.

La contaminación química son contaminantes que no se ven, pero que se encuentran presentes en el agua. Por ejemplo, los pesticidas químicos, bacterias fecales o los productos procedentes de la industria.

Impacto sobre ríos, lagos, mares y acuíferos

Sin depuradoras, las aguas residuales urbanas e industriales se acumularían o se descargarían directamente en el medio natural. Esto modificaría la composición del agua, alteraría el equilibrio de los ecosistemas y reduciría la disponibilidad de agua segura para el consumo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el agua contaminada como aquella cuya «composición haya sido modificada de modo que no reúna las condiciones para el uso que se le hubiera destinado en su estado natural».

Los principales efectos ambientales serían la acumulación de residuos, el aumento de la materia orgánica, la contaminación de los acuíferos, la pérdida de oxígeno en el agua, la proliferación de algas y la muerte de peces y otros organismos.

Eutrofización y proliferación de algas

Altos niveles de nitrógeno y fósforo en las aguas residuales pueden provocar la eutrofización de los cuerpos de agua, un proceso por el cual se incrementa la concentración de estos nutrientes y ello conduce a un aumento desproporcionado del crecimiento de plantas acuáticas y algas.

La eutrofización de las aguas superficiales provoca el crecimiento acelerado de fitoplancton y otras especies de flora acuática, causando trastornos en el equilibrio del ecosistema acuático. En ocasiones este crecimiento es tan brusco que puede ser invasivo y se manifiesta en forma de floraciones, proliferaciones o «bloom».

Además de alterar el ecosistema, las floraciones causan efectos negativos a la calidad del agua. Así, pueden aparecer y dominar ciertas especies como las cianobacterias, capaces de segregar toxinas al agua, como las microcistinas.

El agua puede adquirir coloración verdosa, verde-azulado, rojiza o parda, según sea la especie dominante en la floración. La turbidez y materia en suspensión aumentan impidiendo el paso de la luz a capas profundas; se reduce el oxígeno disuelto, hasta agotamiento o anoxia, que puede alternar con estados de sobresaturación.

Se generan malos olores por emisión de metano y sulfuro de hidrógeno, aumenta el volumen de fangos orgánicos en el lecho y todos estos cambios alteran la vida acuática, siendo muy relevante la anoxia que causa mortandad de peces.

La eutrofización, además puede producir el incremento significativo de la vegetación asociada a los cauces y favorecer el desarrollo de especies invasoras.

Eutrofización y mortandad de peces

Contaminación por nitratos

El uso de fertilizantes es un riesgo para el medio ambiente si se utilizan en exceso ya que el nutriente sobrante puede contaminar las aguas, superficiales o subterráneas. La contaminación más común es la generada por el nitrato que llega a las aguas por filtración o escorrentía.

Otra fuente agraria de nitratos es la oxidación de amoníaco procedente de residuos animales. La agricultura requiere el uso de fertilizantes o abonos que se aplican al terreno para proporcionar nutrientes a las plantas y así facilitar su crecimiento.

Los fertilizantes contienen elementos químicos que son los que ejercen de nutrientes, siendo los principales el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Para evitar la contaminación de las aguas por nitratos, es preciso aplicar las buenas prácticas agrarias.

La contaminación por nitratos produce efectos negativos para el medio acuático y para la salud humana. Si la concentración de nitratos supera los 50 mg/L el agua no es apta para el consumo humano.

Según señala la OMS, este valor debe respetarse para proteger a los lactantes alimentados con biberón contra la metahemoglobinemia.

Plaguicidas y pérdida de biodiversidad

Los plaguicidas o productos fitosanitarios son sustancias que se utilizan para proteger los cultivos de las plagas, entendiendo por plaga a cualquier especie de agentes patógenos, animales o vegetales parásitos que sean nocivos para los vegetales o productos vegetales.

El uso de plaguicidas es un riesgo sobre la salud humana y el medio ambiente ya que puede ocasionar efectos adversos no deseados. Llegan al medio acuático a través de escorrentía, filtración o lixiviación de fuentes puntuales o difusas.

La contaminación de las aguas por plaguicidas causa pérdida de biodiversidad: los plaguicidas son sustancias capaces de reducir o eliminar fauna o flora perjudicial para la agricultura, por lo tanto, puede tener efectos similares sobre otros organismos presentes en el medio ambiente.

Si la concentración de un plaguicida es superior a su norma de calidad ambiental puede tener efectos adversos sobre el medio acuático y o salud humana a través de él. Si la concentración de un plaguicida individual supera el valor de 0,1 µg/L y el total de 0,5 µg/L el agua no es apta para el consumo humano.

Plásticos, aceites y baterías

Todo residuo arrojado al medio ambiente y que no es reciclado puede acabar en el agua. El aceite es un contaminante del agua especialmente agresivo que provoca un grave daño a la biodiversidad acuática.

Las baterías y las pilas poseen un gran número de minerales en su composición que, al entrar en contacto con el agua, se disuelven y pueden ser ingeridos por los peces.

El plástico tarda en degradarse y permanece en el medio ambiente durante muchos años, descomponiéndose en forma de microplásticos que dañan el agua y toda la vida que ésta contiene.

Qué ocurriría con el agua potable

Uno de los problemas más urgentes que tiene nuestro planeta es reducir la contaminación del agua. Además, uno de los mayores problemas que afrontará la humanidad en un futuro próximo será la escasez de agua potable debido al cambio climático y al aumento de los períodos de sequías.

Esto sumado a los altos niveles de contaminación que están sufriendo las fuentes de agua están provocando que dispongamos de menos agua segura para el consumo.

El agua resulta fundamental para la vida no sólo para el consumo humano, sino también de todos los seres vivos del planeta. Las personas podemos llegar a utilizar al menos 100 litros de agua potable en un día para alimentarnos, ducharnos e hidratarnos, pero también utilizamos el agua para regar y muchas industrias y fábricas necesitan el agua para sus procesos, devolviéndola al medio ambiente como agua contaminada.

Una de las consecuencias más evidentes del cambio climático es que cada vez llueve menos en determinadas zonas o que se sequen algunos ríos, por lo que ya no podemos considerar que el agua es un bien ilimitado y muchas personas en el mundo no tienen acceso a agua limpia.

Para aprovechar todas las fuentes posibles de agua, podemos hablar de dos procesos de tratamiento de agua: el tratamiento de potabilización de agua y el tratamiento de depuración de aguas residuales.

  • Tratamiento de potabilización de agua: implica el tratamiento de agua dulce, superficial o subterránea, para que se pueda consumir por los seres humanos.
  • Tratamiento de depuración de aguas residuales: es el proceso mediante el cual se depura el agua que proviene de actividades industriales, agrícolas y del uso doméstico para que pueda volver a los ríos, mares y océanos.

La potabilización y la depuración son procesos diferentes. Las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) preparan el agua destinada al consumo humano, mientras que las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) tratan el agua usada antes de devolverla al medio ambiente o reutilizarla.

Cómo funciona una depuradora y qué se perdería sin ella

El funcionamiento de un sistema de depuración de aguas residuales se basa en una serie de procesos que buscan separar y eliminar contaminantes.

1. Pretratamiento

Esta es la primera fase y su objetivo es retirar los residuos sólidos más grandes que podrían obstruir o dañar las instalaciones. Para ello, se emplean rejas, tamices y desarenadores.

  • Rejas y tamices: eliminan plásticos, papeles y otros sólidos grandes.
  • Desarenadores: retienen arena y piedras para proteger las bombas y tuberías.
  • Separadores de grasas: eliminan aceites y grasas que flotan en la superficie.

El pretratamiento comienza cuando el agua residual bruta que entra por los colectores de la depuradora sufre un proceso de desbaste. En el desbaste se retiran los sólidos de gran tamaño que están en suspensión.

Después, el agua pasa a un pozo de gruesos, a una reja de gruesos y a una reja de finos, que son un conjunto de peines que retienen las partículas sólidas, normalmente hasta menos de medio cm de diámetro.

Tras el desbaste se procede a realizar un proceso de desarenado y desengrasado, por los cuales se pretenden eliminar las grasas y aceites y las arenas del agua.

2. Tratamiento primario

En esta etapa, el agua pasa por tanques de decantación donde se separan los sólidos sedimentables y las grasas superficiales. El lodo se acumula en el fondo mientras las grasas se retiran de la superficie.

Después del pretratamiento, el agua es llevada a unos tanques de sedimentación, generalmente circulares, donde el agua entra por el interior de una corona de aquietamiento, que está situada en el centro del tanque y que sirve para que no se creen turbulencias y ondas.

El agua permanece en estos tanques sedimentando al menos dos horas y después es recogida por la corona externa. Para disminuir el tiempo de sedimentación, se lleva a cabo un tratamiento químico con un agente floculante.

Este proceso puede eliminar hasta el 60 % de los sólidos suspendidos. Con el pretratamiento y el tratamiento primario se elimina un 60% de la DBO5, que es un parámetro utilizado para medir la contaminación orgánica.

3. Tratamiento secundario biológico

Es la etapa más importante, donde se eliminan los contaminantes orgánicos mediante la acción de microorganismos.

El tratamiento secundario consiste en la eliminación de materia orgánica, fosfatos y nitratos y se realiza en reactores biológicos, que son tanques aireados en los que se forman los lodos o fangos activos por la unión de los flóculos formados en el tratamiento primario.

En los lodos activos, las bacterias filamentosas se encargan de degradar la materia orgánica y los compuestos inorgánicos, como el nitrógeno y el fósforo. Además, otros microorganismos como protozoos y algunos pequeños metazoos se unen a esos flóculos.

Los protozoos depredan bacterias patógenas y también a aquellas que están alteradas, por lo que así contribuyen a mantener activas las poblaciones.

Los sistemas de oxidación total pueden depurar hasta el 95 % de los contaminantes orgánicos.

Eliminación de nitrógeno y fósforo

La eliminación biológica del nitrógeno se optimiza gracias a tres procesos: amonificación, nitrificación y desnitrificación.

  • Amonificación: la materia orgánica que se degrada pasa a amonio.
  • Nitrificación: es el paso de amoníaco hasta nitrato, llevado a cabo por bacterias aerobias estrictas.
  • Desnitrificación: es la reducción de los nitratos a nitrógeno atmosférico gaseoso por bacterias desnitrificantes.

La eliminación biológica del fósforo se basa en la aplicación de microorganismos conocidos como bacterias poli P u Organismos Acumuladores de Polifosfato.

Tras la eliminación de la materia orgánica en el tratamiento secundario, es necesario también que el agua tenga un contenido muy bajo de nutrientes inorgánicos, como fosfatos y nitratos, y bajo porcentaje de amonio.

4. Tratamiento terciario y desinfección

Esta fase se aplica cuando se desea reutilizar el agua tratada. La cloración elimina bacterias y virus, la radiación ultravioleta ofrece una alternativa que no deja residuos químicos y la filtración avanzada mediante membranas elimina partículas microscópicas.

El tratamiento terciario se basa en la eliminación de patógenos y parásitos. Para que el agua pueda ser reutilizada ha de carecer de huevos de nematodos, tener baja concentración de sólidos en suspensión y carecer de patógenos.

Para ello, el agua puede pasar por arenas y carbones activos, cámaras de radiación ultravioleta y tratamientos con agentes químicos oxidantes, como ozono o hipoclorito sódico.

Además, se pueden emplear procesos de ósmosis inversa para eliminar sustancias disueltas más persistentes, como los metales pesados y compuestos farmacéuticos.

Gestión de los lodos y recuperación de recursos

Tras la finalización del tratamiento primario y secundario se han formado gran cantidad de fangos, que son un producto contaminante que es necesario procesar.

Para empezar y para que los lodos sean más estables se los elimina el agua; después se meten a los digestores para poder degradar la materia orgánica que queda en ellos.

En esta degradación se produce biogás por una fase de acidogénesis y una fase de metanogénesis que tienen lugar en distintos digestores. El biogás se recoge por la parte superior de los digestores y se almacena, para después ser utilizado en la producción de energía y agua caliente para el abastecimiento de la propia planta.

Consecuencias ambientales de la desaparición de las depuradoras

La instalación de sistemas de depuración contribuye directamente a la conservación de ecosistemas acuáticos, evitando fenómenos como la eutrofización, que provoca el crecimiento descontrolado de algas debido al exceso de nutrientes en el agua.

Además, el control de contaminantes evita la acumulación de sustancias tóxicas en los acuíferos y protege la biodiversidad local. Sin estos sistemas, los contaminantes llegarían de forma continua a ríos, lagos, humedales, costas y aguas subterráneas.

Pérdida de biodiversidad

Los contaminantes químicos, los aceites, los metales pesados, los plaguicidas y los microplásticos pueden alterar la reproducción, alimentación y supervivencia de peces, anfibios, invertebrados, aves y plantas acuáticas.

Evitar el vertido de aguas contaminadas a ríos y mares protege la biodiversidad acuática, evitando la eutrofización y la muerte de peces y otras especies.

Contaminación de acuíferos

Si las aguas residuales se liberan al entorno sin tratamiento, pueden contaminar fuentes de agua potable y afectar la salud humana. Los contaminantes pueden filtrarse en el suelo y alcanzar las aguas subterráneas, donde pueden permanecer durante largos periodos.

El deterioro de la calidad del agua se agrava cuando los contaminantes persistentes, los nitratos, los plaguicidas, los metales pesados y los productos farmacéuticos llegan a los acuíferos.

Alteración de las cadenas alimentarias

Las sustancias tóxicas pueden ser ingeridas por los peces y otros organismos acuáticos. Después, estos contaminantes pueden pasar de unos seres vivos a otros dentro de las cadenas alimentarias.

Las baterías y las pilas poseen un gran número de minerales en su composición que, al entrar en contacto con el agua, se disuelven y pueden ser ingeridos por los peces.

Consecuencias sociales y económicas

La falta de acceso a un sistema de saneamiento adecuado es un problema crítico que afecta a muchas comunidades, especialmente en zonas rurales o con infraestructura limitada.

  • La acumulación de aguas residuales deteriora caminos, edificios y sistemas de drenaje.
  • La falta de saneamiento reduce la calidad de vida, afecta el valor de las propiedades y puede generar altos costos de remediación.
  • Sin un sistema de bombeo o tratamiento, resulta complejo gestionar grandes volúmenes de aguas residuales.
  • La presencia visible de aguas residuales genera molestias y empeora la percepción del entorno.

Cuando el agua procede de fuentes de abastecimiento mejoradas y más accesibles, se gasta menos tiempo y esfuerzo en recogerla, lo que permite dedicar más tiempo para otras actividades.

La mejora de estas fuentes de abastecimiento también ayuda a disminuir el gasto sanitario, ya que las personas enferman menos, incurren en menos gastos médicos y gozan de más salud, lo que comporta una mayor productividad.

Dado que los niños corren especial riesgo de contraer enfermedades que se transmiten a través del agua, el acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento puede ayudar a mejorar su salud y, por tanto, a permitir que no pierdan días de escuela.

Agua, saneamiento y escasez hídrica

En 2021, más de 2000 millones de personas vivían en países con escasez de agua, situación que probablemente empeorará en algunas regiones como resultado del cambio climático y el crecimiento de la población.

En 2022 había en el mundo al menos 1700 millones de personas que tomaban agua para consumo de fuentes contaminadas con heces. La contaminación microbiana del agua potable como resultado de la presencia de heces supone el mayor riesgo de toxicidad.

En 2022, 6000 millones de personas, el 73% de la población mundial, se abastecían a través de un servicio de suministro de agua para consumo humano gestionado de forma segura, es decir, ubicado en el lugar de uso, disponible cuando se necesita y no contaminado.

Sin agua de buena calidad es imposible garantizar el bienestar del medio ambiente y de todos los seres vivos. El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6, Agua limpia y saneamiento, busca garantizar el acceso universal al agua potable segura y asequible para todos.

Una estrategia importante para recuperar agua, nutrientes y energía es reutilizar las aguas residuales. Si se hace correctamente, las aguas residuales y los lodos se pueden reutilizar sin riesgos y reportar múltiples beneficios, entre ellos un incremento de la producción de alimentos, una mayor resiliencia a la escasez de agua y nutrientes y una mayor circularidad en la economía.

Reutilización del agua tratada

El sistema de depuración de aguas residuales no solo contribuye a la protección del medioambiente, sino que también favorece la reutilización de agua tratada, promoviendo una gestión hídrica más sostenible.

El agua tratada puede usarse para riego, limpieza de calles y procesos industriales, contribuyendo al ahorro de agua potable.

Además, estas estaciones pueden ser un ejemplo de sostenibilidad, ya que muchas veces incorporan tecnologías para la recuperación de recursos, como la obtención de biogás a partir del lodo generado y la reutilización del agua depurada para riego o usos industriales.

La reutilización del agua tratada permite ahorrar recursos hídricos y disminuir la extracción de agua dulce de fuentes naturales. Las innovaciones tecnológicas están transformando las EDAR en infraestructuras más eficientes energéticamente, lo que a su vez reduce su huella de carbono.

Otra medida sustentable en las EDAR es la recuperación de recursos. El proceso de tratamiento de aguas residuales produce subproductos, como los lodos, que pueden ser transformados en fertilizantes orgánicos para uso agrícola o en biocombustibles, promoviendo así un ciclo de utilización de recursos más consciente y responsable.

Qué medidas reducen la contaminación del agua

Reducir la contaminación del agua empieza por entender lo que está llegando a ella, directa o indirectamente.

Agricultura e industrias más sostenibles

La agricultura intensiva utiliza fertilizantes y pesticidas químicos, dos de los productos más contaminantes para el agua. Los nutrientes o plaguicidas de origen natural permiten una agricultura más ecológica y sostenible.

Ambas son actividades necesarias para el ser humano, por lo que es importante implementar acciones para aumentar la eficiencia en el consumo del agua y para no verter en ella productos que la contaminen.

Mejor tratamiento de las aguas residuales

Las aguas residuales producen una alta contaminación hídrica cuando se vierten en ríos y mares sin haber recibido un tratamiento correcto.

Un consumo eficiente del agua, la menor utilización de productos químicos y unas correctas infraestructuras de depuración del agua son las mejores formas de simplificar y mejorar el tratamiento de las aguas residuales.

Protección de los bosques

Los bosques son uno de los principales sumideros de agua, tanto a nivel atmosférico como de subsuelo. Cuanta mayor masa forestal, más agua dulce habrá en sus entornos.

Además, los árboles sirven como depuradores de muchos contaminantes que se vierten al medio ambiente y ayudan a que no lleguen al agua.

Transporte sostenible

Es posible reducir la contaminación del agua a través del medio terrestre. La contaminación que proviene de coches y otro tipo de vehículos no es solo atmosférica o acústica.

También llega al agua, por ejemplo, mediante la lluvia ácida que contamina los acuíferos y altera la calidad del agua.

Reducción de plásticos, aceites y baterías

Para reducir la contaminación hídrica es imprescindible disminuir la utilización del plástico de un solo uso y reciclar siempre este material en el contenedor adecuado.

Es fundamental reciclar estos productos para evitar que lleguen al agua y provoquen daños irreversibles.

Por qué las depuradoras son indispensables

Las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales desempeñan un papel crucial en la protección del medio ambiente y la salud pública. Al tratar y purificar las aguas residuales antes de su liberación en cuerpos de agua naturales, reducen significativamente la cantidad de contaminantes que ingresan a ríos, lagos y océanos.

Uno de los principales beneficios medioambientales de las EDAR es la eliminación de sustancias nocivas como metales pesados, productos químicos tóxicos y patógenos. Estas plantas también reducen la carga orgánica que puede provocar la eutrofización, un proceso negativo que conduce a la proliferación de algas y la disminución de oxígeno en el agua.

Además de los beneficios medioambientales, las EDAR tienen un impacto significativo en la salud pública. El tratamiento adecuado de aguas residuales previene la propagación de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera, la hepatitis y la diarrea.

Al eliminar agentes patógenos y otros contaminantes, las EDAR aseguran que el agua liberada no represente un riesgo para las poblaciones humanas cercanas.

En un contexto global donde el acceso al agua dulce es cada vez más limitado, las depuradoras permiten conservar los recursos hídricos, reducir la contaminación y reutilizar parte del agua para usos que no requieren agua potable.

¿Sabes cómo funcionan las DEPURADORAS de AGUA? | con VLADIMIR SÁNCHEZ @BreakingVlad | Campus

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