Sepiolita e hipoclorito de sodio: propiedades, usos y compatibilidad

La sepiolita y el hipoclorito de sodio son sustancias muy diferentes: la primera es un mineral absorbente compuesto por silicatos de magnesio hidratados, mientras que el segundo es un compuesto químico inorgánico oxidante, desinfectante y blanqueador con fórmula NaClO.

La sepiolita se utiliza principalmente para absorber líquidos, mejorar suelos, controlar la humedad y retener olores, mientras que el hipoclorito de sodio se emplea para desinfectar superficies, agua, piscinas, equipos e instalaciones, además de blanquear tejidos y otros materiales.

Qué es la sepiolita

La sepiolita es un mineral compuesto por silicatos de magnesio hidratados, caracterizado por su gran capacidad de absorción. Este mineral tiene una estructura porosa que le permite absorber líquidos en grandes cantidades, lo que lo hace un material muy útil en diversas industrias y aplicaciones.

De hecho, su nombre deriva del término griego sepion, que significa "hueso de sepia", ya que su estructura es similar a la del esqueleto de este molusco. La sepiolita se encuentra principalmente en yacimientos situados en países como España, Turquía y China.

En su forma natural, suele presentarse en colores claros que van desde el blanco hasta tonalidades beige y gris. Es un mineral muy ligero, de baja densidad, y se extrae en su mayoría para ser transformado en productos absorbentes y de limpieza.

Propiedades principales de la sepiolita

  • La sepiolita tiene una estructura porosa.
  • La sepiolita posee una gran capacidad de absorción.
  • La sepiolita es un mineral muy ligero, de baja densidad.
  • La sepiolita puede absorber hasta 5 veces su peso en líquidos, lo que la hace extremadamente útil en entornos industriales donde los derrames de aceites y productos químicos son comunes.
  • Gracias a su capacidad para retener líquidos y neutralizar olores, la sepiolita es una solución ideal para aplicaciones en el cuidado de mascotas y en productos de higiene personal.

Usos de la sepiolita

Absorción de líquidos y derrames

La sepiolita es ampliamente utilizada para la limpieza y absorción de líquidos, especialmente en entornos industriales y mecánicos. Gracias a su estructura porosa, este mineral puede absorber aceites, productos químicos, combustibles y cualquier tipo de derrame con gran eficacia, dejando las superficies limpias y seguras.

Camas para mascotas y arena para gatos

Otro de los usos más comunes de la sepiolita es como base para camas y arenas para mascotas, principalmente gatos. La sepiolita tiene la capacidad de absorber la humedad y neutralizar los olores, lo que la convierte en un material ideal para arenas sanitarias de mascotas.

Acondicionador de suelos

En el mundo de la jardinería, la sepiolita se utiliza como acondicionador de suelos, ya que mejora la retención de agua y nutrientes en el suelo, lo que favorece el crecimiento saludable de las plantas.

Este mineral se mezcla con la tierra para optimizar la estructura del suelo, haciéndolo más esponjoso y mejorando su capacidad de aireación. La sepiolita contribuye a mejorar la calidad del suelo, aumentando la retención de agua y mejorando la aireación, lo cual es esencial para el crecimiento de plantas saludables.

Filtración

La sepiolita se usa como un material de filtración de agua y de líquidos en algunas industrias, donde se requiere eliminar impurezas y partículas en suspensión.

Cosmética y cuidado personal

Debido a su naturaleza suave y porosa, la sepiolita también se utiliza en la fabricación de productos cosméticos, como mascarillas faciales y exfoliantes, aprovechando sus propiedades de absorción de impurezas y aceites.

Construcción

En la construcción, la sepiolita se emplea en la fabricación de morteros ligeros y como aditivo para mejorar la retención de agua en ciertos productos de construcción.

Aplicaciones de la sepiolita en jardinería

En el ámbito de la jardinería, la sepiolita puede ser una herramienta invaluable. Sus propiedades absorbentes y su capacidad para retener agua la hacen ideal para mejorar la estructura del suelo y proporcionar un entorno óptimo para el crecimiento de plantas y césped.

La sepiolita se mezcla con la tierra para mejorar la capacidad del suelo de retener agua y nutrientes. Esto ayuda a crear un entorno de crecimiento óptimo, especialmente en suelos arenosos o de baja capacidad de retención de agua.

En jardinería, la sepiolita también se utiliza para mejorar la aireación del suelo, lo cual es clave para el crecimiento saludable de las raíces. Su estructura porosa permite que el aire circule libremente, evitando la compactación del suelo.

La sepiolita se utiliza en invernaderos para regular los niveles de humedad y evitar la acumulación excesiva de agua en los suelos. Esto es especialmente importante en cultivos delicados que requieren un equilibrio adecuado de agua y oxígeno en sus raíces.

sepiolita mineral porosa para absorción

Qué es el hipoclorito de sodio

El hipoclorito de sodio es un compuesto iónico inorgánico que contiene iones de sodio e hipoclorito. La fórmula química de este compuesto es NaOCl.

El hipoclorito de sodio (NaClO) es un compuesto químico que se puede presentar en diferentes densidades. Contiene propiedades desinfectantes, higienizantes y antibacteriales.

Es un compuesto químico inorgánico ampliamente utilizado por sus propiedades desinfectantes, oxidantes y blanqueadoras. Se presenta comúnmente en forma de una solución acuosa de color amarillo verdoso y se caracteriza por su olor penetrante a cloro.

Desde el punto de vista químico, se obtiene al disolver cloro gaseoso en una solución de hidróxido de sodio (NaOH), generando una sustancia altamente reactiva y eficaz para el control de microorganismos patógenos como bacterias, virus y hongos.

La lejía, una disolución acuosa de hipoclorito de sodio, es usada frecuentemente en hogares, como oxidante en el proceso de potabilización del agua, a dosis ligeramente superiores al punto crítico.

Cuando lo diluimos en agua, es más conocido como lejía, cloro o lavandina. Lo podemos comprar en supermercados o incluso en farmacias.

Propiedades físico-químicas

El hipoclorito de sodio se presenta normalmente en estado líquido, específicamente como una solución acuosa. En condiciones normales de presión y temperatura, su estabilidad depende de factores como la concentración, la temperatura de almacenamiento y la exposición a la luz.

Esta sustancia tiene un color característico amarillo verdoso, el cual puede variar ligeramente dependiendo de su concentración y nivel de pureza. Asimismo, posee un olor penetrante similar al cloro, fácilmente reconocible, que actúa como indicador de su presencia activa en el ambiente.

El hipoclorito de sodio es una sustancia altamente alcalina, con un pH que suele oscilar entre 11 y 13. Esta característica del hipoclorito de sodio es clave para su estabilidad y eficacia como desinfectante, pero también implica riesgos de irritación en contacto con la piel, los ojos o las vías respiratorias.

La concentración puede ajustarse según su uso previsto. En aplicaciones domésticas, suele encontrarse en concentraciones del 3% al 6%, mientras que en el ámbito industrial, especialmente en tratamiento de aguas o limpieza de superficies industriales, se utilizan soluciones entre el 10% y el 15%.

Las concentraciones comerciales suelen variar entre el 10% y el 15%. La solución acuosa al 13% es una de las más utilizadas por su balance entre eficiencia y seguridad de manejo.

En soluciones domésticas diluidas puede encontrarse hipoclorito sódico en concentraciones del 2% al 2,5%. Debemos prestar atención al tipo de hipoclorito sódico que compramos y vamos a utilizar, ya que existen soluciones a mayor concentración para uso profesional que podrían causar problemas a nuestra salud si no hacemos un correcto uso.

Capacidad oxidante y desinfectante

El hipoclorito sódico, compuesto químico de gran poder oxidante, desempeña un papel crucial en una gran variedad de procesos de desinfección. Gracias a su excelente capacidad para combatir eficazmente microorganismos patógenos, el hipoclorito sódico se ha convertido en un ingrediente activo indispensable para una amplia gama de aplicaciones.

El hipoclorito de sodio posee propiedades desinfectantes altamente eficaces debido a su gran capacidad para destruir la estructura celular de microorganismos. Al ser un poderoso agente oxidante, el hipoclorito sódico actúa rápidamente sobre bacterias, virus y hongos, eliminándolos de manera efectiva en una gran variedad de superficies y medios acuosos.

Su acción desinfectante se basa en la liberación de cloro, compuesto altamente oxidante, que reacciona con los componentes celulares esenciales de los microorganismos, interrumpiendo sus funciones vitales y causando su muerte.

Su capacidad para destruir estructuras celulares de microorganismos lo convierte en un desinfectante eficaz frente a una amplia gama de patógenos. Esta propiedad también le permite descomponer compuestos orgánicos y eliminar manchas, lo que justifica su uso como blanqueador.

Equilibrio químico en agua

En solución acuosa, el hipoclorito sódico da lugar a un equilibrio de las siguientes especies químicas: cloro (Cl2), ácido hipocloroso (HClO) e ion hipoclorito (ClO-).

Cl2 + H2O -> HClO + HCl

HClO -> OCl− + H+

Según el valor de pH de la solución, varían las proporciones de cada especie. En aguas entre 6,5 y 8,5 ambas especies estarán en equilibrio.

Con un pH inferior a 5 todo el cloro está en forma de ácido hipocloroso (HClO), de gran poder oxidante y desinfectante, pero de baja estabilidad.

Sin embargo, a medida que el pH aumenta, este ácido se disocia en hipoclorito (ClO-), disminuyendo significativamente su poder oxidante y efectividad desinfectante a partir de pH superiores a 7,0, aunque su estabilidad aumenta.

Usos del hipoclorito de sodio

Desinfección de superficies

Se emplea con frecuencia en la limpieza de baños, cocinas, pisos y otras superficies del hogar. Su capacidad para eliminar bacterias, hongos y virus lo convierte en una herramienta eficaz para mantener espacios sanitizados.

También se utiliza mucho en la lucha contra microorganismos, desinfectando superficies. Un ejemplo práctico: limpiar una encimera después de manipular carne o pescado. Una dilución adecuada, unos minutos de contacto y aclarado posterior.

En el sector médico, el hipoclorito sódico juega un papel fundamental para la desinfección de superficies e instalaciones sanitarias, ayudando a prevenir la propagación de infecciones nosocomiales.

Tratamiento y potabilización del agua

Uno de los usos más extendidos del hipoclorito de sodio en la industria es la desinfección del agua, tanto en sistemas de potabilización como en el tratamiento de aguas residuales.

Su capacidad para eliminar bacterias, virus, hongos y otros microorganismos patógenos lo convierte en un agente indispensable para garantizar la calidad sanitaria del agua destinada al consumo humano o para la reincorporación segura al medio ambiente.

El cloro garantiza una excelente eficacia desinfectante a un coste de aplicación muy económico, permitiendo al mismo tiempo una sencilla dosificación y un fácil control del residual.

Piscinas

El hipoclorito de sodio se utiliza también como desinfectante en piscinas, ya sea por aplicación directa en forma de líquido, pastillas concentradas, en polvo o a través de un aparato de electrólisis salina por el que se hace circular el agua de la piscina.

El aparato mediante descargas eléctricas transforma la sal (NaCl) en hipoclorito de sodio consiguiendo desinfectar el agua.

En los hogares con piscinas, el hipoclorito de sodio es un producto clave para el mantenimiento del agua. Su acción desinfectante permite controlar la proliferación de algas, bacterias y otros microorganismos que podrían afectar la calidad del agua y la salud de los usuarios.

Su aplicación requiere un monitoreo regular del pH y la concentración de cloro libre disponible.

Industria alimentaria

En la industria alimentaria, el hipoclorito sódico se utiliza ampliamente para la desinfección de equipos, instalaciones y superficies. Su uso garantiza la seguridad microbiológica de los alimentos, cumpliendo con los estándares de higiene establecidos por las autoridades sanitarias.

En el procesamiento de alimentos, el hipoclorito de sodio se emplea como agente desinfectante para superficies de trabajo, utensilios, tanques de almacenamiento y sistemas de distribución.

También es utilizado para lavar frutas y verduras antes de su empaque o comercialización, eliminando microorganismos sin dejar residuos tóxicos si se aplica en las concentraciones adecuadas. Su uso en esta industria está regulado y debe cumplir con estrictos parámetros sanitarios.

Industria textil y papelera

En los procesos de blanqueo y limpieza de fibras textiles, el hipoclorito de sodio desempeña un papel fundamental. Es especialmente útil en la fabricación de prendas blancas, ya que actúa sobre los pigmentos naturales de las fibras, eliminando manchas y decoloraciones.

En el sector textil, se aprovecha para blanquear tejidos, manteniendo la integridad de las fibras y garantizando la calidad del color.

En la producción de papel, el hipoclorito de sodio se utiliza en las etapas de blanqueo de la pulpa, contribuyendo a mejorar la calidad visual y la pureza del producto final.

Usos domésticos

Sus características han posicionado al hipoclorito de sodio como un componente esencial también en las labores de limpieza y desinfección del hogar, especialmente en contextos donde la higiene y la prevención de enfermedades son prioritarias.

El hipoclorito doméstico, más conocido como lejía, se utiliza como un potente desinfectante de los envases de la compra, de los envases reutilizables y de los take away. También es utilizado como detergente en piscinas.

Para estos fines, suele utilizarse una solución diluida, que debe aplicarse con guantes y en ambientes ventilados, evitando el contacto directo con la piel o los ojos.

En ambientes domésticos, especialmente aquellos con presencia de niños, adultos mayores o personas con condiciones de salud delicadas, es habitual emplear soluciones diluidas de hipoclorito de sodio para desinfectar objetos como cepillos de baño, basureros, esponjas, tablas de picar y otros utensilios propensos a la contaminación.

Es importante enjuagar bien los elementos después de su desinfección para evitar residuos químicos.

Odontología, sanidad e industria

En odontología, el hipoclorito de sodio se emplea en procesos de endodoncia.

En entornos donde la asepsia es prioritaria, como hospitales, clínicas, laboratorios y plantas farmacéuticas, el hipoclorito de sodio es un aliado clave para la desinfección de superficies, equipos e instalaciones.

El hipoclorito de sodio también es utilizado como reactivo en ciertos procesos de síntesis química y en la eliminación de compuestos orgánicos contaminantes.

Además, se emplea en la limpieza de sistemas industriales, calderas, intercambiadores de calor y otros equipos, garantizando condiciones óptimas de operación y prevención de biofouling.

En agricultura, es usado para la desinfección de los utensilios de poda. Ello evitará la propagación de virus y bacterias en el caso de haber manipulado árboles o cultivos infectados.

Compatibilidad entre sepiolita e hipoclorito de sodio

La sepiolita y el hipoclorito de sodio pueden coincidir en determinadas operaciones de limpieza o control de derrames, pero sus funciones son distintas y no deben considerarse sustancias equivalentes.

La sepiolita actúa principalmente por absorción física: retiene líquidos, aceites, combustibles, productos químicos y humedad dentro de su estructura porosa. El hipoclorito de sodio actúa principalmente mediante oxidación y liberación de especies activas de cloro, que dañan estructuras celulares de microorganismos y descomponen determinados compuestos orgánicos.

CaracterísticaSepiolitaHipoclorito de sodio
NaturalezaMineral compuesto por silicatos de magnesio hidratadosCompuesto químico inorgánico
FórmulaNo se indica una fórmula única en el materialNaOCl o NaClO
Aspecto habitualColores claros, desde blanco hasta beige y grisSolución acuosa de color amarillo verdoso
Propiedad principalAbsorción de líquidos y humedadOxidación, desinfección y blanqueamiento
Usos destacadosDerrames, suelos, arenas para mascotas, filtración y construcciónAgua, piscinas, superficies, industria alimentaria, textiles y hospitales
Riesgo principalDepende del líquido absorbido y de su gestión posteriorIrritación, corrosividad, reactividad y liberación de gases tóxicos si se mezcla incorrectamente

La sepiolita puede emplearse para recoger un derrame de hipoclorito de sodio, siempre que se actúe conforme a los procedimientos de seguridad aplicables al producto derramado. El material absorbente no elimina las propiedades oxidantes, corrosivas o irritantes del hipoclorito retenido.

Una vez utilizada, la sepiolita deja de ser un mineral absorbente limpio y pasa a contener el producto químico que ha retenido. Por ello, su manipulación, almacenamiento temporal y gestión deben realizarse de acuerdo con la naturaleza del hipoclorito de sodio absorbido.

No debe suponerse que la sepiolita neutraliza químicamente el hipoclorito de sodio. Su función principal es contener el líquido y facilitar la retirada del derrame.

Diferencia entre hipoclorito de sodio y ácido hipocloroso

El hipoclorito de sodio y el ácido hipocloroso pueden parecer sustancias similares en cuanto a sus usos, pero no tienen nada que ver.

El ácido hipocloroso es un compuesto inorgánico con la fórmula química HOCl. Es un ácido débil que se forma cuando el gas cloro se disuelve en el agua. Viene en forma de una solución acuosa incolora.

El hipoclorito de sodio contiene un catión de sodio y un anión hipoclorito, mientras que el ácido hipocloroso contiene un protón y un anión hipoclorito.

En términos prácticos, debido a la diferencia entre los cationes de cada sustancia, tienen diferentes propiedades químicas y físicas.

El hipoclorito de sodio es útil para el blanqueo, la limpieza, la desinfección y la desodorización. Sin embargo, el ácido hipocloroso es importante como intermediario en los procesos de síntesis orgánica, como ingrediente en la industria cosmética, útil en la curación de heridas y clave en la desinfección alimentaria.

Estabilidad, almacenamiento y manipulación del hipoclorito

Normalmente este compuesto es inestable, e incluso puede descomponerse explosivamente. Sin embargo, su forma pentahidratada es estable.

El compuesto es conocido por su relativa inestabilidad, que decrece con el aumento de la temperatura y la exposición a la luz. Este aspecto es vital para considerar en su almacenamiento y manipulación, pues afecta su vida útil y eficacia.

Un detalle importante: con el tiempo pierde eficacia. La luz, el calor o el aire aceleran ese proceso. Por eso no conviene guardar una botella abierta durante meses pensando que seguirá igual.

Debe almacenarse en contenedores adecuados, en un lugar fresco y bien ventilado, lejos de materiales incompatibles. El transporte también debe realizarse siguiendo regulaciones específicas para garantizar la seguridad y evitar derrames o liberaciones accidentales.

Se recomienda almacenar en recipientes de material compatible, resistentes a la corrosión y herméticamente cerrados. Debe mantenerse en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa para evitar la descomposición del producto.

Debe guardarse lejos de ácidos, materiales orgánicos y agentes reductores para prevenir reacciones peligrosas. Los contenedores deben etiquetarse claramente y el acceso debe limitarse únicamente a personal autorizado y capacitado.

Mezclas incompatibles y precauciones

Como oxidante potente, el hipoclorito de sodio reacciona con una amplia gama de sustancias, incluyendo compuestos orgánicos, ácidos y amoníaco. Estas reacciones pueden ser peligrosas, por lo que es crucial conocer y respetar las normas de seguridad al trabajar con este químico.

El hipoclorito debe manipularse con precaución. Puede causar irritación en la piel, ojos y vías respiratorias. Se recomienda utilizar guantes y mascarilla en espacios cerrados.

El hipoclorito de sodio nunca debe mezclarse con productos ácidos, amoníaco, alcohol o limpiadores que contengan solventes, ya que pueden generarse reacciones químicas peligrosas que liberan gases tóxicos, como el cloro gaseoso, altamente irritante e incluso letal en concentraciones elevadas.

Nunca debemos mezclar el hipoclorito de sodio con amoníaco, vinagre normal o de limpieza, ácido cítrico, alcohol, agua oxigenada, carbonato, bicarbonato o percarbonato.

Debido a su alcalinidad, puede reaccionar de forma violenta con compuestos ácidos, liberando gases tóxicos como el cloro gaseoso, lo que exige un manejo cuidadoso y conocimiento técnico de sus reacciones.

Equipos de protección y ventilación

Siempre que se manipule hipoclorito de sodio, es obligatorio el uso de guantes resistentes a sustancias químicas, gafas de seguridad con protección lateral, mascarilla en caso de exposición prolongada o en espacios cerrados, y delantal o ropa de trabajo impermeable.

Estos elementos reducen significativamente el riesgo de contacto directo con la piel o las mucosas. Los guantes son muy importantes para evitar el contacto directo con la sustancia, debido a que posee acción corrosiva que puede causar quemaduras en la piel y los ojos.

La liberación de vapores de cloro puede provocar irritación respiratoria y molestias generales si se acumulan en ambientes cerrados. Por ello, se recomienda manipular el producto en espacios con buena ventilación natural o con sistemas de extracción mecánica que garanticen la circulación del aire.

Para garantizar la inocuidad del producto se debe aplicar en un área abierta o, en su defecto, muy bien ventilada, evitando siempre respirar sus vapores.

Dilución y aplicación

Cuando se requiera diluir el hipoclorito de sodio, debe añadirse lentamente el producto al agua, y nunca al contrario, para evitar reacciones exotérmicas o salpicaduras.

Además, es indispensable usar utensilios limpios, resistentes y exclusivos para esta operación, evitando cualquier residuo de otras sustancias químicas.

No todas las lejías funcionan igual. Las que se venden para uso doméstico están pensadas para ser seguras en casa. Aun así, muchas veces conviene diluirlas.

Un error bastante común es pensar que cuanto más fuerte, mejor. Y no siempre es así. De hecho, usar más cantidad de la necesaria puede dañar superficies o generar más vapores. La clave está en usar la dosis adecuada.

En piscinas, se recomienda una dosificación entre 100 y 200 ml por cada 10.000 litros de agua para mantener un nivel de cloro libre entre 1 y 3 ppm.

Errores frecuentes

Uno de ellos es usarlo sin diluir cuando no hace falta. No mejora el resultado y sí aumenta el riesgo.

Otro bastante habitual es no aclarar después de usarlo, sobre todo en superficies donde luego se manipulan alimentos.

Y por último, usarlo en materiales que no lo soportan bien. Algunos metales pueden oxidarse, ciertos tejidos pueden decolorarse; conviene tenerlo en cuenta.

El contacto directo con la piel tampoco es buena idea. Puede causar irritaciones. Unos guantes sencillos solucionan esto fácilmente.

Además, debe mantenerse fuera del alcance de niños y mascotas, conservarse en su envase original y verificarse si la solución requiere enjuague o no.

Marco normativo y control del producto

Según la aplicación para la cual el hipoclorito sódico es utilizado, existen diferentes marcos normativos europeos que regulan su uso.

En el contexto del Reglamento (UE) 528/2012 sobre productos biocidas (BPR), el hipoclorito sódico destaca como una sustancia activa biocida esencial para la desinfección de todo tipo de superficies e instalaciones de áreas médicas, alimentarias, veterinarias e industriales/institucionales, así como para tratamientos de desinfección de agua, permitiendo su autorización como producto biocida de los tipos PT 2-3-4-5.

Los productos desinfectantes basados en hipoclorito sódico deben disponer de la correspondiente autorización como biocida, según PT a que van destinados.

Durante el periodo transitorio de la BPR, los marcos normativos nacionales son los que permanecen vigentes. En España, durante el periodo transitorio, siguen vigentes los marcos normativos establecidos por el Real Decreto 3349/1983 de plaguicidas y el Real Decreto 3360/1983 de Lejías.

Los productos biocidas deben estar fabricados por empresas debidamente inscritas en el Registro oficial de establecimientos y servicios plaguicidas o, en el caso de productos desinfectantes de ámbito sanitario (PT2), que dispongan de Autorización de actividades de instalación de desinfectantes otorgada por la AEMPS.

Antes de utilizar hipoclorito de sodio, debe verificarse que tenga registro sanitario vigente, fecha de vencimiento vigente y certificado de garantía de la concentración.

El uso del hipoclorito de sodio está sujeto a normas técnicas, sanitarias y ambientales diseñadas para proteger tanto la salud humana como el medio ambiente.

Compatibilidad práctica según el objetivo

  • Para absorber un derrame: la sepiolita es el material apropiado por su estructura porosa y su capacidad para retener líquidos.
  • Para desinfectar una superficie: el hipoclorito de sodio es la sustancia destinada a destruir microorganismos mediante oxidación.
  • Para mejorar un suelo: la sepiolita puede aumentar la retención de agua y mejorar la aireación.
  • Para potabilizar agua o tratar piscinas: el hipoclorito de sodio se utiliza como desinfectante bajo control de concentración y pH.
  • Para controlar olores: la sepiolita puede retener humedad y neutralizar olores, mientras que el hipoclorito de sodio actúa mediante oxidación y desinfección.
  • Para blanquear tejidos: el hipoclorito de sodio puede eliminar pigmentos y manchas, aunque ciertos materiales pueden deteriorarse o decolorarse.

En definitiva, la sepiolita es principalmente un material absorbente y acondicionador, mientras que el hipoclorito de sodio es un producto oxidante, desinfectante y blanqueador. La sepiolita puede ayudar a contener un derrame, pero no sustituye la limpieza, la descontaminación ni la gestión segura del hipoclorito de sodio.

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