¿Siguen siendo obligatorias las mascarillas?

En España no existe actualmente una obligación estatal general de llevar mascarilla en todos los espacios. El uso obligatorio depende de las decisiones de cada Comunidad Autónoma, de la situación epidemiológica y, en algunos casos, de resoluciones sanitarias específicas o de los protocolos de determinados centros.

En los centros sanitarios, hospitales, centros de salud, farmacias, residencias y otros espacios asistenciales, la mascarilla puede ser obligatoria o estar recomendada según el territorio y el momento. En el transporte público y en la mayoría de los espacios cerrados dejó de ser obligatoria con carácter general, aunque continúa siendo aconsejable ante síntomas respiratorios, en lugares concurridos y para proteger a las personas vulnerables.

Cómo ha cambiado la normativa sobre las mascarillas

Tras el fin de la crisis sanitaria por COVID-19, la normativa estatal que imponía el uso obligatorio de mascarillas en hospitales, centros de salud y farmacias quedó sin efecto en julio de 2023. Desde ese momento, no existe una obligación estatal general que obligue a llevar mascarilla en todos los centros sanitarios del país.

La obligatoriedad de llevar mascarilla en los lugares donde así se había establecido -centros y servicios sanitarios, farmacias y centros sociosanitarios-, decae el mismo día de la publicación del acuerdo del Consejo de Ministros en el BOE, es decir, el uso de mascarillas deja de ser obligatorio a partir del 5 de julio de 2023.

Esto significa que, en la actualidad, el uso de mascarilla depende exclusivamente de las decisiones de cada Comunidad Autónoma, que pueden activar medidas temporales en función de la incidencia de gripe, coronavirus u otros virus respiratorios.

La normativa se ha puesto en vigor desde el 10 de enero de 2024 y mantiene una evolución continua, siempre a decisión de cada Comunidad Autónoma y sin necesidad de una publicación oficial en el BOE.

En algunos casos, la obligación se aplica solo en hospitales y centros de salud; en otros, se mantiene como recomendación; y en otros, se retira por completo. Además, en algunos casos, la obligatoriedad no procede de una norma autonómica general, sino de resoluciones sanitarias específicas o de decisiones adoptadas por hospitales concretos, siempre en función de la situación epidemiológica.

¿Dónde pueden ser obligatorias?

Para entender mejor dónde se exige mascarilla y dónde no, se resume la situación por tipos de espacios:

ÁmbitoSituación actual
Centros sanitarios, hospitales y centros de saludPuede ser obligatoria o recomendada, según la comunidad autónoma.
FarmaciasNo existe obligación estatal; algunas comunidades pueden recomendar su uso en periodos de alta incidencia.
Centros sociosanitarios, residencias y centros de díaSujeto a decisión autonómica; suele aplicarse recomendación u obligación parcial para el personal.
Clínicas privadas no hospitalariasDepende de protocolos internos o indicaciones autonómicas.
Transporte público y otros espacios cerradosNo obligatoria desde 2023; puede recomendarse en momentos de elevada circulación viral.

En diciembre de 2025, algunas obligaciones no se aplican a toda una comunidad autónoma, sino únicamente a hospitales o áreas sanitarias concretas, en función de la evolución de los virus respiratorios.

Es importante diferenciar entre centros sanitarios, donde se presta atención médica, y centros sociosanitarios, como residencias de mayores, donde las comunidades pueden extremar las medidas al tratarse de población vulnerable.

En cuanto al tipo de mascarilla, no existe una obligatoriedad estatal sobre modelos concretos. No obstante, en situaciones de riesgo o al visitar a personas vulnerables, se recomienda optar por mascarillas de mayor filtración, como las FFP2.

Mascarillas obligatorias por espacios

Situación en las Comunidades Autónomas

Comunidades con obligación en centros sanitarios

Las Comunidades Autónomas que impusieron la obligatoriedad de llevar mascarilla fueron las siguientes:

  • Aragón
  • Asturias
  • Canarias
  • Cataluña
  • Comunidad Valenciana
  • Murcia
  • Navarra

En todas ellas se sigue manteniendo el uso obligatorio de la mascarilla en centros de salud y hospitales.

Es preciso recordar que la norma no se extiende a farmacias ni a centros sociosanitarios, salvo excepciones puntuales que decida cada gobierno regional.

Otras situaciones autonómicas

En otras Comunidades Autónomas es recomendado el uso de mascarillas o se aplican otras medidas. Actualmente, esta es la situación:

  • Andalucía: permanece atenta a la tasa de incidencia de virus respiratorios y, de momento, sigue siendo obligatorio su uso.
  • Baleares: mantiene la mascarilla por el ascenso continuado de casos.
  • Cantabria: retira la obligación en centros de salud y hospitales.
  • Castilla y León: deja sin efecto la obligatoriedad, pero mantiene su recomendación.
  • Castilla-La Mancha: pasa de obligación a recomendación en centros asistenciales.
  • Euskadi: mantiene la obligación por la incidencia al alza.
  • Extremadura: impone la obligación debido a la incidencia de gripe.
  • Galicia: retira inicialmente la obligatoriedad, pero permanece alerta ante cualquier indicación técnica.
  • La Rioja: mantiene la obligación en su sistema sanitario.
  • Madrid: mantiene su recomendación para personas con síntomas respiratorios y en centros sanitarios.

El caso de Andalucía

En Andalucía dejará de ser obligatoria la mascarilla este sábado en los centros sanitarios, pasando su uso a recomendación. Esta decisión se toma después de conocer y analizar por parte de los expertos en materia de Salud Pública las tasas de Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs) en la comunidad autónoma, que descienden por tercera semana consecutiva a 360 casos por cada 100.000 habitantes.

Al respecto, desde la Consejería de Salud y Consumo se continúa recomendando el uso de la mascarilla en centros sanitarios, transporte público o lugares con alta concentración de personas, como bibliotecas o centros comerciales, ya que los virus siguen en circulación.

En este sentido, inciden en el uso de la mascarilla por parte de los colectivos vulnerables -mayores de 60, personas con patologías crónicas o embarazadas-, así como por parte de todos aquellos que presenten síntomas de virus respiratorios -tos, estornudos, fiebre-.

Además, los hospitales andaluces se encuentran de media en Fase 0 del Plan de Alta Frecuentación, lo que implica que a nivel global se ha producido un incremento menor del 10% en el porcentaje del número de urgencias que acuden al hospital durante tres días consecutivos.

El caso de Cataluña

Los departamentos de Salud y Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya han decidido no prorrogar la obligatoriedad del uso de la mascarilla en centros y servicios sanitarios, así como en residencias de personas mayores y centros para personas con discapacidad.

De esta forma, a partir de este miércoles, 7 de enero, la mascarilla ha dejado de ser obligatoria también en las clínicas dentales, como consecuencia de la bajada sostenida de la incidencia de las infecciones respiratorias.

Según los datos correspondientes a la última semana epidemiológica (del 29 de diciembre de 2025 al 4 de enero de 2026), la incidencia del conjunto de infecciones respiratorias agudas (IRA) se sitúa en 634 casos por 100.000 habitantes, lo que corresponde al umbral basal de transmisión.

Por lo que se refiere a la gripe, la incidencia se mantiene en descenso desde hace tres semanas y actualmente se estima en 248 casos por 100.000 habitantes, en un nivel moderado de transmisión, con una reducción paralela de los ingresos hospitalarios.

El Departament de Salut ha decidido retirar la obligatoriedad de la mascarilla en centros sanitarios, sociosanitarios y residencias a partir de este miércoles, según ha informado la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, en rueda de prensa tras la reunión del Consell Executiu del Govern de la Generalitat.

La decisión se ha tomado por la mejora sostenida de la situación epidemiológica de la gripe, con una evolución también favorable de los ingresos hospitalarios.

Pese a ello, Paneque ha remarcado que el Govern sigue recomendando el uso de la mascarilla en aquellas personas que presenten síntomas y se encuentren en el ámbito sanitario o sociosanitario, especialmente cuando estén en contacto con personas vulnerables.

Los centros sanitarios -incluidas las clínicas dentales- pueden establecer el uso obligatorio de la mascarilla si lo consideran necesario, en función de su propia situación epidemiológica, tal y como recogen el Documento Marco para el Control de las Infecciones Respiratorias Agudas y el documento de Medidas de control de la transmisión de los virus respiratorios según umbral epidémico en Cataluña.

¿Hasta cuándo pueden mantenerse las obligaciones?

Dado que cada Comunidad Autónoma tiene la potestad sobre el uso de las mascarillas en su región, no hay una fecha específica de cuándo va a ser retirada la obligatoriedad.

Los criterios se basan principalmente en la tasa de incidencia de virus respiratorios, tanto por el hecho de que la cifra de pacientes sea mínima, como también porque la evolución vaya en descenso continuado.

De momento, en las Comunidades Autónomas donde sigue siendo obligatorio usar mascarilla, es previsible que la norma se mantenga al menos entre 2 y 3 semanas más.

Los anuncios regionales de una futura retirada no suelen ser inmediatos. Una vez se comunica oficialmente, suele aplicarse en torno a los 15 días, siempre que se mantengan las bajas tasas de incidencia.

Cuándo se recomienda seguir llevando mascarilla

El aumento de pacientes con afecciones respiratorias ha motivado la puesta en marcha de medidas con las que contrarrestar la evolución de enfermedades de este tipo. Entre ellas, se encuentra una muy conocida por todos los españoles: la obligatoriedad de llevar mascarilla.

Sin embargo, nos encontramos en una situación muy diferente a la vivida hace unos años, por lo que hay que saber dónde son obligatorias las mascarillas y dónde son recomendadas.

El uso de las mascarillas fue una de las medidas establecidas para frenar los contagios, una herramienta que ha demostrado su eficacia tanto en el control de la pandemia, como en la reducción general de la transmisión de infecciones respiratorias.

Esta protección es especialmente relevante en el caso de los colectivos más vulnerables y con mayor riesgo de exposición y transmisión de virus y bacterias.

Mantener la cultura de la responsabilidad adquirida durante los últimos años es fundamental para seguir protegiendo la salud de toda la ciudadanía y, por ello, utilizar mascarilla continuará siendo recomendable en diferentes localizaciones y circunstancias.

Personas con síntomas respiratorios

En centros sanitarios, las personas con síntomas respiratorios deben llevar mascarilla porque forma parte de la obligación general.

En el resto de espacios, su uso no es obligatorio por ley, pero sí está firmemente recomendado para:

  • Reducir contagios.
  • Proteger a personas vulnerables.
  • Evitar la propagación de virus en interiores concurridos.

Es importante continuar haciendo uso de las mascarillas y otras medidas higiénicas como el lavado de manos ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.

Al respecto, desde la Consejería de Salud y Consumo se continúa recomendando el uso de la mascarilla en centros sanitarios, transporte público o lugares con alta concentración de personas, como bibliotecas o centros comerciales, ya que los virus siguen en circulación.

Personas vulnerables

El Ejecutivo recomienda el uso responsable de las mascarillas en la población vulnerable, como los mayores de 60 años, las personas inmunodeprimidas, con enfermedades de riesgo o las mujeres embarazadas.

También ha aconsejado su uso al profesorado o alumnado con algún factor de vulnerabilidad, en los eventos multitudinarios, en las aglomeraciones y en celebraciones familiares o privadas cuando asista alguna persona vulnerable.

La recomendación se extiende a las personas con patologías crónicas, al personal sanitario y sociosanitario, a las personas embarazadas, a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, a quienes conviven con población de riesgo y a los fumadores.

Centros sanitarios y sociosanitarios

Los centros sanitarios son ámbitos de especial vulnerabilidad en los que la pandemia ha mostrado la necesidad de reforzar su uso en determinadas situaciones, en particular:

  • por las personas sintomáticas cuando estén en espacios compartidos;
  • por los y las profesionales que atienden a casos sintomáticos;
  • por las personas que trabajan en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI's) y en unidades con pacientes vulnerables, siguiendo las recomendaciones de control de infección aconsejadas por los Servicios de Medicina Preventiva y Prevención de Riesgos Laborales según la valoración del riesgo de cada centro sanitario;
  • en las urgencias hospitalarias o de Atención Primaria, incluida la sala de espera;
  • en los centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad, en caso de aparición de síntomas en trabajadores, residentes o visitantes, para evitar brotes, cuidando en todo caso el bienestar físico y emocional de los mayores.

Además, es importante continuar haciendo uso de las mascarillas y otras medidas higiénicas como el lavado de manos ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.

Transportes, aglomeraciones y espacios cerrados

El uso de mascarilla es especialmente aconsejable en lugares con ventilación limitada o durante periodos en los que aumenta la circulación de virus respiratorios.

También se aconseja cuando se va a estar en contacto con personas vulnerables, como mayores o pacientes con patologías previas.

En los eventos multitudinarios, como competiciones deportivas o conciertos, celebrados tanto en interiores como en exteriores no será obligatorio llevar mascarilla.

En el acceso a las estaciones o en los andenes, la mascarilla no será obligatoria.

Qué mascarilla elegir según la situación

De forma general, existen tres tipos de mascarillas. Por un lado, están las higiénicas, pensadas para un uso cotidiano; las quirúrgicas, diseñadas para evitar la transmisión de gotas respiratorias; y por último, las mascarillas de protección respiratoria, como las FFP, que filtran el aire inhalado.

Dentro de estas últimas se encuentran las FFP1, FFP2 y FFP3. A mayor nivel, mayor capacidad de filtración, siendo las FFP2 y FFP3 las más utilizadas en entornos sanitarios o en situaciones de mayor riesgo.

Además, es importante tener en cuenta que no todas las mascarillas protegen de la misma forma. Las mascarillas higiénicas y quirúrgicas están orientadas principalmente a evitar la contaminación cruzada, es decir, a proteger a las personas del entorno.

En cambio, las mascarillas de protección respiratoria, como las FFP, están diseñadas para filtrar el aire que se inhala y ofrecer una mayor protección a quien las utiliza.

Diferencias entre FFP2 y FFP3

La diferencia principal entre una mascarilla FFP2 y una FFP3 está en el nivel de protección que ofrecen frente a las partículas que se inhalan, así como en el grado de ajuste al rostro.

La FFP2 proporciona una protección alta y es la más utilizada en el día a día cuando se busca reducir el riesgo de contagio en espacios cerrados, centros sanitarios o situaciones de mayor exposición.

Ofrece un buen equilibrio entre protección, comodidad y tiempo de uso, por lo que suele ser la opción recomendada para la mayoría de personas.

La FFP3, por su parte, ofrece el máximo nivel de protección respiratoria disponible en este tipo de mascarillas.

Su capacidad de filtración es mayor y su ajuste al rostro suele ser más hermético, lo que reduce aún más la entrada de partículas.

Por este motivo, se utiliza principalmente en entornos sanitarios más exigentes o por personas que necesitan extremar las precauciones.

Por este motivo, mientras que la FFP2 es suficiente en la mayoría de situaciones habituales, la FFP3 está pensada para contextos de mayor riesgo o para quienes buscan una protección adicional.

Cuándo utilizar una FFP2 o una FFP3

El uso de mascarillas FFP2 o FFP3 se recomienda cuando existe un mayor riesgo de exposición a virus respiratorios, especialmente en espacios cerrados o con alta concentración de personas.

Son habituales, por ejemplo, al acudir a hospitales, centros de salud o residencias, así como en lugares con ventilación limitada o durante periodos en los que aumenta la circulación de virus respiratorios.

También se aconsejan cuando se va a estar en contacto con personas vulnerables, como mayores o pacientes con patologías previas.

En el caso de personas con síntomas respiratorios, el uso de una mascarilla de mayor protección ayuda a reducir la transmisión, especialmente en entornos donde no es posible mantener la distancia.

De forma general, la FFP2 es la opción más adecuada para la mayoría de estas situaciones, mientras que la FFP3 se reserva para escenarios concretos donde se requiere una protección reforzada.

Mascarillas N95 y KN95

Las mascarillas N95 y KN95 son modelos certificados fuera de la normativa europea.

Su nivel de protección es similar al de una FFP2, pero no están reguladas por los estándares europeos.

En España y en el resto de Europa, las mascarillas de referencia son las FFP2 y FFP3, que cumplen con la normativa comunitaria y son las recomendadas en el ámbito sanitario.

Cuál ofrece mayor protección

La mascarilla que ofrece mayor protección respiratoria es la FFP3, ya que cuenta con el mayor nivel de filtración.

Aun así, para la mayoría de situaciones habituales, una FFP2 bien ajustada proporciona una protección elevada y suficiente, siempre acompañada de otras medidas como la ventilación y la higiene de manos.

Protocolo para la desinfección y reutilización de mascarillas FFP2 y FFP3

Qué ocurre en el trabajo, las escuelas y los eventos

La mascarilla no será obligatoria en los ámbitos escolares. En el entorno laboral, con carácter general, tampoco lo será.

No obstante, los responsables en materia de prevención de riesgos laborales, y de acuerdo con la correspondiente evaluación del riesgo del puesto de trabajo, podrán establecer las medidas preventivas adecuadas que estimen convenientes, como el uso de mascarilla.

En los eventos multitudinarios, como competiciones deportivas o conciertos, celebrados tanto en interiores como en exteriores no será obligatorio llevar mascarilla.

Respecto a la continuidad de las limitaciones de aforos, la ministra ha indicado que la competencia corresponde a las comunidades autónomas.

Medidas complementarias frente a las infecciones respiratorias

La protección frente a los virus respiratorios no depende únicamente del uso de mascarilla. Aun así, para la mayoría de situaciones habituales, una FFP2 bien ajustada proporciona una protección elevada y suficiente, siempre acompañada de otras medidas como la ventilación y la higiene de manos.

La Consejería de Salud y Consumo ha puesto en marcha además una campaña de información, a través de Salud Responde, para dar consejos a la población sobre cómo actuar ante la gripe, gripe A o la Covid-19.

Así, la ciudadanía andaluza podrá conocer cómo actuar ante infecciones respiratorias, recibiendo consejos para hacer frente a la sintomatología más habitual a través del teléfono 955 545 060 y de la aplicación de Salud Responde.

Profesionales sanitarios expertos en la materia han diseñado una serie de recomendaciones generales para cualquier persona que presente fiebre por encima de 38 grados, tenga tos o mucosidad abundante y dolor de cabeza o malestar general.

La opción 1 es para mayores de 70 años, a quienes se derivará a un agente. En la opción 2 se aconseja, en primer lugar, la vacunación como medio más eficaz para evitar contraer o transmitir la gripe o la Covid-19 y se le da la posibilidad de pedir cita con su médico o enfermera de Atención Primaria (opción 3) o de escuchar las recomendaciones generales ante los síntomas más comunes.

La directora gerente del SAS ha hecho un llamamiento a continuar con la vacunación.

Hasta final de campaña se continuará vacunando sin cita frente a la gripe, la Covid-19 y Virus Respiratorio Sincitial (VRS) a cualquier persona de los grupos de riesgo que se acerque a los puntos de vacunación de Atención Primaria.

Por qué sigue siendo importante el uso responsable

Tres años después de que la Organización Mundial de la Salud declarase la pandemia global de COVID-19, el Gobierno ha acordado el fin de la crisis sanitaria ocasionada por este virus.

El uso de las mascarillas fue una de las medidas establecidas para frenar los contagios, una herramienta que ha demostrado su eficacia tanto en el control de la pandemia, como en la reducción general de la transmisión de infecciones respiratorias.

Esta protección es especialmente relevante en el caso de los colectivos más vulnerables y con mayor riesgo de exposición y transmisión de virus y bacterias.

Mantener la cultura de la responsabilidad adquirida durante los últimos años es fundamental para seguir protegiendo la salud de toda la ciudadanía y, por ello, utilizar mascarilla continuará siendo recomendable en diferentes localizaciones y circunstancias.

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