El hipoclorito sódico es un compuesto fuertemente oxidante y corrosivo que se utiliza en el tratamiento de agua, la desinfección, el control de olores, la síntesis química y los lavadores de gases de combustión. Para su transporte, almacenamiento y manipulación, los plásticos reforzados con fibra de vidrio -FRP- ofrecen soluciones de larga duración cuando se seleccionan correctamente la resina, la barrera química, el sistema de curado y el diseño estructural.
Los FRP basados en resinas epoxi vinilester especiales son materiales de construcción habituales para el transporte y el almacenaje de hipoclorito sódico, con casos históricos de más de 20 años de servicio. Un tanque fabricado en FRP, bien especificado y construido, puede durar de 20 a 30 años o más, con inspecciones regulares de la barrera química cada dos años y con la necesidad de pequeñas reparaciones.
Por qué el hipoclorito sódico exige materiales resistentes
Las soluciones comerciales de hipoclorito sódico, generalmente con 9-15% de cloro activo, son estabilizadas con hidróxido sódico. Esto y su fuerte poder oxidante le hacen muy corrosivo para muchos materiales de construcción. Los líquidos que contengan hipoclorito de sodio son corrosivos para muchos materiales.
El hipoclorito sódico, compuesto químico de gran poder oxidante, desempeña un papel crucial en una gran variedad de procesos de desinfección. Gracias a su excelente capacidad para combatir eficazmente microorganismos patógenos, el hipoclorito sódico se ha convertido en un ingrediente activo indispensable para una amplia gama de aplicaciones.
El hipoclorito sódico se utiliza y se produce en muchos procesos, como el tratamiento de agua y desinfección, control de olores, síntesis química y los lavadores de gases de combustión. En las instalaciones de tratamiento de agua, el equipo puede quedar expuesto a químicos, sales y sustancias corrosivas.
Composición química y factores que determinan la agresividad
La estabilidad del hipoclorito sódico depende de varios factores, como la concentración, pH, temperatura, y las impurezas como los metales. Por ejemplo, si el agua dura se utiliza para la preparación del hipoclorito, este no será tan estable debido a la contaminación por metales como el hierro, calcio y otros metales, lo que lo hará que sea más agresivo frente a los materiales de construcción de tanques de almacenaje.
El pH puede variar de forma significativa cuando se forma el hipoclorito, por ejemplo en los procesos químicos y en los lavadores de cloro. En solución acuosa, el hipoclorito sódico da lugar a un equilibrio de las siguientes especies químicas: cloro (Cl2), ácido hipocloroso (HClO) e ion hipoclorito (ClO-).
Cl2 + H2O -> HClO + HCl
HClO -> OCl− + H+
Según el valor de pH de la solución, varían las proporciones de cada especie. En aguas entre 6,5 y 8,5 ambas especies estarán en equilibrio. Con un pH inferior a 5 todo el cloro está en forma de ácido hipocloroso (HClO), de gran poder oxidante y desinfectante, pero de baja estabilidad.
Sin embargo, a medida que el pH aumenta, este ácido se disocia en hipoclorito (ClO-), disminuyendo significativamente su poder oxidante y efectividad desinfectante a partir de pH superiores a 7,0, aunque su estabilidad aumenta. La eficacia desinfectante del cloro disminuye con un aumento del pH paralelo a la conversión de HOCl no disociado en OCl-.

Cuando la estabilidad del sistema se ve comprometida, se pueden activar varios mecanismos. El ácido hipocloroso (HOCI) y el hipoclorito sódico, como ión ClO-, se descomponen a través de varias reacciones posibles que pueden ocurrir en función de la temperatura, incluso en ausencia de cualquier catalizador.
Se supone que cualquier producto intermedio que se forme durante las reacciones anteriores puede tener efectos significativos sobre varios materiales. Por ello es muy importante conocer cuanto más sea posible las condiciones de operación y, de este modo, la estabilidad del hipoclorito, antes de seleccionar un material de construcción.
Se debe dar prioridad a evitar la formación de productos inestables o para modificar los parámetros del proceso para mejorar la estabilidad del hipoclorito.
Ventajas del FRP en el servicio con hipoclorito
Los plásticos reforzados con fibra -FRP- han sido y son los materiales de construcción preferidos durante muchos años, como se confirma en una encuesta reciente de la industria y como se ha demostrado en numerosos casos históricos publicados.
El FRP proporciona una excelente resistencia contra muchos ambientes corrosivos. Los equipos de FRP ayudan a reducir el mantenimiento relacionado con la corrosión y proporcionan un rendimiento estable durante el funcionamiento a largo plazo.
En comparación con los equipos metálicos tradicionales, el FRP facilita el transporte y la instalación. Los equipos FRP se pueden personalizar según la capacidad del tanque, el proceso de tratamiento de agua, las condiciones químicas y los requisitos de instalación.
- Excelente resistencia química.
- Larga vida útil.
- Estructura ligera.
- Baja necesidad de mantenimiento.
- Capacidad de diseño personalizado.
- Adaptación a tanques, tuberías, depuradores, torres de absorción y conductos.
Las razones por las que FRP es el material preferido son principalmente su bajo coste inicial, bajos costes de mantenimiento y la larga vida de los tanques. Otros materiales de construcción no durarán tanto o tienen un coste de más del doble que un tanque de FRP.
Aplicaciones principales de las soluciones FRP
Tanques de almacenamiento de hipoclorito
Se han utilizado muchos materiales de construcción para transportar y almacenar el hipoclorito sódico a temperatura ambiente, por ejemplo grados especiales de polietileno -LHPDE, PEX-, CPVC, FRP y titanio. El titanio está considerado como el mejor, pero su elevado coste y disponibilidad son factores que limitan su uso.
El PE puede durar entre 7 y 11 años. Los FRP basados en resinas epoxi vinilester especiales son los materiales de construcción más comunes utilizados para el transporte y el almacenaje, basados en casos históricos de más de 20 años de servicio.
Un tanque fabricado en FRP, bien especificado y construido, puede durar de 20 a 30 años o más, con inspecciones regulares de la barrera química cada dos años y con la necesidad de pequeñas reparaciones. Un diseño y fabricación inapropiados pueden conducir a un fallo de la barrera química y daño en la estructura en menos de 5 años, lo que requerirá la sustitución del tanque.
Tanques de dosificación y proceso
La dosificación de productos químicos es un proceso esencial en muchos sistemas de tratamiento de agua. Los productos químicos comunes incluyen hipoclorito de sodio, químicos de cloro, ácidos y álcalis.
Los tanques de almacenamiento de productos químicos de FRP brindan soluciones de almacenamiento confiables con excelente compatibilidad química. Sus aplicaciones incluyen sistemas de dosificación de productos químicos, sistemas de desinfección, plantas potabilizadoras de agua e instalaciones de tratamiento industriales.
Los tanques de aguas residuales de FRP se utilizan ampliamente porque proporcionan excelente resistencia a la corrosión, durabilidad a largo plazo, estructura ligera y capacidad personalizada.
Recubrimientos interiores de cisternas metálicas
Un caso especial son los recubrimientos en FRP de las cisternas de transporte fabricadas en acero o acero inoxidable. La vida de servicio de estas soluciones depende de la integridad mecánica del tanque para prevenir la separación entre el laminado y el acero, o el agrietamiento de la superficie.
Tuberías de proceso y transporte
Las instalaciones de tratamiento de agua requieren sistemas de tuberías confiables para transportar aguas residuales, químicos, agua de proceso y agua de salada. Las tuberías de FRP proporcionan resistencia a la corrosión, instalación ligera, menor dificultad de transporte e instalación y larga vida útil.
Los sistemas de tuberías de FRP se aplican en el transporte de hipoclorito, la distribución de productos químicos, las líneas de aguas residuales y los circuitos de agua salada. La selección del sistema debe considerar la compatibilidad química, las condiciones de presión, la temperatura de operación, la expansión y el soporte de la tubería.
Depuradores, torres y conductos
Los sistemas de reducción de olores en centrales de tratamiento de aguas residuales también están hechos de FRP basado en epoxy vinilester. Los depuradores, torres de absorción, conductos, rejillas y tuberías están hechos todos de FRP.
Los procesos de tratamiento de aguas residuales pueden generar gases corrosivos, entre ellos sulfuro de hidrógeno (H2S) y gases que contienen cloro. Estos gases pueden corroer las estructuras de los equipos y afectar la seguridad de las instalaciones. Los sistemas de ventilación y depuradores de FRP proporcionan soluciones resistentes a la corrosión para el tratamiento de gases.
Selección de la resina para hipoclorito sódico
La experiencia indica que la resina epoxi vinilester adecuada, preferiblemente bromada, es un elemento clave para obtener un buen resultado del FRP frente al hipoclorito sódico a temperatura de servicio ambiente.
Las resinas epoxi vinilester bromadas y las resinas formuladas con gran resistencia a los álcalis han mostrado un comportamiento especialmente favorable en este servicio. Los sistemas de curado libres de cobalto continúan siendo la opción preferida mientras sea posible, y también las resinas epoxi vinilester bromadas.
Los estudios de laboratorio y los realizados en dos tanques de almacenaje se hicieron con resinas epoxi vinilester, resinas epoxi vinilester bromadas y una epoxi novolaca vinilester. Los laminados basados en resinas epoxi vinilester bromadas con un velo de vidrio C y curados con BPO/DMA retuvieron una terminación superficial de semi-brillo, y no se observó ataque a la resina después de 12 meses.
Las probetas hechas con resinas epoxi vinilester convencionales y un velo de vidrio C, curadas con BPO/DMA, tuvieron una terminación más plana de la superficie después de 12 meses. Mostraron un menor ataque que el observado con el sistema de curado basado en cobalto, pero ligeramente superior al de las probetas hechas con resinas epoxi vinilester bromadas.
Diseño de la barrera química
La barrera química es la primera línea de defensa del tanque o equipo FRP frente al hipoclorito. Debe diseñarse adecuadamente, por ejemplo con un doble velo de superficie, sin el uso de cargas, aditivos ni pigmentos, y con un buen diseño estructural.
Los laminados de prueba consistieron en 3 capas de Mat de 450 gr/m2 con un velo por cada lado. Después de cortados a la medida, los bordes de los paneles se recubrieron con resina para evitar el ataque químico a la fibra.
La barrera química debe proteger completamente las fibras y evitar que el hipoclorito alcance zonas de vidrio, poliéster, uniones o bordes insuficientemente sellados. La continuidad de la barrera es especialmente importante en boquillas, bridas, fondos, tapas, líneas de nivel, apoyos y zonas sometidas a esfuerzos.
El tipo de velo influye de forma importante en el comportamiento. Algunas fibras de poliéster desaparecieron durante las pruebas, dejando canales huecos en su lugar. Ello indicó que las fibras de poliéster habían sido atacadas por el hipoclorito sódico a 50 °C.
Los laminados basados en resina epoxi vinilester bromada con un velo de vidrio C y curados con BPO/DMA no mostraron ataque a la resina después de 12 meses. La utilización de vidrio C puede resultar preferible cuando se busca una mayor estabilidad de la superficie frente al hipoclorito.
Influencia del sistema de curado y del cobalto
Una formulación sin cobalto o muy baja en cobalto es otro elemento clave para mejorar la vida de servicio. Los sistemas de curado evaluados incluyeron un sistema de peróxido de metil etil cetona -MEKP- y cobalto -Co-, y uno de peróxido de benzoilo -BPO- y dimetil anilina -DMA-.
El cobalto tiene un efecto catalítico sobre el hipoclorito sódico que aumenta con la temperatura. Los productos de la descomposición del hipoclorito se cree son perjudiciales para la resina y el velo de poliéster.
La probeta basada en resina epoxi vinilester bromada con dos velos de poliéster y curada con cobalto y MEKP también mostró ataque superficial. Las probetas hechas con resina epoxi vinilester bromada y un velo de poliéster curado con BPO/DMA retuvieron un mejor aspecto superficial frente a las mismas curadas con Co/MEKP.
Se hicieron pruebas con hipoclorito sódico al 5,25% a 65 °C durante 10 meses. La pérdida de peso se relacionó directamente con la cantidad de cobalto.
| Sistema de curado | Pérdida de peso |
|---|---|
| BPO/DMA | 2% |
| 0,1% de cobalto 6%/MEKP | cerca de un 7% |
| 0,3% de cobalto 6%/MEKP | 18% |
El contenido en cobalto activo en un sistema de curado puede ser minimizado a través de sinergias con el potasio. Existen en el mercado mezclas comerciales de los promotores cobalto y potasio.
El efecto de la concentración de cobalto ha sido estudiado también a 40 °C. El estudio confirmó que, a 40 °C, el impacto del cobalto en el hipoclorito sódico es menos pronunciado.
Sin embargo, se puede determinar que hay una diferencia entre un nivel de Cobalto 6% del 0,03%, frente al 0,2%. Ambos laminados con resinas epoxi vinilester y epoxi vinilester bromada, curados con un 0,03% de Cobalto 6%, mantuvieron mejor el conjunto de propiedades.
Por ello, se pueden permitir pequeñas cantidades de cobalto en el almacenaje de hipoclorito sódico estabilizado a temperatura ambiente, pero los niveles de cobalto deben minimizarse especialmente cuando aumentan la temperatura, la concentración o el tiempo de exposición.
Curado y postcurado
Un buen curado de la resina es esencial para obtener una barrera química estable. Sería deseable un postcurado siguiendo la recomendación DIN 18820.
En los estudios de laboratorio, los paneles fueron curados a temperatura ambiente durante la noche, seguido de un postcurado a 94 °C durante 8 horas. Todas las probetas fueron postcuradas durante 8 horas a 94 °C.
En otro estudio, las probetas fueron postcuradas a 100 °C durante 5 horas. El postcurado reduce la cantidad de componentes residuales y mejora el desarrollo de las propiedades químicas y mecánicas del laminado.
Temperatura, concentración y condiciones de operación
La temperatura es uno de los factores más importantes para la estabilidad del hipoclorito y para la resistencia del FRP. Las soluciones estables de hipoclorito sódico deben mantenerse con pH>11 y T<40 °C, sin metales contaminantes y con agua blanda para la dilución.
También es necesaria la protección del sol directo sobre el tanque, especialmente en la fase de vapor, y el recubrimiento externo de las tuberías. La exposición solar puede elevar la temperatura local y acelerar la descomposición del hipoclorito.
Los estudios históricos de resistencia química de los FRP frente al hipoclorito sódico se realizaron tradicionalmente a temperaturas elevadas, en un intento de detectar claramente las diferencias entre los sistemas probados.
Los paneles se sumergieron en una solución de hipoclorito del 10 al 15%, y entre 50 y 65 °C. La solución de hipoclorito fue cambiada una vez por semana para mantener la concentración de cloro sobre el 9% en todo momento durante la prueba.
Después de 1, 3, 6 y 12 meses, los paneles fueron sacados y se evaluó la dureza Barcol, la resistencia a la flexión, el módulo de flexión y también visualmente.
Ninguna de las pruebas sobre las probetas mostró una significativa reducción de las propiedades de la flexión después de 12 meses. El ataque superficial de las probetas varió y se determinó por una inspección visual.
Resultados de las pruebas de resistencia química
La superficie de las probetas hechas con resina epoxi novolaca vinilester y curada con BPO/DMA fue la que sufrió más. El sesenta por ciento del recubrimiento de los bordes desapareció durante las pruebas.
Estas dos observaciones indican un ataque químico, por lo que esta resina no se considera como la mejor para un largo tiempo de vida. La pérdida de brillo y el ataque de la superficie son indicadores tempranos que deben considerarse junto con la pérdida de masa y las propiedades mecánicas.
Si bien hubo alguna pérdida de brillo, el análisis al microscopio mostró el ataque al velo de poliéster. Algunas de las fibras de poliéster habían desaparecido dejando canales huecos en su lugar.
Los laminados basados en resinas epoxi vinilester bromadas con un velo de vidrio C y curados con BPO/DMA retienen una terminación superficial de semi-brillo, y no se observa ataque a la resina después de 12 meses.
Las probetas colocadas en tanques de almacenaje a temperatura ambiente mostraron un comportamiento más favorable que las expuestas a temperaturas elevadas. La resina epoxi novolaca vinilester perdió brillo superficial y mostró ligeros signos de ataque a la resina.
No se encontraron diferencias en las otras probetas que fueron evaluadas en estos tanques. Esto es probablemente debido a las temperaturas más bajas donde las probetas fueron expuestas.
Los datos fueron comparados con los resultados de un estudio realizado en laboratorio durante 2 años a 40 °C y en una solución estabilizada de hipoclorito sódico al 8%, que fue del 5,25% durante los últimos 18 meses de exposición debido a la dificultad de encontrar hipoclorito sódico comercial del 8%.
Todas las probetas de pruebas han mantenido una superficie brillante después de 12 meses y no se han deteriorado de una manera significativa. El estudio confirmó que, a 40 °C, el impacto del cobalto en el hipoclorito sódico es menos pronunciado.
Control de la estabilidad del hipoclorito
Los materiales FRP no deben seleccionarse sin considerar primero la estabilidad del producto químico. La estabilidad del hipoclorito depende de la concentración, el pH, la temperatura, las impurezas metálicas, la calidad del agua de dilución, la exposición solar y el tiempo de permanencia.
El proceso industrial implica comúnmente la adición de cloro a un exceso de hidróxido sódico. Se obtienen soluciones que contienen aproximadamente 15,70-20,93% de hipoclorito sódico, equivalentes a 15,00-20,00% de cloro activo, y un exceso de bases libres, generalmente menos del 1% expresadas como NaOH, lo que proporciona un pH de aproximadamente 12,5-13,5 y actúa como estabilizador.
Las soluciones concentradas de hipoclorito sódico tienen varias utilizaciones industriales y, cuando se utilizan en una forma no modificada o diluida adecuadamente, también se utilizan para la desinfección de artículos.
La descomposición espontánea produce clorato sódico, cloruro sódico y pequeñas cantidades de clorito sódico. Los productos intermedios y subproductos de descomposición pueden ser perjudiciales para las resinas, los velos y las interfaces del laminado.
Recomendaciones de diseño y fabricación
La experiencia nos indica los siguientes elementos clave para un buen resultado del FRP frente al hipoclorito sódico a temperatura de servicio ambiente:
- Utilizar una resina epoxi vinilester adecuada, preferiblemente bromada.
- Diseñar adecuadamente la barrera química, por ejemplo con un doble velo de superficie, sin el uso de cargas, aditivos ni pigmentos, y un buen diseño estructural.
- Utilizar una formulación sin cobalto o muy baja en cobalto.
- Realizar un buen curado de la resina, siendo deseable un postcurado siguiendo la recomendación DIN 18820.
- Realizar inspecciones regularmente.
- Mantener soluciones estables de hipoclorito sódico, con pH>11 y T<40 °C.
- Evitar metales contaminantes y utilizar agua blanda para la dilución.
- Proteger el tanque del sol directo, especialmente la fase de vapor.
- Aplicar un recubrimiento externo de las tuberías.
Un diseño y fabricación inapropiados pueden conducir a un fallo de la barrera química y daño en la estructura en menos de 5 años. Por ello, la compatibilidad química debe evaluarse junto con las cargas hidrostáticas, la presión, el viento, los apoyos, las conexiones, la expansión térmica y las condiciones de montaje.
Detalles constructivos de tanques y tuberías FRP
La selección de materiales para equipos FRP de tratamiento de agua debe realizarse de acuerdo con las condiciones químicas, la temperatura de funcionamiento y los requisitos de servicio.
El diseño del equipo debe considerar la operación continua, los requisitos de mantenimiento y la vida útil esperada. La personalización incluye tanques verticales, tanques horizontales, recipientes de proceso, conexiones de brida, diseño de boquilla, integración de tuberías, carga líquida, carga de viento y requisitos de instalación.
Las conexiones, bridas y boquillas deben diseñarse para evitar concentraciones de tensión y discontinuidades en la barrera química. Las superficies internas deben quedar uniformes, correctamente curadas y libres de poros, inclusiones, zonas secas o daños mecánicos.
En tuberías, las instalaciones deben evitar zonas de estancamiento, porque el hipoclorito estancado puede liberar gases y atacar localmente al material. Los circuitos de recirculación o los procedimientos de lavado son esenciales para prevenir la degradación localizada.
Los tramos exteriores deben protegerse frente a la radiación solar y el calentamiento. La expansión y el alivio de tensiones deben resolverse mediante bucles de expansión y accesorios de sujeción adecuados.
Inspección y mantenimiento
Las inspecciones regulares de la barrera química cada dos años permiten identificar pérdida de brillo, ampollas, fisuras, delaminaciones, porosidad, zonas erosionadas, daños en bordes y deterioro alrededor de boquillas o bridas.
La inspección debe incluir la superficie interna, la fase de vapor, los fondos, las conexiones, los apoyos, los puntos de drenaje y las zonas expuestas a salpicaduras o condensación.
Las pequeñas reparaciones realizadas durante las inspecciones pueden evitar el avance del ataque químico hacia la estructura. La reparación debe restablecer la continuidad de la barrera y respetar el sistema de resina, velo y curado utilizado originalmente.
Los problemas de corrosión, fugas, mantenimiento frecuente y vida útil reducida suelen aparecer cuando existe una selección inadecuada de materiales o un diseño insuficiente de la barrera química.
FRP en plantas de tratamiento de agua
El tratamiento del agua es un proceso esencial para proteger los recursos hídricos, apoyar la producción industrial y mejorar la sostenibilidad ambiental. Los sistemas modernos de tratamiento de agua se utilizan ampliamente en el tratamiento de aguas residuales municipales, el tratamiento de aguas residuales industriales, el tratamiento químico de aguas residuales, los sistemas de desalinización y los sistemas de reciclaje de agua.
Los equipos de FRP se utilizan ampliamente en sistemas de tratamiento de aguas residuales debido a su resistencia a la corrosión y durabilidad. Las aplicaciones incluyen tanques de almacenamiento de aguas residuales, tanques de dosificación de químicos y sistemas de tuberías.
Las instalaciones municipales de tratamiento de agua requieren equipos confiables para el almacenamiento de agua, la filtración, el tratamiento químico y los sistemas de distribución. Los tanques y sistemas de tuberías de FRP brindan soluciones livianas y resistentes a la corrosión.
El equipo FRP también es adecuado para almacenamiento de agua de mar, sistemas de filtración y sistemas de tratamiento químico. Los materiales FRP se utilizan ampliamente en aplicaciones de agua de mar porque proporcionan resistencia al cloruro, protección contra la corrosión y estabilidad a largo plazo.
| Aplicación | Solución FRP |
|---|---|
| Tratamiento de aguas residuales industriales | Tanque de aguas residuales de FRP |
| Sistema de dosificación de productos químicos | Tanque químico de FRP |
| Sistema de desalinización | Tanque de agua de mar FRP |
| Tratamiento con cloro | Depurador de FRP |
| Transporte acuático | Tubería de FRP |
| Sistema de filtración | Recipiente de filtro de FRP |
Relación entre desinfección y selección del material
La actividad desinfectante de las soluciones de hipoclorito sódico depende en gran medida de la actividad bactericida del ácido hipocloroso y, por consiguiente, de su presencia en las soluciones. La eficacia de la actividad se ve influenciada por la temperatura, el tiempo de contacto, el tipo y la concentración de los microorganismos y, sobre todo, del pH.
El hipoclorito sódico posee propiedades desinfectantes altamente eficaces debido a su gran capacidad para destruir la estructura celular de microorganismos. Al ser un poderoso agente oxidante, el hipoclorito sódico actúa rápidamente sobre bacterias, virus y hongos, eliminándolos de manera efectiva en una gran variedad de superficies y medios acuosos.
Esta misma capacidad oxidante que proporciona eficacia microbiológica determina las exigencias de resistencia química para los tanques, tuberías y equipos FRP. Una mayor disponibilidad de ácido hipocloroso, una temperatura elevada o la formación de productos de descomposición pueden aumentar la agresividad hacia los materiales.
Dosificación, carga orgánica y tiempo de contacto
Los profesionales encargados de diseñar o validar sistemas químicos de descontaminación de efluentes se enfrentan a un reto crítico de cálculo: determinar la combinación precisa de concentración de hipoclorito sódico y tiempo de contacto necesarios para cumplir la normativa.
La relación C×t -concentración de desinfectante multiplicada por tiempo de contacto- proporciona el marco teórico, pero su traducción en parámetros operativos para los sistemas de tratamiento por lotes exige una atención rigurosa a los perfiles de resistencia de los patógenos, la interferencia de la carga orgánica y las realidades hidráulicas.
La concentración de cloro libre medida en ppm multiplicada por el tiempo de contacto en minutos da un valor C×t que se correlaciona con la inactivación microbiana. Esta relación no es perfectamente lineal, pero proporciona una base para el diseño del sistema.
La materia orgánica en las corrientes de efluentes ejerce una demanda inmediata de cloro que reduce el cloro libre disponible para la desinfección. Las proteínas, los lípidos, los carbohidratos y los ácidos nucleicos ejercen una demanda inmediata de cloro a través de reacciones de oxidación.
Los estudios realizados con suero fetal bovino al 5% y ácido húmico como simulantes demostraron que la inactivación completa de más de 106 esporas de B. thuringiensis requería 5700 ppm de cloro libre y un tiempo de contacto de 2 horas.
Para la descontaminación de derrames de sangre, una dilución 1:10 de hipoclorito sódico al 5,25%-6,15% proporciona aproximadamente 5250-6150 ppm de cloro disponible después de limpiar la superficie.
Consideraciones finales para especificar una solución FRP
La especificación de una solución FRP para hipoclorito sódico debe comenzar con la caracterización completa del servicio: concentración, pH, temperatura mínima y máxima, tiempo de permanencia, presencia de metales, calidad del agua de dilución, exposición solar, presión, ciclos de operación y posibilidad de estancamiento.
A continuación deben definirse la resina, la barrera química, el tipo de velo, el sistema de curado, el postcurado, el diseño estructural, las conexiones, los soportes y el programa de inspección. La elección del FRP no debe basarse únicamente en la resistencia general a la corrosión.
Las soluciones FRP correctamente diseñadas permiten utilizar tanques de almacenamiento, tanques de dosificación, recipientes de proceso, tuberías, depuradores, torres de absorción, conductos, rejillas y recubrimientos interiores en instalaciones donde el hipoclorito sódico constituye el producto químico de servicio.
La combinación de una resina epoxi vinilester adecuada, preferiblemente bromada, una barrera química con doble velo de superficie, un sistema de curado con bajo contenido de cobalto o sin cobalto, un postcurado apropiado, condiciones estables de operación y revisiones periódicas proporciona la base para alcanzar una vida de servicio prolongada.
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