Sopa depurativa de 7 días: receta, menú semanal y precauciones

La sopa depurativa de 7 días es un plan hipocalórico de corta duración basado principalmente en verduras, frutas y una sopa baja en calorías. Este plan sólo podrá llevarse a cabo durante una semana y deberá estar seguido de una dieta sana y equilibrada.

Siempre que intentemos perder peso, lo ideal sería consultar con un nutricionista para que nos haga un estudio y nos recomiende cuales son los alimentos que mejor nos van a ayudar en nuestro objetivo de adelgazar. Pero no sólo los alimentos, sino que nos dará una serie de pautas que son necesarias para lograr el éxito.

De todas formas, deberás tener en cuenta que para adelgazar será necesario hacer deporte, una buena hidratación, dormir bien y suprimir de la dieta algunos tipos de grasas, los productos ultraprocesados y los azúcares.

Qué es la dieta de la sopa depurativa

La dieta de la sopa quema grasa, en ocasiones conocida como la dieta de la sopa de cebolla, es un plan de alimentación a corto plazo, en el que en siete días se pueden llegar a perder unos 4 kilos. Si pasado este tiempo consideras que tienes que perder más peso, te aconsejamos que consultes a un nutricionista.

La sopa se incluye dentro de una dieta semanal hipocalórica basada en la dieta mediterránea y se toma como entrante o primero de comidas y cenas.

Esta dieta de la sopa quema grasa no es una dieta en la que solo beberás sopa. Eso no es saludable ni sostenible a largo plazo. En esta dieta, la sopa es la protagonista porque será tu entrante o primer plato en tus comidas y cenas.

Los demás platos de esta dieta son hipocalóricos y es por eso que al combinarlos con el poder saciante y diurético de la sopa, conseguirás adelgazar de manera saludable y sin pasar hambre.

La ventaja de esta sopa quemagrasas es que se puede tomar las veces que se quiera y en cualquier horario.

¿La sopa quema realmente la grasa?

No de forma directa: ningún alimento tiene la capacidad fisiológica de quemar grasa por sí mismo. Lo que produce la pérdida de peso es el déficit calórico que genera un plan hipocalórico, rico en agua, fibra y verduras.

La dieta de la sopa, y especialmente el programa de sopa de repollo de 7 días, puede ser eficaz para provocar una pérdida de peso rápida, a menudo de varios kilos durante la primera semana. Sin embargo, se trata de una dieta hipocalórica temporal que favorece sobre todo la pérdida de agua y grasa a corto plazo.

La bajada de peso depende del metabolismo, el punto de partida y la retención de líquidos de cada persona, pero suele situarse entre 2 y 5 kilos en los siete días que dura el plan. En Naturhouse recordamos que buena parte de esa pérdida inicial corresponde a líquidos retenidos y no exclusivamente a grasa corporal, por lo que el peso puede recuperarse con rapidez si después no se mantienen hábitos alimentarios equilibrados y actividad física regular.

Esta sopa se elabora a base de verduras al vapor, bajas en calorías, en grasas y en hidratos de carbono y que son depurativas, ayudan a eliminar la hinchazón, la retención de líquidos e impurezas y permite bajar hasta 8 kilos en una semana. La pérdida de peso dependerá del metabolismo de la persona, la edad, el peso inicial y otros factores como el deporte, la ingesta de agua o el descanso nocturno.

Si estas buscando perder peso sin pasar hambre, te contamos todo lo que debes saber de la dieta de la sopa para adelgazar 7 kilos en una semana.

La dieta de la sopa quema grasa, en ocasiones conocida como la dieta de la sopa de cebolla, es un plan de alimentación a corto plazo, en el que en siete días se pueden llegar a perder unos 4 kilos.

Cómo funciona la sopa depurativa

Poder depurativo

Su composición en ingredientes vegetales diuréticos (apio, cebolla, pimientos, tomate…) y su gran proporción de líquido hacen de la sopa un alimento depurativo, que favorece la hidratación y resulta ideal para eliminar toxinas y “limpiar” el organismo.

Además, al favorecer la eliminación de líquidos, también hace que te sientas más deshinchada.

Efecto saciante

Al llenar el estómago de líquido éste se expande más y la comida permanece más tiempo en él.

Por ello, es mejor tomar las sopas con los vegetales cortados a trocitos, ya que al ser sólidos retardan el vaciado del estómago y llenan más.

Si tomas la sopa calentita, además de ser reconfortante, favorece todavía más la saciedad.

Un cuenco de 250 ml de sopa de repollo produce una sensación de saciedad gracias a su alto contenido en verduras, con apenas unas pocas centenas de calorías. El agua presente en la preparación actúa como un supresor natural del apetito, mientras que la fibra del repollo retrasa la digestión.

Digestión

Las sopas que contienen alimentos sometidos a una cocción prolongada se digieren con facilidad, por lo que aumenta la biodisponibilidad de sus nutrientes.

Al mejorar la digestibilidad se evita que se produzcan problemas como hinchazón, pesadez o gases.

El poder del picante

Si además incluyes en la sopa especias picantes como el chili, cayena, jengibre o la pimienta negra, añades propiedades que facilitan la pérdida de peso.

Se ha visto que al tomar picante se produce una aceleración del metabolismo, y eso implica un aumento del gasto energético y de las calorías que quemas.

Varios estudios como el publicado en Critical Reviews in Food Science and Nutrition muestran como algunas especias picantes como el jengibre, etc. ayudan a facilitar la quema de grasa.

No obstante, si sufres problemas gástricos, como acidez, reflujo y en general problemas digestivos, en hígado o vías urinarias, mejor que las evites.

Ingredientes principales y sus propiedades

La sopa se prepara con vegetales de bajo contenido calórico:

  • Tomates. Son diuréticos y tienen un alto contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes como el licopeno.
  • Cebollas. De propiedades depurativas y ricas en vitaminas minerales y antioxidantes.
  • Repollo o col. Rico en potasio, azufre, calcio y ácido fólico y vitamina C, combate los problemas de estreñimiento.
  • Pimientos. Tanto verdes como rojos. Poseen importantes propiedades antioxidantes y mucha vitamina C, además, son saciantes.
  • Apio. Con un alto poder diurético y depurativo. Rico en antioxidantes.
  • Especias picantes. El chili, la cayena, el jengibre o la pimienta favorecen la quema de grasa.

Tomates

Tomates de ensalada se caracterizan por su sabor suave y dulce, su textura firme y su jugosidad. Entre sus propiedades destaca que es un producto bajo en calorías, con un gran porcentaje de agua para lograr una buena hidratación.

Es una fuente de fósforo, potasio y vitamina C, un antioxidante importante para la salud celular y el sistema inmunológico.

Su aporte de potasio ayuda a regular la presión arterial y la fibra contribuye a la buena salud de nuestro sistema digestivo.

Además, los tomates de ensalada contienen licopeno, un carotenoide que se ha relacionado con la reducción del riesgo de enfermedades crónicas como el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Tomates (Solanum lycopersicum): Esta hortaliza fruta, es conocida por su alto poder antioxidante y diurético, que ayuda eliminar las sustancias de desecho acumuladas en el organismo.

El tomate es un alimento con poco contenido energético alrededor de 18 Kcal/100 g. Su contenido en azúcares es moderado (3%), lo que le confiere un ligero sabor dulce.

Aporta minerales principalmente el potasio, con 237mg, calcio y magnesio, 10 y 11mg respectivamente y en menor medida, hierro.

De su contenido en vitaminas, tenemos la vitamina C, provitamina A, y vitaminas del grupo B, como la B12 y B6.

Un compuesto interesante del tomate es el licopeno, el cual se encuentra en cantidades elevadas dentro de sus células.

Cebollas

Cebollas grandes. Al igual que los tomates de ensalada son bajos en calorías, una buena fuente de fibra, tienen mucha agua y son ricos en vitamina C.

Además, las cebollas contienen flavonoides, que son compuestos antioxidantes que se ha demostrado que tienen efectos antiinflamatorios y protectores contra enfermedades crónicas.

Su bajo índice glucémico hace que no eleven de forma significativa niveles de azúcar en la sangre.

Asimismo, contiene quercetina, otro compuesto antioxidante que se ha relacionado con la reducción del riesgo de enfermedades crónicas como el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Cebollas (Allium cepa): Es una hortaliza con un valor energético bajo, aproximadamente 38 kcal/100g.

Su contenido en hidratos de carbono es moderado (5,1%), siendo destacable su contenido en fibra. Su cantidad en sodio es inapreciable.

La cebolla es conocida por su alto poder depurativo, que ayuda a limpiar el organismo y a eliminar esas sustancias tóxicas que pueden afectar la salud.

Repollo o col

El repollo o la col favorecen la digestión, también contienen vitamina C y vitamina K, importante para la salud ósea y ayuda en la coagulación de la sangre.

Sus propiedades antioxidantes gracias a los flavonoides y el ácido ascórbico tienen efectos antiinflamatorios y protegen contra enfermedades crónicas.

Tanto el repollo como la col contienen glucosinolatos, compuestos que se han relacionado con la prevención del cáncer.

Además, son ricos en potasio, azufre, calcio y sales minerales, por lo que combate los problemas de estreñimiento y mejora la salud de la piel.

Repollo (Brassica oleracea). Es una hortaliza cuyo valor energético es bajo, aproximadamente 23,5 kcal/100g.

Su contenido en hidratos de carbono es escaso (4,3%), destaca en fibra con un 2,0%, en proteínas es un 1,4% e inapreciable de grasa.

Su contenido en minerales destaca el potasio por ser el que se encuentra en mayor proporción. Pero además se encuentran en cantidades muy importantes, hierro, magnesio, calcio, cinc y fósforo.

Y apenas es perceptible el sodio en su composición. Su consumo regular ayuda a combatir problemas de estreñimiento y también mejora la salud de la piel.

El repollo blanco es la segunda mejor opción: menos amargo que el kale, es muy bajo en calorías y posee excelentes propiedades diuréticas.

El repollo rojo añade variedad visual y nutricional gracias a sus antocianinas.

Pimientos

Pimientos verdes y rojos. Como todos los ingredientes anteriores, son ricos en fibra y vitamina C, pero en su caso también aportan vitamina A, importante para la salud ocular y el sistema inmune.

Los flavonoides y carotenoides son antioxidantes que tienen efectos antiinflamatorios y protectores contra enfermedades crónicas.

Además, ayudan a prolongar la sensación de saciedad tras las comidas.

Pimientos verdes (Capsicum annuum): Los pimientos son ricos en antioxidantes y gracias a su alto contenido de fibra, crean sensación de saciedad y ayudan a prevenir el estreñimiento.

Tienen una buena cantidad de hidratos de carbono y una gran concentración de carotenos (750mg /100 g).

En su aporte vitamínico destacan la vitamina C, vitamina A, y además poseen vitamina E, vitaminas B6, B3, B2, B1 y ácido fólico.

Entre los minerales destacan el potasio, en mayor proporción, calcio, fósforo y magnesio.

Apio

Apio (Apium graveolens): El apio es un alimento con poco contenido energético, alrededor de 19 Kcal/100gr.

Este alimento tiene un alto poder diurético, que ayuda a combatir los excesos de ácido úrico en el cuerpo.

Apenas tiene grasas, y es rico en potasio 260 mg, además de magnesio, azufre, cobre, calcio y sodio.

Receta de sopa depurativa de verduras

¿Te estás preguntando cómo se prepara la sopa quema grasa? Aquí te contamos la receta paso a paso y los ingredientes que necesitas.

Lleva verduras depurativas que ayudan a eliminar líquidos y acelerar el metabolismo. Además, es tan sencilla que podrás tenerla lista en menos de 30 minutos y guardarla para varios días.

Ingredientes para varios días

  • 6 cebollas grandes
  • 2 pimientos verdes
  • 3 tallos de apio
  • 6 tomates medianos
  • 1 repollo o col pequeños
  • 1 pizca de sal, pimienta en grano y jengibre fresco
  • 4 litros de agua

Para preparar tu sopa de repollo para adelgazar, necesitarás repollo blanco o verde (600 g), tomates (400 g), cebollas (2 medianas), zanahorias (2 unidades), apio (2 ramas) y pimientos (1 rojo).

Preparación paso a paso

Lava y corta las hortalizas. Empieza pelando las cebollas, y tras lavarlas, córtalas en trocitos o pícalas.

Luego, pica los pimientos y la col, previamente lavados, y trocea los tomates también lavados.

Prepara las ramas de apio. Una vez lavado quita las hebras del apio y corta el tronco en rodajas reservando las hojas enteras.

Comienza limpiando bien las verduras. Cortamos las verduras en dados pequeños y las metemos en una olla, para cubrirlas con toda el agua.

En un recipiente grande para sopa, añade todas las verduras y llénala con agua sin sal hasta cubrirlas totalmente.

Tapa el recipiente y déjalo hervir durante unos 25 minutos hasta que las verduras estén tiernas.

Otra opción consiste en poner agua a cocer. Cuando esté en ebullición, se introducen los ingredientes cortados en trozos pequeños.

Basta con que el agua cubra las verduras. Dejar cocer durante 30 minutos o hasta que las verduras estén tiernas.

También puedes cortar las verduras en pequeños trozos y echarlas en agua hirviendo. Cuece, a fuego lento, hasta que estén cocidas y tritúralas para hacer una crema.

Si prefieres una textura más suave en tu sopa, puedes utilizar una batidora de mano o un procesador de alimentos para triturar las verduras después de cocinarlas.

Pero ten en cuenta que esto puede cambiar la textura de la sopa y hacerla más espesa.

Cuando falten un par de minutos para el final, incorpora el picante (pimienta negra recién molida) y un trocito de jengibre fresco y una pizca de sal.

La sopa se puede salpimentar al gusto o utilizar especias como el orégano, albahaca o cúrcuma para darle sabor.

También puedes añadirle una pizca de sal o diferentes especias como orégano, cúrcuma o albahaca para darle un toque de sabor distinto.

Otra opción puede ser la cayena, que aporta sabor y, al ser picante, acelera el metabolismo y con ello la quema de grasas.

El truco, si queremos aportar un poco de sabor a la sopa, es optar por una pastilla de caldo.

Para darle más sabor, antes de cocerlas se pueden saltear en la sartén con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra y un poco de ajo.

Trocea todos los vegetales y sofríelos en Aceite de Oliva Virgen Extra de España. Deja que se doren un poquito en el fondo de la cazuela.

Lo mejor es servirla calentita. Y si te sobra, puedes congelarla en raciones e ir descongelando solo la necesaria.

Esta comida puede tomarse fría o caliente. Nosotros te recomendamos que la tomes caliente, pues sacia más.

sopa depurativa de verduras casera

Menú de la sopa depurativa durante 7 días

El menú de la dieta de la sopa incluye todo lo que necesitas saber para seguir el plan sin esfuerzo: qué comer en el desayuno, el almuerzo y la cena, día por día.

DíaAlimentos que acompañan la sopa
1Frutas frescas bajas en azúcar, excepto plátanos.
2Verduras frescas, cocidas al vapor, asadas, hervidas o a la plancha.
3Frutas y verduras, además de la sopa.
4Plátanos y leche desnatada, sin superar la duración de 7 días.
5Hasta medio kilo de pollo sin piel o carne magra.
6Carne magra de vacuno o pollo, siempre a la plancha o al horno.
7Sopa, arroz integral y zumo de frutas.

Día 1: sopa y frutas

El primer día solo se podrá tomar la sopa combinada con alguna fruta baja en azúcar.

Entre las más diuréticas y bajas en grasas están el melón o sandía, pero también son bajas en azúcar las frambuesas, fresas, arándanos, melocotones, papayas, nectarinas o el kiwi.

El primer día, toma caldo quemagrasas y fruta fresca. Evita el azúcar y elige frutas como melón o sandía, que tienen mucho líquido y sacian el hambre.

Bebe agua y zumos naturales exprimidos a mano.

Consume tu sopa de repollo en cada comida principal, incluso en el desayuno.

Día 2: sopa y verduras

Los días 2 y 3, la sopa quemagrasas se podrá acompañar con verduras al vapor, asadas o a la plancha.

Se recomiendan las hortalizas de hoja verde (espinacas, col rizada, lechuga, acelgas, berros, rúcula...).

El segundo día puedes comer este plato y verduras frescas a la plancha o al vapor. En este día, no debes consumir frutas, tampoco en zumo.

Permítete una patata al horno con una nuez de mantequilla en la cena.

Día 3: frutas y verduras

Al tercer día, se combinan frutas y verduras y se puede tomar tanta sopa quema grasa como quieras.

Día 4: plátanos y leche desnatada

El cuarto día podrás incorporar algo de azúcar a tu cuerpo con la ingesta de plátanos antes o después del caldo.

Abrir el abanico de alimentos hará que el cuerpo nos pida alimentos “prohibidos”. Así que hay que mantenerse firme y evitar los azúcares, dulces y ultraprocesados.

Para tratar de engañar al cuerpo, se recomienda beber agua muy a menudo y sobre todo 10 minutos antes de las comidas.

El cuarto día de dieta se añaden entre 3 y 6 plátanos que te darán azúcares de calidad. Puedes tomar leche desnatada y no olvides beber mucha agua.

Otra versión del menú limita este día a la sopa, un máximo de tres plátanos y un vaso de leche desnatada.

Día 5: incorporación de proteínas

Por fin podremos incorporar algo de carne. Incorporaremos a la sopa hasta medio kilo de pollo sin piel o carne magra.

La ingesta de agua es muy importante a partir de este momento para tratar de contrarrestar el ácido úrico de las carnes.

Al día siguiente, ya puedes introducir las proteínas en forma de carne. Toma este consomé con un máximo de 500 gramos de carne de magro (vacuno) o pollo, pero sin piel.

También puedes añadir tomate crudo. Bebe agua en abundancia para contrarrestar el ácido úrico de la carne.

Día 6: carne magra y verduras

La carne magra de vacuno o pollo ya se puede comer de manera normal pero siempre a la plancha o al horno, nunca frita.

En el sexto día, el menú debe incluir verdura y carne, que puede ser pollo o pavo sin piel o carne de vaca.

Hazla a la plancha o al horno y toma al menos una ración de este plato.

Día 7: arroz integral

El último día, come, al menos, una ración de sopa y arroz integral.

Tuesta el arroz en la sartén para dorar la cáscara y después cocínala al vapor.

Acompaña con un zumo de frutas.

Planifica tus preparaciones el domingo para toda la semana cocinando una gran cantidad de sopa de repollo.

Cuánta sopa se puede tomar

La sopa se consume a voluntad: lo habitual es uno o dos platos por comida, con raciones extra entre horas si aparece sensación de hambre.

Como referencia orientativa, dos o tres litros repartidos a lo largo del día funcionan bien para mantener la saciedad.

Por lo general, se consume uno o dos platos de caldo por comida. Si tienes más hambre, puedes añadir alguna ración.

En Naturhouse recomendamos no convertirla en el único alimento del día: debe acompañarse siempre con los grupos pautados para cada jornada (fruta, verdura, plátano, carne magra o arroz integral).

Cuándo tomarla y cómo conservarla

No hay una hora obligatoria.

Funciona bien antes de las comidas principales para reducir el apetito, como plato principal en comida o cena, o entre horas si necesitas calmar el hambre sin sumar calorías vacías.

Nuestra recomendación habitual en Naturhouse es priorizarla como entrante al mediodía y como cena ligera, reservando los acompañamientos diarios (proteína, fruta, arroz integral según el día) para la comida principal.

Como es de uso y costumbre en nuestra tierra Gallega, un caldo, sopa o consomé tiene que ser con lo que se empieza una comida.

Por eso, puedes prepararte la sopa, guardarla en el frigorífico y, cuando entre comidas tengamos sensación de hambre, prepararnos una taza y tomarla.

Pero eso sí, lo recomendable es hacer la sopa al día o como mucho para dos días.

La sopa aguanta 3 o 4 días en el frigorífico bien tapada y se puede congelar en raciones individuales para descongelar solo la cantidad necesaria.

Esto facilita seguir el plan sin cocinar a diario.

Evita recalentarla varias veces seguidas: pierde parte del sabor y de los nutrientes hidrosolubles de las verduras.

Hidratación, ejercicio y alimentación posterior

Hidrátate bien con agua, té o café sin azúcar.

La ingesta de agua es muy importante a partir de este momento para tratar de contrarrestar el ácido úrico de las carnes.

Además, después de seguirla, deberán mantener una ingesta restrictiva de calorías y acompañarla de deporte y buena hidratación si no quieres tener el temido efecto rebote.

Las sopas quemagrasas pueden ser un buen inicio para perder peso, que nos animarán debido a sus buenos resultados, pero que deberá ser seguida de una rutina alimenticia saludable.

Lo más importante siempre que tratemos de ponernos a dieta es elegir una dieta equilibrada, hipocalórica, pero que nos aporte los nutrientes necesarios y no pongan en riesgo nuestra salud.

Deberá estar basada en la ingesta de verduras y frutas, que estarán presentes en todas las comidas “fuertes” y deberán ser acompañadas de pescado, carnes magras (siempre a la plancha) y legumbres una vez por semana.

Para perder 10 kg de manera duradera, es necesario mantener buenos hábitos alimenticios después del programa, reintroduciendo progresivamente proteínas magras, frutas y cereales integrales.

También existen algunos trucos, como la preparación de batidos saciantes, que aportan nutrientes, pero que son bajos en calorías y ricos en fibra, lo que aumentará la sensación de saciedad y evitará que piquemos entre horas.

De todas formas, deberás tener en cuenta que para adelgazar será necesario hacer deporte, una buena hidratación, dormir bien y suprimir de la dieta algunos tipos de grasas, los productos ultraprocesados y los azúcares.

Precauciones y contraindicaciones

Las sopas quemagrasas pueden ser un buen inicio para perder peso, pero son dietas muy restrictivas y no se pueden prolongar más allá de una semana.

Esta dieta dura siete días consecutivos. Eso sí, no prolongues la dieta más allá de la semana o los efectos se revertirán en tu contra.

La dieta de la sopa quema grasa no es una dieta en la que solo beberás sopa. Eso no es saludable ni sostenible a largo plazo.

Desde la Clínica Médico Estética Estersa, desaconsejamos rotundamente el seguir esta, u otra dieta de este estilo, por la posibilidad de que este tipo de dietas drásticas, provoquen trastornos en la conducta alimentaria.

Cuando precisamente lo que tratamos de conseguir al pautar una dieta, es todo lo contrario.

Por su carácter restrictivo y bajo aporte de proteínas y grasas, este plan no está indicado en casos de diabetes, problemas renales, hipertensión no controlada, patología cardíaca, embarazo, lactancia, antecedentes de trastorno de la conducta alimentaria ni en menores de edad.

La dieta de la sopa no debe ser realizada en mujeres embarazadas o que se encuentren en periodo de lactancia.

Tampoco debe prolongarse más allá de los siete días.

En Naturhouse recomendamos consultar siempre con un nutricionista antes de iniciarla, especialmente si tomas medicación habitual o tienes alguna condición médica diagnosticada.

Como esta dieta es muy estricta en calorías y nutrientes importantes para la salud, puede causar mareos, pérdida de masa muscular y debilitamiento del sistema inmunológico.

Por eso, la dieta de la sopa debe ser realizada en un máximo de 7 días y bajo orientación de un nutricionista.

Este menú es apenas un ejemplo, donde los tipos y cantidades de alimentos varían de acuerdo con la edad, estado de salud y preferencias individuales.

Si además incluyes en la sopa especias picantes como el chili, cayena, jengibre o la pimienta negra, debes tener en cuenta que, si sufres problemas gástricos, como acidez, reflujo y en general problemas digestivos, en hígado o vías urinarias, mejor que las evites.

Alternativa más equilibrada: usar la sopa como plato

Porque si bien la dieta de la sopa quemagrasa sí es arcaica, últimamente la propia sopa quemagrasa experimenta un resurgir, y por parte de nutricionistas y dietistas se está recomendado su ingesta, asociada a ciertas dietas de adelgazamiento.

Normalmente, cualquier sopa o consomé, se toma en una comida principal. Podemos usar esta sopa como plato principal de comidas o cenas.

Debemos tener en cuenta que es aconsejable hacerlo, a lo sumo, dos veces por semana, y separando la toma en la semana.

Por ejemplo: si es mi plato principal el martes a la noche, podría volver a serlo el viernes a la comida, o a la cena.

Sustituye progresivamente una comida al día por tu sopa, preferiblemente la cena, para favorecer la digestión nocturna.

La famosa sopa quema grasa te puede sonar a una dieta milagrosa más, pero, aunque existan versiones poco equilibradas, la que te ofrecemos en CLARA está avalada por nuestra nutricionista Mª Isabel Beltrán y se encuentra dentro de los márgenes de una alimentación saludable.

Tomar sopa de forma habitual es un hábito saludable que te ayudará a perder peso.

Según un trabajo publicado en la revista científica plos one existe una relación inversa entre el consumo de sopa y el peso corporal.

Hay estudios que revelan que las personas que toman sopa de forma regular suelen presentar un índice de masa corporal (IMC) más bajo y tienen menos riesgo de ser obesos que las que no comen sopa.

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