Tipos de filtros de membrana para equipos de ósmosis

Los equipos de ósmosis inversa combinan filtros de pretratamiento, una membrana semipermeable y filtros de postratamiento para reducir sedimentos, cloro, compuestos orgánicos, sales disueltas, metales pesados y otros contaminantes del agua. La elección del tipo de membrana depende de la calidad del agua de entrada, la presión disponible, el caudal necesario, el espacio de instalación y el nivel de pureza que se quiera alcanzar.

La membrana de ósmosis inversa es el componente clave del sistema, ya que elimina hasta el 99% de los contaminantes presentes en el agua. Filtra metales pesados, bacterias, virus, nitratos y sales disueltas. Un sistema completo de ósmosis suele incluir entre 4 y 6 etapas de filtración.

Qué es una membrana de filtración

Las membranas son barreras físicas semipermeables que separan dos fases, impidiendo su íntimo contacto y restringiendo el movimiento de las moléculas a través de ella de forma selectiva. Este hecho permite la separación de las sustancias contaminantes del agua, generando un efluente acuoso depurado.

Las principales características de los procesos de separación con membranas son las siguientes:

  • Permiten la separación de contaminantes que se encuentran disueltos o dispersos en forma coloidal.
  • Eliminan contaminantes que se encuentran a baja concentración.
  • Las operaciones se llevan a cabo a temperatura ambiente.
  • Procesos sencillos y diseños compactos que ocupan poco espacio.
  • Pueden combinarse con otros tratamientos.
  • No eliminan realmente el contaminante, únicamente lo concentran en otra fase.
  • Pueden darse el caso de incompatibilidades entre el contaminante y la membrana.
  • Problemas de ensuciamiento de la membrana: necesidad de otras sustancias para llevar a cabo la limpieza, ajustes de pH, ciclos de parada para limpieza del equipo.
  • Deficiente escalado: doble flujo-doble de equipos (equipos modulares).
  • Ruido generado por los equipos necesarios para conseguir altas presiones.

Clasificación de las membranas según su estructura

Membranas microporosas

Las membranas microporosas son estructuras porosas con una estrecha distribución de tamaño de poros. Las membranas que se encuadran en este grupo tienen una de distribución de diámetros de poro de 0.001mm - 10mm.

Los procesos de depuración de aguas que utilizan estas membranas, microfiltración y ultrafiltración, se basan en impedir por exclusión el paso a través de la membrana de aquellos contaminantes de mayor tamaño que el mayor diámetro de poro de la membrana, siendo parcialmente rechazadas aquellas sustancias cuyo tamaño está comprendido entre el mayor y el menor de los diámetros del poro.

En este tipo de membranas la fuerza impulsora responsable del flujo de permeado a través de la membrana es una diferencia de presión. Los filtros profundos actúan reteniendo en su interior, bien por adsorción en las paredes de los poros o por su captura en los estrechamientos de los canales de los poros, las sustancias contaminantes que se quieren excluir del agua.

Los filtros tipo tamiz son membranas con una estrecha distribución de tamaños de poros. Capturan y acumulan en su superficie las sustancias contaminantes de mayor tamaño que los poros. Las sustancias de menor tamaño que pasan la membrana no son retenidas en su interior, sino que salen formando parte del permeado.

Membranas densas

Las membranas densas son estructuras sin poros donde el paso de las sustancias a través de la membrana sigue un modelo de solución-difusión, en el que los componentes de la solución se disuelven en la membrana y posteriormente se difunden a través de ella.

La diferente solubilidad y difusividad de los componentes de la solución en la membrana permiten la separación de sustancia del tamaño de moléculas e iones. Debido a las fuertes presiones a las que tienen lugar estos procesos las membranas son de tipo anisótropo.

La ósmosis inversa y la nanofiltración son procesos que utilizan este tipo de membranas.

Membranas cargadas eléctricamente

Las membranas cargadas eléctricamente pueden ser porosas o densas, con restos aniónicos o catiónicos fijos en la estructura de la membrana. La separación es consecuencia de la carga de la membrana, siendo excluidos aquellos componentes cuya carga sea la misma que la de la membrana.

La separación también depende de la carga y concentración de los iones de la solución: los iones monovalentes son excluidos menos eficazmente que los divalentes, así mismo, el proceso de separación es menos efectivo en soluciones de elevada fuerza iónica.

Estas membranas se utilizan en los procesos de electrodiálisis.

Membranas anisótropas

Las membranas anisótropas son estructuras laminares o tubulares donde el tamaño de poro, la porosidad o la composición de la membrana cambia a lo largo de su espesor. Están constituidas por una delgada película (densa o con poros muy finos) soportada en otra más gruesa y porosa, de tal forma que la primera es la responsable del proceso de separación y la segunda aporta al sistema la suficiente resistencia mecánica para soportar las condiciones de trabajo.

La película responsable del proceso de separación y la que aporta la resistencia mecánica pueden estar fabricadas con el mismo material (membranas de Loeb-Sourirajan) o con materiales diferentes (membranas de tipo composite).

Debido a que la velocidad de paso de las sustancias a través de la membrana es inversamente proporcional a su espesor, las membranas deberán ser tan delgadas como sea posible. Mediante la fabricación de membranas ansótropas (asimétricas) es posible conseguir espesores de membranas inferiores a 20 mm, que son los espesores de las membranas convencionales (isótropas o simétricas).

La mejora en los procesos de separación, debido a este tipo de membranas, ha hecho que sean las de elección en los procesos a escala industrial.

Tipos de procesos de filtración por membrana

Microfiltración

La microfiltración utiliza membranas microporosas para separar las partículas más grandes de una fase líquida. Su funcionamiento se basa principalmente en la exclusión por tamaño y resulta adecuado para retener sólidos suspendidos y partículas relativamente grandes.

Ultrafiltración

La ultrafiltración emplea membranas microporosas con una distribución de poros más estrecha que las utilizadas en la microfiltración. Se utiliza para separaciones aceitosas y concentración, así como para retener partículas y sustancias de mayor tamaño que los poros de la membrana.

Nanofiltración

La nanofiltración utiliza membranas densas y se emplea para el tratamiento de aguas residuales y para la concentración. Su capacidad de separación se sitúa entre la filtración convencional y la ósmosis inversa.

Ósmosis inversa

La ósmosis inversa es un proceso mediante el cual se filtra el agua a través de una membrana semipermeable para remover minerales y eliminar iones. Funciona al aplicar presión, forzando el agua a pasar a través de la membrana mientras se retienen ciertas partículas.

La ósmosis inversa puede eliminar hasta el 99% de las sales disueltas, coloides, partículas y bacterias presentes en el agua, pero no es efectiva para eliminar completamente virus y algunos gases (por su bajo peso molecular). Además, suprime la mayoría de los minerales, como calcio, magnesio, sodio y potasio.

La membrana de ósmosis inversa es una lámina semipermeable que solo permite el paso de moléculas de agua, reteniendo sales, metales pesados, bacterias y virus. Retiene hasta el 99% de sólidos disueltos, incluyendo plomo, arsénico, nitratos, sodio y muchos otros contaminantes que otros filtros no pueden eliminar.

Esquema de filtración por ósmosis inversa

Filtros que acompañan a la membrana de ósmosis inversa

El funcionamiento de un sistema de osmosis inversa se basa en la integración de distintos tipos de filtro que, sumados a una membrana filtrante, componen un equipo de purificación de agua. Las máquinas de osmosis incorporan un total de cuatro filtros: tres para limpiar el agua antes de su paso por la membrana, los pre-filtros, y uno para filtrar de nuevo el agua que ya ha sido osmotizada, el post filtro.

Filtro de sedimentos

El filtro de sedimentos es la primera barrera de defensa de tu sistema. Su función es retener partículas sólidas como arena, óxido, barro y sedimentos que pueden venir en el agua de la red.

Está fabricado con polipropileno y suele tener una capacidad de filtración de 5 micras. Esto significa que retiene cualquier partícula mayor a 5 milésimas de milímetro.

Protege los filtros posteriores y especialmente la membrana de ósmosis, que es más delicada y costosa. Sin este filtro, las partículas sólidas obstruirían el sistema rápidamente.

Filtros de carbón activo

El filtro de carbón activo es fundamental para eliminar el cloro y mejorar el sabor del agua. El carbón activado también ayuda a remover más de 70 contaminantes adicionales, como pesticidas y metales pesados.

El sistema de ósmosis inversa por sí solo no quita el cloro ni ablanda el agua, y por tanto se suelen utilizar filtros en combinación con carbón activado. Las membranas son relativamente sensibles al cloro; por esta razón se utilizan dos filtros de carbón activo: uno para el cloro y otro para capturar otros sedimentos.

El cloro es el principal enemigo de la membrana de ósmosis inversa. Si llega cloro a la membrana, puede deteriorarla prematuramente. Por eso, los filtros de carbón son esenciales antes del proceso de ósmosis.

Carbón GAC

El carbón GAC (Granular Activated Carbon) es carbón en forma granulada que elimina cloro, compuestos orgánicos y mejora el olor del agua.

El filtro de carbón GAC/UDF de cáscara de coco elimina eficazmente cloro, compuestos orgánicos volátiles (COV), malos olores y sabores mediante adsorción.

Carbón Block o CTO

El carbón Block es carbón compactado en bloque que ofrece una filtración más fina y efectiva. Un cartucho de carbón extrusionado CTO de 1 micra puede reducir cloro, sedimentos, arena, óxido y color.

El carbón GAC y el carbón Block cumplen funciones relacionadas, pero no son idénticos: el primero se caracteriza por la adsorción en un lecho granular, mientras que el segundo combina la adsorción del carbón con una retención física más fina.

Membrana de ósmosis inversa

La membrana requiere una presión adecuada para funcionar correctamente. En zonas con baja presión de agua, puede ser necesaria una bomba de presión.

Las capacidades habituales de las membranas domésticas son de 50, 75 o 100 GPD (galones por día). A mayor GPD, mayor producción de agua purificada.

La potencia de la membrana determina el caudal disponible: cuantos más GPD, más caudal tendrás de agua.

Postfiltro de carbón activo

El post-filtro es la última etapa antes de que el agua llegue a tu grifo. También es de carbón y es el responsable de mejorar la calidad del agua, ya que está especialmente diseñado para mejorar el gusto y, en definitiva, dejar el agua en las mejores condiciones posible para el consumidor.

Otra ventaja es la eliminación de cualquier residuo, impurezas y olores del depósito y de las conducciones. El material del post-filtro puede ser de carbón activado GAC (como los de pre-filtrado) o de carbón activado con plata.

Un cartucho de reemplazo de postfiltro de carbón activo elimina cloro, sabores y olores para mejorar la calidad del agua potable.

Postfiltro remineralizador y alcalino

El postfiltro remineralizador añade minerales beneficiosos como calcio y magnesio al agua, mejorando su sabor y aportando propiedades saludables.

El postfiltro alcalino eleva el pH del agua, haciéndola ligeramente alcalina, lo que algunos usuarios prefieren por sus supuestos beneficios para la salud.

También existe la posibilidad de añadir un segundo post-filtro, con el objetivo de eliminar el posible sabor residual que pudiera resultar del paso del agua por la membrana de ósmosis, y regular el PH y mineralizar el agua.

La elección del postfiltro depende de tus preferencias personales y las características del agua de tu zona.

Tipos de cartuchos para equipos de ósmosis

Filtros estándar en vasos

Los filtros estándares se utilizan para las osmosis estándar o económica. Van dentro de unos receptáculos llamados vasos y son más económicos.

Sin embargo, pueden llegar a ser poco higiénicos, ya que el agua no solo pasa por el filtro, sino también por el vaso. Por eso, el mantenimiento de la ósmosis es más complicado ya que se debería higienizar el vaso en cada cambio de filtros.

Filtros sellados o encapsulados

Los filtros sellados se utilizan en los sistemas de ósmosis más modernos. Estos filtros son más higiénicos que los estándares y más fáciles de cambiar, ya que el agua sólo pasa por el cartucho y el mantenimiento es tan simple como cambiar el cartucho antiguo por uno nuevo.

Los filtros encapsulados pueden incorporar conexiones rápidas de espiga de 1/4". Existen configuraciones con conexión de entrada y salida por arriba y configuraciones con doble espiga y conexión de entrada y salida por la parte superior.

Cartuchos universales de cinco etapas

Un equipo doméstico puede utilizar un filtro PP multicapa, un filtro GAC y un filtro CTO de carbón de cáscara de coco, además de un postfiltro de carbón o un postfiltro remineralizador.

El filtro PP de polipropileno retiene sedimentos como óxido, arena y limo, mientras que los filtros GAC y CTO reducen cloro, compuestos orgánicos, sabores, olores y partículas finas.

ElementoFunción principalUbicación habitual
PP o sedimentosRetención de arena, óxido, barro y limoPrimera etapa
Carbón GACReducción de cloro, compuestos orgánicos, olores y saboresPretratamiento
Carbón Block o CTOFiltración fina y reducción de cloro, sedimentos y colorPretratamiento
Membrana de ósmosisRetención de sales disueltas, metales pesados y otros contaminantesEtapa central
Postfiltro de carbónMejora del sabor y eliminación de olores residualesÚltima etapa
Postfiltro remineralizadorAporte de minerales y mejora del saborÚltima etapa

Membranas según el material y la tecnología

Las membranas se pueden fabricar con materiales poliméricos, cerámicos o metálicos.

Las membranas de ósmosis inversa domésticas suelen ser membranas compuestas de película fina, mientras que en otras aplicaciones pueden utilizarse soportes cerámicos o configuraciones específicas para trabajar con aguas de elevada carga contaminante.

Las membranas DOW FILMTEC™ son consideradas en todo el mundo como las membranas más fiables y de mayor calidad. FILMTEC™ fue la primera empresa en desarrollar membranas de ósmosis inversa con un rendimiento técnico y económico viable en los años 70.

Las membranas MEMBROM® son membranas de ósmosis inversa elaboradas con la materia prima original de FILMTEC™ fabricada en EEUU con certificado NSF. Las membranas genuinas FILMTEC™ pueden alcanzar una purificación del 98-99% de los sólidos disueltos.

Las membranas MEMBROM® de 50, 75 y 100 GPD consiguen una eliminación REAL de sólidos disueltos del 97%, mientras que la membrana de 200 GPD consigue una eliminación REAL de sólidos disueltos del 96%.

Membranas según su capacidad de producción

CapacidadCaracterísticas indicadasAplicación o condición destacada
50 GPDEliminación REAL de sólidos disueltos del 97%Equipos domésticos y bajas necesidades de producción
75 GPDEliminación REAL de sólidos disueltos del 97%Equipos domésticos con mayor caudal
100 GPDEliminación REAL de sólidos disueltos del 97%Mayor producción manteniendo una elevada purificación
200 GPDEliminación REAL de sólidos disueltos del 96%Menor rechazo de agua y mayor producción
600 GPDMembrana para sistemas de flujo directoAlta producción de agua osmotizada

Las membranas de 50, 75 y 100 GPD tienen un diseño básico de 1 litro producido por cada 3 rechazados (25%). La producción máxima recomendada es de 1 litro producido por cada 2 rechazados (33%).

La membrana de 200 GPD tiene un diseño básico de 1 litro producido por cada 1,5 rechazados (40%). La producción máxima recomendada es de 1 litro producido por cada 1 rechazado (50%).

Las membranas de mayor capacidad proporcionan más caudal, pero la producción real depende también de la presión, la temperatura, el diseño del equipo, el restrictor de agua rechazada, la calidad de los prefiltros y la estanqueidad de los portafiltros y portamembranas.

Membranas para distintas condiciones del agua

Membranas para presión baja

Algunas membranas están diseñadas para un rendimiento óptimo incluso a muy bajas presiones. Una membrana FILMTEC™ con tecnología HR puede conseguir una producción mayor que una membrana estándar en esas condiciones.

La membrana requiere una presión adecuada para funcionar correctamente. En zonas con baja presión de agua, puede ser necesaria una bomba de presión.

Membranas para aguas calcáreas o salinas

Las membranas destinadas a aguas con gran cantidad de sólidos disueltos están diseñadas para mantener un rendimiento adecuado en aguas muy calcáreas o salinas.

La membrana AQUALAST está diseñada específicamente para aguas con gran cantidad de sólidos disueltos y resiste hasta 2000 PPM.

Membranas para equipos de bajo rechazo

Las membranas de bajo rechazo están diseñadas para producir más agua y rechazar menos agua, siempre que el equipo, la presión y el control del caudal sean compatibles con sus características.

Los sistemas modernos de flujo directo pueden llegar a tirar únicamente un litro de agua por cada tres litros de agua pura.

Configuraciones físicas de las membranas

Las membranas pueden fabricarse en forma de láminas planas, tubulares o del tipo denominado fibra hueca (hollow fiber).

Cartuchos de membranas

En los cartuchos de membranas, las membranas, convenientemente plegadas, se enrollan alrededor del colector de permeado, empaquetándose en una carcasa de 25 cm de longitud y 6 cm de diámetro que se disponen en línea con el flujo que se desea tratar (alimentación), quedando los contaminantes retenidos en la membrana y generándose un efluente depurado (permeado).

En estas disposiciones se consiguen desarrollos superficiales del orden de 0.3 m2. Los cartuchos de membranas son desechables.

Módulos tipo placa-bastidor

Los módulos tipo placa-bastidor tienen una disposición semejante a los filtros-prensa. Las membranas se disponen en bastidores separados por placas.

La alimentación, impulsada por una bomba, circula por los espacios placa-membrana, concentrándose en contaminantes conforme tiene lugar el flujo de permeado a través de las paredes de las membranas.

Módulos de membranas tubulares

Los módulos de membranas tubulares están constituidos por carcasas cilíndricas que contienen un número variable de membranas tubulares, la alimentación se bombea por el interior de las membranas, produciéndose un flujo lateral de permeado a través de las paredes.

Las membranas tubulares están constituidas por un soporte poroso de papel o fibra de vidrio sobre el que se deposita la superficie filtrante. También se construyen en materiales cerámicos.

Los módulos tubulares suelen tener longitudes de 13 cm - 20 cm, con 4 - 6 membranas de 0.5 cm - 1 cm de diámetro, dispuestas en su interior.

Módulos de membranas enrolladas en espiral

Los módulos de membranas enrolladas en espiral tienen una estructura compleja donde una membrana en forma de “bolsa plana”, con un separador interno de las paredes de la membrana, se enrolla en espiral alrededor del tubo colector de permeado, con el que se une por la parte abierta de la “bolsa”.

Las paredes exteriores de la membrana, que forman las espirales, se encuentran separadas por estructuras huecas que permiten que la alimentación discurra a través de ellas y que el permeado fluya, lateralmente, a través de las paredes de las membranas.

Estos módulos suelen tener 20 cm de diámetro y 100 cm de largo con varias membranas enrolladas que proporcionan una superficie de membrana de 1-2 m2.

Módulos de membranas de fibra hueca

Las fibras huecas son estructuras tubulares con 0.1-1.0 mm de diámetro externo y 50 mm de diámetro interno, dimensiones que son un orden de magnitud inferior a las denominadas membranas tubulares.

Las fibras huecas se disponen en módulos compactos con mayor superficie filtrante que los módulos de láminas planas y de membranas tubulares, permitiendo separaciones más eficientes.

Los módulos de membranas tipo fibra hueca son estructuras semejantes a los intercambiadores de calor multitubulares, de 70 cm de longitud y 8 cm de diámetro donde se alojan 500 - 2000 membranas del tipo fibra hueca.

Básicamente existen dos configuraciones, atendiendo a que la alimentación circule por el interior o el exterior de las fibras.

Membranas vibratorias VR

Para subsanar el problema común de las tecnologías de membranas, la obturación provocada por las capas de residuos que se acumulan en su superficie, se han desarrollado las membranas vibratorias VR.

La gran diferencia respecto a las membranas tradicionales es que el diseño básico es vertical en vez de horizontal, por lo que el espacio necesario por unidad es menor que en otros sistemas de separación.

Las ondas de esquileo producidas por la vibración de la membrana hacen que se levanten los sólidos de la superficie de la membrana y que se vuelvan a mezclar con el material o efluente que se mueve por el interior de la membrana.

Este esquileo intenso permite que los poros de la membrana estén más limpios, logrando un rendimiento más alto que las membranas convencionales.

Las membranas vibratorias VR permiten recuperar entorno al 90% de las aguas tratadas como agua limpia que pueden ser vertida o reutilizada.

Cómo elegir el tipo de filtro de membrana

La principal diferencia entre la filtración y la ósmosis inversa radica en el tamaño de las partículas que son eliminadas del agua. Mientras que los sistemas de filtración de agua utilizan un filtro de arena, filtro de mallas o filtro de anillas para retener partículas de mayor tamaño, como sedimentos y algunas bacterias, la ósmosis inversa emplea una membrana semipermeable para eliminar partículas mucho más pequeñas, como sales, metales pesados y otros contaminantes disueltos en el agua.

Por ello debemos tener claro qué nivel de filtración o pureza necesitamos obtener antes de elegir un sistema u otro, pues el agua resultante es totalmente distinta.

Para agua con arena, óxido o sedimentos

El filtro de sedimentos de polipropileno es la primera opción, porque retiene las partículas sólidas y protege los filtros de carbón y la membrana de ósmosis.

Para agua con cloro, olores o mal sabor

Los filtros de carbón GAC y carbón Block son los más adecuados para reducir cloro, compuestos orgánicos, malos olores y sabores antes de que el agua llegue a la membrana.

Para sales disueltas, nitratos y metales pesados

La membrana de ósmosis inversa es el componente apropiado para reducir sales disueltas, nitratos, metales pesados y otros contaminantes que no pueden eliminarse eficazmente mediante un filtro convencional de sedimentos o carbón.

Para mejorar el sabor del agua osmotizada

El postfiltro de carbón activo elimina sabores y olores residuales. El postfiltro remineralizador añade minerales y puede mejorar el sabor del agua después de la eliminación de sales.

Para obtener más caudal

Una membrana con mayor capacidad GPD produce más agua purificada, aunque el caudal final depende de la presión, la temperatura, el diseño del equipo y la configuración de rechazo.

Para aguas con mucha cal o alta concentración de sólidos

Es necesario utilizar una membrana compatible con aguas muy calcáreas o con elevada concentración de sólidos disueltos, además de garantizar una presión y una prefiltración adecuadas.

Mantenimiento de los filtros y membranas

Para garantizar un funcionamiento eficiente del sistema, es imprescindible realizar un mantenimiento periódico. Básicamente, cambia la membrana semipermeable y los distintos filtros de forma periódica para garantizar que el aparato funcione correctamente.

Los filtros de sedimentos y los de carbón deben cambiarse anualmente. Si la membrana cuenta con un sistema de limpieza, se puede alargar la vida a 2 o 3 años. Si la membrana no cuenta con un sistema de limpieza, la deberemos cambiar cada año.

Los filtros de sedimentos duran entre 6 y 12 meses. Los filtros de carbón activo duran entre 6 y 12 meses. La membrana de ósmosis puede durar entre 2 y 3 años con un mantenimiento adecuado. El postfiltro se cambia generalmente cada 12 meses.

Estos plazos son orientativos. Si tu agua tiene mucha cal o sedimentos, es posible que necesites cambiar los filtros con más frecuencia.

Señales de agotamiento de los filtros

  • Cambio en el sabor: si el agua empieza a saber a cloro o tiene un sabor extraño, probablemente los filtros de carbón están saturados.
  • Menor caudal de agua: cuando el flujo de agua disminuye notablemente, los filtros pueden estar obstruidos.
  • Agua turbia: si el agua ya no sale completamente transparente, el filtro de sedimentos necesita cambio.
  • Olor desagradable: cualquier olor inusual indica que los filtros no están funcionando correctamente.
  • Aumento del TDS: si mides los sólidos disueltos totales y han aumentado significativamente, la membrana puede estar deteriorada.

No esperes a que aparezcan estos síntomas. Es mejor seguir un calendario preventivo de mantenimiento.

Limpieza y sustitución

La limpieza y desinfección del sistema evita la proliferación de bacterias. También es necesario revisar la presión y las conexiones para prevenir fugas o fallos en el equipo.

Los equipos de flujo directo son muy sencillos de instalar. Respecto al mantenimiento, es vital que puedas hacerlo tú de manera sencilla.

Si decides cambiar los filtros tú mismo, sigue estos pasos básicos:

  1. Cierra el paso del agua: localiza la llave de entrada al equipo y ciérrala completamente.
  2. Despresuriza el sistema: abre el grifo de ósmosis hasta que deje de salir agua.
  3. Retira los filtros antiguos: desenrosca los portafiltros con la llave especial. Ten un cubo cerca porque saldrá agua.
  4. Limpia los portafiltros: aprovecha para limpiar el interior con agua limpia.
  5. Instala los filtros nuevos: retira los precintos de plástico de los filtros nuevos y colócalos siguiendo el orden correcto.
  6. Cierra y abre el agua: aprieta bien los portafiltros, abre el paso del agua y comprueba que no haya fugas.
  7. Purga el sistema: desecha los primeros litros de agua para limpiar los residuos de los filtros nuevos.

Los filtros de sedimentos, carbón y postfiltro puedes cambiarlos tú mismo si tienes las herramientas adecuadas y sigues las instrucciones. Sin embargo, para la membrana de ósmosis y revisiones completas del equipo, recomendamos confiar en un técnico profesional.

Compatibilidad de los filtros

No todos los filtros son compatibles con todos los equipos. Existen filtros de tamaño estándar que son compatibles con la mayoría de equipos domésticos. Sin embargo, algunos fabricantes utilizan filtros propietarios que solo funcionan con sus modelos.

Los filtros estándar suelen instalarse en carcasas de 10", mientras que los cartuchos encapsulados pueden utilizar conexiones rápidas de espiga de 1/4". Consulta siempre el manual de tu equipo o pregunta a un profesional.

Antes de sustituir una membrana, comprueba la capacidad GPD, las dimensiones, el tipo de conexión, la presión de trabajo, el restrictor de rechazo y la compatibilidad con los prefiltros.

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La calidad y el estado de los filtros determinan directamente la pureza del agua que bebes cada día. Un sistema bien configurado debe combinar un filtro de sedimentos, filtros de carbón, una membrana adecuada para el agua de entrada y un postfiltro de carbón o remineralizador según el resultado que se quiera obtener.

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