Agua alcalina ionizada y residuo seco: diferencias, composición y qué significan realmente

El agua alcalina tiene un pH superior a 7, mientras que el residuo seco indica la cantidad de sales y minerales disueltos que contiene el agua mineral natural. Ambos conceptos están relacionados con la composición del agua, pero no significan lo mismo ni permiten saber por sí solos si un agua es más saludable, más pura o más adecuada para cada persona.

El agua alcalina ionizada se obtiene mediante un ionizador que utiliza electricidad para separar el agua en componentes alcalinos y ácidos, mientras que el agua alcalina natural adquiere su pH elevado al atravesar rocas y minerales subterráneos. Para valorar un agua conviene revisar conjuntamente el pH, el residuo seco, los minerales concretos, el método de obtención, el envase y el uso previsto.

Qué es el agua alcalina

La principal característica del agua alcalina es que tiene un pH superior a 7. El pH tiene una escala de 0 al 14 y sirve para medir qué tan ácida o alcalina es alguna solución. El 7 es el valor neutro y corresponde al agua potable que regularmente consumimos.

Por debajo de él se denomina ácido y en ese rango podemos encontrar al jugo de limón, el vinagre o el agua de lluvia; mientras que por arriba del pH 7, se le llama base (o alcalina) y se encuentran el agua de mar, el amoníaco o el decolorante. Los cambios en el pH, por mínimos que sean, son suficientes para incrementar la acidez o alcalinidad de un organismo o ecosistema.

El agua alcalina tiene un pH más alto que el agua corriente. Es por eso que los defensores dicen que el agua alcalina puede neutralizar el ácido del organismo. Sin embargo, es necesario hacer más investigaciones para comprobar estas afirmaciones.

Agua alcalina natural, alcalina artificial e ionizada

Agua alcalina natural

El proceso más natural ocurre cuando el agua fluye a través de manantiales y al rozar con las rocas va adquiriendo algunos de sus minerales. En esos casos, el agua alcalina podría aportar algunos minerales al cuerpo de forma natural.

Agua alcalina natural: como la de Monchique, proviene de fuentes subterráneas y adquiere su pH alto por minerales naturales (como bicarbonatos, calcio, magnesio). Opta por la natural si buscas un perfil mineral completo.

Agua alcalina obtenida por mineralización

Agua alcalina = agua con un pH superior a 7. Esta agua puede obtenerse fácilmente y de forma relativamente barata instalando o añadiendo un filtro de mineralizaciónen un sistema de depuración nuevo o existente.

Un filtro de este tipo suele denominarse: filtro de mineralización / remineralización / alcalinización. Si el filtro es de buena calidad, elevará el pH del agua en una, máximo dos unidades de pH por encima del pH del agua en la fuente.

Por ejemplo, si el agua de una determinada fuente tiene un pH de 7, después del filtro de mineralización tendrá un pH entre 8 y 9. El pH obtenido con un filtro de mineralización no puede ser exacto y depende de: la fuente de agua, el caudal instantáneo, la vida útil del filtro (el tiempo de análisis del agua en relación con la vida útil del filtro).

Este tipo de filtro suele suministrarse y encontrarse a menudo junto con purificadores de ósmosis inversa. La razón es que la ósmosis inversa desmineraliza completamente el agua y el pH de ésta suele descender por debajo de 7. Por tanto, el agua se vuelve ligeramente ácida.

Para remineralizarla ligeramente y tener un pH alcalino o al menos neutro, se utilizará un filtro de este tipo. Agua alcalina obtenida con un filtro de remineralizaciónno tiene los efectos desintoxicantes y terapéuticos del agua alcalina ionizada.

Agua alcalina ionizada

El agua ionizada es un tipo de agua que se consigue al someter el líquido a un proceso de electrólisis. Este proceso utiliza la electricidad para crear un balance entre los iones positivos y negativos, separando las moléculas de agua en iones alcalinos e iones ácidos.

Agua alcalina ionizada - es un agua obtenida mediante un ionizador de agua. Además, el uso de un ionizador de agua ofrece la posibilidad de optar por un pH determinado. Este tipo de aparatos, tienen la posibilidad de elegir qué tipo de pH debe contener el agua.

Agua alcalina artificial: se produce mediante procesos como la electrólisis, que modifican el pH del agua corriente sin añadir los mismos nutrientes. La versión artificial puede tener un pH alto, pero no ofrece los mismos beneficios potenciales.

El agua alcalina que comúnmente encontramos en las tiendas y en los supermercados no suele ser alcalina natural, sino que pasó por un proceso de electrólisis a través del cual un ionizador elevó el pH del agua.

Tipo de aguaCómo se obtieneQué modifica principalmente
Alcalina naturalCirculación subterránea por rocas y mineralespH y composición mineral natural
Alcalina mineralizadaFiltro de mineralización, remineralización o alcalinizaciónpH y parte del contenido mineral
Alcalina ionizadaElectrólisis mediante un ionizadorpH y separación de corrientes alcalina y ácida
PurificadaFiltración física y químicaImpurezas, contaminantes y parte de las sales minerales

Qué es el residuo seco

El residuo seco es la cantidad de sales y minerales disueltos que contiene el agua mineral natural. Este residuo seco va a variar y a depender por supuesto de las características específicas de cada manantial.

En resumen, el residuo seco mide la cantidad de mineralización del líquido. Por tanto, el residuo seco no equivale a suciedad, contaminación, toxicidad ni presencia de microorganismos.

El agua mineral natural es un agua que procede de un manantial que brota del subsuelo. Esto determina su composición e incluirá minerales y sales -quedémonos con estos dos conceptos-.

Por tanto, el agua mineral natural es un agua que contiene sales, minerales sulfurados o gases y estos componentes se encontrarán presentes en su propia fórmula tradicional de H2O a la vez que estos minerales aportan tanto sabor como propiedades terapéuticas al líquido.

Residuo seco no significa impurezas

El residuo seco (o mineralización) es una característica o virtud del agua, no una muestra de su toxicidad. El agua de un manantial subterráneo no posee impurezas. Es un agua mineral natural y pura, libre de tóxicos y contaminaciones.

Es importante tener en cuenta que los minerales son necesarios en nuestra alimentación, ya que se utilizan para muchas funciones del organismo: desde el mantenimiento de los huesos, corazón y cerebro hasta para nuestras hormonas.

Los minerales en el agua ayudan a regular a un correcto nivel de pH y a su vez, tienen mayor biodisponibilidad. La cantidad de residuo seco, sin embargo, no informa por sí sola de qué minerales contiene el agua ni de si todos ellos son convenientes para una persona concreta.

Para conocer la composición real hay que consultar la etiqueta y revisar datos como bicarbonatos, calcio, magnesio, sodio, potasio, sulfatos, cloruros y nitratos, cuando estén disponibles.

La prueba de electrólisis y el engaño del agua “sucia”

La electrólisis, según la Real Academia Española es: la descomposición en iones de una sustancia en disolución mediante la corriente eléctrica. Una definición demasiado técnica y poco práctica para la vida diaria.

La electrólisis es una prueba que, realizada gracias a un aparato que mide la conductividad del agua, da unos parámetros u otros. Esta conductividad reacciona con el líquido y lo va tiñendo.

Es una prueba truco que utilizan muchos vendedores de ósmosis para “mostrar” (de manera fraudulenta) la suciedad del agua del grifo. El agua siempre que contenga minerales va a hacer un efecto (falso) de suciedad, y no porque contenga impurezas, sino porque la máquina reacciona ante cualquier sustancia que contenga el agua, ya sea tóxica o no.

Es decir, reaccionará tanto al cloro como al calcio, o al plomo como al magnesio, por lo que no es una prueba concluyente. Muchas máquinas de ósmosis del mercado como ya hemos comentado en el punto anterior desmineralizan el agua por completo, por lo que ante este agua muerta sin composición mineral natural, el aparato de medir el residuo seco del agua, no va a reaccionar.

Prueba de electrólisis en agua mineral

Qué ocurre con distintas muestras

Lo ejemplificamos con 3 muestras de 3 aguas distintas:

  • Muestra 1: agua viva, depurada y alcalina.
  • Muestra 2: agua embotellada de mineralización débil (una marca común del mercado).
  • Muestra 3: agua destilada.

Los resultados que observaremos con la electrólisis serán:

  • La primera muestra va a tener mucho residuo seco, ya que es un agua con un pH alcalino, es decir, un pH alto porque es un agua rica en minerales, por lo que reaccionará potentemente al aparato de la electrólisis.
  • La segunda muestra también reaccionará, aunque menos que la primera, al tener una composición más pobre en minerales.
  • La tercera muestra no reaccionará a la prueba, ya que se trata de un agua totalmente muerta sin ningún mineral en su composición.

La única forma fiable de saber la composición exacta de tu agua es con un análisis. Hay algunas pruebas superficiales que nos pueden ayudar a saber si el agua tiene alguna sustancia o característica.

Por ejemplo, se puede medir el cloro o el pH de forma muy sencilla con un reactivo específico para cada función. Estas pruebas nos pueden ayudar a saber cuándo cambiar el filtro de nuestro equipo de filtración o a saber si nuestro agua es rica o pobre en minerales, pero no nos van a dar información más allá de ello.

Agua purificada, agua alcalina y agua destilada

Esta surge después de un minucioso proceso físico y químico donde se eliminan impurezas, contaminantes, virus y parásitos del agua. Así resultará más saludable, pues tiene una mínima concentración de cloro y un mejor sabor.

Lo consigue mediante un sistema de filtros, los cuales van absorbiendo distintos sedimentos en cada etapa. Toma como ejemplo este sistema de una máquina para purificar agua, que utiliza el método de ósmosis inversa:

  • Filtro de polipropileno. Gracias a sus 5 micras, este filtro lidia con sedimentos nocivos en el agua.
  • Filtro de carbón. Reduce el cloro, de modo que elimina aproximadamente un 90% de su presencia.
  • Filtro de membranas semipermeables. Elimina las sales minerales del níquel, mercurio y plomo, que luego encauza hacia el tanque de acumulación.
  • Post-filtro de carbón. Se encarga de cualquier cosa que permanezca en el tanque de acumulación.

Gracias a estos procesos, el dispensador de agua purificada generará agua cuya pureza ronda el 90-95%. Adicionalmente, en la escala de pH (misma que va del 0 al 14 e indica cuántos iones de hidrógeno hay en el agua), el agua purificada tendrá un valor de 7.

Este balance significa que el agua no es muy ácida ni muy básica. En resumen, resultará beneficiosa para la salud, ya que no tiene patógenos o sustancias nocivas; incluso puede mantener balanceado nuestro organismo.

Ahora bien, la principal diferencia entre agua purificada y alcalina es que la primera tiene un pH de 7, mientras que la última está entre 8 y 9 de pH. Ambas están en el rango saludable de agua bebestible.

Los equipos de ósmosis eliminan del agua lo malo, pero también lo bueno. Hacen una depuración masiva de los componentes del agua, sin distinguir los tóxicos de los minerales naturales y al filtrar toda su composición dejan un agua prácticamente destilada, muerta y ácida.

El pH del agua y el pH del organismo

El pH de la sangre de una persona suele oscilar entre 7,35 y 7,45. Ese es el rango que permite su sobrevivencia, ya que más allá de esos valores -menos de 6,8 y más de 7,8- se considera que el pH es incompatible con la vida.

Esto quiere decir que el balance ácido-base de nuestra sangre se mantiene constante la mayor parte del tiempo y, si cambia, pasa de ligeramente alcalina a ligeramente ácida. No todo se rige con el pH de la sangre, distintos órganos pueden tener pH diferente.

  • La piel, el fluido vaginal y el estómago, con pH de 4-6,5, < 4,7 y 1,35-3,5, respectivamente, son órganos más ácidos porque están encargados de proteger al cuerpo de organismos patógenos.

De manera que tal y como sucede en los océanos y en los suelos, lo que nos permite sobrevivir es precisamente ese equilibrio entre lo ácido y lo alcalino de nuestra sangre, células y órganos, y, por lo tanto, frases radicales sobre el consumo de agua alcalina como “elimina los ácidos de tu cuerpo” o “desintoxica tu organismo” están lejos de explicar ese sano y necesario equilibrio.

Aunque las promesas del agua alcalina se basen en supuestas capacidades para “equilibrar tu pH”, la realidad es que el cuerpo es perfectamente capaz, en condiciones sanas, de regular el pH por sí solo.

El papel de pulmones y riñones

Aunque las promesas del agua alcalina se basen en supuestas capacidades para “equilibrar tu pH”, la realidad es que el cuerpo es perfectamente capaz, en condiciones sanas, de regular el pH por sí solo a través de dos órganos especializados en ello: los pulmones y el riñón.

Los pulmones regulan el pH cuando exhalan dióxido de carbono. “Por ejemplo, cuando alguien hace ejercicio, produce más dióxido de carbono, por lo que respira más rápido para evitar que la sangre se vuelva demasiado ácida”, explica el medio especializado Medical News Today.

Por su parte, los riñones regulan el pH de la sangre al excretar ácidos en la orina, y también al regular el bicarbonato, que aumenta el pH de la sangre.

Es cierto que hay situaciones en las que el cuerpo no puede regular su pH, y ocurren cambios más drásticos: acidosis, cuando el pH baja; o alcalosis, cuando sube. Estos cambios son resultado de una mayor o menor cantidad de bicarbonato en la sangre o de que el cuerpo retire más o menos dióxido de carbono que lo usual.

Pero aún en esos cambios extremos, el beber agua alcalina sería insuficiente o simplemente inútil. Para poder ayudar al cuerpo a regular el pH en esas situaciones se necesitaría primero, identificar cuál es la causa de ese cambio en el pH, para luego poder tratarlo adecuadamente.

¿Hidrata mejor el agua alcalina ionizada?

Relaciona la hidratación con la velocidad de absorción intestinal, más que con el pH en sí. Estudios preliminares indican que el agua con pH alcalino podría tener un ligero efecto sobre el tiempo de vaciado gástrico, lo que afectaría de forma indirecta la hidratación.

No hay consenso rotundo. La mayoría de investigaciones disponibles son pequeñas, con muestra limitada y efectos marginales. Además, los resultados pueden variar según el estado ácido-base del individuo antes de beber el agua.

A nivel fisiológico, la clave no está solo en el pH, sino también en la mineralización (bicarbonato, sodio, magnesio), que puede favorecer una mejor retención de líquidos.

Numerosos consumidores creen que el agua alcalina es más efectiva para hidratar, especialmente tras el ejercicio. Sin embargo, las respuestas no son tan claras como prometen las etiquetas.

Beneficios atribuidos al agua ionizada y grado de evidencia

Incluir agua ionizada en nuestra dieta puede aportar múltiples beneficios para la salud y la energía. Entre estos beneficios se encuentran:

  • Ralentización del envejecimiento celular: El agua ionizada ayuda a ralentizar el proceso de envejecimiento a nivel celular.
  • Rica en antioxidantes: Contiene una alta concentración de antioxidantes que combaten los radicales libres.
  • Mejora del sistema circulatorio: Mejora la circulación de la sangre y ayuda a regular la temperatura corporal.
  • Reducción de la acidez corporal: Al tener un pH más alto que el del agua corriente, ayuda a disminuir la acidez del organismo.
  • Pérdida de peso y aumento de energía: Facilita la pérdida de peso y aumenta los niveles de energía.
  • Regeneración celular y fortalecimiento del sistema inmunológico: Contribuye a una mayor regeneración celular, fortaleciendo el sistema inmunológico.
  • Mejora de la hidratación: Hidrata más eficazmente que el agua corriente, lo que la hace popular entre los deportistas.

Diversas marcas de agua alcalina han llegado al mercado prometiendo “equilibrar tu pH”, “neutralizar tus radicales libres” o “proteger tu sistema inmune”, pero hasta ahora no hay suficiente evidencia de que tengan propiedades que beneficien a la salud.

Sin embargo, los pocos estudios que hay al respecto muestran que, si bien este tipo de agua no propicia efectos colaterales ni daños en el organismo, tampoco es muy distinta al agua natural ni ofrece beneficios significativos para la salud.

Algunos estudios también sugieren que el agua alcalina podría ayudar a hacer más lenta la pérdida ósea. No está claro si el calcio añadido en el agua puede mejorar algunos huesos. Se necesitan más investigaciones para averiguar si el agua alcalina desempeña un papel en la solidez de los huesos y si ese beneficio se mantiene a largo plazo.

Algunos estudios también sugieren que el agua alcalina y una dieta mediterránea basada en plantas pueden ayudar a aliviar el reflujo ácido. De nuevo, no hay suficientes investigaciones para asegurarlo.

Tampoco hay evidencia sobre los beneficios de la dieta alcalina para prevenir o tratar el cáncer. Un artículo publicado en 2016 se propuso analizar toda la evidencia científica que relacionaba el consumo de una dieta y agua alcalinas con la aparición de cáncer.

Y tras analizar 252 abstracts (o resúmenes de los artículos), solo uno de ellos cumplió con los requisitos de inclusión. En él, no hubo ninguna asociación entre una dieta ácida y el cáncer de vejiga.

Agua alcalina y dieta

La dieta alcalina se basa en la idea de que lo que comemos afecta nuestro pH, pero no de manera directa: es decir, no es que un alimento en sí mismo aumentará directamente la alcalinidad o la acidez de nuestro organismo.

Los alimentos afectan la forma en la que nuestro cuerpo (especialmente, los riñones) necesita hacer más o menos compensaciones para conseguir un pH óptimo. De manera que la ideas detrás de la dieta alcalina, basada en frutas y verduras, es que al consumirlas el cuerpo puede lograr un pH más equilibrado.

En 2012, el investigador de la Universidad de Alberta, Gerry K. Schwalfenberg, publicó un artículo en el que destaca varios beneficios a la salud de la dieta alcalina: mejoraría la relación potasio/sodio y podría beneficiar la salud ósea, reducir el desgaste muscular, así como mitigar otras enfermedades crónicas como la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares.

Pero otros especialistas son mucho más cautelosos. Por ejemplo, la experta en nutrición de la UC San Diego, Traci Roberts, afirma que no hay consenso sobre cómo puede ser una dieta alcalina a lo largo de la vida.

“Los consejos de nutrición tradicionales nos dicen que una dieta basada en plantas es lo mejor para nuestra salud. Sin embargo, un patrón de alimentación saludable también incluye carnes magras y cereales integrales, que se encuentran en el extremo ácido del espectro”, dijo en un artículo de la misma universidad.

Incluso abusar de los alimentos alcalinos podría ser contraproducente. “Si alguien adoptara una dieta alcalina estricta con un 80 % de alimentos alcalinos y un 20 % de alimentos ácidos, como recomiendan algunos sitios web, puede haber un mayor riesgo de ciertas deficiencias de vitaminas o proteínas.

Una vez más, la mejor dieta supone que uno está consumiendo una variedad de alimentos, basada en una base de frutas y verduras y seguida de cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables”.

Seguridad y precauciones

Es importante mencionar que el agua ionizada no está indicada para todas las personas. Es recomendable consultar con un médico antes de consumirla y hacerlo con moderación.

El uso de agua alcalina se ha relacionado con algunos problemas de seguridad, especialmente si el pH del agua es superior a 9,8. Entre los problemas de seguridad, se incluye la aparición de niveles elevados de potasio en la sangre, lo que se conoce como hiperpotasemia.

Esta afección es especialmente arriesgada para las personas que padecen enfermedades renales. Si tienes gastritis crónica, consulta con un médico antes de hacer cambios drásticos.

Para personas con dieta rica en carnes, café o azúcares, puede resultar útil como contrapeso. No todas las personas necesitan alcalinizar su dieta.

Agua de Monchique y el significado de su pH 9,5

Agua de Monchique es una marca portuguesa que se posiciona como una alternativa “premium” dentro de las aguas embotelladas, destacando por su pH de 9.5 y su origen natural.

Ubica el manantial de Monchique en el Algarve, Portugal, en una zona montañosa con bajos niveles de contaminación. El agua brota naturalmente alcalina, lo que evita tratamientos químicos y añade confianza al consumidor preocupado por la pureza.

  • Embotellada en origen, sin alteración química.
  • Certificada como agua mineral natural.
  • Comercializada también en farmacias y herbolarios fuera de España.

Observa en la etiqueta el valor de pH 9.5, que se considera alto dentro del espectro de aguas minerales. A efectos prácticos, eso significa una capacidad mayor para neutralizar la acidez gástrica, aunque los efectos dependen del contexto de consumo.

El pH se mide en laboratorio a 25 °C, no en tu cuerpo. Este nivel de alcalinidad no convierte el agua en un “medicamento” ni en un tratamiento.

Analiza el perfil mineral de Agua de Monchique, que incluye bicarbonatos, sodio en cantidad moderada, y sílice, un mineral vinculado a la salud articular y cutánea.

  • Bicarbonato: ayuda a reducir la acidez.
  • Sílice natural: asociado a beneficios óseos y para la piel.
  • Sodio bajo-medio: apta para consumo habitual.

Su sabor es suave, sin notas metálicas ni excesivamente secas. Aprecia sus ventajas si haces deporte o tienes reflujo ocasional. No sustituye una dieta saludable, pero puede contribuir a tu sensación de bienestar diario.

Comparación de pH, residuo seco y mineralización

ProductopH declarado*Precio aprox. (€/L)Composición mineral / notas clave
Agua de Monchique (Mercadona)9,51,25 €Naturalmente alcalina; bicarbonato y sílice; sodio bajo-medio
Alkanatur (jarra con filtro)9,50,18 €Alcalinización por ionización; minerales añadidos mínimos; varía según el filtro
PH 9.5 Agua Premium9,51,40 €Alcalina artificial; sales minerales añadidas (no detalladas)
Font Vella Levité 8+8,51,00 €Mezcla de agua Font Vella + sales; mineralización moderada
Bezoya (edición alcalina)Neutro-alcalino (s/e)0,35 €Muy baja mineralización (28 mg/L); sodio casi nulo
Solán de CabrasNo declarado (≈ 7)0,72 €Baja en sodio; mineralización ligera
Icelandic Glacial8,41,91 €TDS 62 ppm; filtración volcánica; baja mineralización

Bezoya apuesta por la pureza extrema. Su residuo seco de solo 28 mg/l la convierte en una de las aguas más ligeras del mercado, lo que la hace apta para alimentación infantil y usuarios con dietas controladas.

Monchique ofrece una experiencia más “funcional”. Con su pH 9.5 y minerales alcalinizantes, está más alineada con tendencias de bienestar digestivo, deporte o hidratación tras comidas pesadas.

Solán de Cabras: baja en sodio, sin sabor mineral marcado, extraída en Cuenca, ideal para comidas ligeras y consumo continuado. Monchique podría convencer a quienes buscan propiedades digestivas o deportivas.

Icelandic Glacial: pH 8.4, filtración volcánica durante 5.000 años, TDS de 62 ppm. El pH 8.4 no es tan alto como el de Monchique, pero sigue en el rango alcalino.

Evita decisiones solo por el número del pH. Factores como los minerales disueltos, el envase y el uso que harás del agua (diario, deportivo, digestivo) también cuentan.

Agua embotellada, plástico y conservación

El agua envasada en botellas viene limpia de cloro, metales pesados… Con un sabor en su mayoría: neutro e incluso, bastante aceptable. Sin embargo, sus envases no son una garantía.

Al menos en nuestro país las aguas minerales en su mayoría son envasadas en plástico -a excepción de algunas marcas o, si escogemos aguas con gas-. Los plásticos de sus envases no son recipientes seguros y migran microplásticos al agua, es decir: tóxicos plásticos.

Además, el agua comercial embotellada en plástico, contiene el riesgo de no haber sido almacenada en las condiciones correctas, por lo que el llamado contaminante cancerígeno puede migrar al agua Bisfenol A.

Y desde hace unos años hay un debate muy serio sobre la presencia de microplásticos en el agua. El estudio Orb Media que analizó 250 botellas de agua (agua embotellada en PET) de 11 marcas, demostró que todas estaban contaminadas con plásticos de varios tipos: polipropileno, nailon, tereftalato de polietileno (PET), microplásticos, partículas tan pequeñas que no pueden verse a simple vista.

En cuanto a la mineralización, la mayoría de aguas que tenemos en el supermercado, especialmente aquí en España, son de mineralización débil, es decir, aguas neutras o incluso ácidas.

Cómo leer la etiqueta del agua

Compara la etiqueta. Si ves términos como “tratada con ionización” o “electrolizada”, no estás ante una opción natural como esta.

Verifica si el pH está medido “en origen” o “envasado”. Algunas marcas muestran valores que no se mantienen estables tras abrir la botella.

Algunas aguas “alcalinas” en España solo tienen pH 8-8.5 y no especifican claramente el proceso de alcalinización. Lee siempre la etiqueta con lupa.

Para interpretar el residuo seco, recuerda que una cifra baja indica poca mineralización y una cifra alta indica mayor cantidad total de sales disueltas, pero ninguna de las dos cifras identifica por sí sola las sustancias presentes ni demuestra la pureza microbiológica.

Cómo elegir entre agua alcalina e ionizada

  1. Comprueba el pH declarado y las condiciones en las que se ha medido.
  2. Revisa el residuo seco y el desglose de minerales, no solo el número del pH.
  3. Distingue entre alcalinidad natural, mineralización mediante filtro y electrólisis.
  4. Valora el contenido de sodio si sigues una dieta controlada o tienes una condición médica.
  5. Considera el formato, la conservación y el material del envase.
  6. No utilices el color producido por una prueba de electrólisis como prueba de contaminación.
  7. Si necesitas conocer la composición exacta, solicita un análisis del agua.

Elige Monchique si priorizas origen natural y un sabor neutro. Aunque no es la más barata, su pH elevado es auténtico y no depende de electrólisis.

Considera Alkanatur si buscas sostenibilidad y bajo coste a largo plazo. Eso sí, requiere comprar una jarra con filtro específico y mantenerla.

La principal diferencia entre agua purificada y alcalina es que la primera tiene un pH de 7, mientras que la última está entre 8 y 9 de pH. Ambas están en el rango saludable de agua bebestible.

Residuo Seco en el agua. www.hidrogenada.com

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