Cocaína y agua destilada: qué relación existe y cuáles son los riesgos

La cocaína y el agua destilada aparecen relacionadas en distintos contextos, pero no significan lo mismo. El agua destilada puede utilizarse en procesos químicos de laboratorio, mientras que la cocaína es una sustancia psicoactiva ilegal cuyo consumo, transformación y transporte implican graves riesgos sanitarios, ambientales y legales.

El polvo blanco conocido popularmente como cocaína es principalmente clorhidrato de cocaína, una sustancia que puede disolverse en agua y en otros compuestos. Esa solubilidad ha sido aprovechada por redes criminales para ocultarla en líquidos, aunque preparar, transportar o consumir cocaína de esta manera aumenta la incertidumbre sobre su concentración, sus contaminantes y su toxicidad.

Qué es la cocaína

La Cocaína o también conocida en las calles como, Coca, farlopa, perico y/0 nieve, es un alcaloide con acción anestésica en el sistema nervioso periférico y estimulante sobre el SNC. Se obtiene de las hojas del arbusto de Coca (Erytoxylon coca), planta originaria de los Andes y que se cultiva en América del sur, en Indonesia y en algún estado africano.

La elaboración química de las hojas de coca da lugar a distintos derivados:

  • Sulfato de cocaína: Pasta de coca, conocida también como basuko o bazoka. La pasta de coca es un producto intermedio en la fabricación del clorhidrato de cocaína, que contiene alrededor del 50% de sulfato de cocaína y otros alcaloides y contaminantes como el queroseno y el ácido sulfúrico provenientes del refinamiento.
  • Clorhidrato de cocaína: Conocida popularmente como cocaína, es la forma principal de consumo. Tras refinar la pasta de coca, se obtiene el clorhidrato de cocaína, un polvo cristalino de color blanco inodoro y de sabor amargo que se absorbe fácilmente por las mucosas del organismo.
  • Cocaína base o crack: El polvo blanco se disuelve en agua destilada y se añade una sustancia alcalina, por ejemplo bicarbonato sódico; se produce así la precipitación de los cristales de clorhidrato de cocaína.

Como curiosidad podemos contarte que el nombre de crack fue dado por el ruido que realizan los cristales al calentarlos para fumarlos a través de una “pipa de agua”.

Por qué la cocaína puede mezclarse con agua

Transformar la cocaína en polvo a líquida es un método sencillo, según las autoridades, porque la droga es una sustancia altamente soluble y puede mezclarse fácilmente con otros compuestos. En forma líquida es posible ocultarla en varios productos, por ejemplo, botellas de licores o vino.

Según Infosurhoy.com, el sitio de noticias del Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM), medio kilogramo de cocaína en polvo puede disolverse completamente en un litro de agua y pasar desapercibida a simple vista. Tal como explica la FELCN de Bolivia, una vez diluída es muy difícil detectar la droga usando rayos X o escáneres de ultrasonido.

La posibilidad de disolver la cocaína no la convierte en agua segura ni en una preparación controlada. La mezcla puede contener sustancias empleadas durante la elaboración ilegal, residuos de solventes, combustibles, ácidos, bases u otros contaminantes cuya concentración es desconocida.

Cocaína líquida y ocultamiento del narcotráfico

Los narcotraficantes están continuamente buscando formas de engañar a las autoridades y en esa búsqueda se han vuelto cada vez más sofisticados. Principalmente cuando se trata del contrabando de una de las sustancias con mayor demanda en el mundo: la cocaína.

El viernes, las autoridades argentinas dijeron que frustraron un plan para producir y transportar dos toneladas de cocaína líquida a Estados Unidos y Europa. Este fue el segundo decomiso de droga en forma líquida en Argentina este año: en febrero las autoridades encontraron otro cargamento del compuesto en un camión cisterna, también a punto de ser transportada.

Y en junio de 2012 las autoridades en Venezuela decomisaron 20 toneladas de cocaína líquida que estaba siendo transportada en un barco a México. Esto demuestra la creciente popularidad del contrabando de esta droga en forma líquida.

Decomiso de cocaína líquida en contenedor

Cómo se oculta la cocaína disuelta

Según Kenny Simpson, de la Agencia de Crimen y Control de Drogas Escocesa (SCDEA), la transformación de la cocaína en líquido es una de las técnicas cada vez más sofisticadas que los narcotraficantes han desarrollado para esconder el compuesto.

Tal como Simpson le dijo a la BBC, en sus 32 años en la lucha antinarcóticos de Escocia ha visto cocaína insertada en madera, impregnada en ropa y escondida en latas de mermelada.

Las autoridades también han descubierto cocaína diluída en lociones y champús, o mezclada en aceite aislante dentro de generadores, como en el caso del decomiso en Argentina este viernes.

La jueza que investigaba el caso, Sandra Arroyo Salgado, indicó que cuando los generadores llegaron en un contenedor a Yucatán, México, las autoridades confirmaron que el aceite dentro de éstos contenía la droga líquida.

En febrero de este año las autoridades británicas sentenciaron a un hombre a cuatro años en prisión después de que fue arrestado en el aeropuerto de Prestwick, Escocia, tratando de introducir a Reino Unido botellas de aceite de oliva mezclado con cocaína líquida.

Durante el juicio se encontró que el valor potencial de los 2,7 kilos de cocaína que el hombre transportaba era de unos US$1,7 millones.

Riesgos de ingerir cocaína líquida

También ha observado que las "mulas" -las personas a quienes los narcotraficantes pagan para transportar la droga- suelen ingerir cada vez con más frecuencia bolsas de látex rellenas de cocaína líquida, las cuales en una radiografía pueden confundirse fácilmente con el intestino.

Aunque en forma líquida la persona puede ingerir una cantidad mayor de droga en bolsas de látex, el riesgo de morir si el envoltorio revienta también se incrementa.

El método quedó expuesto por primera vez ante las autoridades en 2011, en Bolivia, donde se confiscaron 13 kilos de cocaína líquida en Santa Cruz dentro de un camión.

En una entrevista con el periódico La Razón, de Bolivia, el coronel Alexander Rojas, de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), indicó que se calcula que el transporte de cocaína líquida dentro de bolsas de látex o condones se hizo frecuente en el país desde 2011.

Según el oficial, "esta nueva forma de transporte hace posible ingerir menos evoltorios pero mayor cantidad de droga. Cada persona puede llevar aproximadamente un kilo o poco más".

La rotura de un envoltorio puede provocar una absorción masiva y rápida de cocaína, con riesgo de intoxicación grave, convulsiones, alteraciones del ritmo cardíaco, coma y muerte. La manipulación de una mezcla de composición desconocida también expone a lesiones químicas y a intoxicaciones por contaminantes.

Qué ocurre cuando la cocaína llega al organismo

La farmacocinética nos indica que la coca, atraviesa rápidamente las membranas corporales, incluidas la placentaria y la hematoencefálica. La absorción, los picos plasmáticos, la biodisponibilidad, y las concentraciones alcanzadas tras el consumo dependen de la forma de presentación farmacológica y de la vía utilizada.

En la vía inhalada suelen iniciar los efectos a los 10 minutos con un pico máximo a los 30´, desapareciendo los efectos a los 60´.

Efectos buscados

  • Hiperactividad motora, verbal e ideativa.
  • Sensación de mayor energía y lucidez.
  • Disminución del apetito y de la sensación de fatiga.
  • Insomnio.
  • Euforia, empatía y Entactogenicidad.
  • Sociabilidad, desinhibición.
  • Aumento de la libido.

Según nuestra experiencia, en los espacios de ocio recreativo, el consumo más generalizado de cocaína suele ser por VIA NASAL “esnifada”. A veces, también podemos observar el consumo fumado untando el cigarrillo sobre la farlopa.

Manifestaciones de una intoxicación

Pero, como todos sabemos, todo consumo conlleva un peligro, por lo tanto, tras el consumo, en lo que a intoxicación se refiere, y teniendo en cuenta que la vía de consumo afectará al tiempo de absorción y la intensidad del efecto, podremos observar las siguientes manifestaciones clínicas:

Cuadro característico en intoxicaciones leves: Excitación, intranquilidad, incoherencia del lenguaje, taquicardia, midriasis, hipertensión, náuseas (a veces vómitos), temblor, sudoración. Hipertermia.

Efectos psicológicos: El efecto psicológico más claro es: la euforia y la sociabilidad. De forma variable: ansiedad, irritabilidad, disforia, grandiosidad, deterioro del juicio, incremento de la actividad psicomotriz (que puede llegar a la agitación) e hipervigilancia (que puede llegar a la psicosis cocaína con alucinaciones y delirios), depresión post consumo.

Psicosis cocaína.

Complicaciones graves

Los efectos más graves suelen producirse por consumo prolongado, asociación de otras sustancias, cantidades importantes de cocaína y se observa:

  • Hipertermia severa, CID, insuficiencia renal, convulsiones, coma, parada respiratoria y muerte.
  • Taquicardia extrema y arritmia, fallo cardiaco, isquemia, infarto agudo de miocardio, fibrilación ventricular.
  • Hemorragias cerebrales e ictus precedidos de intensas cefaleas.

Qué hacer ante una posible intoxicación

Ante una persona que pueda haber ingerido cocaína líquida o una bolsa con droga, la situación debe tratarse como una emergencia médica. No se debe provocar el vómito ni administrar alimentos, bebidas o medicamentos por cuenta propia.

Actuación y tratamiento en intoxicaciones por cocaína:

  • Constantes vitales.
  • Permeabilidad de vía aérea.
  • Realizar, si es preciso, resucitación cardio pulmonar básica.
  • Administrar oxígeno a alto flujo y si es preciso, intubación orotraqueal y ventilación mecánica.
  • Traslado urgente a centro hospitalario.
  • Monitorización ECG y Sat arterial con pulso-oximetría.
  • Tranquilizar y llevar al paciente a un ambiente relajado.

La cocaína en el agua potable de Colombia

La producción ilegal de drogas en Colombia está dejando una marca química detectable en los sistemas de suministro de agua del país. Así lo reveló el informe "Contaminación invisible: Cocaína e insumos químicos asociados a su producción en el agua potable de Colombia", publicado por el centro de pensamiento Center for a Secure Free Society (SFS).

Según detalló la investigación, los análisis de laboratorio identificaron rastros de cocaína y de insumos químicos utilizados para su elaboración en redes de agua de consumo que abastecen a centros urbanos en el territorio nacional.

Colombia es, desde hace años, el mayor productor mundial de cocaína, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Ahora, un informe difundido este año le agrega una dimensión al problema que rara vez entra en la discusión pública: sus residuos químicos ya están llegando al agua que millones de colombianos consumen todos los días, incluso en ciudades a cientos de kilómetros de cualquier cultivo de coca o laboratorio clandestino.

El trabajo, titulado “Contaminación Invisible: cocaína e insumos químicos asociados a su producción en el agua potable de Colombia”, fue elaborado por el Center for a Secure Free Society (SFS), con sede en Washington D.C. y especializado en seguridad y defensa hemisférica.

El muestreo y el análisis de laboratorio estuvieron a cargo de un equipo de la Universidad de La Sabana, que recolectó y procesó las muestras entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

Ciudades y población analizada

Entre finales de 2025 y comienzos de 2026, el estudio tomó muestras en 12 ciudades colombianas, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Cúcuta, las cuales representan a cerca de 17 millones de personas.

Según el informe del SFS, los investigadores tomaron muestras en doce ciudades y diecinueve puntos de recolección, entre ellos los principales centros urbanos del país -Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Cúcuta- y otros siete municipios.

En conjunto, el estudio cubrió a una población de 17 millones de personas, el 32% de los habitantes de Colombia.

El hallazgo más relevante del informe fue la detección de trazas de cocaína en el agua del grifo -ya tratada- en Bogotá, Cali, Cartagena, Popayán y Quibdó, ciudades que suman más de 11,8 millones de habitantes.

De acuerdo con el documento de SFS, la presencia de cocaína fue detectada directamente en el agua de grifo de Bogotá, Cartagena, Popayán y Quibdó, así como en las fuentes de agua que ingresan al sistema de tratamiento en la ciudad de Cali.

Ciudad o puntoHallazgo descrito
Bogotá0,027 microgramos por litro tras el tratamiento; 0,030 antes del tratamiento en La Regadera y 0,018 en Tibitoc.
Cali0,030 microgramos por litro antes del tratamiento, en la planta Puerto Mallarino.
Cartagena0,032 microgramos por litro en el Canal del Dique y 0,005 en el agua ya tratada.
Popayán0,004 microgramos por litro en el grifo.
Quibdó0,002 microgramos por litro en el grifo.

Con la excepción de Cali, la contaminación persistió después del proceso de potabilización.

Otros contaminantes detectados

Adicionalmente, las pruebas de laboratorio registraron la presencia de sustancias e insumos industriales como amoníaco, diésel, acetona, metanol y gasolina en múltiples puntos de muestreo.

Según el informe del SFS, junto con la cocaína aparecieron otras sustancias asociadas a su procesamiento.

La acetona se detectó en el agua tratada de siete ciudades, con valores de entre 2 y 32 microgramos por litro, con el máximo en Villavicencio.

El metanol superó en varias localidades el valor de referencia internacional de 3 miligramos por litro, con picos de 4,3 en Florencia y 3,2 en Montería.

El nitrógeno amoniacal alcanzó los 2,7 miligramos por litro en Bogotá, muy por encima del umbral de referencia de 0,5 que usa el propio informe como comparación.

También se hallaron niveles altos de diésel en los puntos de pretratamiento de Bogotá, con 22,2 miligramos por litro en Tibitoc, y de Cartagena, con 9,9 en el Canal del Dique.

SustanciaDato señalado en el informe
AcetonaEntre 2 y 32 microgramos por litro en el agua tratada de siete ciudades.
Metanol4,3 en Florencia y 3,2 en Montería; el valor de referencia citado es 3 miligramos por litro.
Nitrógeno amoniacal2,7 miligramos por litro en Bogotá; el umbral comparativo citado es 0,5.
Diésel22,2 miligramos por litro en Tibitoc y 9,9 en el Canal del Dique.

Qué significan los resultados para la salud

Aunque el reporte precisa que los niveles encontrados no constituyen por sí mismos un diagnóstico clínico ni una emergencia sanitaria aguda, la entidad advierte sobre el riesgo que representa la exposición repetida y prolongada a solventes, hidrocarburos, metanol y nitrógeno amoniacal, especialmente en niños, adultos mayores y poblaciones vulnerables.

El informe es cuidadoso en un punto: aclara que estas concentraciones no permiten inferir efectos clínicos inmediatos sobre la población ni atribuir cada hallazgo a una única fuente de contaminación.

Pero insisten en un límite que conviene remarcar: estas concentraciones no equivalen a intoxicación aguda ni a una enfermedad clínica comprobada.

Lo que documentan, dicen, es la persistencia de contaminantes vinculados a actividad ilícita dentro de sistemas de agua para consumo humano, algo que amerita más monitoreo ambiental y epidemiológico, no una alarma sanitaria inmediata.

Aunque las cantidades detectadas no resultan alarmantes o un riesgo inminente para la salud, “la presencia de cocaína, solventes, nitrógeno amoniacal, metanol, hidrocarburos y otras sustancias en sistemas utilizados para el consumo humano plantea preocupaciones sobre exposición crónica y repetida, especialmente entre niños, adultos mayores y comunidades que ya enfrentan vulnerabilidades nutricionales, ambientales o sanitarias”.

Metanol, amoníaco y diésel

El informe dedica un apartado extenso a la toxicidad de las sustancias halladas, aunque sin convertir los hallazgos en un diagnóstico epidemiológico -algo que los propios autores dicen de manera explícita que no pretenden hacer-.

El amoníaco, en niveles por encima de 0,5 miligramos por litro, no solo es tóxico por sí mismo sino que, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, favorece procesos de nitrificación que reducen el pH del agua y pueden liberar plomo y cobre desde las cañerías, generando lo que el informe llama un segundo ciclo de exposición.

El metanol, por su parte, se metaboliza en formaldehído y luego en ácido fórmico, compuestos asociados a toxicidad neurológica y ocular en casos de intoxicación clínica; los valores hallados en Montería y Florencia superan el límite de referencia de 3 miligramos por litro que usa el Departamento de Salud de Minnesota.

El diésel, en los puntos de pretratamiento, apareció muy por encima del valor de referencia de 0,05 miligramos por litro que utiliza el informe como comparación.

Contaminación ambiental y seguridad alimentaria

Asimismo, el documento de SFS señala que los residuos de estas sustancias afectan los ríos, la fertilidad de los suelos y los ecosistemas, lo que podría traducirse en problemas para el desarrollo de cultivos, el rendimiento agrícola y la seguridad alimentaria en las cadenas de suministro del país.

El informe también conecta la contaminación hídrica con la seguridad alimentaria. Cita evidencia experimental según la cual concentraciones ambientales de apenas 0,001 microgramos por litro de cocaína pueden afectar el ADN de ciertas plantas e interferir en su germinación, la etapa más vulnerable del ciclo de cultivos como el café, el arroz de riego, el banano, el cacao y hortalizas de semilla pequeña como el tomate o la cebolla.

A eso se suma el vertido de residuos alcalinos -como el cemento usado para neutralizar ácidos durante el procesamiento- que puede elevar el pH del suelo y alterar la disponibilidad de nutrientes, con un impacto especialmente severo en suelos tropicales.

Colombia, señala el informe citando al Banco Mundial y a la FAO, usa 372,9 kilos de fertilizante por hectárea cultivable, el doble del promedio de América Latina y el Caribe, lo que -según los autores- vuelve a la agricultura del país particularmente dependiente de la estabilidad química del suelo y del agua.

El impacto del narcotráfico es una contaminación invisible y masiva que arrasa desde las zonas productoras hasta nuestras grandes ciudades.

Su origen no solo satura el agua con precursores químicos que ningún acueducto está diseñado para procesar, sino que envenena nuestros suelos, destruyendo por completo su fertilidad.

De dónde proceden los contaminantes

El informe explica que la fabricación del estupefaciente requiere grandes volúmenes de combustibles, solventes, ácidos y bases de doble uso.

Gran parte de estas sustancias se producen legalmente a nivel global, con la República Popular China como un actor destacado en la fabricación y exportación de insumos industriales que luego son desviados hacia redes criminales a través de intermediarios, empresas fachada y rutas de reexportación.

Según el informe del SFS, los químicos utilizados en la producción de cocaína, incluidos combustibles, solventes, ácidos y bases, provienen de economías lícitas, situadas en países como China.

El documento advierte que “la producción de cocaína no comienza únicamente en los cultivos de coca ni en los laboratorios clandestinos. Depende de una arquitectura global de manufactura química, transporte, finanzas y vacíos regulatorios que permite a las economías ilícitas operar a escala”.

Los mismos químicos que terminan en fuentes hídricas llegan a distintos ecosistemas y la producción agrícola, por tanto, representan un eslabón en la cadena del narcotráfico, “una amenaza sistémica que contamina ecosistemas, explota el comercio global, degrada instituciones, distorsiona mercados, pone en riesgo a comunidades vulnerables e impone costos ocultos sobre la población civil en Colombia y en el hemisferio occidental”.

Rutas comerciales y desvío de precursores

La segunda mitad del informe se aparta del laboratorio y se adentra en el terreno del comercio internacional.

A partir de datos de la base UN Comtrade de Naciones Unidas, el equipo del SFS analizó siete corredores comerciales de sustancias químicas de doble uso entre 2015 y 2024: China-Brasil, China-Venezuela, China-Ecuador, China-Colombia, Brasil-Venezuela, Brasil-Colombia y Ecuador-Colombia.

Con un modelo estadístico de detección de anomalías, el informe identifica patrones que interpreta como indicios de desvío de precursores hacia la producción de cocaína.

En el corredor China-Brasil, las cantidades comerciadas treparon de 14,7 millones de unidades en 2020 a 183,2 millones en 2022, un salto del 840% en un año, mientras el valor unitario declarado caía a menos de un tercio.

Ese patrón -más volumen a menor precio- es, según el informe, incompatible con una simple reposición industrial.

El flujo colapsó 79% en 2023 y 2024, en coincidencia con controles más estrictos introducidos por Colombia en 2022 y con investigaciones de la policía federal brasileña sobre desvío de precursores químicos.

El corredor China-Venezuela registró la anomalía más pronunciada de toda la serie: de 117.050 unidades en 2018 a 39,5 millones en 2019, un aumento superior al 33.000%, seguido de un colapso casi inmediato.

El informe interpreta ese comportamiento como típico de una zona de transbordo temporal.

El corredor China-Ecuador, en cambio, no muestra un pico único sino un crecimiento sostenido, de 646.320 unidades en 2021 a 3,3 millones en 2024, que los autores vinculan más a la expansión de la producción de cocaína en Colombia que al desarrollo industrial ecuatoriano.

El corredor directo entre China y Colombia creció un 103% entre 2021 y 2024, mientras el corredor formal Brasil-Colombia se contraía un 91% en el mismo período.

Esa relación inversa es, para los autores, la señal más clara de una reasignación deliberada de rutas ante el mayor control regulatorio en cada país de tránsito.

Consumo de gasolina y zonas de producción

El informe cruza estos datos comerciales con un tercer indicador: el consumo de gasolina por habitante a nivel municipal, usando datos abiertos del gobierno colombiano.

Municipios de la Cordillera de Nariño, como Policarpa, con 179 galones por habitante al año -casi cuatro veces el promedio nacional de 45 galones-, y de Norte de Santander, como Mutiscua, con 202 galones, muestran consumos extremos que coinciden geográficamente con corredores de cultivo y procesamiento de coca ya documentados por las autoridades de seguridad colombianas.

El análisis del Center for a Secure Free Society concluye que la presencia de estos elementos refleja un proceso de contaminación difusa y persistente que se origina desde las zonas de producción y persiste tras los procesos convencionales de potabilización.

La presencia de cocaína en el agua de España

El agua potable de las capitales españolas contiene partículas de drogas, que consumidas por las personas llegan, a través de la orina, a las aguas residuales, las fluviales y finalmente a las de consumo, tras pasar por los sistemas de depuración correspondientes, que no están pensados ni preparados para filtrarlas totalmente.

Aunque en cantidades muy ínfimas, la cocaina está presente en el agua de la red de las ciudades de España.

La catedrática de química analítica de la Universidad de Barcelona, Maria Teresa Galcerán, reveló que en cada litro de agua del grifo en Donostia, Bilbao o Vitoria hay 0,10 nanogramos de cocaina.

Pamplona duplicaría esta cantidad y Zaragoza sería la capital con un índice más elevado, casi 2 nanogramos por litro de agua.

La cocaína se codea en el agua con otras partículas de otras sustancias, como las anfetaminas y la metadona, pero es ella la gran superviviente de las plantas depuradoras, que no logran eliminar totalmente esta droga que reciben de las aguas residuales y de los cauces fluviales.

Otras sustancias , como las anfetaminas y la metadona, se hallan en las aguas residuales y cauces pluviales, pero principalmente es la cocaina la "superviviente" de las plantas depuradoras, que no logran eliminar totalmente esta droga.

Concentraciones y riesgo sanitario

Aún así, los restos de droga en el agua de consumo son casi indetectables y es prácticamente imposible que su ingesta repercuta en la salud de las personas, afirmaron los expertos.

Aún así, los restos de droga en el agua de consumo son casi indetectables y es prácticamente imposible que su ingesta repercuta en la salud de las personas, ya que haría falta beber «35 litros de agua al día durante 70 años para ingerir lo equivalente a una dosis de cocaína (unos 100 mg)».

La droga consumida por las personas llega a través de la orina a los ríos, tras pasar por los sistemas de depuración correspondientes, que no están «pensados ni preparados» para filtrarlas del todo.

Estudios en aguas residuales

Lo descubrió el equipo de Galcerán en un pormenorizado estudio realizado entre enero de 2006 y enero de 2007.

Analizaron 42 plantas de tratamiento de agua residual de Cataluña, de donde se tomaron las respectivas 42 muestras.

Todas dieron positivo en drogas. Sobre todo, en cocaína. El éxtasis le seguía de cerca: 31 muestras la portaban. Mientras que las anfetaminas figuraban en la mitad de ellas.

A través del estudio de las muestras de agua en plantas, ríos y ciudades, el equipo de Galcerán pudo sacar una foto del comportamiento de la población y ver claramente que el nivel de droga aumentaba radicalmente los fines de semana.

Además, durante el verano y el invierno su presencia era mucho mayor que en otoño y primavera.

Y sobresalió la subida del nivel de droga en los ríos durante las vacaciones de Navidad.

Destacaron además los picos de droga en agua en la zona del Mediterráneo y en las cercanas a estaciones de esquí.

«En el caso de la cocaína, calculamos del orden de 14 dosis al día por 1.000 habitantes».

Cocaína en los ríos y en el aire

Un equipo de investigadores del CSIC recogió muestras de la cuenca del Ebro entre octubre de 2007 y julio de 2008 en siete puntos cercanos a núcleos urbanos.

Este río porta 620 kilos de cocaína y 230 kilos de otras sustancias.

Si los resultados que obtuvieron se extrapolaran a otras zonas, «tendríamos un país que gasta 1.100 millones en adquirir 36 toneladas de droga al año», dijo Barceló.

El propio aire puede ser un chivato de las zonas donde se trafica con drogas.

En 2007 en Italia se llevó a cabo un sonado estudio que desveló la presencia de cocaína flotando entre las calles de Roma.

En España, la cantidad de droga en el aire es diez veces mayor.

Así lo han demostrado un grupo de investigadores del CSIC, capitaneados por Barceló, que analizaron la calidad del aire en dos puntos de Barcelona y Madrid y detectaron concentraciones de hasta 850 picogramos (la billonésima parte de un gramo) por metro cúbico de aire y 17 tipos de drogas, sobre todo, cocaína.

Al igual que en el agua, los niveles la droga en aire, proveniente sobre todo del tráfico de estas sustancias a pie de calle, no revisten riesgo para la salud humana, explicó Barceló, quien añadió que en Canadá detectan las áreas donde se trafica con drogas a través de unidades móviles, como camiones, que circulan con captadores de sustancias en el aire.

Por qué no debe confundirse agua destilada con una preparación segura

El agua destilada no elimina los riesgos propios de la cocaína ni permite conocer la concentración final de la sustancia. Una mezcla de cocaína con agua puede parecer uniforme, pero la cantidad de droga puede variar entre distintas partes del líquido y sus componentes adicionales pueden ser desconocidos.

La transformación de la cocaína en líquido también puede facilitar el transporte ilegal y aumentar el riesgo de exposición accidental. Por eso, una botella, un recipiente o una bolsa que contenga una mezcla sospechosa no debe abrirse, probarse, calentarse ni manipularse.

La presencia de trazas de cocaína en aguas residuales o, en algunos estudios, en aguas tratadas, tampoco significa que el agua destilada o el agua potable sea un medio de consumo de la droga. Se trata de fenómenos ambientales distintos: uno se relaciona con la disolución deliberada de la sustancia para ocultarla y otro con residuos que llegan a los sistemas hídricos tras el consumo o la producción ilegal.

El informe de Colombia señala que las cantidades detectadas no resultan alarmantes o un riesgo inminente para la salud, pero plantea preocupaciones sobre exposición crónica y repetida y sobre la persistencia de sustancias químicas asociadas a la producción ilícita.

Detectan residuos de drogas y otras sustancias en acuífero de la Riviera Maya - En Punto

Abordar esto no es un tema de mejorar la infraestructura hídrica; combatir la producción de cocaína desde la raíz es la única forma de frenar la violencia, evitar la captura del Estado y proteger la salud integral de los colombianos.

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