Cómo ponerse y quitarse correctamente una mascarilla FFP2

Para ponerse correctamente una mascarilla FFP2 hay que lavarse las manos, cubrir por completo la nariz, la boca y la barbilla, ajustar la pinza nasal y comprobar que no quedan espacios entre la cara y la mascarilla. Durante su uso conviene tocarla lo mínimo posible y verificar el sellado; para retirarla, hay que hacerlo por las bandas o cintas, desde atrás y sin tocar la parte frontal.

Las mascarillas FFP2 están preparadas para proteger de agentes externos, como es el caso del coronavirus. Son capaces de filtrar partículas de hasta 0,6 micras. Lo más importante a la hora de usar una mascarilla filtrante es ponerla de forma adecuada, sólo así te protegerás del virus.

Antes de ponerse una mascarilla FFP2

Antes de poner o quitar la mascarilla, es necesario que te laves las manos, con gel hidroalcohólico o con agua y jabón. Antes de colocar tu mascarilla higiénica o desechable, debemos lavarnos las manos durante 40-60 segundos con jabón. Con esta simple acción evitamos transferir la suciedad de nuestras manos a la mascarilla.

En caso de no tener agua y jabón a mano, es posible desinfectarse con gel hidroalcohólico. Aún así, se debe tener cuidado tanto a la hora de ponerse y quitarse la mascarilla para no infectarse.

Antes de coger la mascarilla de tela o bien la quirúrgica, debemos lavarnos las manos durante 40-60 segundos con jabón. Es importante higienizar tus manos para no transferir suciedad o contaminación a la mascarilla.

Cómo ponerse correctamente una mascarilla FFP2

1. Comprueba la mascarilla antes de utilizarla

Si quieres usar una mascarilla FFP2, asegúrate de que sea homologada y que no tenga una válvula. Las mascarillas EPI, o filtrantes, con válvulas no deben usarse, ya que expulsas el aire al exterior y es una de las vías de contagio.

En el momento de comprar una mascarilla, hay que tener en cuenta que muchas no se ajustan correctamente con la cara, y se debe elegir una acorde a nuestra fisionomía. Uno de los aspectos más importantes en el uso de las mascarillas es su correcta utilización.

Además, es importante utilizar la talla adecuada que mejor se acople a la fisionomía de nuestra cara. Aunque, en ocasiones, notemos cierta presión por las gomas, sobre todo cuando su uso es prolongado, debemos tener en cuenta que la sujeción que éstas proporcionan mejoran la efectividad y la protección de las mascarillas, por lo que siempre debemos utilizar un modelo de mascarilla que se ajuste de forma correcta a nuestra cara.

La mascarilla debe estar limpia, seca y en buen estado. Cambia las mascarillas siempre que esté húmedas, rotas o dañadas. Debes sustituirla por otra y recuerda que no son reutilizables.

2. Sujeta la mascarilla por las bandas

Coge la mascarilla y cubre la boca y la nariz con la mascarilla. Al manipularla, agárrala por sus tiras, no por la parte frontal. Luego hay que tocar solamente con las manos la parte de las dos gomas que están en cada extremo.

Cuando hablamos de las mascarillas FFP2, debemos poner el lado en el que sale la normativa CE o bien UNE con color en la parte de fuera. Estas son menos complicadas de saber a qué lado que debemos ponernos este tipo de cubrebocas, porque ya están orientadas hacia fuera por su forma y diseño, de manera que no podemos darle la vuelta.

3. Cubre nariz, boca y barbilla

Coloca la mascarilla cubriendo nariz y boca. Al colocarte la mascarilla debes asegurarte que cubre la boca, la nariz y la barbilla. Póntela cubriendo la nariz, la boca y la barbilla, todo el mentón.

Un ajuste cerrado de la mascarilla en la piel de la cara es de vital importancia. No debe haber espacios entre tu cara y la mascarilla. Asegúrate de que no quedan grandes espacios entre la cara y la mascarilla.

Si la mascarilla no se ajusta bien a la cara, pueden entrar partículas en el interior. El pelo tampoco debe quedar entre las gomas y la cabeza, ya que podía afectar a su capacidad de filtración.

4. Coloca las bandas detrás de las orejas o de la cabeza

Engancha las gomas en la zona correspondiente, ya sea en la cabeza o en la parte de atrás de las orejas. Luego pasaremos las bandas elásticas o gomas por las orejas. Si el modelo tiene cintas, colócalas por detrás de la cabeza, por encima y debajo de las orejas.

Colócala ajustándola bien detrás de las orejas y sitúala bien cubriendo nariz, boca y barbilla. Debemos evitar que el pelo se quede entre las gomas y la cabeza, ya que podía afectar a su capacidad de filtración.

Destacar que las mascarillas que se sujetan por las orejas tienen un peor ajuste que las que lo hacen por la cabeza y nuca. En nuestros estudios la mayoría de estos tipos de mascarillas no pasan el test de ajuste.

5. Ajusta la pinza nasal

En el caso de que sean mascarillas quirúrgicas homologadas o bien mascarillas FFP2 homologadas, debemos pellizcar la pinza nasal para ajustarla bien a la nariz. A continuación, para ajustarla a la forma de tu cara, moldéala usando ambas manos.

Lo más importante a la hora de usar una mascarilla filtrante es ponerla de forma adecuada, sólo así te protegerás del virus. Se recomienda realizar el correcto ajuste por el clip nasal y, a ser posible, evitar el ajuste por las orejas y el vello facial, que impide un correcto ajuste.

Es recomendable también colocar primero la mascarilla y seguidamente las gafas, no al revés. Lo más importante es ajustar muy bien la mascarilla con la pinza nasal, esto reduce el espacio entre tu piel y el tejido y evita que las gafas se empañen.

ajuste de mascarilla FFP2 sobre nariz

Cómo comprobar el sellado de una mascarilla FFP2

Si la mascarilla que usamos está certificada y cumple con la normativa, lo más importante en relación a la eficacia de una mascarilla pasa a ser el Factor de Ajuste (FA*), que mide lo bien ajustada que está a la cara del usuario. Con este factor podemos determinar si una mascarilla es apta para protegernos en entornos peligrosos.

FA*: resultado cuantitativo del ajuste de una mascarilla concreta a un individuo específico, siendo el cociente de la concentración de partículas del exterior de la mascarilla con la concentración de partículas en el interior de la misma. Indica el sellado de la mascarilla con la cara del trabajador.

ElementoComprobación
Zona cubiertaLa mascarilla cubre la boca, la nariz y la barbilla.
AjusteNo debe haber espacios entre tu cara y la mascarilla.
Pinza nasalLa pinza nasal está moldeada y ajustada a la nariz.
BandasLas bandas están bien colocadas y no quedan atrapadas por el pelo.
SelladoNo se siente que el aire sale por los costados o sube hacia los ojos.

Hay que colocar las manos sobre la mascarilla y exhalar suavemente. Si haces eso, no deberías sentir que el aire sale por los costados o sube hacia tus ojos. Luego debes mover la cabeza para ambos lados y comprobar que la mascarilla no se te ha movido.

Es recomendable invertir un tiempo en comprobar el ajuste de la mascarilla “sealing test”. Si existen fugas, provocadas por una mala adaptación de la mascarilla a la cara, que dejan espacios por donde pase el aire contaminado, existe el riesgo de inhalar aerosoles.

Una vez está garantizado que la mascarilla que vamos a utilizar está correctamente certificada y, por lo tanto, cumple la normativa, el factor más importante a tener en cuenta es el correcto ajuste de la mascarilla, que impide o minimiza que respiremos los aerosoles que puedan contener el coronavirus y contagiarnos.

Qué hacer mientras se lleva puesta

Siempre que tengas la mascarilla FFP2 puesta, evita tocarla o tocar tu cara. Desde Sanidad nos recomiendan evitar tocar la parte exterior de la mascarilla. Si lo hacemos, entonces debemos lavarnos las manos antes y después.

Es importante tocarla lo mínimo posible una vez colocada, así como no dejarla en el cuello o en la frente. No se debe bajar la mascarilla para hablar, respirar o comer y volver a subirla después.

La cara externa de la mascarilla debe considerarse contaminada, por lo tanto cualquier contacto directo de la superficie externa de la mascarilla debe ser evitada. Tanto la mascarilla como tus manos pueden estar contaminadas.

La humedad de la propia respiración facilita que se acumulen bacterias y virus en la mascarilla. Cámbiese de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilice las mascarillas de un solo uso.

Cómo quitarse correctamente una mascarilla FFP2

1. Lávate las manos

Antes de quitarnos la mascarilla, debemos lavarnos las manos otra vez para no ensuciarla, especialmente si vemos de la calle. Antes de poner o quitar la mascarilla, es necesario que te laves las manos, con gel hidroalcohólico o con agua y jabón.

La higiene de manos es fundamental porque la superficie exterior de la mascarilla puede estar contaminada. Si hubiera contacto directo con la superficie externa de la mascarilla por haber sido inevitable para conseguir una adaptación perfecta, las manos deben ser desinfectadas inmediatamente, ya que se consideran contaminadas.

2. Retírala desde atrás

Para quitarla, debes comenzar a retirarla por la parte de atrás sin tocar la parte de delante. Para retirarla correctamente debemos coger las cintas de la mascarilla por detrás de las orejas y retirarlas lateralmente sin tocar la cara externa de la mascarilla.

Para quitártela, es muy importante que no toques la parte frontal con las manos. En este sentido, lo ideal es que te quites la mascarilla agarrando las tiras, desde atrás y sin tocar la parte frontal.

Retira la mascarilla de la piel de la cara hasta que la superficie externa esté fuera del alcance. No tires de la parte delantera ni la apoyes sobre superficies.

3. Desecha la mascarilla

En caso de que la mascarilla usada sea una mascarilla desechable, no la reutilices: tírala al contenedor correspondiente. Deséchala en una papelera, a poder ser, con tapa.

Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

4. Vuelve a lavarte las manos

Después de desecharla, lava tus manos o desinféctalas de nuevo. En caso de que la mascarilla sea desechable y quieras tirarla, lo mejor es introducirla en una bolsa de plástico, depositarla cerrada en la basura y nos lavamos las manos nuevamente.

CÓMO PONERSE Y QUITARSE LA MASCARILLA

Si necesitas retirarla temporalmente

Cuando comemos, ya sea en casa o en un restaurante, nunca debemos dejar la mascarilla encima de la mesa junto a la comida ni sujetada en el brazo. No debemos olvidar que al terminar volveremos a usarla y la parte interior debe estar lo menos expuesta posible.

Antes de volver a ponerse la mascarilla, se debe mantener la mascarilla lejos del cuerpo de forma que no se pueda contactar con nada. Para volver a colocártela, coge las cintas con las dos manos para evitar el contacto directo con la superficie externa de la mascarilla.

Al ponértela de nuevo, aplica una suave presión de la mascarilla contra la cara para evitar cualquier arruga en la mascarilla. Colócate las cintas por detrás de las orejas. La posición de la mascarilla se corrige desde el interior, las manos tienen que haber sido lavadas antes de este procedimiento.

Debemos asegurarnos que la mascarilla se adapta perfectamente de nuevo. Si hubiera contacto directo con la superficie externa de la mascarilla por haber sido inevitable para conseguir una adaptación perfecta, las manos deben ser desinfectadas inmediatamente, ya que se consideran contaminadas.

Además, en los casos en los que llevemos una mascarilla de repuesto, debe estar siempre guardada en una funda individual o estuche protector.

Errores frecuentes al usar una mascarilla FFP2

  • Colocar la mascarilla por debajo de la nariz.
  • Dejar espacios entre la cara y la mascarilla.
  • Tocar la parte exterior durante su uso.
  • Bajarla al cuello o subirla a la frente.
  • Dejar que el pelo quede entre las bandas y la cabeza.
  • Retirarla tocando la parte frontal.
  • Reutilizar una mascarilla desechable.
  • Usarla cuando está húmeda, rota o dañada.
  • Utilizar una mascarilla con válvula.

Durante los últimos meses hemos visto imágenes de personas haciendo un mal uso de estos artículos: con la mascarilla por debajo de la nariz, con mascarillas que no se ajustan al rostro correctamente, etc. El uso incorrecto de mascarillas genera falsa seguridad de protección y puede aumentar el riesgo de COVID-19.

La gente tiende a tocarse más la cara debido a la falta de costumbre y a las molestias que produce la mascarilla, aumentando así el riesgo de contagio. Si la mascarilla no se ajusta bien a la cara (barba, etc.), pueden entrar partículas en el interior.

Por qué el ajuste es tan importante

Las mascarillas quirúrgicas e higiénicas no son EPIs, por lo tanto, no se les puede pedir el mismo nivel de ajuste ni de filtración que a una mascarilla FFP2. Recordar que, tanto las mascarillas quirúrgicas como las higiénicas, tienen una eficacia de ajuste muy inferior a las mascarillas autofiltrantes, debido a que no están diseñadas para filtrar el aire inhalado (no son EPIs).

La principal diferencia entre las mascarillas FFP2 y FFP3 es la capacidad de filtrado. Las mascarillas FFP3 están preparadas para un filtrado mayor, concretamente, del 98% de las partículas suspendidas en el aire. Las mascarillas FFP2 tienen un 92% de capacidad de filtrado.

Una vez está garantizado que la mascarilla que vamos a utilizar está correctamente certificada y, por lo tanto, cumple la normativa, el factor más importante a tener en cuenta es el correcto ajuste de la mascarilla. Las mascarillas cumplen con la normativa, pero nuestras caras NO.

En el caso de que no se cumplan estas condiciones, se recomienda usar mascarillas FFP2 que ajusten correctamente, como por ejemplo en el transporte público, personal sanitario con riesgo de contacto con pacientes con coronavirus, reuniones concurridas en espacios cerrados, etc.

Todas estas medidas son eficientes si se acompañan las unas de las otras. Las mascarillas son de uso obligatorio porque son la medida preventiva más eficaz frente al virus, además del lavado de manos, la distancia de la seguridad y el uso de gel hidroalcohólico.

  1. Comprueba que la mascarilla está homologada, seca y en buen estado.
  2. Lávate las manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico.
  3. Sujeta la FFP2 por las bandas, sin tocar la parte frontal.
  4. Cubre completamente la nariz, la boca y la barbilla.
  5. Coloca las bandas detrás de las orejas o de la cabeza.
  6. Ajusta la pinza nasal con ambas manos.
  7. Comprueba que no hay fugas ni espacios laterales.
  8. Evita tocarla mientras la llevas puesta.
  9. Retírala desde atrás, utilizando únicamente las bandas.
  10. Desecha la mascarilla y vuelve a lavarte las manos.

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