Cómo saber si una mascarilla tiene filtro

Para saber si una mascarilla tiene filtro, hay que identificar las marcas impresas en ella o en su envase. En las mascarillas autofiltrantes suelen aparecer las designaciones FFP1, FFP2 o FFP3, mientras que los filtros recambiables pueden incluir las letras P, A, B, E o K, acompañadas de un número que indica su capacidad.

Las mascarillas antipolvo protegen de los riesgos derivados de las partículas en el aire y se dividen según la clase FFP: este es un indicador del filtrado de la máscara. En cambio, una mascarilla antipolvo solo protege contra el polvo, no contra pintura o gases.

Dónde comprobar si una mascarilla tiene filtro

Para reconocer el sistema de filtración, revisa la parte exterior de la mascarilla, las instrucciones y el envase. En las mascarillas FFP, el material filtrante forma parte de la propia pieza facial, por lo que no siempre se observa como un cartucho separado.

En las semimáscaras y máscaras reutilizables, el filtro suele ser un cartucho o disco independiente que se conecta a la pieza facial. La identificación puede aparecer mediante letras, números, colores y referencias normativas.

  • FFP1, FFP2 o FFP3: indican una mascarilla autofiltrante frente a partículas.
  • P1, P2 o P3: identifican filtros contra partículas y aerosoles.
  • A, AX, B, E o K: identifican filtros contra gases y vapores específicos.
  • Combinaciones como A2P3: indican protección frente a gases o vapores y partículas.
  • R o NR: indican si la mascarilla es reutilizable o no reutilizable.
  • V: indica que incorpora una válvula de exhalación.
  • Marcado CE y referencia UNE EN 149: son indicaciones habituales en mascarillas FFP consideradas equipos de protección individual.

Qué significa que una mascarilla tenga filtro

Los filtros respiratorios son dispositivos diseñados para purificar el aire que respiramos, eliminando partículas, gases o vapores nocivos antes de que ingresen a nuestros pulmones. Estos filtros, integrados en equipos de protección respiratoria como mascarillas o respiradores, actúan como una barrera frente a contaminantes que pueden dañar la salud.

En líneas generales, los filtros se clasifican en tres grupos: filtros contra partículas y aerosoles, filtros contra gases y vapores y filtros contra partículas, gases y vapores.

La elección del filtro adecuado depende del contaminante presente en el ambiente. En líneas generales encontramos partículas como humos metálicos, polvo, fibras, virus y bacterias. También vapores que ponen en peligro la salud de la persona.

Cómo identificar una mascarilla FFP

El código FFP significa Filtering Facepiece Particals, es decir, «Filtrado de Piezas Faciales». Indica la forma que su mascarilla antipolvo filtra el aire.

Puedes imaginar el filtro como si fuera un colador lleno de agujeros, cuanto más pequeños son esos agujeros, más pequeñas son las partículas que se filtran. La desventaja de un filtro muy bueno es que los orificios a través de los cuales tendrás que respirar son tan pequeños que deberás esforzarte mucho más.

Distinguimos tres niveles de la clase FFP, desde un nivel de filtro bajo a uno alto:

ClaseCapacidad indicadaProtección y ejemplos
FFP178%Protege contra el humo inofensivo, polvo y niebla, como partículas de algodón o madera, grafito, metales ferrosos, carbonato de calcio y heno.
FFP292%Protege contra humo, polvo y niebla irritantes, como partículas residuales de metal, resina, lana de vidrio, semillas, hongos y polvo de harina.
FFP398%Protege contra humo, polvo y niebla tóxica, como fibras cerámicas, lana de roca, cadmio y cromo.

Las mascarillas autofiltrantes FFP1, FFP2 y FFP3 son protección desechable de un solo cuerpo, sin filtro recambiable; se sustituye la mascarilla completa según el tiempo máximo de uso indicado.

FFP1 que protegen de los polvos no tóxicos y suelen usarse en trabajos de la construcción o incluso el bricolaje. FFP2 cuyo filtro protege de partículas finas y tóxicas, como los virus u hongos. Es la más usada en hospitales. FFP3 con un filtro que protege de partículas, aerosoles líquidos y patógenos con una eficacia del 98% en concentraciones ambientales de hasta 50 VLA-Alta eficacia.

Una mascarilla FFP tiene el filtro integrado en el cuerpo de la mascarilla, por lo que no debe confundirse con una mascarilla higiénica o quirúrgica. La efectividad de estos tres niveles filtros depende también del tipo de mascarilla empleada.

Cómo saber qué tipo de contaminante filtra

Filtros para partículas

Los filtros para partículas se suelen identificar con la letra «P», y se utilizan para proteger contra aerosoles sólidos y líquidos. El material principal usado para la filtración son fibras plásticas.

Estos filtros se clasifican según su eficacia:

TipoEficaciaUso general
P1Baja eficaciaPartículas no tóxicas en ambientes de baja concentración de agentes contaminantes.
P2Media eficaciaPartículas de toxicidad moderada, como polvo de madera, metal, plásticos no PVC, nieblas de aceite o fibras sintéticas.
P3Alta eficaciaPartículas altamente tóxicas como metales pesados, maderas duras, polvo de freno, sustancias radiactivas y patógenos, tales como virus, bacterias y esporas.

Los filtros contra partículas y aerosoles están diseñados para protegerte de contaminantes sólidos y líquidos suspendidos en el aire. Son ideales en situaciones donde las partículas pueden ser inhaladas y causar daños a la salud.

Protección contra polvo y polen: Son ideales en entornos con alta concentración de partículas, como fábricas, talleres de carpintería o durante actividades al aire libre en temporada de alergias. Esto corresponde principalmente a filtros de eficiencia P1 o P2, dependiendo del tipo de polvo (tóxico o no tóxico).

Ambientes con humo: Para trabajos de soldadura o exposición al humo generado por combustibles, se recomienda el uso de filtros de alta eficiencia P2 o P3, ya que el humo contiene partículas muy finas que pueden ser tóxicas.

Los filtros de clase P3 son los más indicados para proteger contra microorganismos como bacterias, virus o esporas. Este tipo de protección es especialmente importante en entornos hospitalarios o en caso de brotes infecciosos.

Filtros para gases y vapores

Los filtros para gases y vapores han sido diseñados para proteger contra gases peligrosos, que contienen carbón activo tratado de distintas maneras para filtrar los distintos contaminantes que pueden existir en diferentes entornos.

En los filtros contra los gases y vapores utilizan el carbón activo como material de protección. El carbón activo se somete a un tratamiento según el tipo de contaminante que se quiera proteger.

DesignaciónProtecciónColor habitual
AGases y vapores orgánicos con punto de ebullición superior a 65 ºC.Marrón
AXGases y vapores orgánicos con punto de ebullición inferior a 65 ºC.Marrón
BGases y vapores inorgánicos, excepto monóxido de carbono.Gris
EDióxido de azufre y vapores ácidos.Amarillo
KAmoníaco y derivados orgánicos del amoníaco.Verde
COMonóxido de carbono.Negro
HgVapores de mercurio.Rojo
NOGases nitrosos y dióxido de nitrógeno.Azul

Los filtros para gases y vapores orgánicos están diseñados para protegerte de contaminantes químicos presentes en el aire que se derivan de compuestos orgánicos. Estos filtros contienen materiales especiales, como carbón activado, que adsorben los gases y vapores, evitando que ingresen a tus pulmones.

Los filtros para gases y vapores inorgánicos están diseñados para proteger contra contaminantes químicos derivados de compuestos no orgánicos presentes en el aire. Este tipo de filtro se clasifica como Tipo B según la norma EN 14387:2022 y utiliza materiales específicos para adsorber gases y vapores inorgánicos, excluyendo monóxido de carbono (CO).

Es importante recalcar esta diferencia para garantizar el uso del filtro correcto. Para gases específicos como monóxido de carbono (CO), se requieren filtros especializados marcados para ese uso (filtros CO), ya que los filtros Tipo B no son efectivos contra este contaminante.

Filtros combinados

Un filtro combinado, por ejemplo, A2P3, integra en la misma pieza protección frente a gases, vapores y partículas. Los filtros combinados son una solución versátil y eficiente que ofrecen protección integral contra una variedad de contaminantes en el aire, incluyendo partículas sólidas y líquidas, gases y vapores.

Estos filtros combinan las propiedades de los filtros de partículas con las de los filtros para gases y vapores, lo que los hace especialmente útiles en entornos industriales complejos, lugares donde se generan simultáneamente polvo, humos metálicos y vapores químicos, como fábricas, talleres de soldadura o laboratorios químicos.

En la producción de plásticos o pesticidas, los contaminantes suelen incluir partículas peligrosas combinadas con vapores orgánicos o gases ácidos. Los filtros combinados adecuados serían de clase P3 junto con un filtro de gases/vapores Tipo A (para vapores orgánicos) o Tipo E (para gases ácidos).

Los filtros múltiples que combinan dos o más filtros, salvo los SX que ya protegen contra gases y vapores específicos. Tipo NO-P3 contra óxido de nitrógeno. Tipo Hg-P3 contra mercurio.

Qué significan los números del filtro

Además de la letra, cada filtro incluye un número (1, 2 o 3) que indica su capacidad de absorción y, por tanto, su duración estimada frente a una concentración determinada del contaminante.

ClaseCapacidad
Clase 1Baja capacidad
Clase 2Media capacidad
Clase 3Alta capacidad

Por ejemplo, un filtro A2P3 indica protección contra vapores orgánicos y partículas, con un nivel de capacidad 2 para la parte destinada a gases y vapores y una clasificación P3 para partículas.

Tipo A / Clase 1, 2, 3 / Color marrón. Tipo AX / Clase - / Color marrón / NO reutilizable. Tipo B / Clase 1, 2, 3 / Color gris. Tipo E / Clase 1, 2, 3 / Color amarillo. Tipo K / Clase 1, 2, 3 / Color verde.

Tipo P / Clase 1, 2, 3 / Color blanco. Tipo SX / Clase - / Color violeta / Debe figurar el nombre de los productos químicos y sus concentraciones máximas frente a los que el filtro ofrece protección. Tipo NO-P3 / Clase - / Color azul o blanco / NO reutilizable. Tipo Hg-P3 / Clase - / Color rojo o blanco / Duración máxima 50 horas.

Cómo distinguir una mascarilla con filtro recambiable

Las semimáscaras y máscaras de protección respiratoria con filtro recambiable permiten cambiar únicamente el filtro, manteniendo la pieza facial, más eficiente en entornos de uso continuado.

En este tipo de equipo, el filtro se reconoce porque está situado en uno o ambos laterales, en la zona frontal o en conexiones específicas de la máscara. Puede tener forma de cartucho, disco o módulo, y suele mostrar una designación como P3, A1, A2P3, ABEK o similar.

Las máscaras tipo mosca son media máscara ligera con filtros recambiables, habitual en trabajos de pintura, disolventes o mantenimiento industrial.

La efectividad de estos tres niveles filtros depende también del tipo de mascarilla empleada. Por ejemplo, si utilizamos una máscara completa obtendremos un nivel de protección más alto en comparación con una semimáscara.

Cómo saber si la mascarilla está homologada

Para que una mascarilla (de cualquier tipo) sea eficaz, es necesario que esté homologada. Cuando utilizamos una mascarilla que está homologada se nos asegura que están fabricadas cumpliendo con todos los requisitos, normativas y estándares de seguridad, calidad y eficacia exigidos por la Unión Europea.

El empleo de mascarillas no homologadas no significa que no protejan, simplemente que no pueden garantizarnos un nivel de protección, ni asegurarnos de que cumplan ninguno de los requisitos exigidos por la UE.

Las mascarillas englobadas dentro de los Equipos de Protección Individual (EPI) deben llevar también el marcado CE obligatorio. En este caso debe figurar el marcado CE y el código del organismo notificado, la referencia a la norma UNE EN 149, un marcaje R o NR en el caso de que sean o no reutilizables y el tipo de mascarilla FFP1, FFP2 y FFP3 o del filtro que utilizan (P1, P2 o P3).

Las mascarillas higiénicas homologadas están reguladas bajo las normas UNE 0065 y UNE 0064 desarrolladas por la Asociación Española de Normalización (UNE) en colaboración con diferentes Grupos de expertos. Su etiquetado debe mostrar el cumplimiento de las especificaciones técnicas que regulan estas normas.

Las mascarillas quirúrgicas precisan de marcado CE obligatorio y se trata de un producto sanitario. En su etiquetado debe constar el marcado CE, un código correspondiente al organismo notificado, la referencia a la norma UNE EN 14683 que asegura el cumplimento de los estándares de calidad, y el nivel de eficacia de filtración.

Qué significan las letras R, NR, D y V

Algunas veces encontrarás estas letras antes o después de la clase FFP de su mascarilla.

MarcajeSignificado
DEsta prueba de durabilidad indica que el filtro no está obstruido demasiado rápido. Por lo tanto, la mascarilla se puede usar varias veces dentro del mismo día hábil.
R / NRUna mascarilla con la indicación «Reutilizable» tiene un anillo de sellado en el interior. Este sello permite que la mascarilla se limpie y se reutilice al día siguiente.
VUna «válvula» o válvula de exhalación reduce la resistencia a la exhalación y reduce el contenido de CO2, la humedad y la temperatura dentro de la mascarilla.

Qué diferencia hay entre una mascarilla con válvula y sin válvula

En una mascarilla antipolvo sin válvula el filtro se satura más rápido. Las mascarillas antipolvo con válvula de exhalación duran más.

La válvula funciona de esta forma: Se cierra al inhalar y se abre al exhalar. Por lo tanto, el CO2 puede salir de la mascarilla más facilmente, haciendo que el filtro dure más.

La válvula mantiene la mascarilla antipolvo fresca y seca en el interior durante más tiempo. Eso es mucho más agradable cuando se usa durante mucho tiempo.

Si también usas gafas de seguridad al mismo tiempo, se empañarán menos porque se escapa menos aire húmedo.

Las mascarillas de polvo flexibles con la designación V (válvula) son mucho más cómodas de usar. Sin embargo, para protegerse contra un virus (como el COVID-19), es mejor usar mascarillas bucales de clase FFP2 o FFP3, sin válvula de exhalación.

Cómo distinguir el filtro de partículas del filtro de gases

Los filtros de partículas, regulados por la norma EN 143, retienen polvo, humos, aerosoles y otros contaminantes sólidos o líquidos en suspensión.

A diferencia de los filtros de gases, sí ofrecen una señal de aviso física: a medida que se colmatan de partículas, aumenta la resistencia a la respiración, y cuesta cada vez más inhalar a través de ellos.

Los filtros de gases y vapores funcionan de forma completamente distinta: no generan un aumento perceptible de resistencia a la respiración cuando se saturan. En su lugar, el material absorbente, habitualmente carbón activado, deja de retener el gas una vez agotada su capacidad, y el contaminante empieza a atravesar el filtro sin previo aviso físico.

Un filtro combinado integra ambos sistemas, por lo que hay que vigilar la resistencia a la respiración por la parte de partículas y el olor o sabor del contaminante por la parte de gases, sustituyendo el filtro en cuanto se cumpla cualquiera de los dos criterios.

Cuándo sustituir el filtro o la mascarilla

Se debe reemplazar una mascarilla antipolvo cuando la resistencia a la inhalación aumenta o cuando entra polvo ambiental.

El aumento de la dificultad para respirar indica que el filtro de su máscara antigás se ha obstruido con partículas y requiere una sustitución inmediata. Respiración normal a través de un filtro fresco debe sentirse cómodo con sólo una ligera resistencia, mientras que un filtro saturado hace que la inhalación sea notablemente más trabajosa y agotadora.

El filtro está visiblemente sucio, dañado o mojado: debe descartarse independientemente del tiempo de uso. Los daños físicos en el filtro de la máscara de gas son la indicación más clara de que debe sustituirse inmediatamente.

Grietas, abolladuras o agujeros visibles en la carcasa del filtro comprometen la estanqueidad y permiten que el aire contaminado eluda por completo el sistema de filtración.

Compruebe si el cartucho del filtro se ha hinchado o deformado, lo que indicaría una saturación interna o daños por humedad. Las roscas del filtro deben permanecer limpias y sin daños para garantizar una conexión adecuada a su máscara antigás.

Inspeccione regularmente las juntas y sellos del filtro para detectar signos de deterioro, agrietamiento o endurecimiento. Estos componentes de goma mantienen el sellado hermético entre el filtro y la mascarilla, y su fallo hace que incluso un filtro nuevo resulte ineficaz para proteger su sistema respiratorio.

Por qué no hay que esperar a notar el contaminante

Oler o notar el sabor del contaminante mientras llevas puesta la mascarilla no es una señal de alerta temprana: es la prueba de que ya has estado respirando ese contaminante, porque el filtro ya se ha saturado.

Cualquier olor, sabor o irritación inusuales mientras lleva puesta la máscara antigás indican un fallo inmediato del filtro y requieren una sustitución de emergencia o la evacuación de la zona contaminada.

Si puede oler disolventes, pesticidas u otras sustancias químicas mientras lleva puesta la mascarilla antigás, la capacidad de absorción del filtro se ha superado y ya no proporciona una protección adecuada.

La irritación ocular, la irritación de garganta o los sabores extraños en la boca mientras lleva puesta la máscara antigás indican que los vapores químicos están eludiendo el sistema de filtración.

No ignore nunca estos primeros signos de advertencia, ya que indican que el filtro está fallando y seguirá proporcionando una protección cada vez menor. Sustituya el filtro inmediatamente después de detectar cualquier síntoma de penetración, independientemente del tiempo que lleve en uso.

Tiempo de uso y caducidad del filtro

Las recomendaciones de los fabricantes proporcionan directrices esenciales para la vida útil máxima de los filtros, que suelen ir desde filtros desechables de un solo uso hasta cartuchos clasificados para horas específicas de exposición.

Controle cuidadosamente el tiempo de exposición real, ya que la vida útil del filtro depende en gran medida de la concentración de contaminantes en su entorno de trabajo.

Los entornos con alta concentración de productos químicos saturarán los filtros mucho más rápidamente que las zonas con contaminación mínima. La humedad, las temperaturas extremas y los tipos específicos de productos químicos presentes afectan a la rapidez con que se saturan los filtros.

Se aconseja cambiar los filtros después de que hayan pasado de 4 a 8 horas de uso continuo, dependiendo de la concentración de los contaminantes en el ambiente. También existe una jornada laboral completa (8 horas), especialmente, cuando hablamos de entornos con alta exposición a partículas o gases.

Por supuesto, también existen filtros con 50 horas de uso, como en el caso de los filtros Hg P3, que están diseñados específicamente para brindar protección frente a vapores de mercurio.

Ha pasado el plazo máximo desde la apertura del envoltorio, habitualmente unos 30 días, según fabricante, independientemente de las horas reales de uso. Ha caducado la fecha indicada en el envase sellado, incluso si el filtro nunca ha sido utilizado.

Establezca calendarios de sustitución basados en el factor más restrictivo, ya sean límites temporales, horas de exposición o condiciones ambientales.

Cómo guardar los filtros de repuesto

Guarde los filtros en su embalaje original sellado, en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y de temperaturas extremas.

Manténgalos en un entorno limpio, sin vapores químicos, polvo ni humedad. Compruebe periódicamente las fechas de caducidad y rote las existencias utilizando primero los filtros más antiguos para garantizar la máxima eficacia cuando sea necesario.

No, los filtros de las máscaras de gas no pueden limpiarse ni regenerarse una vez saturados. Intentar lavar, soplar o limpiar de cualquier otro modo los filtros puede dañar el medio filtrante y crear peligrosos huecos que permitan el paso de contaminantes.

Ajuste de la mascarilla y eficacia real del filtro

Las pruebas de ajuste de mascarillas son recomendables al seleccionar cualquier modelo, ya que un mal sellado facial invalida la protección aunque el filtro esté en perfecto estado.

Es importante recordar que, además de los filtros, se necesita un ajuste adecuado del equipo y otras medidas de control.

Una mascarilla flexible, por otro lado, es más cómoda porque se adapta mejor a la cara. También puedes doblarla más fácilmente y poder guardarla en tu bolsillo.

Una mascarilla rígida siempre conserva su forma y, a menudo, es un poco más barata de comprar.

¿Estás tomando un descanso? Luego, baja la mascarilla desde el lado abierto, es decir, el lado que mira hacia la cara, hacia abajo. De esta manera, no puede entrar polvo dañino.

Cuándo un filtro no es suficiente

En ambientes donde el oxígeno está desplazado por gases peligrosos, como en espacios confinados, los filtros convencionales no son suficientes.

En estos casos, se utilizan sistemas de respiración asistida con suministro de oxígeno o aire comprimido, no filtros pasivos. Es importante destacar que los filtros estándar no generan oxígeno y no deben usarse en estas condiciones.

Una mascarilla antipolvo solo protege contra el polvo, no contra pintura o gases. Cuando existen simultáneamente polvo, gases o vapores, se necesita un filtro combinado que corresponda a todos los contaminantes presentes.

Para seleccionar el equipo, determina a qué tipo de partículas, gases o vapores estarás expuesto. Asegúrate de que el filtro sea compatible con el modelo de mascarilla que usas.

Marcas FFP y filtros respiratorios

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