El filtro antipartículas, también conocido como FAP, DPF o FDP, es un dispositivo que se encuentra en el sistema de escape de los vehículos diésel y de algunos modelos de gasolina. Su principal misión es reducir la cantidad de contaminación que un vehículo emite.
El filtro de partículas diésel (DPF) es un dispositivo que se instala en el sistema de escape de los coches diésel para reducir las emisiones contaminantes. Su función es atrapar las partículas sólidas, como el hollín, que se generan durante la combustión del diésel.
Estos pequeños residuos, si se liberan al ambiente, podrían ser perjudiciales para la salud y el medioambiente. Las partículas que desprende el tubo de escape de un motor diésel están catalogadas como cancerígenas por la OMS, y de ahí se extrae que el diésel se haya convertido en el enemigo número uno en las grandes ciudades, especialmente aquellas con grandes problemas de contaminación.

Qué es el filtro antipartículas y para qué sirve
El FAP, o filtro antipartículas, es un filtro instalado en el sistema de escape y siempre después del turbocompresor que sirve para incinerar las partículas que generan los motores diésel, especialmente cuando trabajan en frío.
El FAP nació como necesidad para disminuir las partículas que genera la combustión del gasóleo en motores diésel.
Está formado por un material cerámico poroso que permite el paso de los gases, pero retiene los elementos sólidos. El FAP es el sistema encargado de atrapar las partículas de hollín que produce el motor diésel.
De hecho, es capaz de capturar hasta el 85 % del hollín y restos propios de la combustión. El filtro de partículas (también conocido como FDP, filtro antipartículas o FAP) entró a escena hacia el año 2006 para evitar que las cenizas originadas por el aceite quemado en el motor saliesen directamente por el tubo de escape hasta el exterior.
Los FAP pueden dividirse en Filtro de Partículas Diesel (DPF, por sus siglas en Inglés) o Filtro de Partículas de Gasolina (GPF, en Inglés), dependiendo del tipo de combustible que utilice el coche.
El FAP es un componente esencial en los coches diésel modernos porque limita la salida de partículas sólidas a la atmósfera. Sin embargo, no elimina todos los contaminantes del motor ni sustituye al resto de sistemas anticontaminación.
Dónde está instalado
El filtro de partículas suele estar ubicado debajo del coche, cerca del motor y antes del tubo de escape.
El FAP, o filtro antipartículas, es un filtro instalado en el sistema de escape y siempre después del turbocompresor que sirve para incinerar las partículas que generan los motores diésel, especialmente cuando trabajan en frío.
En su interior tiene pequeñas celdas cerámicas que dejan circular los gases, pero dificultan el paso de las partículas de hollín. Por este motivo, el filtro funciona como una barrera controlada dentro de la línea de escape.
Cómo funciona un filtro antipartículas diésel
El DPF se asemeja a una pequeña red que atrapa las partículas de hollín. Los gases de escape atraviesan el material cerámico poroso, mientras que los elementos sólidos quedan retenidos en las paredes y celdas del filtro.
El filtro de partículas del coche filtra el hollín generado en la combustión a través de pequeñas celdas que hay en su interior.
Mientras conduces, el filtro se va llenando de partículas. Cuando alcanza un cierto nivel, se inicia el proceso de regeneración, que quema los residuos y los transforma en dióxido de carbono y agua.
El funcionamiento de este componente es inteligente y automático. El vehículo utiliza distintos parámetros de funcionamiento para determinar cuándo debe limpiar el filtro y activar el proceso de regeneración.
| Elemento | Función |
|---|---|
| Material cerámico poroso | Permite el paso de los gases y retiene los elementos sólidos. |
| Filtro antipartículas | Atrapa las partículas de hollín generadas durante la combustión. |
| Regeneración | Quema los residuos acumulados y los transforma en dióxido de carbono y agua. |
| Sistema de escape | Conduce los gases a través del filtro antes de expulsarlos al exterior. |
Qué es la regeneración del filtro
¿Qué ocurre cuando la red está llena? El filtro se limpia a sí mismo mediante un proceso llamado regeneración.
El FAP reduce la acumulación de hollín que sale a la atmósfera a través de un proceso llamado pirólisis (descomposición química de una materia).
Para ello, cuando alcanza cerca del 40% de saturación de hollín, se elevan las temperaturas dentro del motor hasta forzar la regeneración del filtro de partículas.
La principal diferencia entre los tipos de regeneración radica en cómo se inicia el proceso.
Regeneración pasiva
Ocurre automáticamente mientras conduces, especialmente a velocidades elevadas y constantes, como en autopista.
La regeneración pasiva necesita que los gases de escape alcancen una temperatura suficiente durante un periodo prolongado. Los viajes cortos no permiten que se alcance la temperatura necesaria para la regeneración pasiva.
Regeneración activa
Si la regeneración pasiva no es suficiente, el coche inicia una regeneración activa.
El filtro antipartículas actúa como una obstrucción en el tubo de escape, de este modo, mediante diferentes ciclos de regeneración, un aumento forzado de la temperatura de los gases de escape permite incinerar todas las partículas atrapadas en el FAP.
Las regeneraciones son un proceso que necesita de condiciones ideales para su correcto funcionamiento: alta temperatura en los gases de escape (se consigue inyectando más gasóleo de la cuenta), régimen de motor sostenido y un periodo de tiempo superior a unos simples minutos.
El coche realiza esa regeneración del filtro de partículas automáticamente cada 1.000 kilómetros aproximadamente, y tarda entre dos y tres minutos.
Durante ese proceso, es posible que escuches desde el interior un relé actuando o que notes un cierto olor a podrido por el tubo de escape.
Regenera el filtro de partículas de tu coche en 20 minutos
Por qué los trayectos urbanos pueden causar problemas
El problema aparece cuando el vehículo se utiliza principalmente en ciudad, con desplazamientos cortos, tráfico intenso y una velocidad promedio baja.
Cuando los propietarios usan los coches en ciudades, donde la velocidad promedio de traslado es muy baja por el tráfico, es posible que el FAP no logre quemar los residuos correctamente, los acumule en exceso, derivando en una obstrucción.
El 99% de nuestros trayectos con nuestro coche diésel no cumple con esas condiciones, favoreciendo el malfuncionamiento del sistema y causando una avería que en la mayoría de los casos se soluciona con la activación forzada de una regeneración mediante visita al taller, o la sustitución del filtro FAP por la reiterada acumulación de partículas sin incinerar fruto de regeneraciones fallidas.
Los viajes cortos no permiten que se alcance la temperatura necesaria para la regeneración pasiva. Por eso, un vehículo diésel que circula casi siempre durante pocos minutos puede saturar el filtro con mayor facilidad que otro que realiza recorridos largos y constantes.
Qué hacer cuando se enciende el testigo del FAP
Si se enciende la luz del DPF en el salpicadero, es una señal de que el filtro está saturado y necesita regenerarse.
Cuando tu coche indica que el DPF o FAP está lleno, debes saber cómo actuar. El FAP es el sistema encargado de atrapar las partículas de hollín que produce el motor diésel, y cuando está lleno, significa que el sistema de regeneración necesita activarse con el fin de limpiarse y evitar problemas mayores.
La manera en la que debes proceder al activarse la señal de advertencia en el tablero que indica que el depósito de residuos está lleno es conducir a una velocidad constante y más alta, como en una autopista, con el fin de facilitar la regeneración.
Intenta conducir a una velocidad constante y elevada durante unos 20-30 minutos para facilitar la regeneración pasiva.
Cuando aparece el testigo del filtro de partículas, los fabricantes suelen recomendar salir a la carretera y circular durante un tiempo a 2.300 y 2.500 rpm con una marcha más corta de lo que lo harías normalmente.
Estas recomendaciones deben realizarse respetando siempre las indicaciones del fabricante, las normas de circulación y las condiciones de seguridad de la vía.
Si no se quita el testigo de alerta saliendo a la carretera, entonces debes llevarlo al taller.
Señales de un FAP obstruido o averiado
El DPF es un componente esencial en los coches diésel modernos, pero como cualquier pieza del coche, puede sufrir fallos. Detectar estos fallos a tiempo es crucial para evitar problemas mayores y costosas reparaciones.
Si tu DPF no está funcionando como debería, tu coche te enviará señales.
- Pérdida de potencia: Si notas que tu coche tiene menos potencia de la habitual, le cuesta acelerar o no responde como debería al pisar el acelerador, un DPF obstruido podría ser la causa.
- Humo excesivo: Un humo negro o gris denso que sale del tubo de escape, especialmente al acelerar, puede ser una señal de un problema con el DPF.
- Aumento del consumo de combustible: Un DPF obstruido dificulta la salida de los gases de escape, lo que obliga al motor a trabajar más y aumenta el consumo de combustible.
- Olor a combustible sin quemar: En algunos casos, un DPF obstruido puede provocar un olor a combustible sin quemar en el escape.
- Testigo en el salpicadero: Si se enciende la luz del DPF en el salpicadero, es una señal de que el filtro está saturado y necesita regenerarse.
El humo negro denso por el tubo de escape, especialmente al acelerar, puede indicar que el sistema anticontaminación no está funcionando correctamente.
Mantenimiento y limpieza del filtro
La limpieza del filtro de partículas es parte fundamental del mantenimiento de tu coche. Aunque el sistema está diseñado para autolimpiarse, en ocasiones puede necesitar una ayuda extra.
El Filtro de Partículas del coche debe recibir mantenimiento en caso de que no se pueda auto-regenerar.
Es el proceso más sencillo, económico y hasta emocionante para mantener el filtro de partículas del coche en buen estado.
También existen aditivos que se pueden añadir al combustible para elevar la temperatura del motor, y así se consigue que el filtro de partículas quede más limpio.
Existen aditivos de combustible que ayudan a reducir la acumulación de residuos y facilitar la regeneración. Sin embargo, estos deben usarse siguiendo las indicaciones del fabricante y con cautela.
No es recomendable que abras el filtro de partículas para eliminar directamente el hollín.
Como opción añadida, algunos talleres recuperan el filtro si está mal: lo abren con una radial, vacían las celdas y vuelven a montarlo como estaba.
Si no hay más remedio, te tocará comprar un filtro nuevo.
Otro componente esencial es el filtro de aceite, que garantiza la limpieza del lubricante para proteger así el motor de impurezas que podrían dañarlo.
Cumple con los programas de mantenimiento de la marca.
Hábitos para alargar la vida del FAP
Si quieres disfrutar de una larga vida útil y un funcionamiento eficiente del sistema de filtrado, es vital adoptar ciertos hábitos de conducción y mantenimiento.
- Evita utilizar el vehículo exclusivamente para trayectos cortos.
- Realiza recorridos suficientemente largos para permitir que el sistema alcance la temperatura necesaria.
- Cuando se active el testigo, facilita la regeneración conduciendo a una velocidad constante y elevada durante unos 20-30 minutos.
- Respeta el régimen de revoluciones recomendado por el fabricante.
- Utiliza aditivos únicamente siguiendo las indicaciones del fabricante y con cautela.
- Cumple con los programas de mantenimiento de la marca.
- Presta atención a la pérdida de potencia, el humo excesivo, el aumento del consumo y los olores anormales.
Los combustibles premium pueden reducir la cantidad de residuos que tu coche produce.
Conducir a revoluciones excesivamente altas puede aumentar la cantidad de residuos que se generan.
Vida útil y coste de sustitución
La vida útil del DPF varía según el modelo de coche y el tipo de conducción, pero suele ser de entre 120.000 y 240.000 km.
La vida útil de un FAP puede rondar entre los 120.000 y los 180.000 kms.
La diferencia entre ambos intervalos depende del modelo de coche, del tipo de conducción, del mantenimiento y de las condiciones de uso.
El coste de sustituir un DPF puede ser elevado, entre 600€ y 2.000€.
En otros casos, la sustitución del filtro FAP puede superar los 400 € en cualquier taller, especialmente cuando la acumulación de partículas sin incinerar procede de regeneraciones fallidas.
Está claro que el momento de sustituir nuestro DPF va a llegar, pero siempre podemos tomar medidas de prevención para retrasar lo máximo posible ese momento.
Normativa, inspección y eliminación del FAP
Conservar el filtro de partículas en estado óptimo y darle el mantenimiento adecuado es clave para cumplir con las regulaciones y de paso conducir un automóvil menos contaminante.
Las Normas Euro son las regulaciones para reducir las emisiones de gases contaminantes en toda la Unión Europea, incluyendo España.
Desde 2009, con la entrada en vigencia de la Normativa Euro 5, se estableció la obligatoriedad de la instalación de FAP en los vehículos diésel.
Es válido mencionar que el FAP es uno de los elementos que se revisan durante las inspecciones técnicas periódicas.
Cualquier vehículo diésel moderno instala un sinfín de sistemas anticontaminación, pero si hay uno de ellos que trae a la población de cabeza son los filtros de partículas de los diésel o FAP.
Los filtros de partículas de los diésel se han convertido en el enemigo número 1, y es que son muchos los usuarios que se quejan de las numerosas averías y quebraderos de cabeza que ocasiona, optando por saltarse la ley y eliminarlos de sus motores.
En muchos talleres vacían el filtro antipartículas y mediante una modificación del software de la ECU altera el sistema anticontaminación para neutralizar el sistema FAP.
Tras esta alteración del sistema anticontaminación, el conductor abandona el taller feliz, con un vehículo diésel moderno sin más problemas de FAP, pero sin pensar que ahora todas las partículas que antes quedaban atrapadas irán a parar al exterior, y por consecuencia también a los pulmones de todo aquel que le rodea.
La eliminación de filtros FAP es una modificación ilegal, de hecho se han establecido sanciones para todos aquellos que se dediquen a la neutralización de filtros FAP.
Si eres de aquellos propietarios de un vehículo diésel que en su día optó por el camino fácil de neutralizar el filtro FAP, te entendemos, pero no compartimos tu razonamiento.
El filtro FAP es necesario para tu salud y la de todos cuantos te rodean.
La Fiscalía del Estado ha dado un toque de atención a las ITV para que se centren en los filtros FAP y por eso es importante entender qué se esconde detrás de los filtros FAP, por qué están ahí y qué puede suceder si se elimina el filtro FAP.
Las ITV pretenden ponerse muy serias a corto plazo, revisando software y demás sistemas para detectar cualquier mínima anomalía.
Historia y evolución del filtro de partículas
Los primeros filtros de partículas fueron creados en 1985 y fue Mercedes-Benz la primera automotriz en incorporarlos en sus modelos de fabricación.
La aparición de estas piezas se dio en respuesta a nuevas regulaciones a la industria automotriz en Estados Unidos, que en ese momento eran más estrictas que en la Unión Europea.
Sin embargo, la efectividad de estos primeros FAP era muy baja, por lo que cayó en desuso.
El filtro de partículas entró a escena hacia el año 2006 para evitar que las cenizas originadas por el aceite quemado en el motor saliesen directamente por el tubo de escape hasta el exterior.
Relación con el resto del mantenimiento del diésel
Entender qué es el filtro de partículas y cómo mantenerlo es vital para tu coche y también para el medioambiente.
Sin importar si tu coche cuenta con un Filtro de Partículas Diesel o un Filtro de Partículas de Gasolina, lo importante es mantenerlo en estado óptimo.
El funcionamiento del FAP depende del estado general del motor y del sistema de escape. Un mantenimiento deficiente puede favorecer la generación de residuos y dificultar las regeneraciones.
Otro componente esencial es el filtro de aceite, que garantiza la limpieza del lubricante para proteger así el motor de impurezas que podrían dañarlo.
Si estás interesado en profundizar en cómo estos filtros protegen la mecánica de tu vehículo, visita este artículo que explica qué es un filtro de aceite y cómo funciona.
Conducir un vehículo poco contaminante es lo que desean la mayoría de personas en la actualidad. Esto ya no es solo un deseo personal, sino también una normativa vigente para vehículos que se debe cumplir en la Unión Europea desde 2005.
Al seguir estos consejos prácticos, podrás asegurarte de que tu vehículo siga siendo un compañero fiable y eficiente en tus viajes.
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