El filtro de aire del coche es un componente esencial del sistema de admisión del motor: limpia el aire que ingresa en él, retiene partículas contaminantes y ayuda a mantener una combustión eficiente. Generalmente está hecho de material fibroso como papel, gomaespuma o una combinación de materiales, y se encuentra ubicado en una caja de plástico o metal que está conectada al conducto de admisión del motor.
El aire contaminado atraviesa el medio filtrante, donde quedan retenidos el polvo, la arena, el polen y otros residuos, mientras que el aire purificado llega al sistema de admisión. Su construcción debe ofrecer resistencia mecánica, estanqueidad y capacidad suficiente para retener contaminantes sin impedir el flujo de aire necesario para el funcionamiento del motor.
Qué es y para qué sirve un filtro de aire
El filtro de aire tiene la función principal de limpiar el aire que ingresa al motor, protegiéndolo de partículas contaminantes y garantizando que funcione de manera eficiente y económica. El aire es un componente fundamental para la combustión del motor: se mezcla con el combustible para encender y generar la energía que hace funcionar el vehículo.
Al bloquear estos contaminantes, también protege los segmentos, pistones, camisas y turbo del desgaste prematuro y prolonga la vida útil de su motor. Sin un filtro de aire sería muy sencillo que se obstruyera cualquiera de las tuberías o sistemas, trayendo como consecuencia que no funcione bien o incluso que se dañe por completo.
Funciones principales del filtro de aire del motor
- Protección del motor: evita que partículas nocivas como polvo, arena, polen y otros desechos ingresen al motor.
- Mejora la eficiencia del combustible: al mantener limpio el aire que entra al motor, asegura una mezcla aire-combustible óptima.
- Aumenta la potencia del motor: un flujo de aire limpio y sin restricciones es esencial para el rendimiento del motor.
- Reduce las emisiones: un motor que funciona de manera eficiente gracias a que este elemento esté limpio contribuye a reducir las emisiones contaminantes.
- Prolonga la vida útil del motor: mantenerlo en buen estado ayuda a prolongar la vida útil del motor.
Parte esencial del motor, el filtro de aire elimina el polvo y otras impurezas del aire antes de que lleguen al sistema de admisión del vehículo. En otras palabras, mantiene una buena calidad del aire, que es esencial para la combustión del combustible.
Cuanto más potente es un motor, más aire necesita. Por ejemplo, en un año, un camión absorberá 2.600.000 m³ de aire. Sin embargo, cuanto más aumenta la cantidad de aire consumido, mayor es el riesgo de contaminación y más vital es el filtro de aire para el motor.
Cómo está construido un filtro de aire
Un filtro de aire está formado por una carcasa y un elemento filtrante. La carcasa protege el medio filtrante, mantiene su posición y dirige el aire hacia la zona de filtración, mientras que el elemento filtrante es el encargado de eliminar la mayoría de los contaminantes sólidos y líquidos presentes en el aire.
Generalmente está hecho de material fibroso como papel, gomaespuma o una combinación de materiales. Los filtros de papel o celulosa pueden incorporar materiales sellantes de espuma, plástico o metal, que aportan rigidez y estanqueidad.
La carcasa
El filtro se encuentra ubicado en una caja de plástico o metal que está conectada al conducto de admisión del motor. Según el tipo de vehículo, la caja puede tener forma rectangular o adaptarse al diseño del sistema de admisión.
En vehículos recientes encontramos principalmente carcasas de filtro de aire con sellado radial. En vehículos más antiguos se instalan con frecuencia sistemas de sellado axial.
El elemento filtrante
El elemento filtrante puede estar compuesto por celulosa, fibras sintéticas, algodón, espuma, malla metálica o una combinación de varios materiales. Su estructura está diseñada para ofrecer una superficie de filtración amplia en un espacio reducido.
El aire contaminado atraviesa un medio de celulosa plisado. Este retiene las partículas y el aire purificado llega al sistema de admisión. El plegado aumenta la superficie filtrante sin necesidad de fabricar un filtro excesivamente grande.
El filtro de aire de alta eficacia combina dos medios filtrantes en un solo cuerpo para garantizar una filtración óptima. El cartucho principal, con una superficie filtrante ampliada, retiene hasta el 99,97 % de las impurezas manteniendo un flujo de aire elevado.
Juntas, sellado y estructura
La estanqueidad es fundamental porque el aire debe atravesar el medio filtrante y no entrar por los bordes. Deben estar cerrados, de esta forma las juntas que permiten la entrada del aire no se deformarán.
Las presiones a las que están sometidos este tipo de elementos requieren de mucha resistencia para poder ejercer sus funciones sin romperse. También es importante tener en cuenta la temperatura de trabajo de los motores, especialmente en los coches con mucha cilindrada.
Filtro de seguridad
Según el modelo de su vehículo, esta caja puede contener una protección adicional: si falla el filtro principal, un filtro de seguridad retendrá temporalmente el polvo. De este modo, se preservan las piezas del motor hasta que el filtro de aire se sustituye rápidamente.
El postfiltro integrado actúa como barrera de seguridad: captura las partículas restantes en caso de saturación del cartucho principal o si este se daña. Este diseño protege el motor de forma duradera y asegura un rendimiento óptimo.
Cómo funciona un filtro de aire
El funcionamiento es sencillo: el aire exterior entra por el sistema de admisión, atraviesa el elemento filtrante y las partículas quedan retenidas en sus fibras o en su superficie. Después, el aire limpio continúa hacia el motor para mezclarse con el combustible.
Los distintos tipos de filtros emplean una variedad de mecanismos para atrapar las partículas. Un tipo normal de filtro emplea un material de filtro compuesto de fibra. Los más habituales utilizan fibra de vidrio o de polímeros.
Mecanismos de filtración
El asentamiento gravitacional funciona en todos los filtros y elimina las partículas más gruesas. Las partículas grandes tienden a caer: cuanto mayor sea la partícula, más rápido cae.
La eficiencia de las partículas es el resultado total de los distintos mecanismos de filtración. El asentamiento gravitacional, la intercepción, la retención y el impacto por inercia tendrán un efecto superior en las partículas grandes, mientras que el efecto de difusión aumenta con las partículas más pequeñas.
En función de la velocidad del aire y del material de la fibra, una partícula con un tamaño entre 0.1 y 0.3 um son las más difíciles de captar en un filtro, este es el tamaño de partícula más penetrante.
Filtración superficial y filtración profunda
Los elementos filtrantes utilizan dos tipos de filtración: filtración superficial y filtración de tipo profunda. En la filtración superficial, las partículas quedan principalmente retenidas en la cara exterior del medio filtrante.
En la filtración profunda, las partículas penetran entre las fibras y quedan atrapadas en el interior del material. Los medios especiales de carga profunda permiten que el polvo penetre más en las fibras en lugar de depositarse en la superficie.
Esto retarda la acumulación de polvo en el medio, lo que significa que la caída de presión es menor durante más tiempo y se prolonga la vida útil del filtro.
Materiales con los que se fabrican los filtros de aire
Filtros de papel o celulosa
Fueron los primeros en crearse y muchos coches los siguen usando en la actualidad, pues su coste es bajo, su fabricación sencilla y pueden reciclarse. Están fabricados de celulosa y muchos cuentan con materiales sellantes de espuma, plástico o metal, aportando rigidez y estanqueidad.
Se hace uso de la celulosa para lograr que el polvo y otros elementos dañinos se queden pegados al filtro y no puedan llegar hasta el motor. Con todo, se han usado por mucho tiempo y con éxito.
Los filtros de aire secos son los más utilizados. Instalados en una caja, tienen forma de cartucho o de panel.
Filtros de aire textil
Está formado, en su mayoría, por un tejido con mucha porosidad. Presenta una excepcional capacidad de filtrado y puede reutilizarse tras un lavado.
En el caso del filtro textil es simplemente una versión mejorada del filtro de algodón. Tiene una eficacia muy grande y es reutilizable, para lo cual solo basta con quitarlo, lavarlo bien y volverlo a colocar.
Lo suelen vestir los vehículos de competición o con altas prestaciones y es conocido por la mejora que aporta en el caudal de aire.
Filtros de algodón
El algodón es un material que contribuye en gran manera a mantener cualquier área libre de polvo u otros elementos pequeños. Los filtros de algodón requieren de un marco de metal o una malla que les permita cubrir sin problemas el área necesaria sin el riesgo de caerse.
Monta varias capas de algodón, tratadas con aceites para poder potenciar su capacidad y atrapar mejor las impurezas. Pueden utilizarse en varias ocasiones tras su lavado, son bastante caros, pero duran más tiempos.
A diferencia de los filtros de celulosa estándar, este material permite el paso de un mayor flujo de aire, aumentando así la potencia y el par del motor. Cuatro capas de fibra de algodón aceitado filtran y protegen el circuito de motorización de sus vehículos.
Filtros de espuma o foam
El filtro de espuma es uno de los más buscados, especialmente por aquellas personas que cuentan con automóviles todo terrenos. Es que su eficacia es muy alta y está totalmente comprobada.
Es conocido por su capacidad de filtrado y por las muchas veces que puede lavarse y reutilizarse. Puede hacerse uso del elemento humedecido con aceite, permitiendo el incremento del caudal de aire sin afectar al filtro de partículas.
También se le conoce como filtro de foam.
Filtros de malla metálica
El filtro de malla metálica está hecho de ese material y, como ya es sabido, es muy resistente. Tiene una gran resistencia y ocupa poco espacio por su tamaño.
Suele ser utilizado en los vehículos en donde el espacio disponible es escaso. Requiere tener un buen mantenimiento a fin de impedir que la suciedad cubra todo el filtro y el aire no pueda pasar con libertad.
Filtros en baño de agua
Salieron al mercado y fueron sustituidos por los de aceite debido a la poca eficiencia de los mismos. Este tipo de elemento puede verse en los primeros modelos de FORD.
Filtros en baño de aceite
Este modelo de filtro de aire se instala principalmente en vehículos antiguos. El aire cargado en partículas atraviesa un tubo central para alcanzar una pila de aceite.
Debido a la viscosidad del aceite, las impurezas son capturadas. El flujo de aire continúa hacia una masa filtrante de metal, espuma PPI o cocolatex, que se encarga de retener los residuos aceitosos.
Los filtros en baño de aceite están compuestos por una malla, un filtro y un sumidero. El aire debe circular en forma de U, pues este sistema se asemeja a un laberinto.
Con una eficiencia del 95%, un filtro en baño de aceite no es adecuado para las máquinas modernas. El desuso actual de estos elementos es generalizado.
Tipos de filtros según su forma
La forma del filtro depende del espacio disponible, del diseño de la caja y de la configuración del sistema de admisión. Las formas más habituales son las siguientes:
| Forma | Características |
|---|---|
| Rectangular o cuadrado | Es el que visten la mayoría de coches de nueva generación. |
| Cilíndrico | Son los mismos que los anteriores pero con una forma distinta, siendo cilíndrica. |
| Circular | Está presente en los coches antiguos o de carburación y disponible en grande o pequeño tamaño. |
| Cónico | Su forma permite mejorar el caudal de aire en el sistema de admisión. |
Filtro rectangular o cuadrado
El filtro rectangular o cuadrado es el que visten la mayoría de coches de nueva generación. Normalmente se instala dentro de una caja cerrada y utiliza un marco que garantiza el contacto con la junta de estanqueidad.
Filtro cilíndrico
Los filtros de aire cilíndricos son los mismos que los anteriores pero con una forma distinta, siendo como su propio nombre indica, cilíndrica. Su diseño se adapta a sistemas de admisión en los que la carcasa tiene una configuración tubular.
Filtro circular
El filtro circular está presente en los coches antiguos o de carburación y está disponible en grande o pequeño tamaño. El primero de estos es algo complicado de encontrar, el segundo, en cambio, no.
Filtro cónico
Los filtros de aire cónicos están presentes en grandes marcas de equipamiento y son conocidos como los mejores en cuanto al rendimiento. Su forma permite mejorar el caudal de aire en el sistema de admisión.
Filtros de aire del motor y filtros de habitáculo
Lo primero que debemos hacer es ver la diferencia entre el filtro de aire para el motor y el filtro de aire para habitáculo, pues son muchos los usuarios que confunden ambos términos.
El filtro de aire para el motor pretende asegurar que el motor de nuestro coche esté libre de impurezas exteriores, garantizando con ello una buena combustión y lubricación de los elementos. El filtro para el habitáculo, en cambio, se encarga de mantener el interior de tu coche libre de polvo, tierra o elementos externos.
| Elemento | Zona protegida | Función principal |
|---|---|---|
| Filtro de aire del motor | Motor y sistema de admisión | Retener partículas contaminantes antes de la combustión. |
| Filtro de habitáculo | Interior del vehículo | Bloquear polvo, polen, gases, olores y otros contaminantes. |
Cómo está hecho un filtro de habitáculo
El sistema de ventilación o climatización de un vehículo se comporta como un aspirador que succiona las partículas y los gases nocivos del exterior hasta 530.500 litros de aire por hora y los expulsa directamente hacia sus ocupantes incrementando hasta cinco veces la concentración de dichas partículas en el interior del habitáculo.
Los filtros de habitáculo bloquean el polen y otros contaminantes y garantizan que haya aire limpio en el interior del vehículo. Los filtros de cabina tienen una eficacia de filtrado de hasta el 98,5% de las partículas menores de una micra.
El filtro de habitáculo es una pequeña escotilla situada debajo del capó, cerca del parabrisas y al que en muchos modelos se accede desde la misma guantera. Su función es mantener limpia la zona del interior del coche.
Filtro de partículas del habitáculo
El primer filtro de habitáculo que aparece en el mercado se desarrolla pensando en la separación y retención de partículas sólidas como el polen, el polvo de la calle o las procedentes del desgaste de los frenos, embragues y neumáticos.
En este tipo de filtros se utilizan medios filtrantes sintéticos que realizan su cometido de separación de acuerdo a los conocidos principios de filtración en profundidad: inercia, barrera y difusión.
Las partículas en el aire fluyen a través del filtro quedando retenidas en las finas fibras del medio filtrante. Con el fin de cumplir las exigencias de una mayor finura de filtrado, manteniendo a la vez una reducida pérdida de carga, los medios filtrantes sintéticos se cargan electrostáticamente.
Filtro de habitáculo con carbón activado
El segundo filtro se desarrolla para asumir la función de separación de gases y olores. Básicamente se trata de un filtro de partículas de una etapa al que se añade una capa de carbón activado.
El carbón activado es una sustancia altamente porosa con una superficie extremadamente grande. Así, un gramo de carbón activado presenta una superficie de alrededor 1.100 m2.
Los gases nocivos y de olor desagradable como, por ejemplo, el dióxido de azufre o el ozono son absorbidos con fiabilidad gracias a esta capa.
Filtro de habitáculo antialérgico y antimicrobiano
En el tercer filtro, en los últimos años, se ha añadido un nuevo requisito para los filtros de habitáculo: la separación de alérgenos.
Para conseguir este efecto, se añade a las dos capas explicadas anteriormente una tercera capa con un recubrimiento especial biofuncional con efecto antialérgico y antimicrobiano capaz de proteger al conductor y a los pasajeros de alérgenos, bacterias y hongos microscópicos.
Esta nueva etapa desarrolla su función anti-alergénica gracias a un avanzado recubrimiento de polifenoles. Los polifenoles son productos naturales con un efecto antiinflamatorio y se consideran beneficiosos para la salud.
El recubrimiento antimicrobiano también inhibe el crecimiento de mohos y bacterias en el filtro.
Características de un filtro de habitáculo
- Alta capacidad de absorción de polvo.
- Filtro antibacteriano.
- Ignífugo.
- Sin plásticos PVC.
- Sin fibra de vidrio.
- Sin resinas.
- Sin perfumes.
- Resistente al agua y a altas y bajas temperaturas.
Filtros de aire comprimido
Los filtros de aire comprimido se utilizan para eliminar los contaminantes presentes en el aire bajo presión. Para eliminar eficientemente las impurezas, es esencial contar con buenos filtros de aire comprimido, que consisten en una carcasa y un elemento filtrante.
La calidad requerida del aire comprimido depende siempre de la aplicación. De acuerdo con la norma ISO 8573-1, hay seis clases de calidad, y con cada nivel, el costo de producción de aire difiere.
El sistema de aire comprimido obtiene contaminantes del aire atmosférico, que contiene vapor de agua, polvo, vapores de aceite y microorganismos; del compresor de aire, que genera contaminantes de aceite en fase líquida, de aerosol y vapor; y de los tanques de aire y los sistemas de distribución, que generan corrosión e impurezas.
Prefiltros para uso general
Los elementos de prefiltro están diseñados para la eliminación eficiente de partículas sólidas gruesas y líquidos presentes en el aire comprimido. Este tipo de filtro se usa generalmente como un prefiltro para el filtro coalescente posterior.
Filtros para eliminación de aceite
Los elementos de filtro coalescentes se utilizan para una eliminación altamente eficiente de partículas sólidas, aerosoles de aceite y agua del aire comprimido.
Los filtros de aire comprimido para extracción del aceite generalmente están hechos de un material especial basado en fibras de vidrio. Estos materiales permiten la separación en forma de gotas de aceite, que son forzadas hacia el exterior del filtro por el flujo de aire.
Cuando las gotas alcanzan el exterior del material del filtro, se detienen en un material de espuma porosa, que cubre el elemento del filtro, y luego descienden hasta la parte inferior de la carcasa del filtro.
Filtros de carbón activado
Se requieren filtros de carbón activado en aplicaciones donde se requiere aire para respirar, mezcla de aire con alimentos, productos farmacéuticos u otras aplicaciones similares.
Los elementos de filtro de carbón activado están diseñados para la eliminación altamente eficiente de aceite, hidrocarburos, vapores y olores del aire comprimido.
Es esencial que un elemento filtrante coalescente se instale como un prefiltro antes de la instalación del elemento de carbón activado.
Filtros con catalizador
Se utilizan catalizadores o elementos filtrantes de dos etapas para una reducción altamente eficiente del monóxido de carbono, así como de algunas otras sustancias del aire respirable comprimido.
En la primera etapa, el catalizador de hopcalita reduce el nivel de estas sustancias del aire y, en la segunda etapa, los medios filtrantes de fibra de profundidad interceptan todas las partículas de polvo remanente de hopcalita.
Filtros con tamiz molecular
Un tamiz molecular es un material con poros de tamaño uniforme. Estos poros coinciden con las dimensiones de las moléculas pequeñas, evitando así la adsorción de moléculas grandes y solo permitiendo el paso de moléculas más pequeñas.
Los elementos de filtro de tamiz molecular se utilizan para separar el vapor de agua de pequeños flujos de aire comprimido y, por lo tanto, para el secado al aire.
En la primera etapa, el desecante adsorbe el vapor de agua del aire y, en la segunda etapa, los medios filtrantes de fibra de profundidad interceptan todas las partículas de polvo arrastrado.
Filtros estériles
Los filtros de aire comprimido estériles eliminan los microorganismos del aire comprimido y se utilizan en procesos y sistemas que requieren la más alta calidad de aire.
Los filtros estériles de aire comprimido están hechos de materiales que permiten la esterilización con vapor a alta temperatura.
Final de la vida útil del filtro
Hay dos aspectos que marcan el final de la vida útil de un filtro de aire: el daño y el polvo. Durante su vida útil, un filtro puede estar expuesto a algún tratamiento brusco, a menudo incluso antes de instalarlo.
Las variaciones del flujo de aire y las partículas entrantes también pueden dañar el filtro o el marco. Si se dañan, el aire cargado de polvo puede pasar a través del filtro hasta la aplicación posterior, hasta las personas o hasta el equipo que se está tratando de proteger.
A medida que el filtro separa el contaminante del flujo de aire entrante, el polvo se va acumulando en el medio del filtro. Esta capa de polvo bloquea el flujo de aire, lo que provoca rápidamente una caída de la presión y, por lo tanto, un rápido aumento del consumo de energía.
Un filtro nuevo representará alrededor del 25 % del consumo de energía de una unidad de tratamiento de aire. Un filtro sucio aumenta este valor al 50 %.
Diseños para aumentar la duración
Para maximizar la capacidad de retención de polvo, también influye la forma que se da al medio en el filtro. Los filtros de bolsa tienen bolsas individuales cónicas en el extremo.
Estas bolsas cónicas cargan el polvo entrante uniformemente sobre toda la superficie de la bolsa. Esto significa que el filtro no se obstruye tan rápido como los que tienen bolsas en forma de U, que únicamente filtran el aire a través del extremo de cada bolsa individual.
Qué ocurre cuando el filtro está sucio u obstruido
Si el filtro está obstruido o desgastado, se reducirá la cantidad y la calidad del aire suministrado. Por lo tanto, el motor no recibirá suficiente aire y la combustión se verá afectada.
- El filtro de aire dejaría de ejercer su función.
- Se observará una pérdida en el suministro de aire a los cilindros.
- La mezcla de aire con el combustible no se estará quemando conforme toca.
- La expulsión de gases contaminantes hacia el exterior sería mucho mayor.
- Se producirá un aumento en el consumo de combustible.
- Habrá una reducción de la potencia del motor.
- Podrá aparecer humo negro por el tubo de escape.
- Se acelerará el desgaste de las piezas.
Un filtro de aire sucio u obstruido no solo puede generar la pérdida de potencia, sino que también puede desencadenar averías en el resto de elementos del motor.
Un filtro de aire de mala calidad puede generar problemas o averías en elementos como los inyectores, el sistema de admisión o el turbo. De igual forma, observaremos cómo la calidad en la combustión y el filtrado disminuyen en gran medida.
Mantenimiento y sustitución
Como en cada uno de los elementos que conforman la mecánica de nuestro coche, es importante consultar el manual del fabricante para saber cuándo realizar su cambio.
La revisión periódica permite detectar suciedad excesiva, daños o desgaste. Si está oscurecido o muy sucio, es hora de reemplazarlo.
Cómo revisar y cambiar el filtro del motor
- Consultar el manual del vehículo: es importante revisar el manual del usuario del vehículo para conocer las especificaciones y recomendaciones del fabricante respecto al tipo y la frecuencia de cambio recomendada.
- Localizarlo: generalmente, se encuentra en una caja de plástico grande cerca del motor.
- Retirarlo: desengancha o desatornilla la tapa de la caja del filtro con el motor apagado y frío.
- Extraer el viejo: presta atención a cómo estaba colocado para poder instalar correctamente el nuevo.
- Inspeccionar la caja: limpia el interior con un paño limpio y seco o con aire comprimido para eliminar cualquier residuo o polvo.
- Instalar el nuevo: coloca un filtro compatible con el modelo de coche y asegúrate de que encaje perfectamente.
- Cerrar la carcasa: vuelve a colocar la tapa de la caja y asegúrala con sus clips o tornillos.
No se recomienda soplar o golpear el filtro de aire. Limpiar el filtro usted mismo para eliminar la suciedad o las partículas hará que el filtro pierda su eficacia y corra el riesgo de dañarlo.
Cuándo cambiar el filtro de aire del motor
El momento adecuado para cambiar el filtro de aire de un coche puede variar según el tipo de vehículo, las condiciones de conducción y las recomendaciones específicas del fabricante.
Como dato general, se recomienda cambiar el filtro de aire a entre los 15.000 y 20.000 km recorridos o anualmente. Otras pautas generales indican cambiarlo entre 15.000 y 30.000 km, mientras que algunos fabricantes pueden recomendar intervalos diferentes.
Si conduces en áreas rurales, carreteras polvorientas o entornos urbanos con alta contaminación debes estar más atento. En un entorno muy polvoriento, sus filtros de aire se saturarán más rápidamente y su sustitución será más frecuente.
Cuándo cambiar un filtro lavable
Los filtros lavables de alto rendimiento pueden limpiarse y reutilizarse. Generalmente, la limpieza se realiza cada 7.000 a 10.000 km, o cada 6 meses.
No obstante, este intervalo de mantenimiento varía en función de su entorno y de su concentración de polvo. Para los filtros en baño de aceite, el cambio de aceite, la limpieza y la reposición de aceite se realizan idealmente cada 50 horas.
Mantenimiento del filtro de habitáculo
Para mantener un rendimiento óptimo el filtro de habitáculo debe sustituirse cada 14.000 kilómetros o una vez al año como muy tarde.
Los filtros de habitáculo también protegen el sistema de aire acondicionado de la contaminación prolongando su vida operativa, al evitar que se formen depósitos en las finas estructuras del evaporador.
Si el flujo de aire disminuye a causa de un filtro obstruido, las ventanillas pueden empañarse, disminuyendo la visión del conductor significativamente. Con el tiempo, el núcleo del filtro puede obstruirse gradualmente, lo que puede dar lugar a una reducción de la capacidad del ventilador entre el 45% y el 60%.
Filtro de aire y filtro de partículas
El filtro de partículas, FAP o DPF, es diferente del filtro de aire, pues se trata de un cilindro de acero y está ubicado en la línea de escape, después del catalizador.
A diferencia del filtro de aire, el filtro de partículas tiene el objetivo de recoger las partículas finas emitidas por el motor para posteriormente quemarlas durante los ciclos de regeneración.
Gases y filtros moleculares
Los gases y las moléculas pasan sin problemas por los mejores filtros de aire, porque las moléculas son de 1.000 a 10.000 veces más pequeñas que las partículas y normalmente existen en concentraciones mucho mayores.
Para eliminarlas se emplean materiales adsorbentes como el carbón activado, que presenta una superficie muy grande. Cuando las moléculas de gas chocan con el carbón activado, se dispersan buscando el carbón y pegándose a su superficie.
El desarrollo de filtros cada vez más eficaces se orienta a la retención de gases ácidos NO2, SO2 y H2S, relacionados con enfermedades pulmonares y cardiovasculares; compuestos orgánicos volátiles, irritantes de las fosas nasales; y amoniaco.

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