Filtros de agua domésticos con magnesio: cómo funcionan y qué debes valorar

Los filtros de agua domésticos con magnesio combinan la reducción de sustancias que afectan al sabor y al olor del agua con la incorporación controlada de este mineral. Según el sistema, pueden utilizar carbón activado, intercambio iónico, remineralización, tecnologías alcalinas o una combinación de varias etapas.

La elección depende principalmente de la calidad del agua de la zona, su dureza, el sabor a cloro, la presencia de sedimentos y el objetivo del usuario: mejorar el sabor, reducir determinados contaminantes o añadir magnesio al agua filtrada. No todos los filtros sirven para todos los casos particulares.

Qué es un filtro de agua con magnesio

Un filtro de agua con magnesio es un sistema que, además de tratar el agua, incorpora iones de magnesio durante el proceso de filtración o remineralización. En algunos cartuchos, los iones de calcio se sustituyen por iones de magnesio, mientras que otros sistemas reintroducen minerales después de una filtración más intensa.

Los filtros remineralizadores de ósmosis inversa están diseñados para limpiar el agua y además mantener los minerales que se pierden en el proceso de filtración, consiguiendo un agua con un ph equilibrado, denominada agua alcalina, que es más beneficiosa para nuestro cuerpo.

Los purificadores de agua con filtros alcalinos añaden minerales esenciales para mejorar la calidad del agua y garantizar el cuidado de la salud. Los minerales añadidos como por ejemplo el calcio, magnesio y potasio son fundamentales para nuestro organismo y bienestar.

Por qué se añade magnesio al agua

El magnesio, un elemento esencial, juega un papel clave en más de 300 procesos metabólicos que tienen lugar en el cuerpo humano. La creación de energía, la salud del sistema nervioso, la contracción de los músculos e incluso la síntesis de ADN y proteínas dependen de este poderoso mineral.

Además, apoya un sistema inmunológico saludable y ayuda a mantener regulares la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre. El magnesio es esencial para muchos procesos corporales, incluida la fortaleza de los huesos, la función cerebral y la salud cardiovascular.

El magnesio no sólo favorece nuestro rendimiento físico y mental y abastece nuestros músculos, sino que también es un importante portador de sabores. El magnesio es uno de los minerales necesarios que mejora el sabor y la calidad del agua, haciéndola más apetecible para beber.

Una proporción considerable de personas podría no obtener suficiente magnesio únicamente a través de su dieta. El procedimiento de remineralización de los filtros garantiza que el agua que bebemos esté enriquecida con este mineral crucial, permitiéndonos consumir más magnesio de forma regular.

Esto es particularmente ventajoso para las personas que pueden tener restricciones dietéticas o dificultades para obtener suficiente magnesio únicamente de fuentes alimentarias. También es más fácil conseguir una hidratación adecuada.

Cómo funciona la filtración con magnesio

En el sistema de filtro de agua de mesa BWT, el agua potable se filtra en cuatro etapas. En la primera etapa se filtran las partículas del agua.

En la segunda etapa, dependiendo de la tecnología de cartuchos filtrantes que haya elegido, el agua es tratada como corresponde: el contenido de cal y metales pesados se reduce, los iones de calcio se sustituyen por iones de magnesio y, en algunas variantes, se añade zinc al agua.

En la tercera etapa se filtran del agua las sustancias que alteran el olor y el sabor, como el cloro y ciertas impurezas orgánicas. En la cuarta etapa se lleva a cabo la filtración fina.

Nuestro granulado filtrante consiste en una mezcla cuidadosamente equilibrada de carbón activado e intercambiadores de iones. Gracias a su gran estructura de superficie, el carbón activado retiene las sustancias que alteran el sabor, como el cloro y los compuestos de cloro.

Los intercambiadores de iones absorben las sustancias que forman la cal y los metales pesados, como el plomo y el cobre, y los eliminan del agua filtrada. Además, el granulado del filtro está equipado con una tecnología de magnesio, que libera iones de magnesio en el agua filtrada a cambio de iones de calcio.

Esto hace que el valor del pH disminuya menos que con los filtros de agua de mesa convencionales. El resultado es un mejor sabor del agua y de los alimentos y bebidas que se preparan con ella.

Materiales filtrantes más habituales

Carbón activado

El carbón activado se consigue tratando restos vegetales, como cáscaras de nuez, madera o corteza de coco, con gases de combustión y vapor de agua a altas temperaturas. Se consigue un material con una gran cantidad de poros y recovecos que por un fenómeno de adsorción es capaz de eliminar ciertos componentes.

Principalmente se usa para eliminar olores y, en el caso del agua potable, para eliminar el cloro. La tecnología de filtro de carbono también puede reducir impurezas que inhiben el sabor, como el cloro que se encuentra en el agua de algunas ciudades.

Intercambio iónico

La resina de intercambio catiónico tiene un funcionamiento parecido al de los descalcificadores de sal. Esta parte reduce la dureza del agua y puede utilizarse junto con carbón activo.

En los filtros con magnesio, el intercambio iónico puede sustituir parte de los iones de calcio por iones de magnesio. De esta forma se reduce el contenido de cal y se modifica la composición mineral del agua filtrada.

Filtros remineralizadores

Los filtros remineralizadores para ósmosis inversa añaden minerales saludables que se pierden en el proceso de filtración, proporcionando un agua más equilibrada. Entre sus funciones se encuentran recuperar minerales esenciales, mejorar el sabor y la frescura del agua filtrada y contribuir a mantener un equilibrio ácido-base saludable.

Carbón de coco y materiales minerales

Algunos filtros ecológicos utilizan carbón activo de coco. Se trata de un producto natural obtenido a partir de la concha de este fruto.

Otros sistemas combinan carbón activado de coco y biocerámicas para reducir sustancias como cloro, metales pesados, pesticidas, trihalometanos, nitratos y otras impurezas, además de alcalinizar y enriquecer el agua con magnesio.

Tipos de filtros domésticos con magnesio

Jarras filtrantes

Las jarras filtrantes son una de las opciones más sencillas para tratar agua del grifo en casa. El cartucho se coloca en la parte superior de la jarra y el agua atraviesa el material filtrante antes de llegar al recipiente.

Una jarra filtradora puede combinar carbón activo y resina para reducir el cloro y parte de la dureza del agua. Las jarras de agua con remineralización utilizan un procedimiento especial para reintroducir minerales importantes, como el magnesio, en el agua.

Las jarras de agua Alkanatur son una solución de última generación que purifica y remineraliza el agua simultáneamente. Estas jarras pueden incluirse fácilmente en las rutinas diarias para aumentar la dieta, mejorar la hidratación y promover la buena salud.

Algunos filtros para jarra aportan magnesio, alcalinizan el agua y conservan parte de sus minerales naturales. En determinados modelos se indica un pH de 8,5 a 9,5, una filtración de 1 litro en 4 minutos, una aportación de 18 mg/l de magnesio, una capacidad de 400 litros y una duración máxima de seis meses.

Filtros de sobremesa

Los filtros de agua de mesa ofrecen una alternativa intermedia entre una jarra y un sistema instalado bajo el fregadero. Pueden reducir partículas, cal, cloro, compuestos orgánicos y determinados metales pesados.

En los sistemas mineralizados con magnesio, el contenido de cal y de metales pesados se reduce y los iones de calcio se sustituyen por iones de magnesio. En las variantes con magnesio y zinc, también se añade zinc al agua.

Filtros conectados al grifo

Los filtros de grifo se instalan directamente en la salida del agua y suelen utilizar carbón activado. Son apropiados cuando el objetivo principal es mejorar el sabor y reducir sustancias relacionadas con el olor, especialmente el cloro.

Si el agua de la zona tiene buena calidad y no demasiados sabores o contaminantes, lo más práctico y sencillo es utilizar un filtro de carbón activado, ya sea de grifo o en formato jarra.

Sistemas de ósmosis inversa con remineralización

Los aparatos de ósmosis inversa que se colocan debajo del fregadero utilizan varias etapas de filtración y una membrana capaz de retener gran parte de las sales y de los componentes disueltos en el agua.

Las primeras etapas sirven para eliminar lo que pueda acompañar al agua y que se pueda retirar con métodos más económicos antes de que llegue a las membranas de ósmosis, reduciendo su carga y ayudando a prolongar su duración.

La primera etapa suele ser un filtro de sedimentos para arenilla o granitos de cal que pudieran acompañar al agua. La segunda y la tercera etapa suelen utilizar carbón activado en grano y en bloques.

Una vez eliminados algunos restos sólidos, el cloro y algunas sales, el agua pasa por la membrana de ósmosis, donde se elimina prácticamente la mayoría de lo que acompaña al agua. Después del depósito suele colocarse otro pequeño filtro de carbón activado para darle el tratamiento final.

Como el proceso puede ser lento, algunos equipos incorporan un depósito que acumula el agua para que esté disponible cuando se necesite. Los sistemas de flujo directo prescinden del depósito y producen agua filtrada directamente.

Un filtro remineralizador instalado después de la ósmosis puede devolver magnesio y otros minerales al agua. Esta etapa busca equilibrar el agua filtrada y mejorar sus características organolépticas.

Comparación de opciones domésticas

Tipo de sistemaTratamiento principalAportación de magnesioUso habitual
Jarra filtranteReducción de cloro, olores, sabor y parte de la durezaDepende del cartuchoBeber y cocinar
Filtro de sobremesaPartículas, cal, cloro, sustancias orgánicas y algunos metales pesadosPuede sustituir calcio por magnesioAgua de consumo diario
Filtro de grifoPrincipalmente carbón activadoNo siempre disponibleMejorar el sabor del agua
Ósmosis inversaReducción intensa de sales y numerosas impurezasRequiere una etapa remineralizadoraTratamiento bajo fregadero
Ósmosis con remineralizaciónÓsmosis seguida de reposición de mineralesMagnesio y otros minerales según el cartuchoAgua filtrada con composición mineral equilibrada

Qué sustancias pueden reducir estos filtros

La capacidad de filtración depende del material utilizado, del diseño del cartucho, de la calidad del agua de entrada y del mantenimiento. Por ello, no debe asumirse que todos los filtros con magnesio eliminan las mismas sustancias.

Los filtros de carbón activado pueden reducir el cloro, los compuestos que alteran el olor y el sabor y algunas impurezas orgánicas. Los intercambiadores de iones pueden reducir sustancias que forman la cal y ciertos metales pesados.

Algunos sistemas indican una reducción de cloro, fluoruro, pesticidas, nitratos, metales pesados, plomo, mercurio, cadmio, cobre, aluminio, arsénico, trihalometanos, microplásticos y otras sustancias.

Las cifras de reducción sólo deben interpretarse dentro de las condiciones de ensayo del fabricante y para el cartucho concreto. La presencia de una sustancia no es igual en toda el agua potable.

Los filtros con carbón activado no deben confundirse con los purificadores diseñados específicamente para microorganismos. Los purificadores de agua sirven para eliminar microorganismos como virus y bacterias, mientras que los filtros pueden tener ventajas e inconvenientes diferentes.

Filtros ultravioleta y de ozono

Purificación ultravioleta

Los sistemas de purificación de agua UV utilizan lámparas de luz ultravioleta de una longitud de onda particular. La luz puede alterar el ADN de los microorganismos, desintegrándolos, de forma que elimina el 99,99% de las bacterias y virus que pueda haber en el agua del grifo.

Normalmente estos purificadores se combinan con otros filtros, como el de carbón activado, porque para que el proceso funcione se necesita que el agua esté clara, sin turbiedades ni sedimentos sólidos que impidan que la luz atraviese perfectamente el agua.

Es un buen sistema si hay dudas sobre la presencia de microorganismos en el agua. Estos purificadores los eliminan sin necesidad de añadir ningún químico y no cambian las propiedades del agua tratada con este sistema.

Purificación mediante ozono

El ozono es un potente oxidante y bactericida. Se utiliza para purificar el aire y para la esterilización y el tratamiento de aguas.

Un aparato purificador de ozono produce ozono en el agua que se va a tratar mediante una carga eléctrica a una determinada frecuencia. Como consecuencia, oxida lo que contiene el agua y rompe las células de los microorganismos que pueda haber.

Con respecto a otras sustancias, como metales y pesticidas, el ozono puede conseguir que precipiten. Por este motivo, estos purificadores normalmente se combinan con un filtro de carbón activado para retener esas sustancias.

La elección entre carbón activado, luz ultravioleta, ozono, intercambio iónico, filtración cerámica, ósmosis o remineralización debe basarse en el problema concreto del agua, no únicamente en la presencia de magnesio.

Beneficios relacionados con el sabor y el uso diario

El sabor del agua puede estar condicionado por la dureza y por la presencia de cloro. En aguas duras, con muchas sales disueltas principalmente de calcio y magnesio, el cloro puede contribuir al sabor característico del agua del grifo.

El carbón activado reduce sustancias que afectan al olor y al sabor. El magnesio también puede mejorar el perfil organoléptico del agua y hacerla más apetecible para beber.

Los filtros con magnesio pueden mejorar el sabor de bebidas y alimentos calientes y fríos. También pueden contribuir a proteger aparatos domésticos, como cafeteras y teteras, cuando reducen parte del contenido de cal.

Una opción sencilla para reducir el sabor a cloro consiste en dejar el agua en una jarra abierta, porque el cloro puede evaporarse. Si después se guarda el agua en la nevera, el sabor puede resultar más agradable.

Qué debes saber sobre la ósmosis inversa

Ventajas

Los sistemas de ósmosis inversa pueden reducir eficazmente el cloruro, el plomo, los sólidos disueltos totales, el fluoruro, el PFOA, el PFOS, la arena, el olor, el sabor, la sal, los metales pesados, las partículas y otras impurezas del agua.

Estos equipos pueden reducir los viajes al supermercado y el transporte de agua embotellada. También pueden disminuir la generación de plásticos y resultar rentables dependiendo del coste del equipo, los recambios y las revisiones.

Inconvenientes

Al pasar por la membrana de ósmosis no toda el agua la atraviesa. Una parte se filtra y queda con una concentración muy baja de minerales, mientras que otra parte, más concentrada, se elimina por el desagüe.

Aunque se mencionan proporciones de un litro de agua filtrada por cada cuatro litros rechazados, esa cifra no siempre se alcanza. Relaciones de un litro filtrado por diez litros desechados pueden ser habituales, y una elección incorrecta del equipo o una presión de red inadecuada puede aumentar el desperdicio.

Si el aparato no se mantiene correctamente y los filtros no se cambian cuando corresponde, no sólo puede filtrar peor, sino que también puede empeorar la calidad del agua. Controlar el rendimiento y el estado de los filtros no siempre es sencillo.

Al eliminar sales, la ósmosis puede reducir el pH del agua. En determinadas condiciones, el agua puede resultar más agresiva para metales como grifos u ollas e incorporar esos metales al agua.

La ósmosis inversa no mejora necesariamente la calidad del agua en general: puede mejorar el sabor y reducir numerosas sustancias, pero también elimina minerales que pueden formar parte de una composición normal del agua potable.

Un agua de muy baja mineralización sólo es recomendada por los médicos para personas con ciertos problemas de salud. Para una persona sana, no es algo necesario ni necesariamente beneficioso, aunque tampoco tiene por qué causar problemas si los minerales necesarios se obtienen por otras vías.

Los sistemas de ósmosis domésticos están diseñados para tratar agua que ya es potable. Si no se conoce la procedencia o la calidad del agua, no debe darse por supuesto que un filtro doméstico garantiza su seguridad.

Cómo elegir un filtro con magnesio

El factor determinante es la calidad del agua de la zona donde se vive. Conviene valorar la dureza, el sabor a cloro, la presencia de sedimentos, el estado de las tuberías y cualquier análisis disponible del agua de entrada.

  • Para mejorar principalmente el sabor: un filtro de carbón activado de grifo, de sobremesa o en formato jarra puede ser suficiente.
  • Para añadir magnesio: conviene elegir un cartucho que indique claramente la liberación de magnesio y el método de remineralización.
  • Para agua muy dura: debe comprobarse la capacidad del cartucho según la dureza del agua, porque cuanto más dura sea el agua, antes puede agotarse.
  • Para una filtración intensa: la ósmosis inversa puede reducir más sales y contaminantes, pero requiere valorar el desperdicio de agua, el mantenimiento y la necesidad de remineralización.
  • Para posibles microorganismos: pueden considerarse sistemas UV u ozono, normalmente combinados con filtración previa.
  • Para una vivienda sin presión suficiente o sin electricidad: existen filtros cerámicos y sistemas que funcionan por gravedad.

Si el agua de la zona tiene buena calidad y no demasiados sabores o contaminantes, lo más práctico y sencillo es utilizar un filtro de carbón activado, ya sea de grifo o en formato jarra. En caso de vivir en una zona industrial o de que la agricultura aporte muchos contaminantes al agua, puede valorarse un purificador UV o de ozono.

Capacidad y duración de los cartuchos

La duración del cartucho depende del volumen de agua tratado y de la calidad del agua de entrada. La dureza es especialmente importante: cuanto más dura sea el agua, antes se agotará el cartucho filtrante.

DatoValor indicado
Capacidad de un cartucho Alkanatur Drops400 litros
Duración máxima indicada para un filtro Alkanatur Drops6 meses
Aportación de magnesio indicada en un modelo Alkanatur Drops18 mg/L
Liberación de magnesio indicada en un cartucho BWT25-30 mg/l
Capacidad indicada para determinados cartuchos BWT120 l
Intervalo máximo de cambio de determinados cartuchos BWT4 semanas
Aportación indicada por el filtro de Magnesio y Zinc de GROHE35 mg de magnesio y 3 mg de zinc por litro

En determinados cartuchos BWT, el cambio debe realizarse cada cuatro semanas como máximo. Si el indicador muestra 100 llenados antes de que transcurran cuatro semanas, el cartucho debe sustituirse antes.

En los filtros con una capacidad de 400 litros, la duración puede calcularse dividiendo 400 entre los litros consumidos diariamente. El sabor a cloro también puede indicar que el filtro se ha agotado, aunque no debe utilizarse únicamente el gusto como método de control.

El agua filtrada debe almacenarse preferentemente en el frigorífico y no debe conservarse durante más de 24 horas. Si permanece en la jarra durante más de 24 horas, debe desecharse y filtrarse agua fresca.

Ejemplos de tecnologías con magnesio

Sistemas de grifo con magnesio y zinc

Un sistema de agua conectado al grifo puede ofrecer agua filtrada, fría, con o sin gas, directamente desde el grifo de la cocina. Un filtro de Magnesio y Zinc puede añadir hasta 35 mg de magnesio y 3 mg de zinc por litro de agua.

El magnesio puede mejorar el sabor del agua y ayudar al sistema nervioso y muscular, mientras que el zinc es beneficioso para el sistema inmunológico. La tecnología de filtro de carbono puede eliminar impurezas que afectan al sabor, como el cloro.

Jarras con remineralización y alcalinización

Algunos filtros de jarra transforman el agua del grifo en un agua depurada, alcalina y de mayor calidad para el consumo diario. Pueden reducir hasta el 99% de determinadas sustancias, alcalinizar el agua y enriquecerla con magnesio.

Algunos modelos indican un pH de 9 a 9,5, una aportación de 18 mg/l de magnesio, ausencia de emisión de sodio y una capacidad de 400 litros por filtro. Estas cifras deben comprobarse siempre para el cartucho concreto.

Cartuchos con intercambio de calcio por magnesio

En la tecnología de agua mineralizada con magnesio, el contenido de cal y de metales pesados se reduce y los iones de calcio se sustituyen por iones de magnesio.

En la tecnología de agua mineralizada con magnesio y zinc, el contenido de calcio y de metales pesados se reduce, los iones de calcio se sustituyen por iones de magnesio y se añade zinc al agua.

Precauciones sobre el agua alcalina y mineralizada

El agua alcalina remineralizada puede mejorar el sabor y aportar minerales, pero no debe considerarse un tratamiento médico. Las afirmaciones sobre beneficios para la salud deben interpretarse con cautela y de acuerdo con la evidencia disponible.

Las menciones relacionadas con efectos sobre la salud no tienen la intención de diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Es recomendable mantener una dieta equilibrada y variada.

El hecho de que un filtro añada magnesio no significa que sustituya una alimentación adecuada ni que permita conocer por sí solo la cantidad total de mineral que consume una persona.

También es importante distinguir entre el magnesio que se añade al agua y el magnesio que ya contiene el agua de origen. Un filtro puede modificar la composición mineral, pero el resultado depende del agua de entrada y de la formulación del cartucho.

Mantenimiento e higiene

El mantenimiento es esencial para que un filtro doméstico funcione correctamente. Deben respetarse los intervalos de sustitución, limpiar la jarra o el depósito y evitar que el agua permanezca almacenada durante demasiado tiempo.

Los cartuchos agotados deben desecharse según las normas locales de reciclaje. Los envases de plástico y cartón deben eliminarse, si es posible a nivel local, en el sistema de separación de residuos.

Si el usuario se ausenta durante más de siete días, algunos filtros de jarra pueden retirarse, envolverse con una bolsa o film de cierre y guardarse en el congelador. A la vuelta, el filtro debe descongelarse antes de volver a utilizarlo y conservará únicamente el tiempo restante de su vida útil.

Los cartuchos deben almacenarse en su embalaje original, en un lugar fresco y seco, protegidos de la luz solar y a temperaturas entre 1 °C y 40 °C.

Los cartuchos filtrantes cumplen requisitos microbiológicos para filtros de agua según la norma DIN 10521. También pueden cumplir requisitos de retención de cloro, plomo y cobre, según el producto y las condiciones de ensayo correspondientes.

Qué revisar antes de comprar o instalar

  1. Analiza la calidad y la dureza del agua de entrada.
  2. Define si buscas principalmente mejorar el sabor, reducir contaminantes, proteger electrodomésticos o añadir magnesio.
  3. Comprueba qué sustancias reduce realmente el cartucho.
  4. Revisa la cantidad de magnesio que libera por litro.
  5. Comprueba la capacidad total del filtro y el intervalo de sustitución.
  6. Verifica la compatibilidad del cartucho con la jarra o el equipo instalado.
  7. En sistemas de ósmosis, valora el agua de rechazo y la necesidad de una etapa remineralizadora.
  8. Comprueba que el equipo esté destinado a agua potable y que disponga de la documentación técnica correspondiente.
  9. Calcula el mantenimiento, los cambios de cartucho y la limpieza periódica.

La mayoría de los modelos de filtros remineralizadores son universales, pero siempre es recomendable comprobar la compatibilidad con el sistema instalado. La capacidad del cartucho filtrante depende de la dureza del agua y de las condiciones concretas de uso.

Esquema de filtro doméstico con magnesio

Filtro Purificador con Mineralización de Magnesio para incrementar tu energía con El Doctor del agua

Un filtro doméstico con magnesio puede ser una solución adecuada cuando se busca combinar un mejor sabor con una aportación mineral adicional. La opción más sencilla suele ser una jarra o un filtro de grifo, mientras que la ósmosis con remineralización ofrece un tratamiento más intenso y exige mayor control del mantenimiento.

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