Hipoclorito de sodio y COVID-19: usos seguros, concentraciones y riesgos

El hipoclorito de sodio puede utilizarse para desinfectar superficies durante la pandemia de COVID-19, siempre que se emplee en la concentración adecuada y después de realizar una limpieza previa. No debe ingerirse, inhalarse ni aplicarse sobre las personas, porque puede ser tóxico y causar efectos adversos graves.

Hasta el momento no hay evidencia que demuestre que el COVID-19 se transmita a través del consumo de alimentos, pero se deben mantener las correctas prácticas de higiene dado que el virus puede sobrevivir en algunas superficies y los envases podrían contaminarse por una persona infectada. El consumo de hipoclorito de sodio, dióxido de cloro o clorito de sodio no previene ni trata la infección por SARS-CoV-2.

Qué es el hipoclorito de sodio

El agua lavandina común es una solución de hipoclorito de sodio que se encuentra fácilmente en los comercios y viene presentada en diferentes concentraciones de cloro activo: 55 g/Litro (L), 46 g/L y 25 g/L.

El dióxido de cloro, un gas utilizado como blanqueador en plantas de tratamiento de agua y fábricas de papel, y el hipoclorito de sodio, un desinfectante comercializado como lejía o lavandina doméstica, podrían ser tóxicos si se ingieren y pueden causar una variedad de efectos adversos.

Diferencia entre limpieza y desinfección

Limpieza es la eliminación de tierra, residuos de alimentos, suciedad, grasa u otras materias objetables; mientras que la desinfección es la reducción del número de microorganismos presentes en el medio ambiente, por medio de agentes químicos y/o métodos físicos, a un nivel que no comprometa la inocuidad o la aptitud del alimento.

Por lo tanto, los productos de limpieza incluyen jabón líquido, detergentes, entre otros, los cuales eliminan material orgánico como por ejemplo la suciedad. Y los productos desinfectantes incluyen compuestos de amonio cuaternario, alcohol etílico, agentes liberadores de cloro como la lavandina, peróxido de hidrógeno u otros.

Estos productos solo se los debe utilizar para desinfectar después de la limpieza y no como sustitutos de esta. Una desinfección sin una limpieza previa adecuada, es altamente probable que no consiga el efecto deseado, por la acción neutralizante o protectora de la materia orgánica.

¿El COVID-19 se transmite por alimentos y envases?

Para el virus SARS-CoV-2 que causa la enfermedad COVID-19 como lo denomina la OMS, hasta el momento no hay evidencia que demuestren que el COVID-19 se transmite a través del consumo de alimentos.

En cuanto a las superficies y envases alimentarios, algunos estudios realizados en entornos experimentales como la humedad relativa y temperatura controladas, han demostrado que el virus puede sobrevivir hasta 72 horas en superficies de plástico y acero inoxidable, menos de 4 horas en superficies de cobre y menos de 24 horas en superficies de cartón.

Si bien hasta la fecha no hay pruebas de que los envases de alimentos transmitan la infección, se deben mantener las correctas prácticas de higiene dado que éstos podrían contaminarse por una persona infectada al igual que cualquier otra superficie.

En este caso, el modo de contagio podría ser por contacto indirecto cuando una persona infectada transmite el virus a una superficie u objeto a través de sus manos y/o las gotículas respiratorias.

supervivencia del coronavirus en superficies

Los envases de alimentos y las góndolas de los supermercados, por ejemplo, podrían ser alguna de estas superficies y/u objetos. Por ello, es importante lavarse correctamente las manos durante al menos 40 segundos con agua segura tibia a caliente y jabón, antes y después de hacer las compras, además de desinfectar los envases y superficies en contacto con alimentos con los desinfectantes recomendados en las concentraciones adecuadas.

Concentraciones recomendadas

Afortunadamente los coronavirus son muy sensibles a la acción de sustancias desinfectantes, con la única condición de que estas deben ser empleadas en las concentraciones adecuadas.

Entre las sustancias efectivas para su control se encuentran las soluciones hidroalcohólicas al 60% - 70%, el gel antibacterial y el hipoclorito de sodio.

Los productos desinfectantes recomendados y con mayor accesibilidad al consumidor para uso domiciliario son el alcohol etílico y el agua lavandina, como agente liberador de cloro. Estos productos han demostrado que en concentraciones apropiadas reducen significativamente la infectividad de virus.

Producto o usoConcentración indicada
Alcohol etílico70-90%
Hipoclorito de sodio para superficies en contacto con alimentos0,05 a 0,1% - 500 a 1000 ppm
Hipoclorito de sodio para COVID-19Entre 0,05% y 0,5% - 500 y 5000 ppm
Desinfección de superficies en determinadas condiciones0,5% - 5000 ppm

El Ministerio de Salud de la Nación recomienda una concentración efectiva de hipoclorito de sodio para el COVID de entre 0,05% y 0,5% (equivalente a 500 y 5000 ppm).

Las concentraciones recomendadas para superficies en contacto con alimentos es de 0,05 a 0.1%. (500 a 1000 ppm). Por lo tanto, para obtener las concentraciones recomendadas se debe preparar una solución diluida del agua lavandina.

Cómo calcular una dilución

El cálculo para preparar la concentración de cloro recomendada es el siguiente:

Partes totales de agua por cada parte de cloro = [% de cloro en el agua lavandina líquida dividido % de cloro deseado] - 1.

Es importante tener en cuenta la forma de preparación de la solución clorada ya que tanto el exceso como el defecto de la misma podrían no tener los efectos deseados o ser perjudiciales a la salud.

Preparación con lavandina de 25 g/L

Para preparar una solución de cloro al 0.1% o 1000 ppm (partes por millón) partiendo de la lavandina de 25 g/Litro, en primer lugar se necesita conocer la concentración porcentual de hipoclorito de sodio, la cual se puede observar en la parte posterior del envase que en este caso es del 2.67%.

El cálculo se realiza del siguiente modo, donde: % de cloro en el agua lavandina líquida comercial de 25 g/L: 2.7% (Información que se obtiene del envase); % de solución de cloro a preparar: 0.1%.

Cálculo: [2.7% ∕ 0.1%] - 1 = 27 - 1 = 26 partes de agua por cada parte de cloro.

El total de las 27 partes son en base a 100 ml, por lo que las 26 partes de agua equivalen a 96 ml. Por lo tanto, para preparar la solución de cloro al 0.1% partiendo del agua lavandina de 25 g/Litro, se debe tomar 4 ml de ésta y completar un volumen total de 100 ml con agua segura, en un recipiente.

En el caso de querer preparar un litro de esta solución, se deberá tomar 40 ml del agua lavandina de 25 g/Litro y completar un volumen total de 1 litro con agua segura en un recipiente limpio.

Para preparar una solución de 1 litro de manera casera utilizando elementos comunes del hogar, se puede seguir los siguientes pasos:

  1. Colocar en un recipiente de 1 litro, 4 cucharadas soperas del agua lavandina.
  2. Completar el volumen total de 1 litro con agua segura.

Preparación con hipoclorito al 1% o al 5%

El hipoclorito de sodio que se expende, puede encontrarse en dos presentaciones básicas que son al 1% o al 5%. En ambos casos usted deberá diluirlas para obtener las concentraciones ideales.

Solución al 0,1%

Para la higienización de las manos, la concentración que necesita es al 0.1%.

Si el hipoclorito tiene una concentración al 1%

  • Por cada litro de agua, agregue 100 ml de hipoclorito de sodio al 1% equivalente a una de las siguientes opciones: 10 cucharadas soperas, 10 tapitas de pomos plásticos, 3 onzas.
  • Por cada litro y medio de agua (pepino) agregue 150 ml de hipoclorito de sodio al 1% equivalente a una de las siguientes opciones: 15 cucharadas soperas, 15 tapitas de pomos plásticos, 4 onzas.
  • Otra forma de preparar la solución clorada al 0,1 %: En un recipiente vierta una parte de hipoclorito de sodio al 1 % y agréguele 9 partes iguales de agua.

Si el hipoclorito tiene una concentración al 5%

  • Por cada litro de agua, agregue 20 ml de hipoclorito de sodio al 5% equivalente a una de las siguientes opciones: 2 cucharadas soperas, 2 tapitas de pomos plásticos.
  • Por cada litro y medio de agua (pepino) agregue 30 ml de hipoclorito de sodio al 5% equivalente a una de las siguientes opciones: 3 cucharadas soperas, 3 tapitas de pomos plásticos.
  • Otra forma de preparar la solución clorada al 0,1 %: En un recipiente vierta una parte de hipoclorito de sodio al 5 % y agréguele 49 partes iguales de agua, así obtendrá el hipoclorito de sodio a la concentración.

Solución al 0,5%

Para la higienización de superficies la concentración que necesita es al 0.5%.

Si el hipoclorito tiene una concentración al 1%

  • Por cada litro de agua, agregue 400 ml de hipoclorito de sodio al 1% equivalente a una de las siguientes opciones: 16 onzas.
  • Por cada litro y medio de agua (pepino), agregue 500 ml de hipoclorito de sodio al 1% equivalente a una de las siguientes opciones: medio litro.
  • Otra forma de preparar la solución clorada al 0.5%: En un recipiente vierta una parte de hipoclorito de sodio al 1% y agréguele una parte igual de agua.
  • Ejemplo a una taza de hipoclorito de sodio al 1% agréguele una taza de agua.

Si el hipoclorito tiene una concentración al 5%

  • Por cada litro de agua, agregue 100 ml de hipoclorito de sodio al 5% equivalente a una de las siguientes opciones: 10 cucharadas soperas, 10 tapitas de pomos plásticos, 3 onzas.
  • Por cada litro y medio de agua (pepino) agregue 150 ml de hipoclorito de sodio al 5% equivalente a una de las siguientes opciones: 15 cucharadas soperas, 15 tapitas de pomos plásticos, 4 onzas.
  • Otra forma de preparar la solución clorada al 0.5%: En un recipiente vierta una parte de hipoclorito de sodio al 5% y agréguele nueve partes iguales de agua.
  • Ejemplo: a una taza de hipoclorito de sodio al 5% agréguele nueve tazas de agua.

Preparación y almacenamiento seguros

La temperatura ambiente y la exposición a luz Ultra Violeta (UV), puede degradar al cloro, por lo cual el recipiente que se utilice para armar la solución debe ser opaco y guardarse en zonas bien ventiladas y que no esté expuesto a la luz solar.

La solución de cloro suele ser inestable en el tiempo, por lo que se debe preparar cada 24 hs siempre que sea posible. Los productos ya preparados deben ser almacenados en frascos con su debida identificación y mantenerlos alejados del alcance de los niños.

No utilizar agua lavandina aditivada, las cuales, además del hipoclorito de sodio pueden contener sustancias colorantes y/o detergentes y/o aromatizantes y estabilizantes, para preparar la solución de cloro que se utilizará en superficies en contactos con alimentos.

La fecha de duración del producto suele caducar a los 120 días desde la fecha de fabricación y por ello es fundamental a la hora de comprar el producto chequear la fecha de envasado.

Aplicación sobre superficies

Antes de utilizar la solución desinfectante en cualquier superficie, se debe limpiar con agua y jabón o detergente, dado que la materia orgánica puede inactivar al hipoclorito.

El poder corrosivo y oxidante de la lejía, que exigirá en según que circunstancias o materiales a los que se aplique, de un enjuagado y secado posterior.

La utilización de equipos que protejan como guantes, vestimenta adecuada impermeable en algunos casos, gafas y otros materiales dependiendo de la forma de aplicación, el riesgo de contaminación por virus, y los efectos tóxicos e irritantes del hipoclorito sódico.

Desde SOCIVESC, queremos aportar nuestro parecer y si es posible, arrojar un tanto de luz, a este debate, que por la urgencia de las circunstancias en las que todo el país se ha visto envuelto, posiblemente no ha podido ser abordado con la suficiente calma y puede estar generando confusión.

En suma, sabiendo lo mucho, o más bien lo poco, que conocemos de este nuevo SARS-COV-2, las diferentes circunstancias de preparación y uso de diluciones de lejía en la vida real, alejados de las condiciones ideales de un laboratorio, desde diluciones a “ojo de buen cubero”, preparaciones con periodos de uso superiores a las 24 horas, condiciones de almacenamiento diversas con presencia de calor, incidencia de luz solar, presencia de materia orgánica visible o invisible al aplicar el desinfectante, prisas, agotamiento del personal encargado de limpieza o desbordamiento del Servicio, diferentes características de materiales sobre los que se aplica, estabilidad del virus variable en los mismos y un sin fin de otras circunstancias poco imaginables en otras condiciones más benévolas, parece aconsejable, y en virtud, de procurar un elevado nivel de seguridad y salud, utilizar soluciones con una concentración mínima del 0,2 % o superiores, 0,5 ó 1 %, en función de la posibilidad de presencia de este virus, por ejemplo ante casos sintomáticos confirmados con posibilidad de presencia de secreciones naso-faringeas o aerosoles depositados en superficies, de elevadísima contagiosidad.

Lavado y desinfección de frutas y verduras

Para el correcto lavado de las frutas y verduras frescas, se puede proceder del siguiente modo:

  1. Para el lavado utilizar agua segura para enjuagar y eliminar la tierra e impurezas de las frutas y verduras.
  2. Para la desinfección, sumergirlas en agua segura agregándoles de 3 a 5 gotas de lavandina por cada litro de agua y dejarlas actuar al menos 20 minutos.
  3. Enjuagarlas nuevamente con agua segura para eliminar los residuos de lavandina.

Hipoclorito de sodio, dióxido de cloro y MMS

Durante la crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, se ha promocionado a través de redes sociales y páginas web el consumo por vía oral de soluciones de dióxido de cloro (directamente u obtenido a partir de hipoclorito sódico), también conocido como MMS (por sus siglas en inglés, Miracle Mineral Solution, y, recientemente, Master Mineral Solution), para el tratamiento o prevención de la infección por SARS-CoV-2.

La Organización Panamericana de la Salud recomienda que la población evite consumir productos que contengan dióxido de cloro o sustancias relacionadas y que toda la comercialización de dichos productos con fines terapéuticos se informe a las autoridades.

La OPS no recomienda utilizar productos a base de dióxido de cloro o clorito de sodio por vía oral o parenteral (intravenosa, intraarterial, intramuscular y subcutánea) en pacientes con sospecha o diagnóstico de COVID-19, ni en ningún otro caso, porque no hay evidencia sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos productos podría ocasionar graves efectos adversos.

El consumo de soluciones de dióxido de cloro y de clorito de sodio, también conocido como MMS, supone un grave riesgo para la salud y no se recomienda su consumo en ningún caso.

No existe evidencia científica de ningún tipo de que sea eficaz para el tratamiento o prevención de la COVID-19, ni de ninguna otra patología.

Riesgos de ingerir o inhalar productos clorados

Cabe recordar que el dióxido de cloro, es un oxidante fuerte, y su consumo supone un riesgo para la salud, que puede ser grave en algunos pacientes e incluso requerir hospitalización.

En términos de riesgo para la salud humana, el consumo directo de dióxido de cloro puede producir dolor abdominal, nauseas, vómitos, diarrea, que pueden llevar a deshidratación, fallo renal, anuria, anemia hemolítica y metahemoglobinemia.

Sus vapores pueden causar irritación ocular o respiratoria, broncoespasmo o incluso edema pulmonar.

El dióxido de cloro se puede obtener a partir de la solución de clorito de sodio en agua al 25% (llamado MMS) mediante su activación con un ácido débil (clorhídrico, cítrico, etc.) para la formación del gas dióxido de cloro, soluble en agua.

Además, el ClO2 formado no es estable, pues en se descompone rápidamente bajo demanda oxidante en los siguientes subproductos: cloruro (Cl-), clorato (ClO3- ) e hipoclorito (ClO-), agentes fuertemente oxidantes.

La AEMPS ha advertido de que no existe ninguna prueba científica que avale las supuestas propiedades farmacológicas, y estos productos a base de dióxido de cloro no se han sometido a ningún tipo de evaluación o autorización por las autoridades competentes que garantice que la relación beneficio-riesgo sea positiva y así asegurar el derecho de los ciudadanos a la protección de su salud.

La AEMPS recomienda encarecidamente no consumirlos en ningún caso: ni en formatos que se presentan aptos para consumo humano ni si se ofrecen como desinfectantes, blanqueantes o biocidas de uso industrial.

Desde abril a julio de 2020, en el Servicio de Información Toxicológica (SIT) se han recibido 26 consultas por intoxicaciones con dióxido de cloro, cuando en todo 2019 se habían recibido solo 9 consultas telefónicas.

Medidas básicas de prevención

La AEMPS es consciente y comprende la necesidad e inquietud de enfermos y familiares por encontrar soluciones a sus padecimientos, pero el uso de estos productos no solo no reporta beneficios, sino que pueden suponer más complicaciones.

Aconsejan seguir siempre las recomendaciones de sus Profesionales de la Sanidad en la lucha contra la COVID-19, aconsejando que se tomen las medidas necesarias para evitar el contagio; sobre todo, de las tres “M”: uso adecuado de mascarillas, mantener la distancia social y el lavado de manos regular.

Uso y abuso del cloro

Por ello, es importante lavarse correctamente las manos durante al menos 40 segundos con agua segura tibia a caliente y jabón, antes y después de hacer las compras.

Como herramienta principal para llevar adelante las buenas prácticas de higiene además del correcto lavado de manos, se establecieron las concentraciones adecuadas de los productos desinfectantes recomendados de fácil accesibilidad al consumidor y el modo de preparación de estos.

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