Práctica para medir la potabilidad del agua: métodos, parámetros y pruebas de campo

Contar con un pozo de agua es una gran ventaja, pero es fundamental asegurarse de que el agua sea apta para el consumo humano. Beber agua contaminada puede representar riesgos para la salud, por lo que es importante realizar análisis adecuados y aplicar tratamientos si es necesario.

Para determinar si el agua de tu pozo es potable, es necesario analizar su calidad microbiológica y química. La mejor manera de saber si el agua de un pozo es potable es realizar un análisis en un laboratorio especializado como Nilsson Laboratorios. Estos análisis deben realizarse al menos una vez al año o si notas cambios en el agua. El agua de un pozo se considera buena si cumple con los estándares de calidad establecidos por organismos de salud. Sin embargo, estas pruebas solo ofrecen una indicación superficial.

Un agua potable es aquella que se puede consumir sin peligro para la salud, no siendo tóxica ni estando infestada de bacterias, parásitos o virus nocivos para el ser humano. En la actualidad, 4 millones de personas siguen muriendo cada año como consecuencia del consumo de agua no potable y 885 millones de personas carecen de acceso al agua potable. La OMS definió una serie de criterios de potabilidad y recomendaciones que los países desarrollados y la mayoría de las grandes ciudades aplican permanentemente con ayuda de analizadores continuos o mediciones en el laboratorio para garantizar a los consumidores que el agua es potable.

Métodos de análisis colorimétrico y medición de campo

Muestras para el análisis colorimétrico.

Cintas reactivas: son tiras pequeñas que se usan una sola vez y que cambian de color para indicar la concentración de un producto químico específico. Dependiendo de la prueba, el usuario “activa” la tira de papel o de plástico sumergiéndola en la muestra de agua y removiéndola, o sosteniendo la tira en un chorro de agua. Después de una breve espera, el usuario compara el color de la tira de prueba con una tabla de colores para saber el nivel de concentración del producto químico. Estos kits son muy simples, pero menos precisos que otros métodos, especialmente si los usuarios no siguen las instrucciones.

Kits de discos de colores: estos kits se encuentran disponibles para una amplia gama de pruebas químicas. En un caso habitual, el usuario añade un paquete de polvo o unas pocas gotas de un reactivo líquido a una muestra de agua en un tubo de plástico reutilizable. Luego, coloca el tubo de muestra en una pequeña caja de plástico para comparar el color. Esta caja contiene un disco de plástico con un gradiente de colores impreso en él. El usuario gira el disco para encontrar la parte que mejor coincide con el color de la muestra e identifica el nivel de concentración del producto químico en el disco. Los kits de discos de colores incluyen comúnmente múltiples pasos a seguir y tiempos de espera estipulados, por lo que son un poco más complicados y costosos, pero en general más precisos.

Instrumentos digitales portátiles: se examina el agua con medidores digitales livianos y portátiles, colorímetros y fotómetros. Estos, aunque proporcionan los resultados más precisos entre los tres métodos mencionados, son los más caros y delicados, y requieren baterías y calibración. Si bien los instrumentos digitales son útiles para los técnicos en terreno y forman una parte esencial de cualquier red de monitoreo permanente o a distancia, es muy poco probable que sean adecuados para la “ciencia ciudadana” o las pruebas de calidad del agua realizadas mediante modelos de colaboración masiva.

métodos para analizar el agua

Qué buscar en las pruebas de potabilidad

Después de haber identificado varios tipos de análisis, la pregunta que sigue es: ¿Qué buscamos en las pruebas? UNICEF recomienda (PDF, en inglés) priorizar el monitoreo químico de fluoruros, arsénico y nitratos. ¿Cómo podemos saber si estos elementos están presentes?

Fluoruros: existe por lo menos un kit de prueba de discos de colores disponible para fluoruros. Sin embargo, se suelen preferir los colorímetros digitales portátiles debido a preocupaciones acerca de la precisión. Ackvo Caddisfly, (i) un sistema de análisis, dio a conocer recientemente una prueba colorimétrica de fluoruros que puede ser leída usando una aplicación para teléfonos inteligentes.

Arsénico: las opciones de pruebas de campo portátiles para el arsénico son limitadas, ya que este tipo de contaminante se puede medir mejor en un laboratorio. Se pueden comprar kits de análisis, pero son relativamente complejos y se deben llevar a cabo varios pasos. Aunque las concentraciones de arsénico “medidas” con estos kits pueden ser imprecisas, efectivamente se puede detectar arsénico en casi todas las muestras mayores de 100 microgramos por litro (ug/L), así como en la mayoría de las muestras de entre 50 y 99 ug/L. Por consiguiente, UNICEF ha recomendado informar los resultados del monitoreo de arsénico, a partir de estas pruebas portátiles, usando la categoría “presente” o la categoría “ausente” y una concentración de referencia de 50 ug/L, el estándar del agua potable en muchos países afectados con contaminación natural por arsénico.

Nitratos: para monitorear los nitratos existen tanto tiras reactivas como kits de prueba de discos de colores. Los nitratos se pueden medir también con un aparato digital. Los niveles elevados de nitratos están asociados a la contaminación agrícola proveniente de los fertilizantes (nitrógeno y fósforo) y los desperdicios animales (nitrógeno). Las letrinas, las aguas residuales, los vertederos y la contaminación industrial también pueden contribuir a la presencia de nitrógeno. El monitoreo de los nitratos es una manera sencilla de evaluar los impactos de los residuos agrícolas y humanos sobre la calidad del agua.

Si los recursos lo permiten, UNICEF recomienda agregar tres parámetros químicos más a los programas de monitoreo: los metales naturales de hierro y manganeso, y el contenido total de sólidos disueltos. Estos tres elementos pueden causar problemas de sabor y olor que podrían motivar a los consumidores a buscar fuentes de agua más apetecibles y potencialmente inseguras.

Hierro, manganeso y sólidos disueltos

Hierro y manganeso: existen tanto tiras reactivas como kits de prueba de discos de colores para estos dos metales, los que también pueden medirse usando instrumentos digitales portátiles. Las pruebas de campo con equipos digitales se consideran confiables para ambos elementos químicos.

Sólidos disueltos: el contenido total de sólidos disueltos incluye una mezcla de sales inorgánicas, principalmente sodio, cloruro, potasio, calcio y magnesio. Más que examinar los componentes particulares, el total de sólidos disueltos se monitorea evaluando la conductividad del agua con un medidor digital. No existen tiras reactivas ni kits de pruebas de discos de colores que se puedan utilizar en este caso, pero por lo menos un medidor de conductividad funciona con un tipo de teléfono inteligente.

Parámetro Herramientas disponibles Observaciones
Fluoruros Kit de discos de colores, colorímetros digitales portátiles Se prefieren los colorímetros digitales portátiles debido a preocupaciones acerca de la precisión.
Arsénico Kits de análisis portátiles UNICEF recomienda informar “presente” o “ausente” con referencia de 50 ug/L.
Nitratos Tiras reactivas, kits de discos de colores, aparato digital Sirven para evaluar impactos de residuos agrícolas y humanos.
Hierro y manganeso Tiras reactivas, kits de discos de colores, instrumentos digitales portátiles Las pruebas digitales de campo se consideran confiables.
Sólidos disueltos Medidor digital de conductividad No existen tiras reactivas ni kits de discos de colores para este caso.

Parámetros químicos clave en sistemas con cloro

En los sistemas de distribución de compuestos clorados, es importante monitorear otros dos parámetros químicos: el pH y el cloro residual.

pH: existen diversas tiras reactivas y pruebas de discos de colores que indican el pH. Las opciones más caras y de mayor tecnología incluyen electrodos para medir el pH. El pH es una medida del nivel de concentración de iones de hidrógeno, es decir nos indica cuán ácida o alcalina es el agua. El pH no es un contaminante, pero es una variable química maestra. Afecta el comportamiento de otros componentes químicos, por ejemplo la eficacia del cloro residual contra la contaminación microbiana. Los cambios repentinos en el pH también pueden revelar fallas de una planta de tratamiento o casos de contaminación en masas de agua natural (por ejemplo, vertidos industriales ilegales).

Cloro: existen muchas maneras sencillas de examinar la presencia de cloro residual, entre ellas las tiras reactivas, los discos de colores, e incluso los kits diseñados para hacer pruebas en piscinas. También hay medidores digitales portátiles que pueden proporcionar datos cuantitativos confiables.

Según las condiciones locales y el enfoque de un proyecto de monitoreo de la calidad del agua, se pueden agregar más pruebas químicas. contaminantes industriales/mineros (p. ej., bifenilos policlorados, cianuro). metales pesados como el plomo, el mercurio, el cobre, el cromo, etc. suelen ser temas de interés local. Sin embargo, la amplia mayoría de estos análisis adicionales se realizan de mejor manera en un laboratorio gracias a las tecnologías actuales. pesticidas. aquí).

[1] Si las pruebas anteriores han establecido que el arsénico y el fluoruro no son una preocupación en un sistema de agua particular, estos dos parámetros se pueden omitir en favor de otros más relevantes a nivel local. La contaminación por arsénico y fluoruro también puede ser causada por la actividad humana como la minería o el vertido de desechos industriales.

[2] Las pruebas de oxígeno disuelto de baja tecnología requieren múltiples etapas con adiciones de reactivos, seguidas de una valoración gota a gota, en que tal vez sea necesario cierto nivel de capacitación y los resultados podrían ser más variables que los de otros kits de prueba. También existen medidores digitales.

Potabilidad, salud pública y criterios de control

Las enfermedades contagiosas causadas por las bacterias patógenas, los virus y los parásitos están a menudo relacionadas con el consumo de agua que no responde a los criterios mínimos de potabilidad. Constituyen el riesgo sanitario más común y extendido. Todas las poblaciones se ven afectadas por los criterios de potabilidad. Los países pobres son los principales interesados, puesto que solo una pequeña parte de la población dispone de alimentación mediante red pública. El resto extrae el agua directamente de su fuente, es decir, de pozos, ríos o reservas pluviales naturales. Es en estos casos cuando el consumo de agua contaminada es más importante. Del mismo modo, las poblaciones desplazadas y los refugiados en campamentos necesitan obtener rápidamente agua lo suficientemente potable como para no provocarles enfermedades e incluso la muerte.

Para ser agradable para el consumo, el agua debe ser transparente y clara, y no presentar sabores ni olores repulsivos.

Por ello, es necesario disponer de procedimientos de evaluación del estado o potencial que sea objetivo, preciso y cierto que refleje con rigor y exactitud la situación de las masas de agua superficiales y subterráneas. Con un buen diagnóstico se mejora la efectividad de las medidas de recuperación. Así mismo, se optimiza el seguimiento y evaluación de la eficacia de las mismas. Este procedimiento debe ser lo más homogéneo posible entre las distintas cuenca hidrográficas de modo que el nivel de exigencia sea comparable en todo el territorio.

La parte oriental del Chad aloja a 240.000 refugiados sudaneses y a 180.000 chadianos desplazados por los distintos conflictos armados e interétnicos en Sudán y el Chad. La OMS decidió, con ayuda de las ONG, intensificar la prevención de estas enfermedades hídricas creando un vasto dispositivo de control de la calidad del agua para beber con el fin de minimizar los riesgos de contaminación por enfermedades feco-orales en las personas desplazadas.

control de calidad del agua potable

Pruebas caseras y análisis profesional del agua de pozo

Prueba del cloro: Añadir unas gotas de lejía sin perfume al agua (2 gotas por litro). Prueba del bicarbonato y vinagre: Mezclar el agua con bicarbonato y luego con vinagre. Sin embargo, estas pruebas caseras no sustituyen un análisis profesional.

Determinar si el agua de tu pozo es potable es esencial para proteger tu salud y la de tu familia. Si quieres asegurarte de que el agua de tu pozo es segura para el consumo, Nilsson Laboratorios ofrece análisis completos y soluciones para mejorar su calidad.

Como os contábamos la semana pasada, la calidad del agua del grifo tiene que ver mayoritariamente con 4 puntos: la dureza del agua, los tratamientos químicos a los que se expone para potabilizarla, el estado de las tuberías por dónde pasa hasta llegar a nuestro grifo y de los depósitos o cisternas donde se almacena.

Pero antes de tomar la decisión de instalar cualquier equipo en nuestro hogar, primero tenemos que asegurarnos de que realmente lo necesitamos. Y saber qué equipo necesitaremos ¿ósmosis inversa? ¿descalcificador? Para eso están los análisis de agua que determinan el nivel de dureza, bacterias y otras impurezas que puede contener el agua del grifo.

Aunque en Irima Fontanilla realizamos estos análisis completamente gratis, y tenemos los productos y equipamiento adecuado para determinar con total precisión la calidad del agua de tu hogar, existen algunos trucos caseros con los que te puedes hacer una idea.

1. Una vez tengas el vaso lleno, ponlo a contraluz y observa el agua. Si está completamente limpia ¡enhorabuena! el agua de tu hogar parece que pasa la primera prueba del examen. El siguiente paso es oler el agua. Como sabes el agua pura y de buena calidad es inodora. Así que si tiene olor a cloro, lejía, huevos en mal estado o cualquier otro olor desagradable, piensa en tomar medidas. Este tipo de olores pueden indicar el uso excesivo de cloro o de productos químicos en el tratamiento al que se somete el agua para su potabilización.

2. Sí, sí, como lo lees. Llena un vaso de cristal completamente transparente de agua y añádele una cucharada sopera de azúcar. Déjalo reposar durante 24 horas y comprueba el estado del agua. Si después de las 24 horas la observas blanquecina, el agua de tu hogar no goza de niveles óptimos de calidad y pureza. En ese caso llámanos. Estudiaremos tu caso y te asesoraremos sobre el tipo de tratamiento que necesitas.

3. Si quieres comprobar la pureza del agua de tu hogar con un sistema más preciso, esta es la mejor opción. Estos test normalmente miden minerales, cloro, nitratos y dureza del agua. Son muy fáciles de interpretar, simplemente tienes que poner las tiras en contacto con el agua del grifo, dejarlas en la tabla que incluye el kit y observar el tipo o tipos de impurezas que contiene el agua. Si no tienes tiempo y prefieres obtener resultados 100% fiables, ponte en contacto con nosotros.

Parámetros físicos y químicos, y mediciones complementarias

Nos gustaría señalarle algunas de las mediciones más comunes utilizadas para determinar cómo es la calidad del agua y explicárselas de una forma práctica y sencilla.

Con el valor pH se especifica el grado de acidez de los líquidos. La escala va de 0 a 14. Justo en el centro, es decir, un pH de 7 denota un líquido neutro - para el agua potable el pH ideal se encuentra entre 7,2 y 7,4. Cuanto menor sea el valor, más ácido es el líquido. No obstante, la escala del pH debe entenderse de forma que por cada número entero de la escala (es decir, por cada muestra de color de las tiras de medición por colores) el grado de acidez se incrementa en un factor de 10. En la otra mitad de la escala, que va de 7 a 14, los líquidos son jabonosos. El pH de la sangre, por ejemplo, debe permanecer constante en un rango muy estrecho entre 7,35 y 7,45, de lo contrario, la persona estaría gravemente enferma. Y existen otros ejemplos interesantes para el pH correcto de un líquido:La lluvia normal, por ejemplo, tiene un pH de entre 6,5 y 7,4. La lluvia ácida que se da en las zonas industriales suele tener un pH alrededor de 4. Pero también en nuestro cuerpo podemos encontrar fuerte acidez: el jugo gástrico. Por las mañanas, en ayunas, el pH está en torno a 1,5, mientras que la saliva humana se encuentra entre 6,5 y 7,4. De forma muy sencilla se podría decir que el valor de pH depende de la concentración de iones de hidrógeno (H+).

El potencial Redox mide el potencial de oxidación-reducción, es decir, la degradación o compactación. El potencial Redox (inglés = oxidation reduction potential = ORP) expresa la capacidad de una molécula para dar o recibir electrones. El potencial de oxidación o de reducción se mide en mV y puede alcanzar tanto valores positivos como negativos. Cuando, por ejemplo, una sustancia reacciona con oxígeno, se produce oxidación. Cuando la madera se quema en el fuego o cuando el hierro se oxida, se produce oxidación. Los procesos de oxidación sí son útiles, son la base de la obtención de energía vital. Los valores positivos de potencial Redox significan que, por ejemplo, a través de la cesión de electrones el agua promueve la oxidación. Cuanto mayor sea el potencial Redox (p.ej. el Anolyte ácido), mayor y más rápido será la muerte de bacterias, virus, mohos, hongos, esporas, etc. Esto también es así en animales, plantas y en el ser humano, destruyen a los patógenos. Valores de potencial Redox negativos significan que cuanto menor sea el potencial Redox, mayor será el poder de reducción. Los agentes reductores ceden electrones. Los iones cargados negativamente pueden combinarse con los llamados radicales libres (con carga positiva) y convertirlos en inofensivos. Cuanto menor sea el potencial Redox, es decir, cuanta más alcalina sea p.ej. el agua, mayor cantidad de electrones podrá ceder el agua a sustancias oxidantes. Se trata, por tanto, de un captador ideal de radicales libres. Nuestro organismo, y la naturaleza en general, dependen del funcionamiento de ambos procesos. El Anolyte neutro apoya la oxidación por excelencia, para que la reducción se pueda desarrollar plenamente y al mismo tiempo enlazar los radicales libres.

Los microsiemens se abrevian con el símbolo µS. Esta unidad de medida nos informa sobre la capacidad que tiene un líquido de conducir la corriente eléctrica. Para ello es necesario que el agua contenga minerales. Por tanto, la conductividad eléctrica en µS nos indica cuántas sustancias están disueltas en el agua que puedan conducir corriente eléctrica. Una alta conductividad debida a una gran cantidad de calcio, de hecho, nos proporciona una alta conductividad muy deseable en el agua. Por el contrario, un agua puede contener muy pocos sólidos, pero si se trata de arsénico, con 20 µS será suficiente para envenenarme.

Louis-Claude Vincent descubrió en los años 50 del siglo pasado, en varias ubicaciones diferentes de Francia, relaciones entre la calidad del agua potable y la incidencia de enfermedades. A partir de tres cosas, es decir, mediciones bajas de sólidos en el agua, un valor de pH ligeramente ácido y un potencial Redox bajo, dedujo que el agua debería ser saludable. Esta teoría realmente nunca fue demostrada científicamente.

Bajo dureza del agua se entiende la concentración de iones de calcio y magnesio. El contenido de sales de calcio y magnesio determina las propiedades del agua. Cuanto mayor sea su proporción, más dura será el agua. Desde luego que esta dureza del agua no es perjudicial para la salud. El calcio y el magnesio son disueltos poco a poco de los estratos de roca y por medio del agua de lluvia son arrastrados hasta el agua subterránea.

Pero existe otro rango de dureza que no es tan fácil de eliminar. Se trata de la dureza no carbonatada. Esta parte de la dureza que es muy difícil de eliminar está compuesta de aniones como p.ej. cloruros, nitratos y sulfatos enlazados con el agua. Esta es la dureza residual del agua, porque sólo es posible verla una vez que el agua se haya evaporado completamente. Los cloruros suponen una carga en el agua que forma depósitos. Un contenido elevado de sulfatos también produce la formación prematura de depósitos.

El aumento significativo de la conductividad ya es un indicio de la influencia de agua contaminada en el agua subterránea. Los nitratos son otro indicador de contaminación que produce alta conductividad en el agua potable. La dureza procedente de nitratos se forma debido a fertilizantes de nitrógeno orgánico e inorgánico, o por la filtración de aguas residuales. Otra causa del contenido de nitrógeno en el suelo que conduce a la formación de nitratos es el resultado de la descomposición de las proteínas vegetales. Los nitratos son realmente peligrosos cuando durante el proceso digestivo, y en combinación con bacterias, se convierten en nitritos. Después, en el torrente sanguíneo, los nitritos oxidan la hemoglobina de la sangre. El hierro que contiene la sangre pierde entonces su capacidad para distribuir el oxígeno. Sin oxígeno nuestros órganos reaccionan con fermentación y destrucción.

Los fosfatos, en cambio, se utilizan como suavizante. Por simplicidad, la dosificación de fosfatos se conoce como descalcificación. Pero en realidad, esto no es del todo correcto, ya que este tipo de tratamiento del agua no elimina los iones de calcio y magnesio sino que simplemente evita su cristalización. Los fosfatos en el agua favorecen los gérmenes así como también reacciones directas como la “enfermedad del fosfato”. Esta es debida a un exceso de fosfatos que provoca hiperactividad en el ser humano y sobre todo en los niños. El límite establecido para los fosfatos contenidos en el agua potable, según mis investigaciones, se situaba en 6,7 mg/l.

  • Destilación
  • Precipitación con carbonato sódico o fosfato de sodio
  • Con intercambiadores de iones por medio de los llamados equipos de descalcificación, polifosfatos
  • En el hogar por medio de los suavizantes incorporados en detergentes y productos de limpieza (fosfatos)
  • En la mayoría de los casos se trata de fosfato alimentario
  • Desde hace algunos años, una de las nuevas formas de descalcificación es el cultivo de semillas cristalinas. Esto produce una protección anti cal gracias a los núcleos de cristalización que aumentan la estructura molecular lo que permite su posterior filtración.

Sin embargo, en la mayoría de los hogares se descalcifica con un intercambiador de iones. Estos deben ser regenerados con cloruro de sodio, por lo que contaminan en gran medida el agua residual y nuestra salud.

El término de dureza no está normalizado en Europa. En España se mide según los grados de dureza franceses: 15 a 25 ºfH se designa como duro.

Los problemas causados por el agua tienen graves consecuencias y deberían eliminarse a toda costa, aunque sea a base de dar la lata a nuestro proveedor de agua local incluso, si es posible, con el apoyo de vecinos afectados cuando se trata de problemas graves. Probablemente esto nos cueste tiempo, paciencia y quizás también dinero.

CALIDAD DEL AGUA

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