Purificación García en Enfermería de la UAH: experiencia profesional, cuidados y compromiso durante la pandemia

Purificación García, enfermera y profesora del Grado de Enfermería de la Universidad de Alcalá, colaboró durante la pandemia de COVID-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos que se montó en la sala de reanimación del Hospital Príncipe de Asturias. Para ella, esta experiencia estuvo marcada por la necesidad y la satisfacción de poder ayudar, la preocupación por el contagio y la ilusión de trabajar en un ambiente de gran cohesión entre los profesionales.

Su experiencia destaca la importancia de combinar el dominio técnico propio de los cuidados intensivos con una atención centrada en la persona, la familia, la comunicación, la ética y la relación entre los profesionales. En su visión de la Enfermería, la tecnología, la medicación y los procedimientos son esenciales, pero nunca deben desplazar la consideración humana de los pacientes.

Quién es Purificación García en el contexto de la UAH

Purificación González forma parte del grupo de enfermeras y profesoras del Grado de Enfermería de la UAH que prestaron ayuda en el Hospital Príncipe de Asturias ante la llegada de pacientes contagiados por el COVID-19. Junto con Patricia Fernández y Montserrat García, asumió temporalmente funciones asistenciales en un contexto sanitario extraordinario.

Para Purificación esta experiencia ha sido la primera vez que trabajaba en el Hospital de Alcalá y ha colaborado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) que se montó en la sala de reanimación (REA) ‘con la necesidad y con satisfacción por poder ayudar, con preocupación por el contagio y con ilusión por la vivencia en un ambiente de trabajo con mucha cohesión entre los profesionales’ asevera.

AspectoDescripción
CentroHospital Príncipe de Asturias
Institución docenteUniversidad de Alcalá
Área asistencialUnidad de Cuidados Intensivos montada en la sala de reanimación
ContextoAtención a pacientes contagiados por el COVID-19
ExperienciaPrimera vez que Purificación trabajaba en el Hospital de Alcalá

La colaboración en la UCI durante la pandemia

La incorporación de Purificación se produjo en una unidad destinada a atender a los pacientes más graves. El trabajo en este entorno exigía precisión, vigilancia continua y capacidad para desenvolverse con seguridad en una situación de elevada complejidad clínica.

Tres experiencias distintas, porque como responde Purificación a la pregunta de qué consejos daría a un recién titulado que deba enfrentarse a esta situación: ‘depende de donde estés trabajando. Si estás en la UCI has de ser cuidadoso, meticuloso y estar muy atento a la tecnología, medicación y procedimientos, porque en eso nos podemos jugar la vida de los pacientes, sin olvidar nunca que son personas. Pero si estás en un ámbito menos crítico, le recomendaría que trabaje aportando los cuidados de la mejor manera posible y que no se olvide nunca de que tiene la responsabilidad del cuidado a las personas’ uno de los conceptos principales del Grado.

Esta recomendación resume una doble responsabilidad enfermera: realizar correctamente las intervenciones clínicas y mantener una relación de cuidado que reconozca la dignidad, las necesidades y la singularidad de cada paciente. En una UCI, la atención técnica y la atención humana deben desarrollarse de forma simultánea.

Competencias necesarias para trabajar en cuidados intensivos

Precisión y meticulosidad

La atención a pacientes críticos requiere actuar con cuidado y meticulosidad. La administración de medicación, la vigilancia de la tecnología y la ejecución de los procedimientos pueden influir directamente en la evolución de la persona atendida.

Si estás en la UCI has de ser cuidadoso, meticuloso y estar muy atento a la tecnología, medicación y procedimientos, porque en eso nos podemos jugar la vida de los pacientes, sin olvidar nunca que son personas.

Atención permanente

El entorno de cuidados intensivos exige mantenerse atento a los cambios clínicos y a las necesidades del paciente. La vigilancia no se limita a los dispositivos o a los parámetros técnicos, sino que incluye también la comunicación, el acompañamiento y la respuesta a las preocupaciones de la persona y de su familia.

Responsabilidad sobre el cuidado

La responsabilidad enfermera no desaparece cuando cambia el nivel de gravedad del paciente. En cualquier ámbito asistencial, el profesional debe proporcionar los cuidados de la mejor manera posible y recordar que su trabajo está orientado a cuidar a personas.

Pero si estás en un ámbito menos crítico, le recomendaría que trabaje aportando los cuidados de la mejor manera posible y que no se olvide nunca de que tiene la responsabilidad del cuidado a las personas.

La persona como centro de los cuidados

Patricia recomienda que ‘se centren en la persona, que los lleven a cabo con compasión, prudencia, paciencia y fortaleza, siempre basados en conocimientos basados en la evidencia’.

Esta perspectiva complementa la experiencia de Purificación en la UCI: la competencia técnica debe apoyarse en conocimientos basados en la evidencia, pero también en la compasión, la prudencia, la paciencia y la fortaleza. El cuidado enfermero incluye tanto la seguridad clínica como la manera en que se acompaña al paciente durante una situación de vulnerabilidad.

Sus clases, a partir de ahora, serán mucho más enriquecedoras gracias a la experiencia que intentarán transmitir a los estudiantes y ‘les seguiré hablando de la importancia de las personas, de la familia, de la comunicación, de la relación entre los profesionales y un aspecto muy importante: la ética.

Enfermera atendiendo paciente en UCI

Familia, comunicación y acompañamiento

Purificación, al estar en la UCI con los pacientes más graves, afirma que estos valoraban mucho el contacto con la familia a través de una tablet con la que podían contactar con sus seres queridos para hacer una videollamada.

La videollamada permitía mantener un vínculo con la familia cuando las circunstancias impedían el contacto presencial. En pacientes ingresados en una unidad de alta complejidad, esta comunicación podía convertirse en una parte significativa del acompañamiento y del cuidado.

La importancia de la familia también aparece vinculada a las dificultades emocionales que afrontaron los pacientes y sus allegados. Lo más duro para ella está siendo ‘dar respuesta al miedo e incertidumbre que, tanto los pacientes como familiares nos manifiestan, y afrontar cada día cómo las personas mueren sin poder despedirse de los suyos.

La dimensión ética de la atención enfermera

La experiencia en la UCI reforzó para Purificación la relevancia de la ética en la práctica asistencial. La atención durante la pandemia planteó situaciones extraordinarias en las que fue necesario proteger a las personas, facilitar la comunicación y mantener una relación humana en condiciones de aislamiento y gravedad clínica.

‘Les seguiré hablando de la importancia de las personas, de la familia, de la comunicación, de la relación entre los profesionales y un aspecto muy importante: la ética.’

Vamos a tener mucho material en Enfermería porque lo nuestro son las personas y los cuidados y el covid-19 lo ha tocado todo, pero nos ha dejado muchos mensajes para reflexionar.

Tenemos que seguir trabajando de manera que podamos tratar a las personas de forma humana. Este es uno de los grandes valores en cualquier situación y es necesario desarrollar las estrategias para tenerlo en cuenta en situaciones extraordinarias como las vividas en esta pandemia’ finaliza Purificación.

Trabajo en equipo y cohesión profesional

La colaboración de Purificación se desarrolló en un ambiente de trabajo con mucha cohesión entre los profesionales. La coordinación y la relación entre quienes integraban los equipos asistenciales resultaron esenciales para responder a una situación de presión y cambios constantes.

La experiencia de las enfermeras y profesoras de la UAH también estuvo vinculada al apoyo de la comunidad universitaria. Patricia y Montserrat agradecen enormemente el apoyo de toda la comunidad universitaria para facilitar su incorporación rápidamente al hospital.

La relación entre los profesionales forma parte de los contenidos que Purificación considera importante transmitir a los estudiantes. El cuidado no se limita al encuentro individual entre enfermera y paciente, sino que se desarrolla dentro de equipos que deben comunicarse, coordinarse y compartir responsabilidades.

Enseñanzas para el Grado de Enfermería de la UAH

La experiencia asistencial aporta a la docencia situaciones concretas que permiten explicar la complejidad del cuidado enfermero. La práctica en la UCI mostró la necesidad de integrar conocimientos clínicos, habilidades técnicas, comunicación, ética y responsabilidad profesional.

Sus clases, a partir de ahora, serán mucho más enriquecedoras gracias a la experiencia que intentarán transmitir a los estudiantes.

La experiencia también permite reforzar uno de los conceptos principales del Grado: la responsabilidad del cuidado a las personas. El aprendizaje enfermero debe preparar al alumnado para actuar en ámbitos críticos y menos críticos, manteniendo siempre la atención centrada en la persona.

Montserrat apunta que ‘no es el escenario ideal para su incorporación, ya que, a pesar de su ilusión, ésta se ve eclipsada por la situación sobrevenida, sé también que son capaces de dar lo mejor de ellos mismos a la sociedad porque están preparados y se les hará crecer exponencialmente, aunque sea en circunstancias tan adversas’.

El impacto emocional de la asistencia durante el COVID-19

Patricia y Montserrat definen su experiencia como agridulce, con momentos de mucha carga emocional. Y es que, ‘es una mezcla de tristeza, por un lado, y una satisfacción y felicidad plena por otro’ precisa Patricia.

El trabajo asistencial durante la pandemia implicó convivir con la gravedad, la incertidumbre y el miedo, pero también con muestras de solidaridad, reconocimiento y apoyo. Los profesionales debieron cuidar a los pacientes mientras afrontaban sus propios temores y el riesgo de contagiar a sus familiares.

Además, no voy a olvidar, nuestros propios temores de ser covid-19 positivos, y sobre todo, de poder ser la fuente de infección para nuestros propios familiares.

A estos sentimientos se les unen aquellos más satisfactorios: la cara de la solidaridad, de la generosidad, de la paciencia, del trabajar todos por conseguir un objetivo común.

Reconocimiento de los pacientes y sentido del trabajo

Los pacientes reconocen el esfuerzo realizado y entienden nuestras limitaciones de una manera admirable. Cada sonrisa, cada alta hospitalaria, cada gesto de agradecimiento o los aplausos recibidos al terminar la jornada, compensan las dudas o los momentos más duros, y hace que todo lo que hacemos tenga sentido y merezca la pena.

Seguramente cuando esto termine, empezaré a procesar cada una de las vivencias, de los momentos, de las situaciones… que estoy segura, supondrán un antes y después en mi vida’ afirma Patricia.

En el caso de Purificación, el valor de la comunicación familiar mediante la tablet fue especialmente visible en los pacientes más graves. El contacto con los seres queridos representó una forma de acompañamiento dentro de las limitaciones impuestas por la situación sanitaria.

Orientaciones para afrontar situaciones extraordinarias

La experiencia de Purificación también incluye una recomendación dirigida a la ciudadanía. A la pregunta de qué podemos hacer los demás, Purificación responde: ‘ayudar en la medida que se pueda a sostener esta situación, sin crear bulos, ni pánico y manteniendo la calma.

Debemos ser sensatos, mantener el sentido común y confiar en los profesionales. Hay que dejarse orientar y participar en las decisiones, como por ejemplo en el cuidado de los allegados’.

Estas indicaciones relacionan la responsabilidad individual con el cuidado de los allegados y con la confianza en los profesionales sanitarios. Mantener la calma, evitar los bulos y seguir las orientaciones permite contribuir al sostenimiento de la atención en circunstancias de especial dificultad.

La proyección de la experiencia en la práctica enfermera

La participación de Purificación en la UCI del Hospital Príncipe de Asturias conecta la asistencia, la docencia y la reflexión ética. La experiencia muestra que la Enfermería necesita profesionales capaces de utilizar tecnología, medicación y procedimientos con precisión, sin perder de vista que el objetivo último son las personas y sus cuidados.

La importancia de las personas, de la familia, de la comunicación, de la relación entre los profesionales y de la ética constituye el núcleo de las enseñanzas que Purificación seguirá transmitiendo al alumnado del Grado de Enfermería de la UAH.

Tenemos que seguir trabajando de manera que podamos tratar a las personas de forma humana. Este es uno de los grandes valores en cualquier situación y es necesario desarrollar las estrategias para tenerlo en cuenta en situaciones extraordinarias como las vividas en esta pandemia’ finaliza Purificación.

tags: #purificacion #garcia #uah #enfermeria

Publicaciones populares: